Si soy yo otra vez, jajaja estoy mega super feliz, recibir tan bellos comentarios me incentivaron a seguir escribiendo y darles un regalito de 14 de febrero, así que me apure a escribir. Mil gracias por todos sus comentarios, es genial que los capitulos tenga tantos comentarios, ojala pudiera contestarlos y decirles lo que piendso de cada comentario, lamentablemente no me es posible, en especial de los que no tiene cuenta en fanfiction, pero sepan que les agradezco y que siempre, simpre los leo, varias veces. Bueno espero que les guste el capi.
Capítulo 13
Los siguientes días fueron algo extraños, con miradas furtivas y teniendo que asistir a la alcaldía para aclarar ciertos puntos y firmar papeles. Lo más difícil fue regresar a la escuela y ser bombardeada puesto que el moretón no se había desvanecido, trate de hacer lo más entendible para los chicos y por qué tiene que cuidarse mucho, que no todos son buenas personas y que debemos protegernos unos a otros.
Yo me seguía sintiendo extraña, mis noches eran muy intranquilas, viendo el desagradable rostro de Snow en mis pesadillas, llevándose a mi patito o a Peeta, incluso Rosel apareció, pero en vez de agredirme a mí, veía como agredía a alguien más, en ocasiones era una niña en ocasiones no sabía quién era, eran sueños muy perturbadores, que tanto a mi como a Peeta nos afectaban.
-Kat, bonita, porque no vamos con el doctor Mark mañana, me preocupa un poco tu salud –
-¿Por qué? – me gire para verlo directo a los ojos y salir de su abrazo.
-Pues tenemos pendiente una consulta para ver lo del…bebé y también me gustaría que te checara para ver si no tienes nuevamente anemia, desde el ataque no te he visto muy bien –
-Bueno pues no fue cualquier cosa – me enfadaba verlo preocupado, a veces pensaba que solo le daba preocupaciones y más con el carácter que tenía.
-Así es, por eso sería bueno que te checara y podemos aprovechar para ver que procede con nuestros planes – él sonrío tiernamente, aunque no pude ver la ilusión que hace meses tenía recién le di la noticia de mi decisión.
-Mañana saliendo del trabajo me pasare por la clínica para solicitar la cita, no te preocupes – al momento de moverme termine sobre de él – lamento mucho toda esta preocupación – bese su mejilla – lamento todo esto – bese la otra – lo del… ataque –
-Kat sabes que eso no – lo interrumpí al poner mis labios sobre los suyos.
-lamento lo del bebé – mi voz se quebró, en las últimas semanas estaba más que sensible, termine besándolo nuevamente para que no dijéramos nada, para que los sentimientos fueran expresados mejor de esa manera.
Peeta tomo con fuerza mi rostro, aceptando el beso y tomando al final el control del mismo, acariciando mis labios con ternura, besando mis mejillas, mandíbula y la comisura de mis labios, incluso su nariz se restregó una y otra vez en mi mejilla ya libre de cualquier moretón.
-Te amo tanto bonita, no importa lo que pase, mientras estemos junto – susurro.
-Yo también te amo, eres todo para mí – no me di cuenta en que momento había empezado a llorar, pero sabía que en sus palabras había cierta resignación, resignación supongo yo de la falta de hijos en nuestra vida.
Al día siguiente me sentí muy cansada, pero aun así tuvimos entrenamiento de arco y atletismo, el frío pronto no permitiría que siguiéramos con ellos, entonces se tenían que aprovechar el máximo el tiempo que tuviéramos. Mi cansancio fue tan grande al grado de que fui directo a casa, solo pase a decirle a Peeta que me sentía agotada y que iba a darme una ducha y tomar una siesta para después irlo a buscar y ver si íbamos a ver al doctor Marck.
-Hey, bonita – oí a Peeta a lo lejos, con voz tranquila pero había un toque de angustia en ella - ¿estas bien? –
Cuando abrí los ojos, me percaté de que está muy pegado a mí, esperando que despertará por completo –hola – dije con la voz ronca y la boca seca.
-Me preocupaste, te… -
-¿Qué pasa? – lo interrumpí confundida por la somnolencia.
-Mi amor ya son las siete y media, le pedí a Fred que viniera a ver si todo estaba bien, toco varias veces y dice que no abriste –
-Vaya me quede profundamente dormida, solo me recosté para descansar un rato, pero la ducha me relajo mucho por lo que veo –
-Pues sí, me alivia saber que fue porque te quedaste dormida que no fuiste a la panadería – Peeta acaricia mi cabeza, relajando el rostro.
-Siento haberte espantado, no puede ser que no escuchara cuando Fred vino – negué con la cabeza tratando de acordarme en que momento me quede dormida.
-Quieres ir conmigo o prefieres seguir aquí –
-No vamos, si no al rato no voy a conciliar el sueño –
Intentamos pasar a la clínica, pero resulto que el doctor Marck iba de salida debido a que estaba resfriado, nos dijo que se tomaría un par de días porque no quería contagiar a nadie, pero quedamos con él para que nos consultara y retomar nuestros planes de tener un bebé.
Los chicos en la panadería me reclamaron por haberlos preocupado, incluso Lana me dijo que cómo era posible que tuviera el sueño tan pesado, como que en verdad era extraño en mí, puesto que las pesadillas no permitían que mis sueños fueran profundos. Casie me defendió diciendo que no solo era cansancio físico, sino también mental, que muchas veces ese era peor.
Al día siguiente decidí hablar con mi mamá para comentarle como me había sentido, ya que cuando le conté lo sucedido con Rosel quería venir al distrito, pero yo le dije que no se preocupara, que todo ya estaba bien; ella me dijo que le hablara e informara de todo, que quería saber cómo me sentía y como iba todo el proceso, así que no estaba de más ver si tenía algún consejo para que no me volviera a sentirme tan cansada.
-Vaya Kat, pues yo creo que es importante un estudio de química sanguínea para ver que todos tus niveles estén bien, puede haber posibilidades de anemia, mas con el antecedente que tienes de hace años –
-Pero mientras ¿qué hago con tanto cansancio? al menos de aquí a que vea al doctor y saque los estudios -
-bueno come bien, toma muchos líquidos, tal vez te vendría bien un poco de café, sé que no te gusta, pero puede ayudar -
-lo intentare, es que de verdad desde lo de Rosel siempre me he sentido agotada -
-tal vez hace falta un poco de vitaminas, ¿cómo has estado de tu periodo? Recuerda que ese puede afectar mucho si tienes anemia -
-pues... se me movió un poco, se supone que dentro de 4 días debe llegarme-
-eso lo pudo ocasionar el estrés, come betabel estos días, por si hay anemia no te pegue tanto, un caldo de pollo, es muy importante que hagas tus comidas -
Cuando mi madre hablo del caldo de pollo el estómago se me revolvió, no se me antojo para nada, incluso imaginarme el plato me provoco nauseas.
-ok, ya te estaré platicando como me fue con el doctor -
-bien, por favor no dejes de informarme y solo no tomes la cafeína en las tardes, de por si tu sueño es ligero con las pesadillas, solo tómalo por las mañanas -
-si mamá, muchas gracias, salúdame mucho a Annie y Finnick -
Esa tarde nos tocó estar a Peeta, Alex y a mí, afortunadamente el movimiento fue tranquilo, la gente empezaba a planear el festejo de la liberación de los juegos, una fecha muy emblemática para muchos, pero para mí era uno de los peores días, recordándome año tras año mi pérdida y la de muchos más. Aunque muchos siempre me invitaban asistir a la celebración, donde la mayor parte del distrito se juntaba y compartían la mesa con diversos alimentos, ponían música, organizaban juegos entre los chicos y alguien preparaba un discurso, paralizado al distrito de sus funciones habituales; yo me rehusaba a salir ese día, era el día en que Peeta me permitía quedarme en cama, aprovechando que no había clases, me dejaba tranquila, solo un par de ocasiones había salido a ver de que trataba, pero el resto se había quedado dibujando, inventando alguna receta de repostería o solo se quedaba durmiendo a mi lado.
-¿qué piensas? - Alex salió de la bodega con un bulto de harina.
-nada en especial, solo pienso en lo rápido que pasa el tiempo -
-ni me digas, tan solo ver a mis hijos es una cosa de miedo, porque ahí veo pasar mis años, no sé qué prisa llevan -
-sí, tienes mucha razón, quien lo diría Alex todo un señor honorable - reí.
-bien, qué prepararemos para hornear mañana - Peeta apareció con algunos pedido en manos.
-pan de queso - sugerí.
-¿otra vez? - dijeron ambos al mismo tiempo.
-si- me encogí de hombros.
-pero Kat, apenas ayer los hicimos - recalcó Peeta - de hecho tal vez quede alguno por ahí -
-perfecto me lo llevo para cenar-
-vaya, sí que te gustan, ayer comiste de esos - Dijo Alex.
-anda Peeta, se me antojan, de hecho voy por el que dices, no vaya ser que me quede sin él -
-¿por qué no mejor preparamos todo para hacer unos cubiletes, esos también tienen mucho éxito entre la clientela- sugirió Alex, yo solo entre cerré los ojos y salí para buscar mi objetivo y más porque esta vez mi esposo no me complacería.
Esa noche tuve una extraña pesadilla, donde yo buscaba a Prim sin parar, dentro de la segunda arena, esperando ver aquellos mutos que reproducían sus gritos angustiosos, pero en vez de eso yo corría en su búsqueda, destruyendo gran parte de la vegetación a mi paso, hasta que me topé con Peeta que estaba muy tranquilo, sonriendo, con sus ojos muy expresivos y llenos de ternura. Yo le decía que me ayudara a buscar a Prim por la isla, que necesitaba encontrarla, que ella estaba en peligro, Peeta solo volvió a sonreír, para después decir no te preocupes todo va estar bien, yo estaré contigo siempre, y sin más el sueño me trasladaba aquel beso que nos dimos en la playa, para ver a Finnick despertar e interrumpirnos, era como volver a vivir aquello, pero una vez llegado a ese punto era ver un programa mudo, donde solo se ven las escenas y tienes que irte imaginando los diálogos, hasta el punto donde Peeta me acompaño para que me recostara y descansara.
Abrí los ojos en ese instante, desorientada por el sueño, pero sin gritos y temores recorriéndome el cuerpo y con Peeta durmiendo tranquilamente a mi lado. Aun sin entender del todo empecé a llorar, haciendo más extraño el momento, mis lágrimas salían sin permiso, desorientándome por no poder contenerlas, aunque salían en silencio, así que salí de la cama, para evitar despertar a Peeta. Una vez que logre calmarme en el sanitario me empecé a sentir mareada, pero lo más desconcertante fueron las náuseas, era temprano, no había cenado mucho como para tener un malestar de ese tipo, incluso me tome la temperatura para descartar alguna infección, porque estaba claro que tenía algo, tal vez anemia, tal vez amibas que me estaban ocasionando estos malestares. Estuve un buen rato en el sanitario, hasta que pasaron, cuando regrese a la cama Peeta se removió y me abrazo.
-¿dónde estabas?- dijo más dormido que nada.
-solo fui, ya sabes- Peeta se re acomodó en la cama para que terminara recostándome en su pecho y de esa manera escuchar la cadencia de su corazón, tranquilizando todo a mi alrededor para conciliar nuevamente el sueño.
Esa mañana Peeta preparó el desayuno, debido a que Fred y Alex se encargaría de la panadería, por lo que estuvo justo a tiempo para sostenerme después de entrar a la cocina y marearme.
-bonita ¿qué pasa? ¿estás bien? - Peeta prácticamente me tenía en sus brazos.
-estoy... muy mareada...- mi respiración se agitó.
-Kat esto no me gusta, vamos, hay que ir a la clínica, le avisare a Tiffany que llegaras tarde - me ayudo a sentarme en una de las sillas, yo estaba fuera de mí, no era posible que me sintiera así, por lo que no puse objeción.
Peeta hablo rápido por teléfono con Tiffany, asegurándole que más tarde le informaría como me encontraba y si iría a trabajar, dependiendo de que me dijeran en la clínica.
-no sé si será mejor llevarte arriba y que Paul venga, Kat tengo miedo de la anemia o incluso de que... bueno haya otro coaguló como hace años -
-lo mejor es que vaya a la clínica, ahí podrán ver todo eso - me incorpore con su ayuda.
El trayecto a la clínica fue tranquilo, solo nos encontramos a dos personas que nos dieron los buenos días y al llegar a la clínica vimos que estaba muy tranquilo, no había más pacientes más que un trabajador que estaba internado.
-hola chicos, qué hacen aquí tan temprano - Paul se acercó en cuanto nos vio.
-Kat no está bien, esta mañana se mareo, casi se desvanece -mi esposo se oía afligido- ha tenido mucho cansancio últimamente-
-vamos entremos a este consultorio, te tomare la presión y sacaremos una química sanguínea para ver que procede a partir de ahí - Paul ayudo a Peeta.
-¿estás solo? - pregunte para ver si podía suavizar el ambiente, principalmente por Peeta.
-sí, me toco guardia, Liz no tardará en llegar, primero pasa a dejar a Thomas - Paul me empiezo a revisar mis signos vitales, mientras que Peeta permaneció muy ceca de mi - tu presión está un poco baja, pero no es significativo, ¿algún otro malestar, otro síntoma aparte del mareo? -
-cansancio, mucho -contestó Peeta antes que yo, lo voltee a ver algo molesta por intervenir.
-esta madrugada tuve muchas náuseas, creo que pueden ser amibas y bueno también me maree un poco en ese momento-
-Kat, ¿por qué no me dijiste?- Peeta acaricio mi cabeza preocupado.
-bien tendremos que hacer exámenes de sangre, ver que tu azúcar, colesterol y principalmente los triglicéridos que estén bien, porque pueden ser factor importante por tus síntomas, dejen veo si Liz ya llego para que te tome la muestra -
-Paul ¿porque no hacer una resonancia? Es que tememos que pueda ser otro coaguló -
-tranquilo Peeta, vamos por pasos, esperemos que no sea necesario, aparte ya han pasado muchos años después del último, eso quiere decir que ese se originó por algún golpe -
Paul trataba de tranquilizar a Peeta, y de cierta manera su explicación se me hacía lógica y mucho más probable dejándome tranquila.
-No te preocupes Peeta, todo estará bien, tal vez solo sea un bicho que tengo que con ampicilina o algún tratamiento corto se resuelve - lo tome de la mano apretando con fuerza para que no se preocupara de más. Por mi parte, me sentía tranquila, incluso todo esto podía ser estrés, así que trataba de tomar las cosas de la mejor manera para no complicar el asunto y de paso no preocupar más a Peeta.
-hola chicos, buenos días - Liz llego vestida con su tradicional bata blanca - me dijo Paul que es necesario sacar sangre para diversos estudios, así que tomare tres muestras -
-¿tres? - dijimos al mismo tiempo Peeta y yo.
-sí, así que es importante que te vayas a desayunar bien, come frutas, gelatina, tal vez un poco de Betabel, sobre todo si tus niveles no están correctos o hay anemia, por favor descúbrete el brazo -
Cada vez entendía más porque Paul se había fijado en Liz, era muy profesional y apasionada con su trabajo, inevitablemente me recordaba a Prim, entusiasmada por aprender o aplicar sus nuevos conocimientos, siendo muy profesional a pesar de que su educación fue muy empírica.
-mientras desayunan yo trabajare en los análisis, hoy no tengo muchos, pueden regresar en unas tres horas y Paul les informara que procede - Liz estaba muy tranquila y nos reconforto con una sonrisa, era un poco extraña su actitud, siempre era muy seria conmigo pero algo había diferente en ella el día de hoy, era muy diferente a como Paul nos había tratado, él se mostró un poco preocupado, mientras que su esposa se vio... ¿Entusiasta?
Peeta me obligo a comer mucho, incluso tuve que hacer un esfuerzo por no sacar todo el desayuno debido a que las náuseas regresaron, pero no dije nada para no preocuparlo más de lo que ya estaba, intente mantenerme ocupada, dejando la cocina limpia y poniendo ropa en la lavadora, le hable a Tiffany para avisarle que no iría, ya que no sabía si tendría que quedarme más tiempo en la clínica después de ver los resultado, ella me dijo que no me preocupara, que habían asistido pocos chicos ya que muchos estaba resfriados por las bajas temperaturas, me dijo que descansara para que me recuperara pronto de lo que fuera que tuviera.
Al llegar a la clínica nos encontramos con más personas, que tenían consulta o que estaban ahí porque habían amanecido enfermos. Susy la recepcionista nos dijo que tomáramos asiento, que en momento más nos hablaban, provocando que Peeta y yo entráramos en un momento de ansiedad, yo por toda la gente que estaba y él por no saber que estaba pasando, uno que otro paciente le hizo la plática preguntando que por qué íbamos, él contestó que por unas vacunas y chequeo general, tratando de mostrarse tranquilo, aunque yo lo conocía bien y para nada estaba sereno. Agradecí que se inventara eso, porque no quería que la gente especulara sobre mi salud, era una situación parecida a la de Haymitch, de no querer que nadie se enterara.
Susy nos hizo pasar a un consultorio distinto al de mas temprano, este tenía otra puerta al fondo donde suponía yo aparecería Paul. Aún no entendía cómo era posible que se dieran a basto solo ellos tres, sobre todo cuando el doctor Marck estaba ausente por enfermedad, tan solo Paul llevaba una jornada muy larga.
-sabes Peeta, sería bueno comentar con Thom de que se invierta más en la clínica, principalmente en personal-
-ya te desesperaste de que no nos atiendan - sonrío
-no, es que pobre Paul, está cubriendo otro turno, Liz tiene que llevar a su bebé a guardería, el doctor Marck seguramente enfermo por no tener descansos, esto es muy abrumador para ellos, no sé cómo lo resisten -
-vaya, buena observación, al menos deberían enviar a alguien en esta época cuando las defensas están bajas y la gente tiende a enfermar más -
-bien chicos - Paul apareció por la misma puerta por la que entramos - perdón por la tardanza es que sin el doctor Marck se complica un poco -
-no te preocupes lo entendemos- conteste algo tensa por saber qué resultados traía.
-lo bueno que regresa hoy en el turno de la tarde, así podré estar con Thomas toda la tarde mientras Liz trabaja -
-y podrás dormir - sugirió Peeta.
-bueno, aquí ya hay una sala de descanso, solo nos quedamos cuando hay paciente y en caso de haber una emergencia el señor Blakthor nos avisa de inmediato, él se queda a velar todas las noches - Paul se veía más tranquilo que esta mañana.
-Eso es bueno, pero aun así les falta apoyo- comente.
-perdón por cambiar de tema pero...-
-oh cierto-Paul no dejo terminar a Peeta -ya llevan mucho rato esperando - nuestro amigo se puso serio - bueno, pues la buena noticia es que no hay anemia, tus niveles son correctos -
-¿entonces? - dijo ansioso Peeta.
-pues... - la duda se vio en el rostro de Paul, así que al instante sentí un nudo en el estómago - no sé cómo vayan a tomar esto - él abrió el sobre con los resultados y me vio fijamente.
-Paul me estas espantando - Peeta me tomo de la mano, apretándome con fuerza.
-tus malestares se deben a que... Estas embarazada Katniss- el me vio fijamente estudiando mi reacción, mientras que Peeta apretó con más fuerza mi mano, sobresaltándose.
Yo parpadee varias veces, analizando sus palabras, al momento que empecé a negar, no lo podía creer, así que el miedo me embargo recorriéndome por todo mi cuerpo, sintiendo un frío y un extraño hormiguero.
N/A: aaaaaaaaaaaaaaaaaa corramos en círculos, al fin, déjenme les cuento que esa escena me la imagine de una y mil maneras, pero al final fue este el resultado, espero que sea de su agrado. Estoy ansiosa por saber que les parece, así que por fis no olviden dejar comentario. Para Naru Doki, no se si leíste las otras historias, pero hay un one shot desde el punto de Peeta, te invito a leerlo y después me digas que te parece. Nayr me hubiera gustado mucho contestarte de otra manera tu comentario (mas personal), a veces tomamos decisiones que nos marcan, pero lo principal es no perder la fe, comprendo mucho de tu situación, porque lo que mas queremos es lo mejor para nuestros seres queridos, lo peor que puedes hacer es culparte, es mejor que te ocupes, tal vez consultar una segunda opinión y de verdad deseo que las cosas salgan bien, recuerda tener siempre la esperanza y las cosas pasan por algo, todo a su tiempo.
Les recuerdo a todas y todos, yo siempre leo sus comentarios soy su fan y agradezco mucho que lean mis historia, yo también los adoro por todo lo que me dicen. Un fuerte abrazo y que pasen un excelente fin de semana. Bueno me retiro de este aparato para irme a casa a recluirme todo el fin de semana a ver pelis. n.n
