La siguiente parte se refiere a hechos que no son parte del manga de Hinako sensei, puesto que son las razones por las cuales Morinaga no salió de Fukuoka, por tanto no conoció a Souichi, aunque, como ya saben, los personajes pertenecen a ella. Una cosa más, debo aclarar que de ninguna forma soy homofóbica, todos los argumentos anti-gay los saque de comentarios absurdos de personas de mente cerrada que he escuchado. Saludos y gracias por lo reviews, les dejo el próximo capítulo, espero que les guste.

POV MORINAGA

Había hecho algo malo, no solo me bese con un hombre, había deseado tanto abrazarlo, tocarlo, besarlo de verdad, sentir el calor de su lengua, algo tiene él que es peligroso para mí, me hace sentir tan extraño. Prometí nunca volver a hacer algo así, pero con él siento, que podría caer en sus brazos y nunca querer soltarme ¿Qué rayos estoy pensando? ¿Acaso no he aprendido nada del pasado? Debería recordar aquella vez para centrar mi cabeza...

FLASH BACK

Era yo un pequeño que se había enamorado del mejor amigo de su hermano, por años no sabía lo que ocurría conmigo, me encantaba estar con él, sentía algo extraño dentro de mí, cada que los veía juntos me molestaba que mi hermano estuviera a su lado y no yo, quería crecer pronto, dejar de ser solo un niño para que se fijara en mí. Habían pasado algunos años ya, me veía más grande, pude ver que él me noto uno de esos días que mi hermano lo trajo a casa a dormir, fue entonces que escuche que alguien salió de la habitación de mi hermano, salí inmediatamente para ver si se trataba de Masaki, para mi fortuna era él y caminaba rumbo a la cocina, fui tras él sonriendo sonrojado, me sentía tan extraño, deseaba arrojarme en sus brazos, quería probar sus labios, por primera vez en mi vida mi corazón se aceleraba de manera extraña, ahora yo era un poco más alto que él, así que cuando lo vi solo en la cocina buscando algo en el refrigerador le pregunté:

-¿Necesitas algo Masaki-san?-

No me imagine lo que ocurriría si lo confrontaba a solas, pero por primera vez me miró de forma diferente, recorrió mi cuerpo con sus ojos y también me pude percatar de un ligero sonrojo en su cara.

-Has crecido mucho Tetsu-kun-

Sentí algo de miedo, de cierta forma pensaba que esto estaba mal, jamás he visto en ningún lado a dos hombres como novios o besándose, así que seguro era algo malo estos deseos extraños que siento, pero en ese momento, no me importó realmente lo que era normal y lo que no, mi cuerpo adolescente ardía en deseo por ser tocado. De un instante a otro sentí una mano recorriendo mi pecho, luego subió a mi rostro, levantó la mirada y pude ver la expresión de lujuria, no tardó nada en aproximar su rostro al mío, sentí tanto temor de ser besado, pero de igual forma estaba deseoso de saber que se sentía. Fue entonces cuando al fin sentí la calidez de sus labios sobre los míos, que dulce sensación, me empujo sobre la pared y por la sorpresa abrí un poco la boca, gracias a eso pude percibir su lengua entrando, eso me atemorizó aún más, no obstante, mi corazón latía con fuerza, a pesar de que mis manos y todo mi cuerpo temblaban. Desgraciadamente escuche una voz gritando:

-¿Qué demonios le haces a mi hermanito? Suéltalo maldito homosexual sucio-

-Kunihiro, yo no quise-

-Qué asco me das, sal ahora mismo, no quiero que jamás vuelvas a pisar mi casa, ni dirigirme la palabra-

Entre lágrimas vi salir corriendo a Masaki, yo solo estaba esperando el reproche de mi hermano, supuse que me insultaría e incluso me golpearía, pero bajo la mirada y me dijo:

-Ve a tu habitación, ahora-

Lo obedecí y me fui sin responder absolutamente nada, lo escuche ir con mis padres, oía las palabras de mi padre enojado.

-¿QUÉ HIZO QUE? En nuestra propia casa…. ¿Dónde está Tetsuhiro? Debemos hablar con él inmediatamente-

Sentía mi cuerpo como hecho de piedra por el pánico, los pasos venían directo a mi habitación, entonces se abrió la puerta y mi madre dijo:

-Tetsuhiro, por favor ven un momento, tenemos que hablar-

Lleno de pánico, las lágrimas comenzaron a brotar por mi rostro, seguí a mi madre hasta donde se encontraban todos reunidos y mi padre comenzó a hablar:

-Tetsuhiro aún eres muy joven debes estar muy confundido, la adolescencia es una fase bastante difícil, el cuerpo te juega bromas. Tu hermano me contó que fue a la cocina y vio que ese tipo te besaba, quizá sentiste algo mientras lo hacía, pero piensa, esas cosas son malas no estamos hechos para eso, los seres humanos. Si algo sentiste fue únicamente por que al cuerpo le gusta recibir caricias, no te puede gustar un hombre, todavía no conoces a la chica adecuada, ese tipo de cosas no son naturales, entiende-

-Mi pequeño hijo, no me hagas decepcionarme de ti, me da profunda tristeza que tu vida tome un rumbo tan horrible, sabes que esas cosas son de lo más desagradable, alguna vez en la calle has visto a dos hombres juntos, es simple porque no es normal, recuerda mi pequeño, que tu padre y yo hemos trabajado tanto para darles todo lo que siempre necesitaron, no nos falles, ten paciencia ya aparecerá una linda chica que te conquiste, tenlo por seguro, un día serás nuestro orgullo pues te casarás y formarás una familia con niños a los cuales amarás por sobre ti mismo, de esa forma nos harás sentir tan satisfechos a tu padre y a mí-

-Tetsuhiro necesito saber si fue la primera vez que hiciste algo así-

-Papa yo, lo siento mucho, si… fue la primera vez-

-¿Qué nadie te lo ha explicado en la escuela? Hombres y mujeres estamos hecho para estar juntos, imagínate el sexo, es una aberración entre dos hombres, quedan mal de por vida. Cuando sientas algo así de malo, piensa que es un error y no le des vueltas, simplemente olvídalo, debes hacerlo si nos quieres, porque nosotros te queremos mucho, no quisiéramos tener que enviarte lejos, ¿No quieres quedarte solo de por vida? Para que te perdonemos de esta horrible cosa debes prometer controlar tu cuerpo y nunca más acercarte a un hombre de esa forma-

-Lo prometo papá, de verdad lo siento-

Sus palabras eran tan extrañas, sentí tanto miedo, no quería estar solo, seguramente tenían razón en todo, además eran mi familia, no me castigaron ni me golpearon por hacer algo tan malo, así que debo escucharlos, Masaki fue quien me beso, yo solo estaba confundido, no sabía que estaba mal, creí que me gustaba, sentía algo cada vez que lo veía, pero es como dicen mis padres es porque no conozco a ninguna chica que me guste. Un día los haré estar orgullosos y esto quedará olvidado.

FIN DEL FLASH BACK

A partir de ese momento entendí realmente que debía buscar el amor en una mujer, porque con un hombre está mal, pero de cierta forma yo se que dentro de mí, está ese monstruo que no me deja en paz, ahora vuelve este deseo que tenía controlado a través de este hombre que acabo de conocer, no sé porque me ocurre, qué tiene él que no tenga Chizu, ella es tan lista y divertida, la paso tan bien con ella, debo dejar de mirar a este hombre de esa forma sucia.

A la mañana siguiente me levanté muy temprano como todos los días, a preparar el desayuno de mis padres, pues les debo tanto que es mi obligación hacer los quehaceres, me han aceptado a pesar de ser raro. Desayunaron a prisa, llevando sus almuerzos, en seguida me duche y me arregle para ir a la universidad, recordé que mis invitados debían tener hambre también así que puse a calentar la comida de nuevo, entonces les ofrecí mi hospitalidad, junto con mi ayuda para que todo fuera más rápido. Primeramente acompañamos a la señorita Sanada a la estación de trenes, al verlos abrazados pensé que hacían una pareja linda, luego recordé que ellos mismos confirmaron que no eran nada, me confundía mucho verlos juntos pues eran como Chizu y yo.

El silencio tan incómodo entre nosotros, me hacía pensar en el día anterior cuando me confundí y casi cometo el mismo error. Entonces él hablo, preguntando por mi familia ¿Quién se cree me habla tan familiar? Pareciera que me conoce, por la mañana preguntó por mi hermano, no recuerdo haber mencionado a mi hermano, ¿Cómo habrá sabido sobre él? Ya estoy paranoico, seguro hable de él sin darme cuenta, para seguir en la plática le pregunté sobre su vida, sin embargo me platicó algo que me sorprendió tanto, su hermano menor estaba casado con otro hombre, dos hombres que habían negado su propia naturaleza por ser ¿felices? Era su felicidad al lado de otro hombre, realmente ser esposos ocultos a la sociedad podría ser llamado ser ¿felices? ¿Podría yo? Claro que no. Reflexionaba esto cuando sentí una mano acariciando mi espalda, me horrorizo que sentí tanto agrado con esa caricia que respondí agresivo:

-Que haces, no me toques, ¿Qué eres gay?-

-Por supuesto que no soy gay-

-Solo era para hacerte quitar esa cara de tonto que tienes-

-Que ocurre con usted, primero me habla de la forma más irrespetuosa, yo le digo a usted Tatsumi-san y usted no me dice ningún honorífico, solo me dice Morinaga, y ahora se atreve a tocarme de una manera bastante atrevida. Seremos compañeros algún tiempo, por favor le pido que sea respetuoso-

-Disculpe Morinaga-kun, no lo volveré a hacer-

Se disculpó de la manera más sincera, con algo de tristeza en sus lindos ojos miel, yo sabía que debía alejarme de éste hombre que me daba esas sensaciones, pero no quería, así que fingí que nada paso, continuando con nuestro camino a la universidad, con una parada en algunos de los departamentos que rentaban a estudiantes, fácilmente encontramos uno, así que sin más, nos dirigimos a la universidad.

Finalmente para tranquilizar mi mente confundida apareció mi querida Chizu, me contó que seguía con la idea de trabajar en Tokio, yo de ninguna forma quiero mudarme, no deseo alejarme de mi familia, pero suena que será una buena oportunidad para ella, así nos casaremos cuanto antes y empezaremos una familia, de esa forma jamás estaré solo de nuevo, dicen que el amor incondicional de los hijos es algo que te llena por completo, es el amor más grande. Vimos salir casi corriendo a Chizuru antes de que le pudiera decir nada. No es seguro que la contraten así que hablaremos cuando regrese. Tatsumi-san parecía algo herido al contarle sobre Chizu y yo como pareja, agacho su mirada… Tonterías… es mi imaginación, dijo que no era gay, por supuesto que no se fija en mí, ni yo en él.

Al terminar el día de trabajo me preguntó si lo ayudaría a cocinar, ya que el pobre es un total inútil aparentemente, seguro no sabe ni lavar su propia ropa, me causo un poco de lastima, así que accedí, extrañamente al ir juntos al supermercado y cocinar en su departamento parecíamos recién casados. No podía creer los juegos que mi mente crea, debería apartarme pero no quiero, él se ira pronto así que disfrutare su compañía este corto tiempo, pero claro, es porque lo veo como un buen amigo. Mientras más días pasaban yo me sentía cada vez más unido a él, necesitaba nuestras tardes a solas hablando de los experimentos durante las lecciones de cocina. Parece tan tierno cada vez que falla se sonroja, esa mirada es tan intensa, guarda tantos secretos que moriría feliz si yo estuviera ahí. Ahhhh(suspiro) no tengo la voluntad para oponerme, tendré que esperar a que se vaya para poder volver a ser normal.

Llego el viernes y me invitó a beber ¡Hay pero que felicidad! No deben verme con él, si alguien nos ve juntos o mis padres y hermano se enteran, será muy malo, además que no les gusta que yo beba, tienen miedo que se nuble mi buen juicio. Tatsumi no le importó ir lejos a beber, esa noche después de muchas copas mi cuerpo ardía en deseo por él, miraba sus ojos su pálida piel, tenía ganas de besarlo apasionadamente, de tocar todas las partes de su cuerpo, su sonrisa es la cosa más linda que jamás vi, deseo tanto tocarlo, pero no debo. Pensaba en acariciarlo cuando sentí una erección, para mi suerte preguntó si yo amaba a Chizuru, cosa que cambió el rumbo de mis pensamientos, logrando contener mis impulsos desagradables, respondí de la manera más directa sobre lo que él deseaba saber, aparentemente no le molestó escuchar lo que pensaba sobre mi novia.

No tengo idea si el alcohol era demasiado o mi resistencia muy poca, quizá eran ambas, porque mi cuerpo no respondía bien, él debió notarlo porque sugirió que nos fuéramos a su departamento, me ayudo a caminar, tanto para bajar como para subir, llegamos a la puerta, abrió para que entráramos y al cerrar pude ver sus hermosos ojos llenos de pasión, mi corazón latía con fuerza, mis impulsos se desbordaban de mi corazón, de mi cabeza, no lo resisto necesito besarlo. De esa manera sentí sus cálidos labios contra los míos, quería más y más, entonces metí mi lengua en su boca, que delicioso sabor, mi cabeza todo mi cuerpo era suyo nunca había experimentado eso, era como si él y yo nos perteneciéramos desde la eternidad y para la eternidad, ya no había más, nadie más, éramos solo Souichi y yo solos en el mundo. Lo necesitaba, deseaba tocarlo, pero él también me tocaba a mí, notaba su pasión, no sabía si el amor era real, no obstante este sentimiento que se fundía en todo mi cuerpo no lo experimenté en toda mi vida, creo que lo amo, necesito unirme a él, ¿acaso será posible aunque seamos hombres? No sé qué sigue, que hacer, pero lo necesito. Desabroche su camisa y toque su lindos pectorales blancos, la retiré con muchos nervios, quizá me rechazaría, decía que no era gay pero respondía ante mí, su cuerpo me pertenecía como él mío le pertenecía a él, al abrazarme con todo su afecto, sentí su entrepierna dura, deseaba resistir pero la lujuria se apoderó de mí y lo toque, apreté un poco su erección –Ahhhh- Gimió en mi boca, desatando totalmente mis restricciones. Entre besos nos fuimos hasta su habitación, él estaba sobre mí, llenando mi corazón con besos, cuando se levantó un poco para desvestirse, mis ojos pesaban tanto que no pude resistir cerrarlos.

Al abrir mis ojos pude ver a este magnífico hombre durmiendo a mi lado, deseaba quedarme y averiguar lo que pasaría si lo veía sonreírme, no obstante, no sabía si lo que había pasado ayer fuera causado por el alcohol, que tal si yo lo obligue, si me rechaza, no lo soportaría, será mejor que me vaya.

En mi casa sentí la pesadumbre de haberme propasado con el alcohol, aunque era mucho más el miedo de que me rechazara al verlo, justo pensaba eso cuando alguien estaba en la puerta.

-Hola Morinaga-kun, podríamos hablar-

-Está bien pero no aquí-

Temblaba como una hoja ¿Qué me diría? No parecía enojado, más bien algo avergonzado igual que yo, lo lleve a un lugar alejado para que nadie nos escuchara hablar, cerca del bosque donde estaban los juegos para los niños. Entonces me disculpe, dije las cosas sin pensar, me atreví a expresar un poco de lo que mi interior tenía, felizmente me acepto, pareciera que algún secreto guardaba, eso no me importo, aquí y ahora deseaba vivir un poco de pasión hasta que se fuera a Nagoya.

El lunes por la mañana llegue al laboratorio anticipadamente, pero para mi sorpresa él ya estaba ahí, me miró con un poco de sonrojo en su bello rostro:

-Buenos días Morinaga-

-Buenos días Tatsumi-

El profesor también me saludo:

-Buenos días Morinaga-kun. Llegan temprano, que gusto me da que la juventud se muestre tan interesada en la ciencia-

-Buenos días Kotaro-sensei iré a ponerme mi bata-

-Souichi por favor ve al almacén pues necesito unos reactivos-

Sabía que estaría a solas en el almacén, así que aproveche para llegar de improviso y abrazarlo por la espalda, volteo rápidamente, con una sonrisa tímida, entonces no pude evitar besarlo, respondía tan bien, era increíble, deseaba besarlo todo el tiempo, quería estar con él para siempre, a pesar de saber que todo esto solo era una fantasía que acabaría pronto. Sus avances eran más veloces que los míos, pareciera que sabía qué hacer, me tocaba, sus manos por todo mi cuerpo me atemorizaban, esto estaba mal, lo detuve separándolo con ambas manos:

-Sensei nos puede escuchar, además si sigues no podré salir de aquí, ni tu tampoco, mira-

Dije señalando su erección que comenzaba a levantarse.

-¿Vendrás a darme mi lección de cocina hoy?-

-Claro, tenlo por seguro-

Le guiñe un ojo coquetamente, no tenía ni idea que podía ser seductor. Esperamos a terminar la jornada de trabajo, ambos lo hicimos con ahínco para terminar pronto, salimos juntos apresuradamente compramos víveres, pero al llegar nos entregamos a los besos, tanto él como yo sentíamos la necesidad de besarnos, lo sabía al sentir sus manos recorriendo mi piel, aquellos suspiros que se te escapaban, los sonrojos, mi cuerpo reaccionaba a ti como no lo hacía con Chizuru, unos pocos besos me tenían absolutamente duro, no únicamente yo, igualmente sentía tu rigidez mientras nos abrazábamos, nos detenía ese temor a llegar a la siguiente parte, ninguno de nosotros tenía la osadía de tocar la erección del otro, así que cuando sentimos dolor por tanta excitación paramos y comenzábamos con las lecciones de cocina, luego comimos, platicamos un rato sobre el trabajo, después volvíamos a los besos, hasta que por ser tarde volví a mi casa. Una vez ahí, me fui directo a mi habitación a tranquilizar el deseo pasional que recorría mis venas, pensando sin remordimientos en ti, Souichi…

Deseaba conocer tu cuerpo pero no sabía cómo proceder, también tenía miedo de volverme gay y no poder cumplir la promesa con mi novia. Cada día que pasaba, mi deseo por ti crecía, no tenía idea si deseabas ir dentro de mí, o que yo fuera dentro de ti, pero a mi cualquier idea me parecía tan excitante. Esperaba todos los días que tomaras el control llevándome a la cama contigo, puesto que yo no tenía el valor para hacerlo.

Todos los días se transformaban en maravillosos contigo a mi lado, no puedo creer que cada momento que paso contigo, eso que siento crece, no estaba al tanto que fuera posible, no quiero que siga ocurriendo, pues cuando te vayas una parte mía morirá.

El viernes había llegado, como todos los días anteriores tengo tantas ganas de llegar a tu departamento, en la escuela no he querido besarte, ya que no deseo que el Kotaro-sensei nos descubra, incluso insinuaste varias veces que ibas al almacén para que te siguiera, pero lo resistí, las horas pasaron apresuradamente a tu lado, al fin podríamos irnos, entonces la vi, Chizu llego a buscarme:

-Tetsu, te extrañaba- Me abrazo -Vamos a cenar tengo que contarte tantas cosas-

-Yo…yo… todavía no termino-

-No es verdad señorita, el ya termino- Dijo Tatsumi con cara de decepción.

-Vamos ahora, que no ves que hasta tu compañero te cubre-

-Está bien, vamos-

Souichi aceptaba muy bien el hecho de que precisara partir al lado de ella, no obstante, nos causaba pesar tener que salir de nuestro idilio.

Llegamos al restaurante y durante la cena me conto las cosas que acontecieron en Tokio, en donde consiguió pasar muchas de las pruebas que le pusieron para ser admitida en un empleo, solo faltaba una más, lo mejor de ese empleo era la excelente paga. El gran problema radicaba en que nos casaríamos antes, no sé porque razón me molesta, pues ya estaba consiente que acontecería, nuestra boda era inminente, pero ya no quiero, sin embargo lo haré, no puedo cancelar todo después de tanto tiempo, Chizu no se merece que le haga eso.

Ese fin de semana pasó tan lento sin estar con Souichi, lo extrañaba tanto, miraba mi celular para llamarle sin conseguirlo, tampoco él lo hizo, seguramente por la misma causa… mi novia. La llegada del lunes fue inminente, fue indispensable explicarle los pormenores, aunque eso no disminuyo nuestro ánimo, ni la fogosidad de nuestra relación, sabíamos que el fin se aproximaba, por ende disfrutábamos cada momento, su timidez disminuyo luego de esa noticia, ahora era más fogoso, se montaba en mí en el sillón, llevando al límite mi resistencia, incluso en el laboratorio el me seguía al almacén para besarme, yo debía separarnos, para evitar ser descubiertos, cada rechazo le dolía, pero nada podía yo hacer, así eran las cosas.

Los fines de semana Chizu iba por mí al laboratorio, sin embargo las cosas estaban cada vez más extrañas, ya no sentía nada cuando la besaba, ni cerrando mis ojos, Souichi se apropiaba de mi mente, hasta que ella me contó que fue aceptada, pero le exigían el acta de matrimonio para darle una casa para nuestra familia. Al mencionar que formaríamos una familia mis pies volvieron a la tierra, deseaba no tener que hacerlo, pero debía terminar mi relación con Souichi, era muy malo seguir en medio de dos vidas, engañándome a mi mismo. Todo el sábado estuve pensando en que decir, cómo decirlo, hasta que fui a su departamento el domingo por la noche, a pesar de que las nubes de tormenta se acercaban.

-¿Te vas a casar?-

Dijo conteniendo sus lágrimas inminentes, aguante lo más que pude el caer en sus brazos, me despedía contándole sobre las hermosas cosas que sentí con él, una vez hecho esto, me di la vuelta pues no soportaba más esto, entonces gritó:

-¡TETSUHIRO, NO TE VAYAS YO TE AMO! Tenía miedo, no quería admitir que sin ti no soy nada, cuando estabas a mi lado jamás quise entender que te amaba, porque si lo comprendía y sacaba mis sentimientos tú un día te darías cuenta que no necesitas a un maldito tirano en tu vida. Siempre lo supe… que tú eras mejor persona que yo, a pesar de todo lo que viviste siempre lograste afrontar las cosas, conseguiste ver el mejor lado de la vida. Lo tengo todo cuando tú estás en mi vida, dame una oportunidad de demostrarte que la vida puede darte tantas cosas, que tú puedes ser feliz sin mimetizarte con los modelos que según debemos cumplir, a la única persona que debes satisfacer es a ti mismo-

Mis lágrimas rodaban sin poder detenerse, no debía haberlo dicho, ya lo sabía, el expresarlo solo lo hacía aún más complicado. Mis labios irresistiblemente clamaban un último beso, de modo que lo bese, con este amor desesperado pero imposible y después le dije:

-Lo siento, tanto Souichi, quiero que sepas que una parte de mi te está muy agradecido por mostrarme aquello con lo que siempre soñé, pero de todo sueño debemos despertar, no sabes cuánto desearía poder huir de todo, pero tu bien sabes, que en esta sociedad estamos condenados a permanecer ocultos, no quiero vivir así, sin poder tomar tu mano, o darte un beso por temor a ser agredidos o juzgados. Admiro a aquellos como tu hermano que tienen el valor de vivir sus vidas contra todo y contra todos, pero yo no puedo, no quiero perderlo todo, siempre he estado tan solo, ahora se me da la oportunidad de enmendar mis errores, de ser aceptado por el resto de mis días… Tú lo sabes mi querido Souichi, en estas pocas semanas me he enamorado de ti como jamás lo estuve, hiciste latir mi corazón que pensé que estaba congelado, lo llenaste con la calidez del amor, nunca olvidaré lo que se siente amar… Adiós…-

Al día siguiente no quería levantarme de la cama, mi cuerpo pesaba tanto, había llorado, aún al levantarme deseaba llorar, no sabía porque, perdí algo, algo me falta. Llegue al laboratorio bastante tarde, durante el día ayude con desgano al profesor. Al salir de ahí, caminaba saliendo del campus cuando me detuve por alguna razón afuera de un apartamento, entonces entendí, mi corazón no olvidaba, no lo olvido, mis recuerdos sobre ti volvieron como una tormenta. Abrí la puerta y ese departamento estaba completamente vacío, así que fui por el casero, el cual me dijo que nadie había habitado ese lugar en más de un mes. Volví a la universidad preguntando por el estudiante que venía a hacer prácticas, pero nadie conocía tu nombre.

Tanto pensar en ti, desde que te habías esfumado, que decidí debía hacer las cosas correctamente, de modo que fui a hablar con Chizuru:

-Chizu…podemos hablar-

-Claro Tetsu, pasa por favor-

-Me gustaría que fuera en privado, podríamos salir a caminar-

-Si-

-De que necesitas hablar, seguro estas nervioso por la de la boda verdad-

-No es eso, tengo una duda ¿Por qué nos casamos? ¿Es para complacerá nuestros padres? Dime una cosa ¿Me amas?-

-mmmm…. Si creo que si-

-¿Que sientes por mí? Cuando estas a mi lado, dime, necesito saber-

-Yo, me siento segura, eres tan estable que me gusta estar contigo, nos gustan las mismas cosas y eso es sumamente divertido, no sé qué más quieres que diga, no te entiendo-

-Chizu creo que no estamos enamorados, a pesar de estar contigo jamás sentí que llenaras mi corazón, mi deseo pasional por ti nunca fue algo que me derrumbara, no niego que fuera agradable besarte o tocarte, pero nunca me sentí lleno de ti. Dime, seguramente tu sientes lo mismo, lo veo en cara cuando estamos juntos-

-Yo…no lo sé, ¿Acaso lo sabías? Lo siento tanto, cuando estuve en Tokio salí con un chico y me beso, con él sentí eso que mencionas, pero te juro que no te engañe, el me robo el beso, no quise que pasara, por eso volví para cumplir nuestra promesa, pero de cierta forma tú lo sabías, me conoces bastante bien-

-No Chizu, no tenía idea, yo también conocí a alguien-

-¿En serio? ¡Qué bien! Y quien es esta chica misteriosa-

-No es una chica-

-¿Un hombre? No puedo creerlo, debe ser alguien bastante especial. Un día tendrás que presentarnos-

-Por supuesto Chizu, ¿todavía quieres seguir siendo mi amiga?-

-Claro que si, en verdad me siento aliviada, mis padres presionaban tanto con lo de la boda, que pensé que eso era lo que yo quería, pero buscaré el amor, cuando lo encuentre te lo presentaré-

-Claro, me dará mucho gusto saber que eres feliz. Respecto a mis padres yo les digo, si tú quieres también puedo hablar con los tuyos-

-No es necesario-

Te extraño tanto me gustaría verte, escucharte un poco, aunque piensan que estoy loco por preguntar por ti, te recuerdo, sé que existías, no te imagine, te quiero ver, me entregare a ti, haría lo que fuera por tenerte conmigo, me dejó de importar lo que dirán los demás, sabes por qué, porque ahora estoy totalmente seguro de que te amo, me di cuenta que las promesas sin amor no son nada, ni con la familia, ni con nadie. Ahora que desapareciste desearía que volvieras, para confesarte que me arrepiento de lo que paso aquella vez, no debí dejarte así, confesaste tu amor, pero a pesar de que yo te correspondí, me detenían mis prejuicios, me detenía el miedo a la soledad, si dejaba todo por ti y tú te arrepentías entonces con qué me quedaría. Sin embargo, ahora creo que ya no me importa, confío en tu amor, sé que si estas a mi lado no te arrepentirás, por favor vuelve.

He decidido que mañana me iré de casa, voy a Nagoya para buscarte, mis padres se molestaron un poco cuando rompí el compromiso, pero entendieron que yo no la amaba, no les conté todo, no deseaba su desprecio así que no les dije la verdadera razón por la cual voy a Nagoya, pero eso no importa, si te encuentro ahí soy capaz de gritar a todo el mundo que te amo, que quiero pasar el resto de mis días contigo.

Mi llegada a Nagoya al fin llego, tuve que hacer algunos trámites para hacer mi maestría en ese lugar, mi graduación que estaba por llegar me la facilitaron si entregaba los reportes de los experimentos que lleve a lo largo de mi estancia con Kotaro-sensei. Él estaba algo triste por mi partida, no obstante se dio cuenta que estaba decidido a ser libre, el conocía la jaula en la que me encontraba, atrapado en complacer los deseos de los demás, ahora volaba libre para diseñar mi propio destino, aunque no sabía que la persona que me impulsaba eras tú, te necesito, te extraño tanto.

Visité la universidad de Nagoya para realizar mi inscripción, te busque a través de aquella chica que era tu amiga, al encontrar a Sanada-san le pregunte si te conocía lo cual negó, nadie te conocía. Busque también a tu familia por medio de tu apellido, y conocí a tu padre, era idéntico a ti, me dio gusto ver que él velaba por tus hermanos.

¿Dónde estás? Creo que te imagine, ahora te extraño cada vez más, no sé qué hacer ¿Cómo puede alguien solo desaparecer de la realidad? No es posible, comencé a llorar de desesperación, lloré tanto que me quede dormido. En mi sueño pude ver las cosas más extrañas, primero estabas en una habitación que supongo era la tuya, hecho un desastre, ojeroso, deprimido, le contabas a Sanada-san la historia más increíble, sobre nosotros. Posteriormente vislumbre esa dolorosa escena otra vez, donde me despedí de ti, pero pude ver lo que te ocurría, llorabas por mí mientras llovía, cuando dejó de llover suplicabas por otra oportunidad, entonces tus ruegos fueron escuchados y desapareciste. Al despertar sentí mucha calma, ese sueño explicaba tantas cosas, lo más extraño fue ver esa nota en mi mano.

El volverá a ti cuando termine de arreglar

las cosas que atormentan tu corazón en

el pasado, aunque no recordarás nada

...

...

...

CONTINUARA...

Agradecimientos a Mari-chan por el apoyo.