Saludos a todos lo que leen este fic, me ha sorprendido la aceptación que ha tenido últimamente, espero seguir escribiendo cosas que sean de su agrado. Agradezco a todos los que me dejan reviews, en especial a Mari-chan que siempre es la primera en leer y apoyar este y mí otro fic.

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Angel de mi corazón

POV Souichi

No deseaba traumar al pequeño Morinaga que se encontraba jugando tan felizmente, pero necesitaba acercarme más para observarlo, después de todo tenía como misión hacerlo feliz, para volver a donde pertenezco. Desafortunadamente estaba muy cerca e hice mucho ruido, incluso me queje un poco, pues con las hojas de los árboles me estaba lastimando los pies, eran bastante molestas raspando e irritando mi sensible piel, todo eso hizo notar mi presencia tras el árbol que me tapaba de ser visto.

-¿Quién anda ahí? Sal ahora monstruo, te voy a destruir-

-Espera, no te acerques más-

Decirle eso a un niño era casi pedirle que se acercara, unos poco segundos después ya estaba parado frente a mí.

-Señor, ¿Por qué esta vestido con plantas? Usted es un espíritu del bosque ¿Cómo en los cuentos?-

-Claro que no mocoso, un bromista me quito mi ropa, ¿Podrías prestarme tu capa?-

-mmmmm … no sé qué hacer, no debería hablar con un extraño, mmmm tu no pareces malo hay algo en ti que me agrada, pero mi capa es muy importante para mí sin ella no podré volar-

-Que dices entonces si me traes algo de ropa de tu papá, ¿Podrías? Estoy aquí solo para estar contigo, he venido de muy lejos para ayudarte en lo que tú quieras, pero antes debes hacerme ese pequeño favor ¿Qué dices?-

-No sé si deba le preguntaré a mi oniisan, él siempre sabe qué hacer para que no se enojen mis papás-

Maldito gusano, ahora que te digo para convencerte… ya sé, él tiene miedo a sus padres…

-No le digas a nadie, si no se van a enojar conmigo y me van a castigar ¿Dejarías que me peguen?-

-mmmm …bueno te voy a ayudar espera aquí y te traeré ropa de mi papá-

Menos mal, si su hermano mayor me ve aquí desnudo seguro pensaría que soy un pervertido, espero no tarde mucho. Aguarde un poco y enseguida regreso.

-¿Señor?… ¿todavía está por aquí?-

-Seee, tráeme la ropa de una vez-

-¿Podrías alejarte un poco mientras me visto?-

Ese miserable mocoso cada que me dice señor me hace sentir extraño, pero es obvio, es que no sabe mi nombre.

-He, mocoso ven ya estoy vestido, me presentaré adecuadamente mi nombre es Tatsumi Souichi y soy tu ángel guardián-

-Soy pequeño pero no soy tonto, Souichi-san usted no es ningún ángel, haber ¿Dónde están sus alas?-

Es más listo de lo que creí, ¿ahora que le digo? Pero claro yo se cosas sobre él.

-Claro que sí, aunque no tenga alas soy un ángel que viene a cuidarte a ti Morinaga Tetsuhiro, el menor de la familia Morinaga, tus padres están trabajando, tu hermano te cuida pero siempre está ocupado. Así que tú te escapas y vienes al bosque para jugar ¿Tengo razón?-

-¡INCREÍBLE! Tengo mi propio ángel, ¿Cómo saben esas cosas los ángeles? ¿Nos ven todo el tiempo?-

-Casi todo el tiempo, pero lo que más vemos son las cosas que te ponen triste, hablando de eso ¿Cuáles son esas cosas Morinaga-kun?

-No me digas así, eres mi ángel llámame Tetsu-

-Está bien, Tetsu-kun ¿cuáles son las cosas que te hacen estar triste?-

-No se mmmm….Hago enojar a todo el mundo, no les gusta que me les acerque, siempre me dicen que estorbo-

Al escuchar eso que me decía empecé a entender lo que ocurría, a pesar de tener familia nadie le prestaba atención quizá era mi deber. Si ese era el caso entonces ¿Cuánto tiempo permaneceré aquí?

En medio de mis reflexiones mi estómago sonó, pues tenía bastante tiempo que no comía algo.

-No tenía idea que los ángeles padecieran hambre, espera te traeré algo-

El mocoso se fue corriendo, sigo sin entender como los niños pueden tener tanta energía, pensaba ahora en aquello que me dijo; estaba triste porque no le prestan atención, no tengo idea que debo hacer. Esperaba y esperaba pero ahora estaba tardando demasiado, entonces decidí ir en su busca.

Caminaba rumbo a su casa preguntándome ¿Qué demonios diría para preguntar por él? ¿Cómo podría saber qué decir? Soy un científico partiré primero por analizar al sujeto, por ende necesito saber cómo interactúa en su propio mundo para saber que necesito hacer. Agradecí haber conocido el rumbo a su casa, también donde estaba cada habitación.

No sé si esto sea allanamiento de morada, pero según recuerdo su habitación estaba por aquí, me voy a meter por la ventana.

No veo a nadie ¿Dónde demonios puede estar? Un segundo ese ruido ¿Qué es? Caminé un poco y escuche en el closet un llanto apagado, al abrir el closet:

-Waaaa, pero… ¿qué haces aquí Tenshi-sama?- (tenshi es ángel en japonés)

-Me preocupe porque tardabas, ¿Estabas llorando?-

-Es que me pego mi niisan… (moqueaba y lloriqueaba)buuuu… es malo, me regaño porque no debo salirme y portarme bien, no andar corriendo, ni gritando-

Al ver sus tiernas lágrimas sólo pude abrazarlo.

-No pasa nada, es que te quiere, por eso te cuida para que no te ocurra algo-

-Soy… muy malo y ruidoso… debo controlarme-

El pequeño no podía ni hablar bien por su llanto, no pensé que un niño pudiera llorar tan silenciosamente debo distraerlo para que olvide su tristeza.

-Dime Mori digo Tetsu-kun ¿Cuántos años tienes?-

-Tengo seis, verdad que ya soy muy grande-

-Ja… claro ya solo te falta buscar un trabajo-

-¿Trabajo?-

-No perdón solo era broma, digo si estás muy grande-

-Tenshi-sama tenías hambre verdad, voy a traer algo-

-Espera primero debes prometer que no le dirás a nadie que estoy aquí si me descubren puede pasar algo malo, por favor ¿Harías eso por mí?-

-Si Tenshi-sama-

-No me digas así, mejor dime Souichi-

-Si Souichi-sama-

La inocencia en ese pequeño Morinaga hacia que mi frío corazón se derritiera, necesitaba de mí por lo visto estaba muy solo, todos los Morinagas que yo conocía tenían una historia similar tan llena de soledad y abandono, quizá por eso somos tan compatibles pues yo era la otra cara de la misma moneda, comprendía lo que era la pérdida de seres queridos, pero opuestamente tenía todo lo que el carecía, una familia amorosa que apoya incondicionalmente. A pesar de la pérdida de mi madre tuve la fortuna de haberla conocido, me cuido y enseño lo que era el más tierno amor, aunque al perderla mi corazón parecía haberse vuelto de piedra. Gracias a ti entendí que todavía tenía un corazón pues me lo habías roto en aquella despedida, me esmeraré para recuperar lo que perdí y volver pronto al lado del que me espera, aquél que daría todo por estar a mi lado.

Volvió con la comida, entonces mientras yo comía él platicaba sus fantasías sobre dragones, sobre super héroes y cosas que veía en la televisión, para ser tan pequeño tenía una gran imaginación, saco unos juguetes del armario y jugamos algunas horas, era realmente un fastidio, pero en ese instante escuchamos:

-Tetsuhiro con quien hablas-

-Con Tenshi-sama-

Entonces me escondí en el closet, lo escuche entrar a la habitación, cuando se aproximó al closet para abrirlo sentí que se entumecían mis manos, todo mi cuerpo desaparecía de nuevo, en un instante todo era borroso y luego volví a estar en el mismo lugar. Como no escuché nada entonces abrí la puerta, pude ver que ninguna cosa estaba como la última vez que estuve ahí, era de noche, no había juguetes, ni estaba Morinaga, a lo lejos pero claramente escuche las voces de adultos, primero de una mujer:

-Compórtate debes madurar, ni se te ocurra llorar, sigue el ejemplo de tu hermano. No debes ser así, no quiero que me vuelvan a llamar de tu escuela, nada de que vuelves a pelear-

Luego una voz masculina:

-Los hombres no lloran, no seas marica. Más te vale comportarte o te irá peor la próxima, qué no entiendes que tu madre y yo tenemos que trabajar. Las peleas son para los tontos, ahora ve a tu habitación-

Volví al armario para escuchar a Morinaga entrar y abrir el armario a prisa con lágrimas en sus ojos.

-Tenshi-sama- Dijo sorprendido pero con un quejido melancólico.

Se aferraba a mí en un abrazo, ese mocoso hacía que mi corazón doliera por tan malos tratos que recibía. Cuando vi que se calmaba un poco le pregunte:

-¿Qué ocurrió?-

-En la escuela un niño me empujó entonces cuando me levanté le dije "tonto" luego empezó a llorar, corrió con la maestra y me acusó que de que le pegue, por ello me dieron un papel para mis papas, cuando se los di me pegaron ni me dejaron explicar. Nadie me quiere-

Al decir eso, sus lindos ojos verdes se llenaban de lágrimas nuevamente.

-Ahhh (suspiro) No pasa nada si te quieren, solo que son egoístas, yo estoy aquí para escucharte y hacerte feliz… Lo vez, sabía que podía hacerte sonreír-

-De verdad Souichi-sama, el otro día que entró mi hermano desapareciste, pensé que te vería, pero ya no estabas cuando abrió la puerta del closet, entonces supuse que ya no volverías-

-Regresaré mientras me necesites, para eso estoy aquí, ya te lo había dicho-

Desde afuera escuchamos una voz.

-Tetsuhiro, será mejor que te duermas ya, guarda silencio y apaga la luz-

-Si papá- Después en voz muy bajita se acercó a mí y me dijo:

-Debemos dormir, ¿Te quedarás aquí? No desaparezcas quédate onegai Tenshi-sama-

-Claro, dormiré aquí no estarás solo-

Su cama afortunadamente era bastante grande así que los dos cupimos, yo no había dormido desde aquella noche en que lloré en medio de esa lluvia, estaba bastante cansado. El mocoso me recordaba a mis hermanitos cuando tenían miedo y dormían en mi cama, se abrazaban a mí para sentirse seguros de la misma forma que lo hace este pequeño Morinaga, pero él tiene un grave caso de soledad. Siento tanta paz, confortar a un pequeño, no sólo a un pequeño cualquiera, era él, la persona que amare, que me amara. Es tan pequeño, tan indefenso, siento que puedo quererlo ahora de la forma más paternal, lo protegeré, lo haré feliz.

Al despertar estaba de nuevo en el mugroso closet, abrí la puerta y se veía que era de tarde, escuche la voz de un niño pero más grande, seguramente su hermano mayor, así que me escondí de nuevo:

-Más te vale que laves todos los platos-

-Pero Niisan a mí me toco limpiar el piso y a ti los trastes-

-Lo harás porque yo lo digo-

-No-

-Si no lo haces le diré a mis papás que te portaste mal y te castigarán-

-No niisan, está bien lavo los trastes-

Tardo algún tiempo en regresar a su habitación y escuche un suspiro de tristeza, en ese instante con voz bajita dijo:

-Desearía que estuvieras aquí Tenshi-sama, me siento tan solo nadie me quiere-

Maldición, sus palabras eran aún más lastimeras que las de mi Morinaga, por qué razón un pequeño debe sentirse así, quienes lo deben proteger son quienes le hacen tanto daño. De modo que decidí hablar para hacer notar mi presencia.

-Hey, Mori… Tetsu-kun, aquí estoy-

De inmediato se apresuró a abrir la puerta del closet y con una sonrisa me abrazo, de nuevo sentí sus lágrimas sobre mi ropa.

-¡Tenshi-sama! Perdón por llorar, sé que no debo los hombres no lloran-

Me estremeció escuchar sus palabras, un niño tan corto de edad reprimiendo sus propias emociones, no es justo.

-Demonios, no seas tonto Tetsu llorar está bien es liberador, no tienes que justificarte hasta yo mismo lloro cuando algo me hace sufrir-

Que tonterías estoy diciendo… pero es la verdad… aunque soy un idiota por decirlo, creo que este mocoso necesitaba saber que no es algo malo llorar.

-¿De verdad? ¿Por qué un ángel lloraría?-

-Es tu culpa- No debí decir eso…- Si, es porque quiero que seas feliz-

-Qué bueno que viniste, me hacías tanta falta eres mi único amigo-

-¿No tienes amigos?-

-No, en la escuela no me acerco a nadie porque me hay un niño que le caigo mal y me pega y siempre está acusándome de que le pego, y a mis papas no les gusta que los llamen de la escuela porque están ocupados trabajando y no quiero que los demás niños me peguen, ni me acusen y prefiero jugar solito y estar contigo Tenshi-sama- (disculpen el uso de las "y" pero muchos niños así hablan)

Mi estómago rugió, a mi cuerpo le hacía falta el desayuno.

-jajajaja- Se rió el pequeño Morinaga con sus lágrimas desapareciendo de su rostro infantil. –Te traeré un poco de comida-

Justo encontré uno de los problemas que debo resolver, Morinaga debe tener amigos de su edad. Al volver con la comida, otra vez me lleno de letritas la cabeza, saco sus juguetes e inventaba historias, yo participaba "según" en sus juegos, aunque no puedo negar que verlo tan feliz divirtiéndose me hace feliz también.

-Tenshi-sama ¿Podríamos jugar en el bosque con la pelota?-

-Claro, porque no-

-Que bien entonces nos veremos el sábado en el bosque, ¿Puedes aparecer ahí?-

-Espero que si-

-¡Qué bien!-

-Dime ¿Qué tiene de especial el sábado para jugar en el bosque ese día?-

-Es el único día que puedo escapar para jugar ahí, mis padres trabajan el sábado y no hay escuela, entonces cuando mi hermano se pone a estudiar no se da cuenta cuando me voy, ¿no recuerdas? Fue el sábado pasado que te vi ahí-

No tengo realmente idea que día sea, para mí solo ha pasado medio día y una noche, pero no puedo contarle esto a este pequeñín…digo a este tonto mocoso. Después de jugar un rato su hermano grito:

-¿Otra vez jugando con tu amigo imaginario Tenshin? Será mejor que tengas toda tu tarea hecha o ya verás. El baño está listo métete en seguida-

-Si oniisan ya voy-

En voz bajita me preguntó:

-¿No quiere tomar un baño usted también Tenshi-sama?-

-Claro, pero ya sabes que nadie debe verme ni saber que estoy aquí-

-No pasa nada saldré, mientras distraigo a mi hermano entre al baño, luego yo lo alcanzo para que nos bañemos-

-Buena idea mocoso, eres muy listo-

-Gracias nadie me había dicho eso-

Con una sonrisa gigante me miro con esos lindos ojos verdes tan despiertos y expresivos.

Después de nuestro baño me dio un cambio de ropa de su padre, zapatos y todo, justo cuando me vestí sentí que mis piernas y mis brazos hormigueaban, seguro desaparecería en unos instantes, entonces le dije antes de partir.

-Volveré cuando me necesites, haz tus deberes no te preocupes por mí-

-Tenshin-

Su rostro algo triste me miraba desaparecer, entonces volví al bosque, era temprano y hacía algo de calor, a lo lejos una voz me llamaba.

-TENSHIIIIII, SOUICHI-SAMAAAA ¿Dónde estás?-

-¡Hey aquí estoy!-

-Tenshi-sama te extrañaba, te quiero mucho-

Corrió sin pensarlo siquiera aventando su pequeño cuerpo para un abrazo que yo correspondí a ese pequeño y frágil Morinaga, creo que me estoy encariñando con ese tonto mocoso, de alguna forma pienso que me gustaría ser padre para cuidar un pequeño Morinaga como este.

-También te quiero mocoso-

Su sonrisa de felicidad, que gusto cambiar esa cara de tristeza que siempre lleva, pero esta vez debe aprender a hacer amigos… mmmm… que puedo hacer para que consiga amigos.

-Tetsu-kun, donde están los demás niños a esta hora?-

-Juegan en el parque-

-Si el parque, que está por allá ¿no?-

-Si-

-Entonces vayamos si jugamos con más niños será más divertido-

-Pero no quiero a los otros niños les caigo mal, gritan mucho, a mis papas no les gusta que griten los niños porque es portarse mal-

-No seas tonto eso es normal gritar y jugar, vamos yo iré contigo-

-No quiero-

-Anda y te compraré un helado-

-Bueno-

Al mencionar helado su gran sonrisa salió a flote, ahora no tengo idea como pagaré un helado, maldición. ¿Pero qué? Sentí algo pesado en mi bolsa, al mirar vi que era dinero. Esa entidad es realmente extraña.

Al llegar al parque con la pelota. Observamos a muchos niños de su edad, todos acompañados por sus madres. Le dije que les preguntara a todos que si querían jugar con nosotros a la pelota, y desafortunadamente para mí todos aceptaron gustosos. Tanto mocoso gritando, me ponía los nervios de punta son tan fastidiosos, pero él esta tan feliz, desde que llegue no lo había visto con una sonrisa de ese tamaño. Al hacerse un poco tarde detuve la diversión pues teníamos que volver antes que su hermano se diera cuenta que no estaba. Entramos por la ventana y trajo cosas para comer, no sé si él es quien me cuida o yo soy quien lo cuida a él.

Durante el refrigerio le hice entender lo fácil que era hacer amigos, además de que era muy divertido para él.

-Promete que buscarás muchos amigos en la escuela ¿Qué dices? Hazlo por mí-

-Sí, Tenshi-sama fue muy divertido, hasta el niño que me empujo estaba jugando con nosotros-

-¿Ah sí? Eso es bueno, ¿Ya viste que fue un malentendido?-

-El lunes en la escuela harás muchos amigos ya verás-

Muchas horas de juego a su lado habían pasado, los cuales para él pasaban como días o quizá meses y para mí unas cuantas horas entre cada aparecer y desaparecer. Una de esas veces era de noche y escuche un aterrador grito que provenía de algún lugar en la casa, la voz era claramente la de Morinaga. Escuché pasos venir pensé que sería mejor esconderme, al hacer eso abrió el closet y dijo:

-Tenshi-sama… tengo miedo-

-¿Qué ocurre?-

-Mi hermano puso en la tele una película donde un monstruo sale de abajo de la cama y se lleva a los niños, tengo miedo mi hermano dijo que va por los niños malos y mis papas dicen que soy un niño malo ¿crees que vendrá por mí?-

-No te preocupes yo me quedaré aquí para cuidarte, además tú no eres un niño malo, por eso tienes un ángel ¿no? Solo a los niños muy buenos les da uno-

Ahora pienso que su hermano está abusando del mentalmente inestable Morinaga, debo hacer algo para que esto cambie. Tomamos una ducha y luego fuimos a dormir, para mi desgracia tuve revisar debajo de la cama varias veces así tranquilizar al tonto mocoso. Al despertar estaba en el closet, no oí ningún ruido, salí de ahí y dije en voz alta para que me escuchara aquella entidad que me mueve a su antojo:

-Necesito hablar con los padres de Morinaga tengo una coartada para hablarles, llévame cuando ellos llegan del trabajo con un traje-

Justo así desaparecí en un abrir y cerrar de ojos, cuando miré estaba en la entrada de la casa. Toque el timbre:

-Buenas noches, mi nombre es Tatsumi Souichi y soy un trabajador social de la escuela, vengo a hablar con los padres de Morinaga Tetsuhiro-

A lo lejos vi al pequeño acercarse, pero su madre se adelantó callando al pequeño:

-Tensh-

-Tetsuhiro a tu habitación ahora-

-Adelante yo soy la señora Morinaga, enseguida vendrá mi esposo-

Una vez que nos encontramos los tres reunidos.

-¿Qué fue lo que hizo?-

-Su hijo no ha hecho nada malo, solo era mi deber hablar con ustedes sobre algunas pequeñas cuestiones que son de gran importancia para su pequeño hijo. Mi deber en la escuela es analizar a los pequeños que observamos tienen dificultades para integrarse, así que platicando con los pequeños entendemos muchas cuestiones que les aquejan, ustedes como padres tienen la facultad para modificar esas conductas y ayudar a sus hijos en su pleno desarrollo. De modo que me agradaría comentarles algunos asuntos, en los que podrían intervenir para hacer más feliz a su pequeño hijo, si ustedes me lo permiten-

-Adelante señor Tatsumi-

-Primeramente, su niño necesita que lo abracen más, los abrazos son fundamentales para los pequeños, también que alaben sus logros. Por último que su hermano mayor no abuse de su autoridad poniéndolo a hacer los quehaceres que le corresponden a él y no a Tesuhiro, además de ver películas de terror con el pequeño lo tienen muy nervioso. Se nota que ustedes aman a su hijo, solo háganselo saber más a menudo, así crecerá para ser un mejor adulto. Solo eran esas cuestiones, debo retirarme-

-¿Disculpe usted nos está diciendo que somos malos padres?-

-No señora, de ninguna forma, sé que trabajan muy duro por sus hijos solo era mi deber comentarles esos detalles que quizá les sean de utilidad, pero la educación de sus pequeños depende de ustedes. Disculpen el venir a importunarlos pero debo irme, mi familia me espera-

-Claro, por aquí. Pondremos atención a esos detalles que nos mencionó Tatsumi-sensei, gracias por venir hasta nuestra casa, que tenga buena noche-

Metí la mano a la bolsa del traje y una nota me esperaba:

Buen trabajo, debes despedirte,

él ya no recordará tu nombre ni tu

rostro, sólo que tenía un buen amigo.

Llegaba el momento de despedirnos, en ese instante estaba junto a él en su habitación mientras hacía la tarea.

-Tenshi-sama te vi hablando con mis padres-

-No te preocupes no era nada malo. Vine a hablar contigo sobre algo importante, voy a regresar a donde pertenezco, por ello no podré llegar a jugar contigo, pero te estaré vigilando para que todo te salga bien no te preocupes te cuidaré desde arriba, tu puedes hablarme siempre te escucharé con atención. Aunque no escuches mi respuesta quiero que sepas que estamos conectados en nuestro corazón, así que no estás solo-

Sus lágrimas salían tan tristemente que no pude evitar derramar las mías, no era como si no lo volviera a ver, pero iba a extrañar a este tonto mocoso.

-No te vayas no me dejes solito-

-Te prometo que volveremos a vernos, mientras eso ocurre tu puedes mirar las estrellas y hablar conmigo con el corazón, siempre que hagas eso te escucharé, de ese modo estaremos juntos siempre vamos a ser amigos-

-Te quiero Souichi-sama, te voy a extrañar-

-Yo también te quiero, adiós-

Con un último abrazo desaparecí de ese lugar, ahora estaba en medio de un salón de clases vacío, mire mis manos y parecían las de un hombre anciano, la nota en mi mano esta vez decía solo:

Escúchalo

Sonó un timbre y entraron los alumnos de la escuela una mujer mayor me miro y dijo,

-Como dijo que se llamaba profesor-

-Tatsumi Souichi-

-Silencio debo presentarles al profesor sustituto Tatsumi Souichi-

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Espero no se les hiciera tedioso el capítulo, pero les aseguro que el próximo será más emocionante, pues veremos a Tetsuhiro con el corazón roto por Masaki ¿Qué hará Souichi para sanar su corazón? Seguramente les asombrará lo que se me ocurrió, de ninguna forma cambia los hechos que ya conocemos…Pero lo veremos hasta la próxima n_n.