Sentimientos

...

POV SOUICHI

No entendía que había pasado, solo salí al baño, me derribó y luego me beso, pero es el beso más extraño que me ha dado, fue un pequeño toque, la mirada de angustia y deseo en sus ojos como nunca la vi, no podía evitar pensar en lo que este hombre había padecido, recordaba que siempre me dijo que gracias a mi se recobró totalmente de lo de Masaki. Este Morinaga decía ser heterosexual, no obstante no lo era, podía sentir la misma sensación de deseo en sus ojos al mirarme, definitivamente no miraba a las mujeres, ya que mi atractiva asistente era una de ellas, pero él no la noto, no miraba sus curvas ni sus senos en el vestido, me miraba a mí, miraba mi cintura, la forma de mi pecho y mis ojos, de misma forma que lo hacia aquel que yo pedí no conocer.

Entré a la habitación con el corazón latiendo apresuradamente, Hikari que aparentemente se encontraba dormida me dijo:

-Que ocurrió Sou-kun-

Inmediatamente se levantó y prendió la luz, de modo que pudo ver el gran sonrojo que mostraba mi rostro.

-No es nada-

-Ya dime, ni se te ocurra hacerte del rogar como siempre lo haces-

-ahhh (suspire con hartazgo), ese idiota me beso-

-¿QUÉ?-

-Como lo oyes, cuando salí, tropezó conmigo cayendo sobre mí, luego apenas me rozo con sus labios-

-No lo creo ¡Tan rápido! De verdad tú y él tienen química, en el momento de la cena no pude evitar notar el agrado que le producía mirarte y escuchar el sonido de tu voz-

-¡Estas totalmente loca! …¿Tú crees?... A la mejor fue un accidente, pues se disculpó y se fue-

-No seas ingenuo Sou-kun-

-No quiero hablar más, me voy a dormir-

Después de esa pequeña charla, por una parte en mi cabeza fluían pensamientos extraños sobre recuperarlo, pero por otra, pienso que es una tontería todo esto, él se va a casar yo siempre le dije que enderezara su camino, no puedo contradecirme e intentar quitarle lo que con tanto trabajo consiguió, además se ve feliz, me gustaría estar un poco más con él antes de irme de su lado, no quiero irme, lo necesito, pero merece ser feliz, conmigo jamás lo fue.

Por la mañana, me levante lo más temprano que pude, sin embargo, podía oler el desayuno que estaba siendo preparado en la cocina, me arreglé un poco y me dirigí al comedor. Sin duda era una casa bastante tradicional, con paredes de papel, bastante amplia, los pisos bien pulidos y brillantes, también el jardín el cual daba un aspecto de tranquilidad al lugar.

Al llegar al comedor pude ver que Tetsuhiro preparaba el desayuno.

-Buenos días Tatsumi-san, ¿qué tal durmió?-

-Buenos días Morinaga, bastante bien, pensaba que me encontraría a su madre preparando el desayuno.

-No, disculpe ella ya se retiró, siempre sale desde muy temprano a trabajar-

-¿Y su padre? Supuse que también podría conocerlo y agradecer la hospitalidad-

- Mi padre salió muy temprano también a trabajar-

-Pero ¿y su hermano mayor?-

-Mi hermano tiene como un año de casado, vive en otra área del pueblo. Bueno les he preparado el desayuno, dígale por favor a su kohai en cuanto se levante que coma con confianza, cuando terminen, el baño está dispuesto, yo tengo algunos deberes que no he terminado. Al terminar mis cosas con gusto los acompaño a la estación de trenes y cerca de la universidad rentan lugares para que usted se aloje, me agradaría que se quedara en mi casa, no obstante no me permiten tener huéspedes-

De ese modo Morinaga continuó haciendo el aseo de la casa, limpiaba pisos, barría, entre otras cosas. Los minutos pasaban, desayunamos, posteriormente Morinaga nos acompañó a dejar a Hikari a la estación de trenes para que volviera a la universidad de Nagoya, a entregar los papeles para poder participar en la investigación con el profesor Kotaro, de igual forma que cuidara de las cosas en nuestro laboratorio.

Al dejar a Hikari me dio un par de recomendaciones para estudiar más a fondo la situación con Morinaga:

-Hazte su amigo, conócelo, pregunta por su vida, cuéntale de la tuya, no seas grosero, cuando sientas que la ira estallara respira profundo, no permitas al orgullo actuar (susurró mientras me abrazaba). Te quiero mucho amigo, espero que logres lo que buscas. Nos hablamos-

Hablaba tan rápido que me puso nervioso o pudiera ser las cosas que me dijo, mi orgullo, soy grosero, ni hablar, así me conoció el otro Morinaga y aun así andaba detrás de mí. Me dio un beso en la mejilla, se subió al tren y desde ahí agitaba su mano.

El silencio incomodo entre nosotros, mientras partíamos a la universidad se sentía extraño, aquella persona que conocí siempre me estaba contando cosas sobre su día, sobre lo que le gustaba y hasta lo que soñaba. Pensaba en algún tema que rompiera el hielo así que pregunté por la primera cosa que recordé, dijo Hikari:

-Morinaga ¿Cómo es tu familia? Me quede con la duda pues no pude verlos, pareciera que vives solo-

-No es nada del otro mundo, casi no los veo pues trabajan desde temprano, cuando llego ya están durmiendo, los fines de semana salgo con Chizuru mi prometida, entonces casi no hablamos, desde que recuerdo siempre ha sido así. Cada quien se cuida como puede, aprendí a atenderme desde pequeño, pues mi hermano mayor también tenía cosas que hacer, según decía vigilarme pero yo siempre me escapaba. Ya empecé a hablar mucho sobre mi, disculpe por aburrirlo-

-Para nada, me resulta interesante, jamás pensé que una persona tan amigable como tú, tuviera una vida así, tan solitaria-

-En realidad no estoy solo, ellos están ahí, me han dado todo lo que he necesitado, nunca me ha faltado de comer, vestir, o las cosas para la escuela. Les debo todo eso, me han enseñado que lo principal es cumplir con las obligaciones. Por ejemplo mi hermano que es el orgullo de mi familia está casado, trabaja con papá en el ayuntamiento, así que yo espero pronto graduarme, casarme con Chizuru para que estén orgullosos de mí…Escuchaste sobre mí, pero ahora dime: ¿Cómo es tu vida Tatsumi-san?-

-Mi hermana pequeña Kanako está estudiando el instituto, mi padre Souiji es investigador de insectos y sale mucho en viajes por el mundo, a él casi no lo veo desde que mi madre murió hace ya tantos años. Por último mi hermano Tomoe encontró el amor con el malnacido de Kurokawa y se fue a Estados Unidos a casarse con él-

-¡¿Qué?! Se casó con un hombre, pero que dijo tu padre, seguro se avergonzaron de él por eso se fue tan lejos-

-No, desgraciadamente mi estúpido padre aprobó el matrimonio, incluso les dio su bendición, Tomoe mencionó que era feliz con Kurokawa, entonces papá no tuvo más que desearles sean muy felices-

Recordé entonces aquella vez cuando mi padre les dio su bendición, el pobre de Moringa se apresuró al baño, para evitar ser visto con lágrimas en sus ojos, pues recordó la reacción tan horrible de sus padres hacia su homosexualidad, yo lo seguí y entonces sentí su corazón tan expuesto, tan frágil, que no pude evitar querer llevarme todo su dolor y verlo sonreír como siempre lo hacía, en esa ocasión tuve miedo de darle un abrazo, sabía que lo malinterpretaría.

Metido entre mis reflexiones voltee a verlo, percatándome de que a este Morinaga también le había afectado esa misma situación, de cierta forma presentía que toda su vida había ocultado su verdadero yo, para encajar en los estándares familiares que le fueron impuestos, pero no entendí porque razón, si ambos habían vivido las mismas cosas exceptuando mi presencia en su vida todo debía ser igual ¿o no lo era? Por una parte recuerdo que la cosa fundamental en su vida que impulso a Morinaga a revelarse contra las cosas impuestas había sido el amor que sentía por el homo-baka Masaki. ¿Acaso este Morinaga jamás ha experimentado lo que es el amor?, ¿O será que no es gay y ama a su prometida? Para calmar la cara que había puesto acaricie su espalda con mi mano, tal como siempre lo hacía, a lo que respondió bastante agresivo.

-Que haces, no me toques, ¿Qué eres gay?-

-Por supuesto que no soy gay-

-Solo era para hacerte quitar esa cara de tonto que tienes-

-Que ocurre con usted, primero me habla de la forma más irrespetuosa, yo le digo a usted Tatsumi-san y usted no me dice ningún honorífico, solo me dice Morinaga, y ahora se atreve a tocarme de una manera bastante atrevida. Seremos compañeros algún tiempo, por favor le pido que sea respetuoso-

-Disculpe Morinaga-kun, no lo volveré a hacer-

Por primera vez en toda mi vida me había tragado mi orgullo, todo por él. Escuchaba sus palabras tan distantes, sin creer las cosas que decía, ahora le molestaba que lo llamara sin honorífico, como era posible, una persona tan amigable que nunca se molestó por cosas así.

Tal como me dijo, fácilmente encontré un lugar para vivir al costado de la universidad, se ajustaba a mi presupuesto, lo malo de todo esto, eran las cosas domésticas como cocinar, que no tengo idea como se hacen.

Una vez que deje mis maletas en el apartamento, nos fuimos a la universidad, pues seguro ya nos esperaba Kotaro-sensei, sin embargo para mi asombro, una joven de cabello corto y negro, menudita, con un vestido rosa abrazó a Morinaga por la espalda.

-Tetsu mi amor ¿Cómo estás?-

-Excelente Chizu-chan, te presento a mi colega Tatsumi Souichi, viene desde Nagoya para ver nuestro trabajo y colaborar en la investigación-

-Mucho gusto, Kaneki Chizuru-

-Tetsu te quería avisar que no podré venir a buscarte el viernes, porque saldré con unos compañeros el fin de semana a Tokyo, para ir a varias entrevistas de trabajo-

-Pero Chizu-chan, no dijiste que solo era una posibilidad, que voy a hacer con mi carrera aquí, ya me habían ofrecido la maestría-

-Vamos cariño, esto solo adelanta los planes, además también puedes estudiar allá-

-Pero Chizu…-

-Ningún pero, hablamos cuando regrese, nos vemos Tetsu, te quiero-

Vimos salir casi corriendo a Chizuru, antes de que Morinaga le pudiera reclamar nada. Sentí un dolor extraño en mi pecho, esa mujer era su prometida, lo trataba como su mascota, e incluso se lo quiere llevar a Tokyo, esa mujer es más tirana que yo.

-Ella es mi linda prometida de la que te hable-

-Ya lo note…-

-No siempre es así, la mayoría de las veces es muy cariñosa-

-¿Desde cuándo la conoces?-

-Desde que estaba en la escuela elemental, sus padres se mudaron al pueblo a unas casas de donde vivo, mis padres y sus padres se volvieron grandes amigos, los fines de semana hacían fiestas y nosotros acabábamos jugando en el bosque mientras ellos platicaban cosas aburridas de adultos, ella se hizo mi única amiga, luego al crecer dejamos de frecuentarnos, exceptuando en las fiestas. Un día nuestros padres nos preguntaron que si nos gustábamos debíamos hacernos novios, así que tuvimos citas un par de veces y finalmente le pedí que fuera mi novia. Salimos por varios años hasta que nuestros padres nos sugirieron comprometernos, pues ella ya tenía casi terminada su carrera en derecho penal, y yo ya estoy a medio año de terminar también, así que nos pareció correcto avanzar al siguiente paso. Ella es una linda persona muy cariñosa, siempre me ha escuchado, me gusta su compañía y tenemos los mismos gustos en música películas, teatro. Es bastante divertido salir con ella-

Morinaga ya era feliz, yo solo había venido a importunar, cómo era posible mi egoísmo, no debía separar a tan buena pareja, sentí muchas ganas de regresar corriendo a Nagoya, pero necesitaba quitarme a Morinaga de la cabeza, así que debía saber más de él y su novia para terminar de romper la fantasía que mi estúpida mente había creado sobre nosotros en un mundo alterno. Otra cosa que comenzó a preocuparme era la comida, no tenía ni idea de cómo preparar algún platillo de lo que fuera, ¿Qué demonios iba yo a hacer?

-Morinaga...kun, podrías enseñarme a cocinar es que nunca lo he hecho, por lo que vi hoy, tú lo haces bastante bien, ¿podrías ayudarme?-

-Claro Tatsumi-san en cuanto salgamos te acompaño por víveres y te enseñare las cosas más básicas-

Esa misma noche cuando Morinaga se retiró después de mi primera lección de cocina, la fastidiosa de Hikari me llamó a mi celular.

-¿Cómo van las cosas Sou-kun?-

-Todo está bien-

-¿Ahora qué paso? Ya dime…mmm déjame adivinar ¿es algo respecto a su novia?-

-¿Cómo demonios lo sabes?-

-Simple, es el único impedimento real que encuentro sobre ustedes. Bueno dime que paso-

-Nada en especial, ella estudia derecho y se llevará a Morinaga a Tokio, además él si la ama, no sé porque soy tan idiota de seguir aquí todavía, debería regresar contigo a Nagoya-

-Haber dime desde el principio, ¿Él dijo que la ama?-

-Algo así-

-Explícate, ahhh (suspiro), siempre es igual contigo, cuéntame porque dices eso, pero desde el principio-

-Son viejos amigos de la infancia gracias a sus padres, que se reunían frecuentemente, un día les sugirieron salir, lo hicieron y descubrieron sus gustos iguales en muchos aspectos, por eso son felices juntos-

-¿Gustos iguales? Mmmm ¿cómo en qué?-

-A mí qué demonios me importa eso, no me acuerdo-

-Bueno Sou-kun, gustos iguales entre mujeres y hombres no significan amor, sobre todo si Morinaga es gay, seguro serán gustos musicales, en espectáculos y cosas femeninas o sobre moda, colores, decoración, ¿algo así era?-

-Creo que sí…-

-Por lo que dices seguro ellos nunca se han acostado, o muy pocas veces, un hombre gay le debe ser bastante difícil hacerlo con una chica, deberías indagar sobre eso, tu que tanto dices ser heterosexual debes tener experiencia en eso, ¿o no? Nunca me has contado eso…-

-Esas son cosas privadas Hikari no te metas donde no te llaman-

Me tranquilizaba sobremanera eso que me había dicho Hikari, ahora más que nunca quería investigar la vida de Morinaga, para saber si realmente estaba enamorado de esa mujer o no.

Los días pasaban y todo parecía tan normal, llegar al laboratorio encontrarme con él, trabajar en experimentos, regresar juntos a mis lecciones privadas de cocina, que fueron bastante difíciles. Morinaga fue realmente paciente para enseñarme, desde picar las verduras hasta el punto de cocción de todos los alimentos.

El viernes por la noche tuve el valor de invitarlo a beber, con el pretexto de que su novia había salido a Tokio y fuimos a un bar lejos de la ciudad, pues no deseaba que sus padres se enteraran que estaba bebiendo, siempre le pareció algo malo que lo vieran llegar borracho a su casa, porque sus padres persistentemente le dijeron que eso era de muy mal gusto, según casi no lo hacía, las pocas veces que lo llegó a hacer, se quedaba en casa de un amigo para no llegar con aliento alcohólico a casa de sus padres. Además de que su novia tampoco le gustaba eso de que saliera a beber, puesto que le podría pasar algo. Me parecía la cosa más ridícula, el Morinaga que conozco bebía cada que le placía hacerlo, sin remordimientos, ni payasadas por el estilo, pero en fin…

Con algunas copas encima sentía muchas ganas de tocarlo, besarlo y llegar a mi habitación con él para… ¿Qué rayos estoy pensando? Veo sus hermosos ojos verdes y me pierdo en ellos, pero que estupideces homo salen de mi cabeza con el alcohol. Estábamos bebiendo cada vez más, hasta que de mi boca salió una pregunta.

-¿Tú amas a Chizuru?-

-Yo… creo que sí, no sabría explicar si esto es amor, pero esa una buena amiga, me comprende nos llevamos bien-

-¿Te gusta?-

-Sí, ella es linda-

-¿Qué te gusta de ella?

-Pues es lista, buena en los negocios, práctica… entre otras cualidades-

La manera tan fría de describir a su novia me demostró que no la amaba, hasta yo podía darme cuenta que no era amor lo que él sentía, después de beber más copas nos fuimos juntos en un taxi a mi apartamento. Así que al llegar bajamos con gran esfuerzo e ingresamos. Al entrar no pudimos evitar mirarnos a los ojos desatando la pasión que conteníamos en nuestros cuerpos, los besos sonaban por todo el departamento -mmmmmnnn- Sentía su cuerpo empujando al mío sobre la pared, sus manos temblorosas tocaban mi pecho, las mías sujetaban su espalda. Nos separamos un poco, me quitó la camisa, luego con un sonrojo en su rostro toco mi miembro sobre mi pantalón, estaba tan duro que di un pequeño gemido –ahhhh- Eso lo prendió aún más y comenzó a devorar mi boca, entre besos logramos llegar a mi cama, desafortunadamente una vez ahí, Morinaga se desmayó por lo alcoholizado que estaba, yo me quede tan excitado que fui al baño a masturbarme, pues seguramente no lograría dormir con tremenda erección. Luego regrese a la cama y me dormí junto a él, por primera vez, sentí tantas ganas de despertar con él por la mañana abrazados, como ocurría al tener sexo. No sabía que lo necesitaba tanto hasta que me hizo esas caricias a medias, sin decirme que me amaba. Extrañaba tanto a mi Morinaga…

A la tarde siguiente, al despertar ya no estaba Morinaga en mi departamento, así que fui a buscarlo a su casa, con el pretexto de la escuela, pero realmente deseaba saber que pasaba por su cabeza.

-Hola Morinaga-kun, podríamos hablar-

-Está bien pero no aquí-

Salimos a dar una vuelta cerca de un bosque que estaba muy próximo a su casa, ahí había muchos juegos para niños, bancas y árboles de diferentes tipos, nos sentamos y me dijo:

-No sé qué me pasó, disculpe Tatsumi-san, abuse de su confianza, no recuerdo mucho, solo que nos besamos, no sé si lo obligue o que paso después, porque solo recuerdo despertar junto a usted. No deseo arruinar nuestra reciente amistad, me parece usted una persona muy interesante, hay algo en sus ojos miel que me hace sentir algo extraño dentro de mí. Perdón por decirle cosas inapropiadas, pero por alguna razón siento que puedo confiar en usted-

-Morinaga yo… tengo que decirte algo… tu y yo…antes…antes debimos… venir a este parque, es bastante tranquilo como para estudiar-

Maldición, no pude decirle, es muy pronto para contarle mi absurda historia, seguro me mandaría por un tubo. Así que solo me sonroje ante su mirada tan dulce que me dio.

El pasar de los días se volvió tan tranquilo y agradable, nos escondíamos a besarnos en el almacén de sustancias, los deseos de nuestros corazones no se podían decir en palabras, ninguno de los dos tenía pensado hacerlo. Por las tardes en mi departamento cocinábamos juntos, mirábamos un rato la tele y revisábamos las notas de los experimentos, me recordaba a lo que hacía con el otro Morinaga, excepto que no habíamos llegado tan lejos. El viernes de esa misma semana Chizuru llegó por Morinaga y se lo llevó a cenar con ella, según me contó el lunes, era casi seguro que había conseguido un empleo con una excelente paga. Además le ofrecían un departamento para ella y su esposo, pues les había comentado de su próxima boda. Le dijeron que le hablarían en las próximas dos semanas para citarla y hacerle más evaluaciones juntos a los demás aspirantes, aunque ella estaba muy optimista, ya que había sido la mejor en su clase, además de pasar con la mejor calificación las primeras pruebas que les realizaron en Tokio. De modo que eso adelantaba los planes de ellos, debían casarse lo más pronto posible, para que al contratarla mostrara los papeles de su reciente boda, recibiendo gracias a esto un departamento más grande para iniciar una familia.

La duda estaba en sus ojos, sentíamos tanto placer cuando nos besábamos, muchas veces me subía sobre él en el sillón como aquella vez que le dije mis sentimientos a través de un beso, pero siempre estábamos con ropa, jamás pasábamos de unos besos y caricias a pesar de que nuestros cuerpos pedían a gritos unirse en el deseo, ambos éramos demasiado tímidos para avanzar más allá de esas cosas. No entiendo como mi razón se ve nublada por un hombre, quiero besarlo, necesito estar con él, pero ahora él es quien me rechaza a mí, debo estar pagando por todas las veces que yo mismo lo repelía, todas esas veces que se mostraba cariñoso y hasta por un simple toque yo lo golpeaba ¿Por que hacía eso? No lo entiendo, si realmente lo amaba.

Mientras que los fines de semana le correspondían a Chizuru, toda la semana Morinaga era mío, sus sonrisas, sus labios, incluso todo su cuerpo respondía ante mí en una avalancha de sensaciones. Hasta que un domingo por la noche llegó a mi casa y pidió entrar, me explicó que Chizuru había pasado todas las pruebas y la contratarían sin duda alguna, sus padres le informaron que ya estaba todo listo para su boda la siguiente semana.

-¿Te vas a casar?-

-La boda es la próxima semana, por eso he venido… Sabes una cosa... este tiempo que hemos pasado juntos, ha sido el mejor en toda mi vida, sentí que dentro de tu departamento éramos casi como un par de novios, percibí algo que jamás en toda mi vida pude sentir por nadie más, pero esto no puede seguir, tengo que cumplir con mi palabra, yo vine a despedirme, necesitaba decírtelo fuera del laboratorio, pues cuando te vea mañana volveremos a ser extraños, no podemos seguir con esto. Gracias Tatsumi nunca te voy a olvidar-

Al decir esas horribles palabras se dio la vuelta y comenzó a caminar. A veces no entendía porque me costaba tanto trabajo darme cuenta cosas que tu necesitabas escuchar. En mi interior había una lucha por demostrarte lo mucho que te amaba pero de cierta forma tenía miedo que esto terminara y acabara solo como estaba al principio, sin embargo, ahora sabía que no podría vivir de esa forma pues me había acostumbrado a ti, a tu amor, tus besos y todo tu ser que se fundía dentro de mí. No obstante, todavía creía que si no aceptaba por completo tu amor podía dejarte ir más fácilmente. No quiero que te cases, te necesito, gritaba en mi interior, pero las palabras no salían, su mirada de amor pero llena de temor fue algo que nunca había visto, él tenía miedo de ser rechazado, de perder todo por cuanto había trabajado en su vida, de perder a su familia y amigos, pero yo soy un egoísta, quiero que deje todo por mí, que luche, como aquel Morinaga al que desprecie tantas veces.

Miraba como se alejaba de mí, daba algunos pasos mientras algunas gotas de lluvia comenzaban a caer en mí, debía detenerlo, si en esta ocasión lo dejaba ir tendría que ser para siempre, ya no había marcha atrás, jamás volvería a ver su dulce sonrisa, sus tiernos ojos, las palabras de amor que siempre me dio, todo su ser desaparecería por completo, se alejaría, pero dolorosamente seguiría su recuerdo torturando mi alma, en ese instante, ya no pude más y las palabras que nunca pensé decir salieron de mi boca.

-¡TETSUHIRO, NO TE VAYAS YO TE AMO! Tenía miedo, no quería admitir que sin ti no soy nada, cuando estabas a mi lado jamás quise entender que te amaba, porque si lo comprendía y sacaba mis sentimientos tú un día te darías cuenta que no necesitas a un maldito tirano en tu vida. Siempre lo supe… que tú eras mejor persona que yo, a pesar de todo lo que viviste siempre lograste afrontar las cosas, conseguiste ver el mejor lado de la vida. Lo tengo todo cuando tú estás en mi vida, dame una oportunidad de demostrarte que la vida puede darte tantas cosas, que tú puedes ser feliz sin mimetizarte con los modelos que según debemos cumplir, a la única persona que debes satisfacer es a ti mismo-

Con lágrimas sobre su cara se aproximó hacia mí, tomo mi rostro entre sus manos y me beso, con todo el sentimiento que teníamos ambos en nuestros corazones, a pesar de que tenía muy poco de conocerlo, pude notar que en él creció aquel amor que me declaro alguna vez. Entendí por primera vez sus palabras que alguna vez en otro tiempo y lugar me dijo:

-Es doloroso…Estar cerca de ti…-

Claro…Todo cobraba sentido, es doloroso saber que lo amas pero no puedes si quiera decirlo, es aún más amargo distinguir un dulce beso de despedida, de un amor que no podrá ser jamás. Siempre lo supe, yo estaba destinado a estar solo, en aquel momento que mamá se fue lo entendí, era más fácil, no entregar nada, pero por desgracia ya era tarde…Te había entregado todo.

-Lo siento, tanto Souichi, quiero que sepas que una parte de mi te está muy agradecido por mostrarme aquello con lo que siempre soñé, pero de todo sueño debemos despertar, no sabes cuánto desearía poder huir de todo, pero tu bien sabes, que en esta sociedad estamos condenados a permanecer ocultos, no quiero vivir así, sin poder tomar tu mano, o darte un beso por temor a ser agredidos o juzgados. Admiro a aquellos como tu hermano que tienen el valor de vivir sus vidas contra todo y contra todos, pero yo no puedo, no quiero perderlo todo, siempre he estado tan solo, ahora se me da la oportunidad de enmendar mis errores, de ser aceptado por el resto de mis días… Tú lo sabes mi querido Souichi, en estas pocas semanas me he enamorado de ti como jamás lo estuve, hiciste latir mi corazón que pensé que estaba congelado, lo llenaste con la calidez del amor, nunca olvidaré lo que se siente amar… Adiós…-

En esa lluvia comprendí las muchas cosas que había dejado ir por ser tan cerrado de mente, era realmente un tonto, ahora estaba seguro que el Morinaga que conocí en ningún caso podría volver, de hecho no existía, ni existió jamás, fue así como lo vi alejarse y una lluvia comenzó a caer, evitando mostrar mis amargas lágrimas que se confundían con las gotas de la espesa lluvia que se había soltado en esa fría noche. El tiempo se detenía mientras veía sus pies alejarse, mi sufrimiento me envolvía a tal grado, que ya que no tenía ánimo para levantar la cabeza y verlo partir directamente.

Sabía que lo había perdido nada volvería a ser como antes, ya no podía hacer nada más, él y yo seríamos eternamente infelices, a pesar del amor, nada podía cambiar el hecho de que él jamás dejaría que nadie supiera que su verdadera felicidad estaba con un hombre, prefería fingir que era feliz a decepcionar a todo el mundo, yo nunca quise que él fuera de esa forma , lo prefería mil veces como el pervertido encimoso que me amaba, no concibo porque cambie las cosas de esta manera, me arrepiento tanto. Sentía tanto pesar dentro de mí que me tiré al suelo sobre mis rodillas mientras la lluvia se hacía pesada y caía sobre mí, tanto tiempo me quede ahí llorando en ese lugar, que las nubes se disiparon y pude ver las estrellas, si esas malditas estrellas que fueron las culpables de que todo esto pasara. Hincado como estaba miré al cielo suplicante y grite con todas mis fuerzas.

-Lo lamento tanto, me arrepiento, por favor déjame corregirlo, quien seas, tu deidad que me trajiste aquí, escucha mis ruegos, haría lo que fuera, daría lo que fuera, incluso mi propia vida si es necesario, solo quiero que él sea feliz, ya no me importa si yo soy feliz, lo amo-

Dentro de mi cabeza sentí una sensación extraña un cosquilleo que se extendía a lo largo de todo mi cuerpo, al sentir las manos entumecidas, supuse que se debía a que había estado en el suelo empapado por la lluvia, así que miré mis manos y para mi asombro desaparecían ante mis ojos, luego mi brazos, mis piernas y finalmente en un parpadeo estaba en otro lugar. Me encontraba desnudo, en medio de bosque, era de día y en mi mano estaba una nota que comencé a leer:

Esta será tu oportunidad de corregir todo lo

que requiera ser corregido, para hacerlo feliz,

el resultado depende de ti, hoy tu imagen

temporal es igual a como viajaste pero no

siempre será así, recuerda que volverás a

él una vez que concluyas tu trabajo, no será

una sola cosa lo que arregles, una vez que

todo termine nadie te recordará claramente,

pero los cambios que hagas prevalecerán.

Ahora todo depende de ti.

Caminaba por el bosque completamente desnudo, tapado por unas ramas que logré arrancar, donde terminaba el bosque, logré ver más luz, me aproxime hasta ahí con cuidado de que nadie me viera, ente los arbustos logré ver a un niño jugando con una capa que se veía era un pedazo de cortina o algo así y una varita que hacía el papel de espada, parecía que peleaba contra un monstruo. Mientras más me acerque pude ver que el chico era exactamente igual al Morinaga solo que en pequeño. No puede ser, esa extraña entidad me ha mandado a través del tiempo… hacerlo feliz… ¿decía?, como demonios haría feliz a un pequeño Morinaga, estoy desnudo, no me conoce, ni se realmente que cosa puede hacerlo feliz.

Aquí concluye mi capítulo, algo largo pues estaba realmente inspirada, no obstante me quede con ganas de poner lo que Morinaga pensaba sobre estos mismos hechos, además de que quería explicar la relación con Masaki, pero por lo visto el capítulo próximo podría no explicar eso y aun así continuar sin problema. Si recibo tres comentarios que desean ver el POV (punto de vista de) Morinaga, con gusto lo incluyo antes pero con la siguiente parte de la historia, resultará interesante hacerlo, pero solo si desean leerlo. ¿Qué les pareció? ¿Verdad que nadie se lo esperaba?