Ups, lo volvi hacer, sorry por mas que lo intente no pude acabar antes el capi, pero aqui lo tienes. Antes quiero darles las gracias por todos sus comentarios que dejaron en el capitulo anterior, saben de ante mano que me gustaria contestarles a todos, pero por cuestiones de tiempo no me es posible, así que todos muchas gacias por todo, por leer, comentar y poner en favoritos la historia. S.


Capítulo 15

Al día siguiente tratamos de realizar nuestras actividades habituales, solo que las náuseas se hicieron presentes retrasándonos un poco, puesto que Peeta estuvo en todo momento a mi lado.

-vamos bebé, ayúdanos, mami tiene que retener alimentos para que puedan estar fuertes - no sabía si sería así siempre, pero cada que Peeta le hablaba a mi vientre hacia que tuviera un estremecimiento por todo el cuerpo - pórtate bien, por favor -

-espero te escuche, porque va ser desagradable salir corriendo del salón a cada instante –

-lo bueno es que ya viene el fin de semana, podrás descansar y guardar el reposo que dijo Paul-

-y también lo bueno que este domingo estarás tú también de descanso – me abrace a él.

-cierto, vamos es hora, no quiero que vayamos corriendo, así que salgamos-

Tiffany no hizo muchas preguntas, se portó muy comprensiva y me dijo que los entrenamientos los suspenderíamos, principalmente por el frío, que solo esperaba que los chicos no perdieran el buen ritmo que llevaban.
Cuando iba camino a la panadería me sentí intranquila, porque de ahí iríamos a la clínica para saber que habían arrojado las pruebas de ayer, aparte que empezaba a sentirme cansada, al menos las náuseas me habían dado tregua y no se presentaron en el resto del día.

-hola, Katniss ¿en qué vienes pensando? -Haymitch vestía una bufanda, digamos algo rara, no como las habituales tejidas, pero sin duda esto era obra de Effie - te vengo hablando desde media cuadra atrás y tú soñando despierta -

-ah hola Haymitch, estoy distraída – inmediatamente baje la mirada – cosas de la escuela –

-Johanna me dijo que te has sentido mal –

-Si ayer fui a la clínica, el estrés me tiene algo…- no sabía si lo iba a lograr, detestaba que Haymitch fuera tan suspicaz conmigo – desanimada y bueno también hay indicios de anemia –

-Que mal, pero esperemos que ya estén más tranquilos y seguramente Peeta no dejara que esa anemia se complique – Haymitch veía fijamente a unos chicos que estaban caminando al frente de nosotros, escondiendo algo al parecer.

-¿Qué crees que estén haciendo? –

-Mmm presiento que esos chicos traen algo indebido, hace unas semanas encontraron a unos chicos, jóvenes a decir verdad, con una botella de vino, tal vez sea lo mismo –

-¿Qué? ¿Estaban bebiendo en el trabajo? –

-Imagínate preciosa, con responsabilidades de máquinas, Fhilip está tratando de averiguar de dónde procede el alcohol –

-Y tu… -dude, tal vez para Haymitch esto era más delicado – ¿tú no sabes?-

-Claro que no y de preferencia, me gustaría no saberlo, porque… bueno ya tienen mucho que lo deje, pero ya vez que de repente uno es débil – él lanzo un suspiro, como si añorara aquel veneno.

-Pues tienes que ser fuerte, lo sabes muy bien –

-Sí, si, solo espero que pronto encuentre el origen del problema y nuestros chicos no caigan en esa tentación, tal vez preguntándole a Lana podríamos saber algo –

-Lo platicare con Casie, también para que estén atentos –

Al entrar a la panadería sentí la onda de calor, fue algo muy agradable, pero también el olor provoco que se me antojara mucho el pan de queso.

-Hola, ¿Qué tal su día? – Alex entregaba a un cliente un paquete – que los disfrute –

-Bien, tranquilo en fábrica – Contesto Haymitch.

-Bien gracias y ¿ustedes cómo van? – Me seguí derecho – dime que tienen pan de queso –

-Hey bonita, aquí, recién horneados – Peeta apareció con una charola, al parecer programo todo para que cuando yo llegara hubiera disponibles. Le lance una mirada de complicidad.

-Rayos Kat, ese pan te gusta mucho –

-Alex, cualquier pan que haga este chico le gusta – Haymitch nos veía burlonamente – pero si, se inclina por el pan de queso, siempre lo ha hecho –

-Pero qué tal si yo lo hice – Alex sonrió y estudio mi reacción.

-Pues probare si eres bueno o tendrás que quedarte más horas para perfeccionar tus panes, aunque dudo mucho que te quede igual que ami esposo –

-Claro, es más, en este momento te puedo decir quien hizo este pan – dijo Peeta sonriente.

-Mmmm a ver quiero ver que tan buena eres identificando nuestros panes – Alex me reto y Haymitch solo sonreía.

-Espera, pero… hagan esto más interesante, traigan uno y uno –

-Ya déjense de bromas, nosotros tenemos que…- tome discretamente la mano de Peeta, no quería que hablara, Haymitch ya estaba muy intrigado, así que no se iría tan fácil y empezaría con sus preguntas en caso de que nos viera salir.

-No, solo que pruebe ese, a ver si es cierto que identifica un pan de Peeta tan bien – Alex se veía muy seguro.

-Solo te digo que estas en desventaja con este pan, es mi favorito y lo conozco muy bien –

-Ya pruébalo de una vez, yo solo venia por pan para la comida y ustedes ya me intrigaron –Haymitch sonreía relajado, era agradable verlo así.

-Mmm – dije una vez que le di un mordisco al pan, sabia delicioso y mi antojos se estaba saciando – este pan es de Peeta no hay duda –

-Bah ya estabas predispuesta – replico Haymitch.

-¿Estas segura? – Alex quería que dudara, pero el pan sabía exactamente igual o más rico que otras veces.

-Claro, esta delicioso y es de mi esposo – me abrace a él – tu bebé claro que sabe identificarlo – le susurre.

-Ven vamos a que tomes algo caliente y necesito ver unas ordenes – Peeta me tomo de la mano y nos llevó a la parte traseras, sin dar más explicaciones.

Tuvimos que esperar a que Fred llegara porque había algo de gente; ambos ya estábamos súper ansiosos por saber que había arrojado los resultado, saber que nuestro bebé estaba bien.

La clínica estaba algo concurrida por todas las enfermedades respiratorias que se estaban dando en el distrito, pero afortunadamente aun traía el cubre bocas que utilice en la panadería.

Susy nos pidió que esperáramos un rato, para después volvernos a pasar a un consultorio vacío, donde esperamos tan solo 5 minutos, pero nos afligimos al ver entrar a Liz, Paul y el doctor Marck, era raro verlo juntos y sobre todo consultar a un solo paciente salvo fuera algo grave.

-Buenas tardes – dijo el doctor Marck tomando el lugar principal.

-¿Paul todo…? – Peeta no pudo evitar su angustia.

-Tranquilo – Paul le hizo una señal para que tomara nuevamente asiento.

-Ven les dije que era mejor que solo entrara uno – replico Liz.

-El motivo por el que estemos aquí los tres es porque pues yo empecé a darte los complementos para que tu embarazo fuera normal, digamos sano, pero pues ahora Paul fue el que empezó a dar el seguimiento ya directamente y Liz pues se encarga de los laboratorios y los ultrasonidos – El doctor Marck como siempre muy serio.

-Pero ¿todo está bien? – murmure.

-Si Kat, solo es para organizarnos con sus consultas próximas – Dijo Paul sacando supongo que nuestro expediente.

-Y también para ver quien le dará seguimiento a tu embarazo – El doctor vio a Paul y después se señaló a él – esto es para programar sus citas, para que no tengan que estar esperando aquí a un turno, es tener libre ese día y tal hora, pero es necesario que sepamos quien es el médico que los atenderá para hacer la agenda –

-Bueno pues como ustedes crean más conveniente – me encogí de hombros, no nos gustaba nada que nos pusieran a elegir, no queríamos herir susceptibilidades.

-Bien, pues nosotros sugerimos que sea Paul quien los atienda – Liz sonrío.

-Sí, puesto que ya fue él quien empezó a llevar el caso, como quiera yo no hice nada, al contrario, tuvimos problemas para agendar las citas y darle seguimiento, según ustedes a su no poder embarazarse – El doctor Marck sonrió amablemente, al parecer le causaba gracia nuestra situación.

-Pues sí, como dice Kat, no tenemos inconveniente – Peeta se escuchó más tranquilo al hablar.

-Bien, encones me retiro para seguir con demás pacientes – El doctor se levantó pero antes de salir se volteó hacia nosotros – por cierto, muchas felicidades – y sin más salió.

-Ok, supongo que están ansiosos – dijo Paul tomando el lugar del doctor Marck – los análisis salieron bien, los niveles del bebé están correctos, no hay ningún contaminante en la placenta, pueden estar tranquilos, solo quedara dar seguimiento con otro ultrasonido que Liz les va programar para la próxima semana –

-¿Entonces por el momento no hay peligro?- Peeta me tomo de la mano.

-Es importante que a cualquier secreción nos informes Katniss, en especial si es sangrado, porque se tiene el antecedente de amenaza de aborto, entonces es sustancial estar atenta a todo eso, por mínimo que sea – Liz saco imágenes de nuestro ultrasonido.

-El tamaño del bebe es correcto a las semanas que se están calculando, los niveles hormonales son correctos, así que la próxima semana, en viernes también, vendrán para que se haga el segundo ultrasonido, ahí nos daremos cuenta del avance y que todo esté a la perfección, por el momento pueden estar tranquilos, las pruebas salieron bien –

-Entonces nos veríamos aquí la próxima semana – sugerí ya mas tranquila.

-Así es, necesito que vengan temprano para tomar otras muestras de sangre y después haremos el ultrasonido – Liz tomo nota en una agenda –ah que sean en ayunas y también para ti Peeta –

-¿Por qué él? – dije al instante.

-Porque queremos ver que su química sanguínea este correcta, para saber a qué nos podemos enfrentar, así como también que su sangre sea compatible con la tuya – Paul me tranquilizo.

-¿y si no fueran compatibles? – Peeta se escuchó alarmado.

-Se procedería a poner ciertas vacunas para prever – Paul nos veía tranquilo, así que eso ayudo a que yo me sintiera más cómoda y tranquila.

Ese día salimos con más pastillas de ácido fólico y vitaminas, incluso me dio unas pastillas para que las náuseas de la mañana fueran menores y no sacara el desayuno. Peeta me obligo a comer frutas y verduras, mientras que yo quería nuevamente un pan con queso; empezaba a preocuparme por querer solo comer eso, pero él me dijo que si comía las frutas y verduras que había preparado me traería uno en cuando regresara del cierre de la panadería.

-Pero yo voy a ir contigo, no me quiero quedar aquí sola –

-Bonita es mejor que te quedes en casa tranquila, te conozco y sé que te pondrás hacer algo allá –

-Pues para que así regresemos más temprano –

-Recuerda que te mandaron reposo, vamos – de repente me envolvió en un fuerte abrazo, incluso me levanto levemente del piso – ahora hay que pensar por los tres – me susurro en mi oído.

-Pues sí pero tú nos quieres dejar solos – refunfuñe también con un susurro.

-Ok, vamos, pero prométeme que no harás esfuerzos – beso mi cuello.

-¿Por qué no puedes hacer esfuerzos? – ambos dimos un respingo al escuchar a Johanna.

-¿Cómo entraste? – dije sorprendida, empezando a creer que ella y Haymitch de alguna manera se habían hecho de alguna copia de nuestras llaves.

-Mas bien porque no tocas, ¿Qué tal y estábamos en alguna situación…? –

-Mejor – Johanna no dejo terminar a Peeta - así podría burlarme mucho de ustedes, y si que les faltaba para estar sobre la mesa –

Yo no pude evitar que el color llegara a mis mejillas, me fastidiaba que Johanna siempre tuviera esa habilidad para avergonzarme, para hacerme sentir incomoda.

-No seas ridícula – dije molesta.

-¿Cómo entraste Jo? – Peeta la veía muy serio.

-Por la puerta – se encogió de hombros – no soy como Rosel para entrar por la ventana –

-¿de dónde sacaste la llave? – la cuestione.

-Hay ya – puso los ojos en blanco - pues de la panadería, Fred dice que les va hacer falta bolsas para los baguettes y pues me ofrecí a venir por ellas –

-Y casualmente entraste muy sigilosamente - me molestaba que tal vez ella ya se hubiera dado cuenta de que estábamos esperando bebé. ¿Qué acaso no nos iban a dejar darles nuestras noticias cuando nosotros quisiéramos? Siempre se enteraban por una o por otra razón antes de que les diéramos los anuncios oficiales.

-Pues no lo voy a negar, pero entre así para tratar de escuchar su conversación y así saber porque nuevamente fuiste a la clínica hoy – Ella nos desafió esperando con la mirada.

-Pues si entraste con esa intención, entonces ya debes de saberlo – empecé a moverme por la sala recogiendo el sobre que nos habían dado en la clínica.

-No, no alcance a escuchar nada, así que hablen –

-Fuimos porque le hicieron una resonancia a Kat, para descartar lo de los coágulos –

-¿y encontraron algo? – La actitud de Johanna cambio al momento - ¿por eso no puedes hacer esfuerzos? –

-Tranquila, afortunadamente no hubo nada, solo es la anemia, por eso no quiero que haga esfuerzos para que esté tranquila y poder combatirla, junto con el estrés que tiene – Peeta tomo discretamente el sobre que tenía en mano y lo guardo junto con sus cuadernos de bocetos que tenía afuera.

-Espero no me estén ocultando nada -

-No somos como Haymitch, afortunadamente no hay nada grave – dije tranquila, viéndola directo a los ojos para que no viera que le ocultaba algo.

-Ok, entonces me dan las bolsas o…-

-Ya vamos para allá – dije antes de que Peeta replicara, así podría acompañarlo, por lo que él solo suspiro y negó con la cabeza ligeramente, pero no impidió que me fuera con ellos a la panadería, donde estuve la mayor parte del tiempo sentada cortando galletas para meterlas al horno.

-Bonita te vez muy cansada –

-Y eso que llevas sentada ahí todo el día, creo que los chicos de la escuela te están dejando agotada últimamente, o será ¿Qué es Peeta? – Fred sonrío pícaramente.

-Oye, no molestes – fue lo único que le dije.

-Es porque no ha estado bien de salud – Peeta me abrazo y beso mi cabeza.

-Si como no – Fred volvió a sonreír maliciosamente imaginándose ve a saber qué, no cabía duda que era igual que Johanna.

-Envídianos, porque aparte cuando llegues a casa tu familia seguramente estará dormida – me burle, este horario era el que menos le gustaba a Fred.

-vaya descerebrada, ese fue un golpe bajo, pero confirmas mis sospechas, el jefe no te ha dejada descansar - Peeta sólo alcanzó a lanzarle un trapo con el que limpiaba las mesetas de trabajo.

-sal de aquí y termina tu trabajo- le replicó sonriente mi esposo.

-huy cuando se enteren porque ha sido el cansancio, no pararan sus burlas - yo aun veía por donde Fred había desaparecido.
-claro que se burlaran, pero también estarán muy contentos, te lo puedo asegurar- Peeta me tomo de la mano para ayudarme a bajar del banco -vamos a casa es hora de que descanses, dejemos a Fred para que cierre por hablador -

La semana paso volando, el ajetreo del distrito era fastidioso, los festejos estaban más que listos, la única diferencia a otros años, era que en esta ocasión no tenía tiempo para deprimirme, el bebé provocaba más preocupación, intranquilidad por saber que todo estuviera bien y en el caso de Peeta, mucha alegría; al grado de poner más atención a las telas que Effie tenía de su trabajo, decía que le urgía empezar a comprar cosas, incluso el domingo que tuvo libre quería arreglar sus cajones para abrir espacio para la ropa de nuestro hijo, yo se lo impedí, atrayéndolo todo el día en la cama, tranquilos leyendo libros o platicando de cómo le daríamos la noticia a todos, en especial a mi madre. El decía que le gustaría ir para poder ver su cara, pero eso implicaba dejarme sola, así que descarto de inmediato esa idea, teniendo que conformarnos con hablarle por teléfono.

Yo cuando no estaba trabajando, me la pasaba durmiendo, más porque en las últimas noches no había descansado por las pesadillas que se hicieron presentes, pesadillas extrañas donde yo regularmente buscaba algo o alguien, aun no lo sé, para después estar en medio de una guerra, viendo arder pequeños de una manera angustiosa, ya no era solo Prim, eran más niños, haciendo más desconcertante todo y generando pánico cada que pensaba en el bebé que llevaba dentro.

Nuestros amigos ya no habían o más bien no se entrometieron más con respecto a mi salud, al parecer era una forma de mantenerse al margen, no sólo conmigo sino con la situación de Haymitch, aunque Effie prácticamente nos pasaba un informe a diario de cómo se sentía y si tomaba las medicinas, ella decía que ya cada vez era menos el pelear por lo mismo, pero al final Haymitch cedía.

-Lista Kat, tenemos que irnos, si no llegaremos tarde al trabajo, porque no creas que después de los estudios te libras de que pasemos a desayunar con Sae –

-listo, las náuseas pasaron, afortunadamente no saque la cena, espero que no pase nada en el desayuno-
En la clínica nos encontramos con una pequeña fila de hombres y mujeres que también iban por estudios de sangre, incluso había una chica con su embarazo ya muy avanzado, que me sonrió al vernos llegar.
-no puedo terminar de creerme que en unos meses estarás como esa chica - Peeta me murmuro al oído. Su comentario me puso muy nerviosa, solo esperaba que todo estuviera bien en este momento, no quería imaginarme de una o de otra manera, no aún no.

Liz prácticamente nos dejó al final para después de sacar las tomas de ambos, pasarnos a la sala del ultrasonido, donde nos hizo esperar un poco mientras ponía todas las muestras en resguardo y en las condiciones óptimas para poder trabajar con ellas cuando terminara con nosotros.

-bien chicos, veamos cómo van, recuéstate Katniss y descubre tu vientre, Peeta puedes pasarme esa botella de gel - mi chico no tardo nada.

El silencio reino en la habitación, era obvio que los nervios nos invadían, mientras que Liz solo se ponía en su papel, alistando todo y viendo analíticamente la pantalla, incluso su gesto me hizo temer que algo no estaba bien, porque frunció mucho el ceño y se re acomodo en la silla en la que estaba instalada.

-¿todo bien?- la voz de Peeta fue un susurro, pero a como yo lo percibía, él también se dio cuenta del gesto de Liz.
-pues... - Liz tomo el sobre con el historial - hay muy poca diferencia con respecto al ecografía anterior - ella saco las fotografías que nos habían entregado- es un leve crecimiento-

-¿eso es bueno o malo?- Peeta era quien hablaba, yo solo lo agradecía, porque no creía poder sacar palabras.
-pensé que habría más cambios, esto tal vez mueve las semanas, denme un segundo - ella comenzó a pasar una y otra vez el aparato sobre mi vientre, como la vez anterior, fue tomando medidas y congelando imágenes. Mientras que Peeta me tomaba de la mano y acariciaba mi cabeza, sin quitar ojo del monitor.

-no... di algo Liz, me pones nerviosa -al fin logre hablar, buscando la forma.

-a ver creo que... - Liz se puso de pie y presionó un botón cerca del monitor, para retomar su lugar y apretarle otro botón al aparato que tenía en la mano - listo, veamos si esta vez...-

Ella se interrumpió por un sonido extraño, era como escuchar a través del agua, pero había un ritmo regular que sobresalía.

-¿eso es? - Peeta apretó con fuerza mi mano.

-si chicos, es el corazón del bebé, cosa que no se podía escuchar la semana pasada- Liz sonreía ampliamente.
Yo parpadee varias veces, era uno de los sonidos más asombrosos, ver como el ritmo se compaginaba con la imagen, donde al centro se veía de repente una tonalidad diferente, indicando que nuestro bebé se estaba formando con fuerza, indicando que algo extraordinario crecía dentro de mí.

-Kat, bonita, escucha eso - la voz de Peeta era entrecortada, era evidente que la emoción estaba por ganarle, como mi caso, que dejaba correr lágrimas al escuchas esos pequeños latidos, latidos que me ponían muy nerviosa, pero al mismo tiempo en reconfortaban de alguna manera.


N/A: Anda que cosa mas bonita, nunca he pasado por algo así pero ha de ser una experiencia hermosa, tan solo lo he vivido de fuera con mis primos, que por cierto fui tia esta semana jajajaj, bueno en fin, espero sus comentarios, saben que son muy importantes para mi, que leo cada uno de ellos y no solo una sino varias veces. Que tengan una excelente semana llena de panes de queso.