°.° sorry, de verdad siento mucho no haber subido el capitulo el día viernes, pero ya esta aquí. Muchisismas gracias por sus comentarios hermosos, divinos, amables, por dejar esas palabras de aliento y divertidos comentarios. Me siento super feliz que la historia vaya tan bien, wooo llevamos muchos comentarios. En fin les dejo el capi esperando que este también les guste, ansiaba poder poner este capitulo, desde el momento en que lo escribí me fui imaginando sus reacciones, si les gustaría o no, así que no dejen de platicarme que tal les parece.


Capítulo 14

-¿qué?- mi voz apenas fue audible, mientras negaba con la cabeza.

-si, en los resultados salió positivo - Paul nos enseñó las hojas donde marcaba que todos mis niveles en cuestiones de colesterol, azúcar, etcétera, eran correctos y resaltado con amarillo venia una prueba hormonal que daba positivo.

-pero... tomamos precauciones- dije por lo bajo, soltando la mano de Peeta, que estaba muy callado por cierto, para tomar el papel.

-sé que... ustedes no... - Paul se escuchaba algo temeroso de lo que decía.

-¿estás seguro? - La voz que le salió a Peeta fue... algo inesperado, se veía a leguas que estaba muy asombrado -¿no será necesario hacer otra prueba? -

-chicos miren, aquí no hay error, sin que fuera nuestro objetivo de análisis nos arrojó de inmediato las causas de los malestares, tus hormonas están alteradas, si ahorita mismo hiciéramos una muestra de orina, volvería a salir, es más, tenemos una pruebas que solo nos llevan un minuto, si gustan las podemos aplicar, pero aquí lo importante es...- Paul me vio fijamente - ¿qué quieren hacer? -

Yo aún estaba asimilando las palabras, al fin podía darle su regalo a Peeta, después de estar esperando por varios meses, al fin lo habíamos logrado, ¿cómo pude ser tan tonta? todos los síntomas marcaban, eran más que obvios. Me había preocupado de más y lo peor había preocupado a Peeta, siendo que en estos momentos era la mejor noticia para él; me sentí mal porque fuera Paul el que se la diera, yo quería ser la que le dijera y ver como su rostro se alegraba, pero ahora solo había sorpresa por ambos.

Lo voltee a ver al tiempo que tomaba sus manos entre las mías, él estaba viendo el papel fijamente, tal vez sin poderlo creer, después de pensar que tendríamos que hacer algún estudio o incluso entrar en algún tratamiento.

-Peeta...- al fin levanto el rostro - vas a ser papá- ambos sonreímos aun sin poderlo creer, pero su rostro me dijo todo, ver sus ojos con tanta ilusión, ver aquellos ojos azules que mostraban un brillo muy singular, hizo que la felicidad estuviera palpable. Su brazo me envolvió con fuerza, no había palabras, no había nada de por medio, solo un abrazo lleno de alegría, de sorpresa y de amor.

-no lo puedo creer, ¿en verdad vamos a ser papás? - él seguía aferrado a mi -Kat es que por qué no nos dimos cuenta, vaya era obvio, las náuseas, tu cansancio -

-creo que estaban preocupados por otras cosas - Paul estaba muy sonriente.

-fuimos unos tontos, en especial yo - comente - tantos intentos fallidos que ya no vimos las cosas con claridad -

-momento, ustedes -Paul nos señaló -¿llevaban tiempo intentando quedar embarazados? -

-sí, fue mi regalo de cumpleaños, Kat accedió, vino con el doctor Marck para que la checara y le dio vitaminas -Peeta acariciaba mi rostro, nunca dejo de verme directo a los ojos mientras hablaba.

-vaya, eso estuvo muy bien, inesperado pero muy bien -

-hey - de repente Peeta se inclinó hacia mi vientre-hola bebé soy tú papá-

Eso fue lo último que aguante, ver la felicidad de Peeta me desarmo por completo, las lágrimas empezaron a salir, otro de los síntomas, mi chilloneria descontrolada de los últimos días, mi llanto se convino con risas, esto era algo fuera de lo común. Peeta me abrazo nuevamente enterrando su rostro entre mi cuello y parte de mi cabello.

-gracias bonita, esta es la mejor noticia, te amo mucho, mucho -

Yo no pude contestarle, simplemente me aferre a él dejando a un lado por el momento el miedo que sabía que en cualquier oportunidad surgiría, disfrutando del gozo que lo llenaba en este instante.

-bueno lo que procede en este momento - Paul hablo después de un buen rato de silencio - es hacer tu calendario y tomarte un ecografía para ver que todo esté bien y así poder determinar mejor cuantas semanas tienes -

-¿sería ahorita? - Peeta al fin me soltó y presto atención a nuestro amigo.

-pues si, ya están aquí, Liz estará por terminar unos estudios, ella se encargara mientras yo sigo con los pacientes-

-bien, pero Paul nos gustaría que esto sea con mucha discreción- sentí lo mirada de Peeta al instante.

-claro, sabes que en este momento no somos tus amigos, aquí estamos hablando de relación paciente doctor-

-lo sé, es que-

-Kat, ¿qué sucede?- Mi esposo empezó a frotar mi pierna.

-es qué- empezaba a sentir los nervios de lo que conllevaba todo esto - hay que ver que todo esté bien antes de dar la noticia al resto de nuestros amigos -

-claro bonita, pero verás que todo estará bien -

-se me hace una decisión acertada, los primeros 3 meses son los más decisivos, es cuando más problemas pueden presentarse, así que pasen al consultorio de al lado, en lo que le hablo a Liz para que venga hacer el ultrasonido –

La emoción de Peeta al ver el monitor con la ecografía fue tanta, que sus ojos brillaban, se veían de un intenso azul, incluso podría jurar que alguna que otra lagrima traicionera salió en ese momento.

-Mira Kat nuestro bebé – él besó mi frente – pero… cual mancha es Liz – ambas reímos.

-Esta, mira se ve más obscuro, de hecho…- ella hizo una pausa, poniendo mis nervios en alerta – veamos cuanto mide y así nos arrojara cuantas semanas exactas tiene, porque… – nuevamente hizo una pausa muy concentrada.

-¿pasa algo? – mi voz salió con trabajos.

-es que, ¿Cuándo dices que fue tu último periodo? –

-¿Hay algo malo? – Esta vez Peeta fue el que se escuchó nervioso.

-Hace ya casi cuatro semanas, se supone que me tendría que haber llegado el próximo domingo – mi respiración estaba muy agitada.

-¿Segura? – Liz seguía moviendo el aparato sobre mi vientre.

-Liz, por favor, nos estas poniendo los nervios de punta – Peeta se acercó más al monitor tratando de descifrar un poco más lo que pasaba.

-Es que… miren, esto es su cabeza, estos son los indicios de sus brazos y estos de aquí son los de sus pies, mide aproximadamente 1.8 centímetros y esto – ella señalo algo al centro de la imagen – es su corazón –

-¿pero todo está bien? – dijo Peeta nervioso.

-Chicos el bebé tiene 7 semanas, n como habían calculado –

-¿Qué? – dije confundida - pero tuve mi periodo, fue poco pero… - mi mente empezó a ordenar todo.

-¿Tu sangrado fue normal? – Liz seguía moviendo el aparto.

-No, fue prácticamente un día y… - voltee a ver a Peeta, sentía mis mejillas arder – fue más obscuro, si fue distinto a como siempre –

-Ok, ¿solo fue ese día que tuviste sangrado? ¿Coincidió exacto con tu periodo? –

-No, llego un par de días antes, fue el día de…-

-El día después de que Rosel te ataco – murmuro Peeta, poniéndose muy serio y apretando las manos al grado que los nudillos se le pusieron blancos.

-¿pero solo fue ese día, correcto? – Liz ahora empezaba a escribir.

-Sí, solo fueron dos días, muy poco y muy obscuro –

-Bien, ¿algún líquido extraño que tuvieras en estos últimos días? –

-no, solo fue eso -

-lo que procede en este caso es hacerte unas pruebas de sangre y orina, porque ese sangrado significó amenaza de aborto - instintivamente tome de la mano a Peeta, poniéndome más nerviosa - así que es importante ver que la placenta este ya bien formada, que sea fuerte y también monitorearte con una ecografía semanal, para observar que el desarrollo sea correcto -

-¿pero ahorita... Está bien, no hay riesgo? - preguntó Peeta muy nervioso.

-no puedo afirmar eso, es ver cómo va reaccionando, estamos en una semana importante, donde el crecimiento del bebé es notorio, incluso la próxima semana podremos escuchar el latido del corazón lo mas probable, ese es crucial para determinar que todo esté bien -

-Hola ¿cómo van?- Paul entro, su rostro empezaba a verse agotado.

Liz rápidamente le explico que era lo que estaba pasando, él tomo el mando del aparato y empezó a mover y sacar como fotografías, midiendo la cabeza y las extremidades de nuestro bebé, nos pasaron a las pruebas de sangre nuevamente y a las de orina, me pesaron y midieron el abdomen, dejando todo registrado.

Ambos coincidieron que lo mejor era estar tranquilos, nos recomendaron reposo, no al grado de estar en cama todo el día, pero si evitar los entrenamientos y cargar cosas pesadas; Paul nos dio una sonrisa enorme y dijo que tomáramos las cosas con calma, que no nos preocupáramos de mas, que el bebé de primera instancia se veía muy bien, a pesar del detalle de hace unas semanas. También me dieron vitaminas y me marcaron que alimentos no podía consumir, cuales eran importantes que incluyera en la dieta para que al bebé no le faltara nada y yo no me descompensará.

Acordamos que no íbamos a comentar nada hasta saber que todo estaría bien, incluso no le diría nada a mi madre aunque Peeta se moría de las ganas por decirle y ver también que opinaba al respecto. Si alguien de nuestros amigos indagaba o se enteraba que habíamos estado aquí, cómo Tiffany, diríamos que mi estrés y principios de anemia habían causado mi visita a la clínica.

-vamos anímense, todo va estar bien - Liz nos lanzó una sonrisa tranquilizadora - gocen el momento, sean positivos, aquí lo importante es que ya pasaron casi 4 semanas de eso y no se ha presentado más sangrado o líquidos, quiere decir que la placenta está bien, mañana tendré sus resultados, para que no sigan con esa incertidumbre-

-gracias Liz, tienes razón, al fin lo logramos y todo estará bien - Peeta me rodeo desde atrás, posando sus manos en mi estómago de forma cariñosa.

Ese día decidimos ir a trabajar a la panadería, a la escuela no, porque era ya muy tarde y pronto los chicos saldrían, al llegar Casie me dio un cubre bocas, para evitar contagios que estaban surgiendo de gripes entre los habitantes y por higiene del establecimiento, me sentí muy agradecida de que lo hiciera, en especial porque ahora no solo era yo, tenía que cuidarme para que nuestro bebé naciera sano, aunque aún no terminaba de asimilar la noticia; había sido mucha información esa mañana, entren enterarnos que al fin había quedado embarazada, que no eran las semanas que creímos y que nuestro bebé había estado en riesgo por culpa de Rosel, era demasiado. Incluso para Peeta lo era, porque si se le veía la felicidad, pero sabía que estaba preocupado y si por él fuera me hubiera quedado en casa.

-Descerebrada que haces aquí, ¿por qué no fuiste a trabajar?- Johanna entro por la puerta trasera tomando de la mano a Daniel.

-hola, es que me sentí mal en la mañana y nos fuimos a la clínica -

-¿todo bien?-

-sí, solo que había mucha gente - me encogí de hombros.

-tiene estrés y salió un poco de anemia - agradecí que Peeta interviniera, porque Johanna me conocía y sabía muy bien cuando mentía, solo esperaba superar a Haymitch, porque estaríamos en la misma situación cuando él nos ocultaba lo de su hígado.

-¿pero cómo es posible? ¿Que no comes bien?-

-si pero mi organismo es muy vulnerable a eso, lo bueno es que solo es principios, ya me dieron dieta y recomendaciones-

-mmm,- ella sopesó mi respuesta- lo que necesitas son unas buenas barras de chocolate, a mí me ayudan para tener energía y dejar el estrés a un lado, porque disfruto mucho cuando las cómo -

-por el momento no están en su dieta- Peeta sonrió y salió a mostrador.

-huy presiento que ese hombre no dejara que tengas algún desliz -

-mami ¿qué es desliz? ¿Niss estás enferma?-

-un poco, pero pronto voy a estar bien porque voy a comer muchas verduras y frutas- yo me puse en cuclillas para quedar a su altura.

-¿eso te cura?- Daniel analizaba mis palabras.

-si, pero también ayuda a que no enfermes, por eso tienes que comerlas - pique sus costillas, para ver cómo se retorcía por las cosquillas.

-y desliz es algo como no tener cuidado o es como un resbalón - Johanna buscaba las palabras correctas para que Daniel entendiera.

-hey familia listos, vamos a casa - Fred llego con su sonrisa habitual, todos habíamos llegado a la conclusión de que el trabajo le había sentado muy bien, se le veía más contento y relajado, incluso Daniel se veía diferente al tener a sus papás más tiempo con él.

Al verlos salir tomados de la mano de su hijo, no pude evitar ver esa escena pero con Peeta y conmigo, aunque la mayoría de las veces era a Peeta a quien me imaginaba, está vez me vi a mí y sentí un estremecimiento por todo el cuerpo, en especial en mi vientre, porque sabía que eso sería posible, que si me cuidaba y todo salía bien en unos meses habría un nuevo integrante en la familia, un integrante que me daba miedo, que pondría mi mundo al revés.

Más tarde Peeta me acompaño a casa, ya que Paul nos advirtió que uno de los síntomas seria sueño, que tomará siestas para no sentirme tan agotada, y a como era Peeta no me dejaría estar más tiempo, alegando el reposo que debería tener. Él insistió mucho en que me recostara que traería de estar más temprano, porque era obvio que la noticia nos había dejado agotados, aun seguíamos asimilándolo, entre que no lo podíamos creer y aquel riesgo en el que estábamos.

Afortunadamente nadie me molesto, estuve sola, preparando la clase del día siguiente para poder recuperar el día de hoy y de cierta manera mantenerme ocupada, no quería pensar mucho, porque en cualquier momento entraría en pánico, alguna crisis de ansiedad podría llegar y no era lo más conveniente. El problema llego cuando termine y empecé asimilar la noticia, ¿sería buena madre? ¿Plutarch se enteraría y vendría para hacer algo al respecto? Yo no sabía nada de bebés, ¿cómo lo protegería de tantas cosas? ¿Será niño o niña? ¿Qué nombre le pondríamos? ¿En verdad estaba creciendo dentro de mí? ¿Crecía correctamente?

-hey, hey ¿qué pasa? ¿Te sientes mal?- cuando Peeta llegó, estaba en la sala abrazando mis rodillas respirando muy rápido.

-oh, Peeta- me lance a sus brazos - tengo miedo, son tantas cosas, estoy nerviosa-

-calma, respira profundo, no dejes que el pánico se apodere de ti-

-es que ¿cómo lo vamos a proteger? Para empezar ya lo puse en peligro cuando... Bueno ese imbécil me ataco-

-bonita eso, no lo sabíamos, aparte tu no lo pusiste en peligro, ese hijo de... él te ataco, él fue quien los puso en peligro -

Me abrace a él y empecé a llorar, como iba yo a proteger a esa criatura si estando dentro de mí no lo hacía, no sabía si era parte del efecto de la alteración de las hormonas, pero no pude evitar llorar y cuestionarme si habíamos hecho lo correcto. Como siempre Peeta dejo que me desahogara aportando sus brazos fuertes, así como sus caricias reconfortantes.

-ya, no es bueno que te alteres, el bebé o la bebé - sonrío al grado que sus ojos se iluminaron de un modo que no siempre se le veían así- sienten todo, yo no dejare que nada les pase, necesitas calmarte, para protegerlo, tienes que estar tranquila, disfruta de esa hermosa noticia - beso mi cabeza - ven vamos a que cenes algo y a descansar –

Peeta me preparo una rica cena, incluyendo pan de queso, que de por si me gustaba mucho, ahora mi organismo lo pedía más, supongo que era efecto de los antojos. Para mi sorpresa me dejo ayudarle a lavar los trastos, mientras él los iba secando y acomodando en su lugar.

-Estaba pensando que tal vez sería bueno enterar a Tiffany –

-No Peeta ya quedamos que hasta estar seguros de que el bebé está bien no diríamos nada –

-Lo se bonita, pero si le comentas ella vera la forma de que no te esfuerces de mas, te conozco y a veces no mides, es importante que estés relajada, tanto mentalmente como físicamente –

-Pero yo quiero que… sean Haymitch y Johanna los siguientes en enterarse, incluso mi madre, tú dijiste que querías darle la noticia en cuanto sucediera –

-Sí, pero si vamos a esperar porque hay riesgos lo importante es disminuir esos riesgos –

-No, no estoy de acuerdo con eso –

-Pero entonces ¿me prometes que estarás tranquila en el trabajo? –

-Claro, vamos no discutamos más esto, estoy cansada, vayamos a la cama –

Justo cuando estaba por meterme bajo las cobija, Peeta ocasiono un ataque de risa, al ponerse a contar azulejos del piso para ver si una cuna entraba perfectamente, empezó a caminar de un lado para otro y también a sacar cuentas de cuanto se llevaría, también comento de comprar ropa y cosas que por el momento no utilizaríamos. La emoción era más que evidente.

-Oh vamos no te rías, tenemos que ir previendo eso – De repente se abalanzo sobre mí, dejándome recostada y regando besos por toda mi cara – gracias… por… tan… hermoso… regalo… - sus besos invadían toda mi cara.

-de nada – dije riendo aun por su reacción, hasta que Peeta tomo el bajo de mi pijama y lo levanto para dejar mi vientre descubierto.

-Se me hace increíble que ahí haya alguien, como que aún no término de asimilarlo – pasó delicadamente su mano sobre mi estómago.

-Pues tú ya lo viste, según el aparato de la clínica, ahí dentro hay alguien – al decir eso me sentí extraña, sabía que los nervios estaban ahí, mas recordando como empezaba a formarse nuestro bebé.

-Sí, es tan pequeño – Peeta se acercó y beso mi vientre, por diversos lados, haciéndome estremecer– hola bebé, ¿ya estas dormido? –

-¿o dormida? – dije con un nudo en la garganta, empezaba a odiar las hormonas, pero el hecho de que Peeta se dirigiera a nuestro bebé a través de mí, me conmovía mucho, más sabiendo que yo lo había privado de esta felicidad por tantos años.

-Tienes razón, ¿Qué crees que sea? –

-No tengo la menor idea y créeme, nadie lo sabe en este momento, porque por mucho aparto que nos pongan, no se puede saber hasta más adelante – empecé acariciar su cabeza.

-Bebé pórtate bien, deja descansar a mami- en ese momento entre en cuenta que no solo Peeta sería papá, si no que yo sería mamá… - y por favor, no nos vaya a pegar ningún susto – Se me encogió el corazón al escucharlo, pero en verdad yo también deseaba eso, que el bebé no nos diera ningún susto.


N/A: Muchos me reclamaron que porque lo deje así, pero saben que soy mala, pero espero que este capi haya cumplido sus expectativas, por mi parte fue emocionante escribirlo y mas con detalles que pasaron en mi vida esta semana, fue genial al doble con ciertas noticias. Espero que todo les este yendo muy bien, no olviden dejar sus comentarios. Gracias por sus paciencia. n.n