HOLAAAAA! ESPERO QUE HAYAN PASADO UN FELIZ NAVIDAD, YO ME LA PASE COMIENDO JIJIJI, ASÍ QUE AHORA LE TEMO A LA BASCULA JAJAJAJ, PERO CAMBIANDO DE TEMA, MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS, SABEN QUE ME ENCANTARIA RESPONDERLES A CADA UNO PERO POR CUESTIONES DE TIEMPO NO ME ES POSIBLE, ASÍ QUE PREFIERO TENERLES EL CAPI LISTO, PORQUE SE QUE LA SEMANA PASADA LES QUEDE MAL. SIN MAS AQUI LES DEJO EL CAPI ESPERANDO QUE LES GUSTE, NO OVIDEN COMENTAR.
Capítulo 5
-espero que te la hayas pasado muy bien- comente mientras nos sentábamos en el sofá.
-claro que sí, fue genial el festejo en la cafetería, eso alegro a los clientes, fue como la novedad, en verdad les agradezco todo - me atrajo para pegarme a él - sobre todo a ti, que seguramente te inventaste ese entrenamiento de último momento- ambos sonreímos.
-Casie y Alex hicieron la sugerencia, así que entre todos nos pusimos de acuerdo-
-gracias bonita, por siempre hacer algo especial para esta fecha- me jalo para prácticamente sentarme a horcajadas en él.
-no agradezcas, te lo mereces- a estas alturas nuestros rostros ya estaban muy pegados, por lo que termine por acortar la distancia y darle besos tranquilos -pero... - seguí con mis besos a través de su rostro -¿no quieres mi regalo? -
-¿en serio? - dejo que siguiera por mi recorrido de besos hasta llegar a su oído -mmm ¿de qué regalo estamos hablando? - sus manos buscaron el bajo de mi chaqueta.
-uno que tal vez se parezca a algo que ya te di, pero de cierto modo es diferente-
-creo que ya me intrigaste- empezó a meter las manos bajo mi chaqueta y blusa para ir ascendiendo lentamente - pero supongo que será un delicioso regalo -
-ok, entonces... - tome aire y comencé a cantar sobre su oído. (Pausa, lo siento nuevamente lo hice, pero no lo pude evitar les dejo el link de la canción... www. youtube watch?v=dm- boqrpsy4 recuerden quitar los espacio para poder entrar)
Nadie sabe esto
Pero conocí la música por ti
Sé que si pudieras
Pelearías mis batallas tu por mí
Vences la distancia
Y es tu amor lo que jamás se va de aquí
Tienes mi corazón
tienes cada canción
Te amo y te amare
Y a ciencia cierta sé
Que nuestro amor Ni con el
Tiempo va a desvanecer
Si pudiera escoger
Mi vida otra vez
La viviría contigo amor de nuevo
Sabes un poco de todo
Me proteges me haces sonreír
Somos tan iguales tan distintos
Pero tú me amas así
Se que te esperaba Y que te
amaba desde aquel día, o sí
Tienes mi corazón
Tienes cada canción
Te amo y te amare
Y a ciencia cierta sé
Que nuestro amor ni con el
Tiempo va a desvanecer
Si pudiera escoger
Mi vida otra vez
La viviría contigo amor
No se si fue la suerte
Fue mi bendición tenerte para mí
Te amo y te amare
Y a ciencia cierta sé
Que nuestro amor Ni con el
Tiempo va a desvanecer
Si pudiera escoger
Mi vida otra vez
La viviría contigo amor de nuevo
Peeta subía y bajaba sus manos por mi espalda, apretándome cada vez más, envolviéndome en un momento tan extraño, donde cada parte de la canción enviaba descargas a través de nosotros, porque estaba segura que él también estaba sintiendo la intensidad del momento como yo. A pesar de que la canción la escribí y la practique muchas veces, el cantarla para él hacía que fuera tan diferente, tan abrumador.
Cuando termine nos quedamos un largo rato callados, yo asimilando lo que acababa de pasar, así como esperando alguna reacción de parte de él, porque estaba muy quieto, solo respiraba muy intensamente, incluso me pregunte si de algún modo había provocado una crisis por lo quieto que se encontraba y su respiración acelerada.
-¿amor...?- dije pero él respondió con un fuerte abrazo.
-Mi bonita- susurro en mi cuello - eso fue... Muy intenso, hermoso- se alejó de mí para verme a los ojos y juntar nuestras frentes - ¿cuándo la escribiste? Es hermosa-
-la vine preparando hace unas semanas, sé que hace unos años lo hice, que tienes tus canciones pero... -sentí que mis mejillas se iban encendiendo -es lo que siento, no sé si es un buen regalo...-
-como siempre es el mejor regalo- no dejo que siguiera hablando- es preciosa, llena de tanto sentido, la letra, el tono en la que la cantaste, todo en conjunto, claro que es el mejor regalo, sabes que me encanta oírte, que volvieras inspírate para hacer esto me hace sentir muy afortunado-
Peeta aún tenía su frente pegada a la mía, tomando mí rostro por las mejillas, todo lo que decía me estaba llenando los ojos de lágrimas -oh Peeta, que bueno que te gustó-
-Gracias- de repente tenía los labios de mi esposo sobre mi rostro, repartiendo besos aun sin soltarlo -gracias- esta vez estampo sus labios sobre los míos para pedirme acceso inmediatamente, recorriendo mis labios una y otra vez.
No sé cuánto tiempo nos besamos, yo pasando mis manos de su rostro a su cabello, mientras que él ya se había deshecho de mi chaqueta y sus manos me recorrían la espalda, costados e incluso los muslos.
-vaya, nunca me voy a cansar de esto - dijo prácticamente sobre mis labios -vuélvela a cantar - me dio una sonrisa como de niño, cuando disfrutan mucho de algo y al instante me di cuenta de por qué, puesto que fui sintiendo como levantaba de mi blusa para que llevará el mismo rumbo que mi chaqueta.
Si, quería llegar a eso, pero también quería terminar el día como lo había planeado -espera - lo detuve a medio camino - no quieres que... -sentí un revoloteó en mi estómago - tengo otro regalo-
-¿otro?- solo asentí con la cabeza -¿de qué se trata?-
Me levante a regañadientes de él, temiendo que las piernas me fallaran y me dirigí al librero que teníamos en la sala, para sacar de uno de los cajones una caja pequeña envuelta, con un moño y una nota que decía: Para Peeta, De Katniss. Feliz cumpleaños.
-¿desde cuándo tienes eso ahí? - comentó sonriente.
-anoche lo puse ahí- volví a sentarme sobre de él - estuvo guardado en el cuarto de Prim, no iba arriesgarme a que lo encontraras - era muy raro que Peeta entrara ahí, solo cuando hacíamos aseo o me sacaba de ahí por mis crisis de depresión.
-¿qué puede ser que sea mejor que tu canción?- le daba vueltas, supongo que analizando las posibilidades.
-pues ábrelo y tú me dirás - sentía un hormigueo por todo el cuerpo.
-de verdad que me intrigas - él empezó a romper la envoltura para después abrir la caja; volteo a verme sin sacar el contenido, a estas alturas yo respiraba muy rápido - no entiendo ¿qué significa? - de repente una cara de preocupación se vio en su rostro, mientras que yo solo empecé a respirar más profundo para poder explicarle.
-¿por qué no los sacas? -dije en voz baja.
-bonita que...-tomo el contenido y leyó -de verdad sigo sin entender-
-yo...- no sabía muy bien como lo iba a decir, esperaba que él se diera cuenta al ver lo que era - estos son... suplementos que... Peeta mi otro regalo es...- no terminaba de atar ideas, balbuceaba como un niño chiquito que no sabe expresarse - Que quiero que seas papá, estos son suplementos que debo tomar, el ácido fólico para que nuestro bebé venga bien y el calcio para ayudarme a no descalificar por lo que venga - hable tan rápido que no estaba segura de que me hubiera entendido, porque me veía fijamente.
-¿bonita? - después de un largo momento de silencio al fin hablo, pero no dijo nada más.
-si Peeta, mi otro regalo es que... Como tú dices, nos demos una oportunidad y seamos papás, estoy accediendo a que tengamos un bebé - al pronunciar "tengamos un bebé" un nerviosismo me recorrió por todo el cuerpo, en especial por el estómago.
Él veía de los frascos con las pastillas a mi rostro, supongo que sin poder creerlo o más bien asimilando lo que acababa de decir.
-¡oh, bonita!- de repente me dio un apretón, meciéndose de un lado para otro - este... es genial... Pero - se alejó un poco para verme a los ojos y de paso tomar mi rostro entre sus manos -¿estás segura? ¿En verdad quieres esto?-
Lo conocía muy bien, sabía que iba a preguntar eso a pesar de que esto se lo estaba dando de cumpleaños o tal vez ese era el motivo -sí, lo he pensado mucho, analizando todo, no te voy a negar que...- pase saliva, todo esto me tenía tensa -tengo miedo - se lo solté - por muchas cosas, por lo que pueda venir -
-oh Kat...-
-espera- le puse un dedo sobre el labio, no quería que confundiera mis palabras - es algo que no tenía planeado, pero he analizado mucho estos meses, te he observado y es justo para ti poder ser papá, espera - él estaba por protestar - pero también, bueno para mí, puedo darme esa oportunidad, aunque esté muerta de miedo, aun así lo quiero porque sé que estarás conmigo y eso lo hará más fácil o más bien, más llevadero, seguro qué harás todo lo posible porque este bien, porque estemos bien-
-claro que sí, claro - Peeta volvió abrazarme con mucha fuerza y después comenzó a darme besos por el rostro - no permitiré que nada malo les pase, siempre voy estar contigo, me has hecho muy feliz, jamás pensé en un regalo así- agito los botes de pastillas - esto... ¿Te los dio el doctor?-
-sí, hace una semana que fui a platicar con el doctor Marck, le pedí mucha discreción e incluso me hizo unos análisis para descartar anemia, colesterol incluso diabetes - me encogí de hombros - dijo que estaba muy sana y tanto fue su discreción que él mismo hizo todo, saco las pruebas y las analizó, no dejo que Liz se acercará a todo esto -
-entonces esta vez él fue tu cómplice- Peeta empezó acariciar mi cabello viéndome con fascinación y si, un poco de escepticismo, supongo que después de negarme por tanto tiempo se le hacía increíble.
-sí, pero ya lo conoces, siempre muy profesional- yo lo imite y empecé a enterrar mis dedos en su cabello, dejando que el azul de la ilusión que se veía en sus ojos me llenaran de tranquilidad y emoción al mismo tiempo.
-gracias Kat, por acceder, por tan hermoso regalo, te amo y verás que todo estará bien - de repente me abrazo con mucha fuerza y empezó atacar mis labios, dando besos cortos, largos, lentos, besos que correspondí. Nunca me imaginé que darle semejante noticia me haría sentir tan bien, a pesar de todo el temor que tenía.
Nuestro beso fue interrumpido por el teléfono, el cual sonó varias veces, así que fui corriendo para contestarlo, muy a pesar de no querer separarme de Peeta.
-hola-
-Kat hola, ¿cómo les va? - Finnick gritaba en el alta voz.
-muy bien, ¿y ustedes, qué tal todo por allá? -
-excelente, aunque la abuela ha doblado turnos para poder comprarme esa lancha que vi, yo estoy trabajando los sábados con uno de los pescadores amigo de mi mamá para poder aportar algo-
-muy bien, que bueno que entre los tres se organicen - me sentí un poco mal porque mi madre estuviera doblando turnos, pero en varias ocasiones les ofrecimos ayuda a la cual se negaban, tanto ella como Annie, así que regularmente les dábamos obsequios que les fueran útiles.
-me puedes pasar a Peeta, quiero felicitarlo-
-por supuesto, espera- voltee a ver a mi chico y le extendí la bocina, pero antes de que la tomara le hable en voz baja - no le digas de... Es que quiero que eso ahorita quede entre nosotros, cuando ya esté...-
-claro bonita- me acaricio la mejilla- no te preocupes, pero cuando suceda yo seré el que les dará la noticia - su sonrisa era enorme en ese momento.
Finnick y Peeta estuvieron un largo rato al teléfono, hablando de muchas cosas, después le paso a mi madre y a Annie, así que me dio perfectamente tiempo de acomodar las cosas en la cocina que en la mañana quedaron pendientes por las prisas.
Justo cuando terminaba, Peeta me envolvió por la cintura- vamos a descansar bonita - dijo sobre mi oído al mismo tiempo que lo besaba sonoramente, provocando un hormigueo de mi cabeza a los pies.
-claro, solo termino con este...-
-deja eso, mañana me encargo, vamos, empecemos a trabajar en mi regalo - me apretó a su cuerpo - quiero repetir lo de esta mañana - empezó a besar mi cuello, mandíbula y termino por girarme para besarme en la boca.
-ok, ok, solo...- seguía recibiendo sus besos - te comento que... esto se lleva su tiempo, estamos en un momento poco probable-
-no importa, entonces practiquemos, para que nos salga igual de hermoso o hermosa que tu -
Tenía esas ansias enormes por esta situación, mis miedos no se habían ido, pero la ilusión que causaba en Peeta era algo satisfactorio, saber que mi decisión había ocasionado esto me llenaba de alegría, incluso me creaba cierta ilusión a mí, tan solo quería darle la anhelada noticia, para poder ver su rostro lleno de alegría y emoción. Estaba consiente que no sería fácil, solo esperaba no flaquear y hacer lo mejor posible para poder sobre llevar todo, para lograr una estabilidad en nuestra familia.
-muy bien - acaricie su mandíbula, mientras ambos sonreíamos - pero preferiría que mejor sus ojos sean igual de hermosos que estos - bese cada uno de sus párpados.
-entonces vamos - me tomo de la mano y guío a nuestra habitación.
Cuando sentí la punta de los dedos de Peeta subir y bajar por mi espalda, fue que reaccione por completo, aunque me negué abrir los ojos; por fin había tenido una noche tranquila, después de que le di muchas veces vueltas al asunto manteniéndome varias horas despierta e intranquila a lo largo de la semana.
-Kat, bonita, es hora - me susurró.
-mmm no quiero- dije entre las almohadas.
-¿quieres irte directo a la escuela? Solo... no te vayas a quedar dormida de nuevo cuando me vaya - él seguía con ese vaivén en mi espalda.
-no- esta vez abrí los ojos y pase mi brazo a su alrededor-tampoco quiero que tú te vayas -
-bonita te prometo que el próximo fin de semana nos quedamos en casa, levantarnos tarde, no hacer nada o lo que tú quieras- beso mi frente.
-me temo que no será posible-
-¿por qué? - me vio confundido.
-es el último fin de entrenamiento con los chicos, por los juegos deportivos, es su último jalón para que se vayan listos, están muy ilusionados, aparte se sienten con muchas posibilidades-
-mmmm, y luego dices que yo tengo mucho trabajo- pellizco mi nariz cariñosamente, una costumbre que había tomado de un tiempo para acá.
-no solo ellos lo sienten, Peter lo ha estado haciendo muy bien, creo que se puede traer un buen lugar -
-¿con qué Peter he? -
-si, mí Peter- sabía que no le gustaba que le dijera así, que Peeta siempre había tenido ciertos celos ridículos hacia él, aunque aceptaba lo bien que nos llevábamos y de vez en cuando hasta bromeaba con él, por lo que sólo salió una especie de gruñido cuando hable del chico - vamos, se va hacer tarde y no quiero volver a salir apresurada como ayer-
-pero eras tú la que no quería levantarse -empezó hacerme cosquillas.
En la panadería cada que Peeta me volteaba a ver me daba una sonrisa llena de satisfacción, era obvio que no podía ocultar su alegría, así que empezaba a temer el momento de ver a Johanna y a Haymitch, con lo perspicaces que eran respecto a nosotros, pronto estarían molestando y tratando de averiguar qué era lo que sucedía. Y si lo conseguían, no pararían sus bromas de hacer la tarea para que llegará el bebé. Solo esperara que Peeta se calmara, aunque lo veía difícil, porque tanto Casie como Alex ya le habían preguntado qué sucedía, por qué estaba tan contento, de hecho Alex me pregunto qué le había dado de obsequio para que estuviera así.
La única que estaba muy seria ese día era Lana, en especial conmigo, así que supuse que no le había ido muy bien con Henry por seguir mis consejos.
-¿por qué estas molesta conmigo?- por la tarde tome el toro por los cuernos y le pregunte.
-no quiero hablar, tengo que dejar esto listo porque voy a cuidar a mis sobrinos-
-Lana, sé que estas molesta, supongo que ayer no te fue muy bien con Henry, pero debes...-
-no, no me fue bien- me impidió seguir hablando, su contestación hizo que Peeta volteara a ver qué pasaba, yo solo negué con la cabeza antes de que se acercara más - ayer él... Se fue y yo me quede aquí, esperando que regresará para estar conmigo, pero hoy me entero que volvieron a ir al bosque y se besuqueo con... Morgan- ella estaba a punto de llorar.
-oh, Lana...-
-esto es tu culpa, no debí seguir tu consejo – seguía sin dejarme hablar -debí irme con él-
-pero... - me sentí mal por la situación, no sabía que decir, para mí era evidente que ese chico no valía la pena, pero para ella era que por mi culpa él se había ido a refugiar a los brazos de otra porque ella no estuvo ahí- ¿por qué crees que te lo dije? era ponerlo a prueba, si es tu pareja tienen que ser fiel y no irse a besar con alguien más en la primer oportunidad -
-pero...-
-yo no estoy diciendo que a fuerzas se tendría que haber quedado- esta vez yo no la deje hablar - él te tiene que respetar y si te amara no haría eso, porque eso te hace daño y cuando uno ama a alguien lo que menos quieres es que sufra-
Lana solo bajo la vista y continuo con los baguettes que preparaba, no sé si molesta por lo que había dicho o analizando mis palabras, esperaba que fuera lo segundo para que entendiera que si ese chico no la respetaba no valía la pena.
Esa noche termine sentada con Johanna, Daniel y Fred, habían optado por ir a cenar ahí, aprovechando que Fred había salido temprano. Cuando Peeta se sentó con nosotros después de que despacho y se calmó la clientela, Johanna lo ataco preguntando cual había sido mi regalo, yo me puse tensa porque la sonrisa de Peeta se iluminó supongo que al recordarlo.
-pues... - me lanzo una mirada - una canción especial -
-vaya que lindo detalle - comento Fred mientras ayudaba a Daniel a terminarse su panecillo.
-descerebrada debiste cantarla ayer, para que todos la escucháramos-
-no, porque es el regalo de Peeta, no del resto, aparte había mucha gente ayer-
-entonces es una canción... - ella tapo los oídos de Daniel - cachonda, ¿le bailaste sexy? - el pequeño empezó a protestar.
-hey mami, ¿por qué me los tapas?-
-porque mami dijo palabras de adultos, las cuales no entenderías - Fred reía y trataba de explicarle a su hijo el comportamiento irracional de su madre.
-no tienes remedio- agregó Peeta.
-¿qué? Si no fuera eso no estarían tan misteriosos, la cantarían y listo- Jo continuó despreocupada con su cena.
-es mi regalo, no el de los demás, ya veré si lo comparto con los demás-
-pues que egoístas - Fred siguió ayudando a Daniel, mientras el pequeño veía de sus padres a nosotros sin entender muy bien que era lo que pasaba.
N/A: AAAAAHHHHH CORRO EN CIRCULOS AGITANDO LAS MANOS, ESTE CAPITULO ME ENCANTO ESCRIBIRLO, FUE... COMO EXPLICARLO, FUE DIFICIL Y A LA VEZ FACIL JAJAJJA USTEDES ME ENTIENDEN O NO? JAJAJAJA BUENO NO SE SI NOTARON QUE HICE UN PEQUEÑO CAMBIO EN LA LETRA DE LA CANCIÓN, PORQUE PUES SIENTO QUE NO IBA DEL TODO CON LA HISTORIA, ASI QUE FUE UN PEQUEÑO AJUSTE, PERO LES CUENTO QUE ESA CANCION ES... PUES RESULTA QUE CUANDO LEI EL EPILOGO DE SINSAJO POR PRIMERA VEZ COINCIDIO CON QUE ESCUCHE ESA CANCION DE PATY CANTU, Y ME DIJE, ESTO VA PERFECTO CON KATNISS Y PEETA, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO Y NO OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS, QUE TENGAN UN EXCELENTE FIN DE AÑO, PASENLA BONITO Y NO TOMEN MUCHO. UN ABRAZO LLENO DE AGRADECIMIENTOS Y ESPERANZA DE UN EXCELENTE AÑO PARA TODOS.
