CAPÍTULO 13: NUESTRO AMOR PARA CUATRO
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-Chicos, Taiki y yo hemos pensado mucho en esto, sabemos que ustedes son una increíble pareja, tal como nosotros, merecen tener la felicidad con la que hemos sido bendecidos, por ello decidimos que si ustedes lo quieren yo puedo tener un bebé para ustedes-
-¡EHHH!-
Gritamos Tetsuhiro y yo al unísono, impactados por la extraña noticia.
-¿Necesitan una bebida?- Nos preguntó el esposo de Hikari.
-Dejen que les explique: Taiki como saben es médico y tiene una clínica de fertilidad con algunos de sus amigos, por ello lo pensamos y como nosotros no deseamos tener más niños pero a Ta-kun le hacen falta un primo para jugar, pensamos en que si ustedes quieren puedo cuidarles a un pequeño dentro de mí, por nueve meses-
-Pero Hikari-chan no sería muy difícil para ti concebir y luego regalar a tu bebé-
-No se trata de regalarlo, sino que él bebé no sería mío sino de ustedes, yo solo les hago el regalo de cuidarlo nueve meses, para después ser la tía más feliz del mundo-
-¿Harías eso por nosotros? Hikari-chan gracias, no sabes lo que significaría algo así para nosotros-
Morinaga abrazaba a Hikari con lágrimas en sus ojos, yo mismo no podía creer el gran regalo, un pequeño Tetsuhiro que llevaría todo nuestro amor.
-Muy bien y entonces él que será el papá genéticamente, lo quiero ver el lunes en la clínica junto con Hikari-
-Será sempai-
-Por supuesto que no, yo quiero que seas tú-
-Pero yo quiero un bebé con cabello plateado como tú, con tu mal carácter y con tus bellos ojos-
Escucharte decir eso me hacía notar que lo que yo más quería era un bebé como tú, era imperioso decirlo de la forma en la que tú lo entendieras, aun si eso me hacía decir cosas difíciles:
-De ninguna manera, Hikari hace esto por mí, yo le dije que quería un pequeño Tetsuhiro, con tu paciencia y tu dulzura-
-¿No pueden ser dos cariño? Ellos no van a decidir-
-Bueno es más pesado para ti todo el proceso de gestación, pero tienes razón y esta discusión no llegará a ninguna parte. Entonces los espero a los tres el lunes en la clínica-
-No puede ser ¡Vamos a ser padres Souichi!-
Me abrazaba con fuerza y sin pensarlo me beso frente a ellos, yo también estaba realmente feliz por lo cual en vez de regañarlo lo bese y abrace con toda la felicidad que sentía dentro de mí. No había mejor amiga que Hikari, era tan bueno tenerla en nuestra vida.
-No lo olviden, el lunes en la clínica, además hasta la consulta no pueden masturbarse ni tener sexo, para que las muestras sean de calidad-
-Sou-kun vas a tener que amarrar a Tetsu-kun- Expresó Hikari riendo.
-¿Siempre tienes que ser tan indiscreta Hikari?- Le contesté.
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Los días pasaron lentamente hasta ser lunes, la emoción que sentía era tan grande, nuestra felicidad se multiplicaría y seríamos una familia de cuatro, no podíamos esperar a que llegaran los bebés que aún no son concebidos. El lunes por la mañana, ambos listos nos fuimos por Hikari y luego a la clínica.
-Hola mi amor te extrañaba- Expresaba Hikari a su esposo que absurdamente no había visto en unas horas.
-Y yo a ti mi vida- Le respondió Taiki con un beso, para luego mirarnos y decirnos: -Muy bien síganme, primero que nada necesito unas muestras- Nos guió hasta donde estaba una enfermera a la que le dijo:
-Señorita Tanaka ellos vienen para una muestra de semen, ya sabe que hacer-
-Por supuesto Kimura sensei, yo me encargo-
Con un par de vasos de plástico en la mano nos preguntó:
-Ustedes son homosexuales ¿no? Es que no tengo material de ese tipo por aquí-
Es pregunta me había hecho sentir tan ridículo pero no podía contestar nada pues discriminaría a Morinaga, el cual me miró y dijo:
-Él no es gay, quizá algo común le pueda ser útil, por mí no se preocupe-
-Bueno tengo revistas o videos-
La pregunta era tan vergonzosa y más aún, delante de Tetsuhiro.
-Videos-
Le respondí con toda la pena del mundo en mis hombros, no tenía idea de cómo se vería algo así, nunca fui una persona muy sexual hasta que comenzamos a tener una relación. Además nunca tuve la necesidad de masturbarme teniéndolo a él de amante.
-Rubias, morenas, negras, asiáticas-
-Por el amor de dios, lo que sea está bien-
Nos mostró dos habitaciones contiguas y dijo:
-Cuando terminen, los espero ahí en la sala de enfermeras, no deben usar cremas y nada que pueda comprometer la muestra-
Entre a esa enorme habitación y me temblaban las manos, esto era con la finalidad de tener un niño, así que debía hacerlo y relajarme. Coloque el DVD en la reproductora y simplemente me pareció tan grotesco que no podía concentrarme, me causaba irritación pensar que se veía tan falso, tan gráfico y desagradable. Me preocupaba pensar que era lo que debía hacer para relajarme, el único que podía llevarme a tener un orgasmo rápidamente sería mi compañero que estaba en la habitación contigua. Por ello decidí marcar su celular el cual sonó un par de veces hasta que:
-Tetsuhiro-
-¿Qué ocurre Souichi? ¿No estas al lado? ¿Todo está bien?-
-Nada está bien, simplemente no logro hacer que se me levante, estoy muy nervioso, ¿Crees que pueda ir a donde estás tú?-
-Claro, aquí te espero-
A hurtadillas abría la puerta y no vi a nadie, entonces me pase a la habitación contigua junto con mi vaso de plástico.
-Hay Souichi eres tan tierno, realmente no te puedes concentrar sin mí-
-Es culpa tuya, por tantas cosas que me has hecho, ya no puedo pensar en hacer algo así sin ti idiota-
-Ven aquí, voy a hacer que olvides este problema-
Me sujeto la mano y retiro el vaso que sostenía temblorosamente, luego me tomó dulcemente por la cintura para besarme calmadamente mientras acariciaba mi cuerpo sobre la ropa, su cálida boca me prendía al instante, como todas las veces yo le pertenecía.
-Relájate Souichi vamos a hacer a nuestros bebés con amor-
Sin esperar a mi respuesta reanudó los besos y con suavidad paso su mano sobre mi entrepierna, todavía sin desabrochar mis pantalones me tocaba entre sus ardientes besos, detuvo nuestro beso para bajar sobre mi cuello mientras acariciaba mis tetillas sobre mi camisa.
-¿Sabes que pensaba hace rato antes de que me marcaras? Pensaba en esto-
Al decir eso saco su propio miembro y puso mi mano sobre él, para continuar diciendo:
-Vamos tócame-
Sin querer detenerme comencé a mover mi mano, entonces saco el mío para frotarlo él, en medio de la cálida unión de nuestros labios, las piernas me temblaban de la excitación, por ello nos sentamos en el sillón de aquel cuarto y se puso frente a mi reanudado los movimientos con su mano, por lo cual yo correspondí sujetando su eje de nuevo entre las mías.
-Más rápido ... ahhh... así... me encantas-
Continuabas con más besos sin dejar de mover tu mano, hasta que la sensación se hizo tan fuerte que viste mis intenciones de correrme, por lo que tomaste el vaso de plástico y lo pusiste para que cumpliera su función, sin quererlo el placer me había hecho detener mi propia mano que estaba sobre tu eje. Cuando recuperé el sentido me dijiste:
-¿Ahora tú me ayudarás? Ya sabes qué quiero, bésame Souichi-
Agarraste el otro vaso y me lo entregaste con la finalidad de que yo supiera lo mismo que tu notaste en mí, cosa que me ponía algo nervioso, por ello me abrazaste y juntaste más nuestro cuerpos.
-Oh… si sempai… aaaahhh… Souichi te amo… ya casi…ahhhh…. mmmmmmnnn-
Era tan extraño y excitante sentir como te deshacías de placer entre mis brazos, habíamos hecho el amor sin que tú fueras dentro de mí. Estos últimos años me habías enseñado tantas cosas sobre amor y sexo, desde mis extrañas aventuras por el tiempo contigo en Fukuoka que me acostumbré a que mi cuerpo te pidiera esas atenciones frecuentemente, por ello nuestra vida sexual se había hecho verdaderamente satisfactoria para ti y aunque lo negara para mí también lo era.
Mientras nos reponíamos para salir de esa habitación Morinaga me besaba y abrazaba con mucha ternura.
-Hay que irnos, ya sabes que yo no debería estar aquí-
-Tienes razón sempai, vamos-
Entregamos las muestras a la enfermera y luego de guardarlas nos llevó con Kimura-san:
-Kimura sensei sus pacientes ya nos entregaron la muestra-
-Muy bien señorita Tanaka, muchísimas gracias. Ahora tienen que ir los tres con la psicóloga del lugar, necesitamos evaluarlos para ver si pueden con esa responsabilidad, tú también cariño tienes que ir con ellos-
-Mitzuki-san te los encargo yo voy a revisar algunas cosas-
-Claro Taiki-san, déjamelos a mí-
-Maeda Mitzuki adelante por favor-
-Morinaga Tetsuhiro-
-Tatsumi Souichi-
-A mí ya me conoces Mitzuki-
-Claro Hikari que gusto verte-
-Bien, primero debo comenzar por preguntar algunas cosas sobre ustedes, este tipo de decisiones no son fáciles por eso requieren estas asesorías, es necesario antes de que comencemos con un procedimiento tan delicado, el analizar si realmente podrán con una responsabilidad de este tipo. En primer lugar vamos a platicar un poco sobre ustedes: ¿Cómo y por qué Hikari les sugirió esto?-
-Resulta que Sou-kun me comentó que le gustaría tener un pequeño Tetsuhiro, por ello pensé que después de todos estos años ellos también merecen ser una familia más grande, son una buena pareja, cuidan a mi pequeño Ta-kun bastante bien-
-Es verdad Hikari-san, es una excelente razón, pero sabes una cosa, para ti no va a ser nada fácil llevar una vida nueve meses y luego simplemente dársela a alguien más, además de que en casos de madres sustitutas no se recomienda amamantar a los recién nacidos para no generar un vínculo, pero en el caso de ustedes donde ella es su amiga yo recomendaría que uses extractores de leche y diariamente les lleves algunas botellas, pues a los niños les beneficia mucho la leche materna, ya saben por las defensas y vitaminas. Pero dime Hikari ¿Estás dispuesta a entregar a los bebés?-
-No se trata de que nunca los vuelva a ver, yo voy a ser su tía como ellos son tíos de Ta-kun, también los voy a amar, pero sus padres siempre van a ser ellos y lo de la leche materna no creo que sea molestia, así le hacíamos con Ta-kun cuando me iba a trabajar, mi madre cuando lo cuidaba se quedaba con las botellas y se las iba dando-
-Muy bien Hikari al parecer contigo no tengo problemas, solo platicaremos un poco otro día, para estar bien seguros. Ahora ustedes dos ¿Desde cuándo son una pareja?-
-Bueno, sempai y yo llevamos como siete años juntos-
-¿Le dices sempai? ¿No deberías decirle su nombre después de siete años de relación?-
-Bueno es que lo conocí en la universidad, era mi sempai, ahora es difícil quitarme la costumbre, además es algo privado y especial decirnos por nuestro nombre, a nuestras familias no les hemos dicho nada sobre nuestra relación-
Estaba algo aterrado de escuchar a Morinaga hablar de nosotros tan francamente con alguien extraño, pero sabía que era necesario si queríamos una familia, me incomodaba sobremanera el que esa mujer supiera cosas tan personales de nosotros.
-Así que sus familias no saben que son una pareja, eso me dice que no han intentado casarse, aquí en Japón sería la adopción de un adulto, en otro país si sería una boda ¿Ya han pensado en ello?-
-No pienso que sea algo preciso casarnos, de esta manera somos tan felices, con los bebés pues serán dos, así que cada uno puede llevar un apellido distinto-
-¿Pero no creen que para un niño será extraño tener a su hermano con un apellido distinto?-
-Mire Maeda-san, yo cuidaba a mis hermanos menores por muchos años cuando mi madre murió y mi padre se iba frecuentemente de viaje, nunca pensé que el apellido fuera lo que nos unía, crecimos juntos y yo siempre los he protegido. Desde pequeños mi madre nos enseñó que ser hermanos era cuidar, querer y proteger incondicionalmente-
-Excelente respuesta, es verdad no requieren casarse. Solo les voy a pedir que se hablen por sus nombres, el hablarse de manera formal los hace parecer distantes y los niños son muy susceptibles ante este tipo de cosas. Tengo otra pregunta ¿Por qué razón sus familias no saben que son pareja? ¿Además conviven con sus familias frecuentemente? Si es el casó ¿Al visitar a las familias van juntos como amigos o van separados?-
-Por mi parte, mis padres prácticamente me corrieron al saber que soy gay, de modo que no he hablado con ellos desde hace años. Solo tengo un hermano mayor con el cual tengo poca comunicación, el da por hecho mi relación con sem…Souichi-
-Interesante, yo comprendo ese tipo de situaciones, en ese caso no es bueno comentarles a las familias pues solo complican los problemas para los pequeños. En tu caso Tatsumi-san, explícanos como es con tu familia-
-Bueno yo tengo una familia algo empalagosa, un hermano que vive con su esposo en Estados Unidos y una hermana que estudia la universidad.
-O sea que tienes un hermano gay y tú también lo eres…mmmm interesante-
-Yo no soy gay es solo que Morinaga y yo-
- Esto sí me parece extraño Tatsumi-san, ¿Por qué te molesta tanto eso de ser gay o no?-
-Maeda-sensei es que Souichi se ha encontrado con malas personas que por coincidencia eran homosexuales, por ello adquirió un prejuicio, pero no creo que en realidad le moleste, después de todo tenemos siete años juntos-
Escuchando a Morinaga, me daba cuenta que sabía expresarse muy correctamente para no explicar detalles que me hubieran hecho golpearlo.
-Entiendo, entonces Tatsumi-san, como es la relación con tus hermanos y por lo que he escuchado con tu padre-
-Tomoe que vive lejos, viene de vez en cuando a la casa de mi tía Matsuda donde nos reunimos-
-¿Morinaga-san que hace cuando se reúne tu familia?-
-Morinaga nos acompaña en las festividades, como un amigo-
-¿Te agrada convivir con tu familia y te llevas bien con ellos?-
-Por supuesto que sí, son muy buenos hermanos y también el viejo se preocupa por nosotros a pesar de la distancia-
-¿Distancia?-
-Es que es un investigador de insectos y suele viajar mucho, siempre procuramos reunirnos algunas veces por año-
-Creo que si van a empezar una nueva familia de cuatro deberían decir esta noticia a la familia de Tatsumi-san, pues seguramente les darán la bienvenida a los tres, con tres me refiero a los bebés y Morinaga-san-
-Ese es nuestro problema no lo cree-
-Relájate sempai, no seas grosero, ella solo quiere ayudar-
-No se moleste Tatsumi-san, es solo que su nueva familia no debe esconder la verdad, sus futuros bebés no merecen algo como eso, además será un lindo detalle que hará feliz a su pareja, ¿Verdad Morinaga-san? Solo piénselo-
-Maeda-sensei ¿Qué pasa cuando pregunten por su mamá? ¿O sobre nosotros como una pareja de dos hombres?-
-Deben decirles que es algo normal, que el género no es importante cuando encuentras el amor. Además como son una pareja de dos hombres será difícil para los pequeños el entender que son igual que todas las familias, por ello deben ser más cariñosos delante de sus niños, tienen que besarse y decirse palabras cariñosas, con la finalidad que vean que hacen cosas comunes entre las parejas-
Morinaga no respondió ante su sugerencia por ello me percate que le parece buena idea, tanto eso como lo comentarle a la familia este asunto, creo que tienen razón, si vamos a ser padres tienen derecho de saberlo aunque no me gusta la idea. Después de bastante charla nos despedimos, sin embargo no sería la última vez que veríamos a esa mujer, la muy miserable prácticamente nos obligaría a tomar un curso de cuidados infantiles que ella imparte a los futuros padres, era obligatoria nuestra asistencia pues Hikari fue quien lo sugirió. De cierta forma me tranquilizaba saber que nos enseñarían a cuidar a los pequeños, pues un niño requiere bastantes cuidados. Ahora solo restaba esperar a que hicieran las fertilizaciones in vitro junto con la introducción de los ovocitos en Hikari, en espera de que resultara exitosa, pero la clínica tenía bastante experiencia así que seguramente no tendrían ningún problema.
Después de aquella consulta con la psicóloga, procuramos hablarnos con nuestros nombres para tener más confianza en nuestro trato ahora que seríamos una familia. Pasando un par de semanas llegaba Hikari con Ta-kun para que lo cuidáramos:
-Hola Sou-kun, les traigo a mi bebé como les dije, ¿Podemos pasar? ¿Está Tetsu-kun?
-Si adelante, él está en la cocina haciendo unas galletas para Ta-kun-
-Siiii galletas, ¿Puedo ir por las galletas mami?-
-No, te digo que debes esperar a que te inviten y no pedir-
-¿Sou-nii verdad que puedo?-
-No sé si ya estén pero ve a ver-
Una vez adentro, mientras Ta-kun se precipitaba donde Tetsuhiro:
-Chicos necesito que estén los dos aquí un momento-
-En un segundo voy es que debo sacar las galletas o se quemarán- Expresaba Tetsuhiro desde la cocina.
-Muy bien ya estoy aquí, ¿Qué necesitas Hikari?-
-¡Qué creen chicos estoy embarazada! Hoy me hice la prueba y salió positiva, en un par de semanas harán el ultrasonido y nos dirán si los dos bebés lograron quedarse en el útero, si desean acompañarme la cita es dentro de un mes más o menos-
-Por supuesto que iremos, ¿Verdad Souichi?-
-Pero claro-
Tetsuhiro se había lanzado a abrazarme, todavía no sabía que pasaba pues me había quedado congelado, no comprendía todavía la noticia, sentía que de mis ojos las lágrimas caían, entonces dije:
-¡Vamos a ser padres Tetsuhiro! ¡Seremos una familia!-
Luego miré a Hikari y los tres nos abrazamos, en ese momento Ta-kun corrió y dijo:
-¡SIIII ABAZOOO!-
Con la tierna voz infantil nos abrazó de las piernas a todos. Una vez que nos separamos Tetsuhiro le dijo:
-Hikari no tienes idea lo que significa para nosotros esto, estaremos en deuda por el resto de nuestras vidas contigo-
-Si un día necesitas cualquier favor sabes que te ayudaremos- Le dije con seriedad.
-No se preocupen me basta con que de vez en cuando me cuiden a mi nene; de hecho me da gusto poder traer al mundo nuevas vidas que sé que serán muy bien recibidas y cuidadas por mis mejores amigos. Además Ta-kun tendrá unos nuevos primos para jugar-
-¡Siii! Mami tendé nuevos amigos-
Desde que Hikari nos había dado la noticia, me causaba miedo que trabajara conmigo en medio de tantas sustancias peligrosas que pudieran dañar a los tres, yo procuraba realizar el trabajo con las sustancias, además de sentirme responsable por sus malestares constantes, la pobre no dejaba el sanitario en las mañanas. Tetsuhiro por su parte preparaba almuerzos saludables totalmente balanceados para Hikari, cosa que a veces le causaban ascos, pero la mayoría procuraba hacer cosas muy tranquilas que le asentaban el estómago.
Los días pasaron y al fin pudimos ir a la primera cita donde podríamos saber si realmente eran dos bebés, puesto que nos advirtieron que sólo podría ser uno.
-Souichi me muero de ganas por saber, tantos días esperando y al fin sabremos-
-Relájense chicos todo va a estar bien, a mí es a la que le van a hacer exámenes y vean como estoy calmada-
No lo dije pero estaba totalmente emocionado como nunca en toda mi vida, conocería a mi bebé, o a nuestros bebés si teníamos suerte, mi corazón latía, sentía que las cosas iban muy lentas, debíamos saber ya. Hikari se puso una bata y se subió a una mesa, le pusieron gel en su abdomen y su esposo movía la sonda manual viendo la pantalla, hasta que dijo:
-Felicidades, ahora pueden estar seguros, van a ser dos bebés, sobre el sexo todavía no es posible determinarlo pero en unos meses más podremos saber-
-No puedo creerlo todavía, nuestros bebés son esos puntos extraños ¿Verdad?- Respondí con un nudo en mi garganta.
-SI miren, esto de aquí y esto de acá. ¿Quieren una foto?-
-Pero claro- Expresaba Tetsuhiro con emoción.
Ahora que teníamos la seguridad de ser papás, Tetsuhiro ocupaba nuestros fines de semana en compras de objetos de bebés, dos cunas, un carrito doble para paseos, mamilas, pañales, y ahora veíamos la posibilidad de comprar una casa. No quería decirlo tan pronto pero el terreno donde estaba la casa de mi madre podríamos usarlo, pero para ello tenía que hablar con la familia, cosa que me resultaba incómodo. Por mi cabeza pasaban muchas cosas hasta que cierto día en la universidad tome el celular y le marque al viejo:
-¿Hola?-
-Viejo cuanto tiempo, necesito decirte tres cosas importantes-
-Sou-kun que gusto, ¿Qué ocurre? Dime hijo-
-Bueno padre, yo quería decirlas en persona pero no creo poder, así que lo haré así. En primer lugar te quería comentar que tengo bastantes años con una pareja y ahora vamos a tener dos bebés. Lo último es si me permites usar el terreno de la casa de mamá para construir una casa para nuestra nueva familia-
-…-
-Viejo… ¿Estás ahí?-
-Si aquí estoy, haber déjame ver si entiendo, te casaste y tu esposa está embarazada-
-No-
-Y si tu estas con una pareja que pasó con Morinaga-san-
-Él es mi pareja-
-Si él es tu pareja entonces ¿Cómo pueden tener bebés?-
-Mi amiga Hikari los tendrá por nosotros, ¿Pero dime como sabías que Morinaga tenía algo que ver conmigo?-
-Era muy obvio hijo, siempre estaba en las reuniones con la familia, además tú lo miras como yo miraba a tu madre, y él te cuida como la cosa más preciada que hay en su vida-
-Hay viejo no digas cosas tan tontas-
-Pero explícame hijo ¿Cuándo nacen los bebés?-
-Bueno a penas Hikari tiene menos tres meses de embarazo, así que faltan poco más de seis meses para que lleguen los bebés-
-¡Es una excelente noticia! Mira hijo voy a convocar a reunión familiar en cuanto Tomoe pueda, yo me ajustaré a lo que él diga, e iré a Japón para platicar sobre estas nuevas noticias a todos, espero verlos a ti y a tu esposo en la reunión-
-No es mi esposo, yo no soy gay-
-Hay Sou-kun no tienes que ser testarudo, tienes una relación con un hombre, tendrán una familia y todavía niegas ser gay-
-Eso es un asunto personal-
-No te preocupes hijo, en fin, usa el terreno y construye tu casa, no te preocupes tu madre estaría orgullosa de ti y feliz de que alguien pueda vivir de nuevo en aquel lugar que ella amo-
-Gracias viejo y disculpa por tardar tanto en avisarte pero… bueno me tengo que ir adiós-
Le colgué antes de que me hiciera decir cosas vergonzosas, ahora solo faltaba decirle a Tetsuhiro que ya tendríamos un lugar para hacer nuestra casa.
-Te escuche Sou-kun, le contaste a tu padre. ¿Esas cosas no deberían ser en persona?-
-Es que él está de viaje como ya te había contado-
-Fuiste muy cobarde-
-Ya cállate Hikari, es que no los conoces son tan encimosos, nos van a avergonzar con sus preguntas. Además me acaba de amenazar con convocar a reunión familiar, así que de todas formas no me salvaré-
-Hay amigo, no es algo malo solo quieren celebrar y compartir tu nueva felicidad. Cuando anunciamos a las familias que Ta-kun venía en camino fue increíble, todos estaban realmente felices, nos hicieron regalos, nos llenaron de buenos deseos y ya vez hasta nos ayudaron a hacer de niñera-
-Maldición, creo que tienes razón, no había pensado en eso, los bebés no se cuidan solos mientras trabajo, creo que voy a requerir un horario más flexible y una guardería-
-No te preocupes, ustedes verán y se podrán organizar, por ejemplo aquí en el laboratorio te puedo cubrir unas horas en las mañanas como tú lo hacías cuando tuve a mi bebé y Tetsu-kun sale a las cinco de trabajar, entonces no estarán mucho tiempo sin ustedes esos bebés, todo saldrá bien-
Las horas eran lentas cuando en mi cabeza había cosas que deseaba contarte, a pesar de los años, la extraña sensación de pertenencia no se había perdido y me moría de ganas por contarte las buenas y malas noticias. Por fin al llegar al departamento:
-Llegas temprano Souichi-
-Es que… tenía hambre ¿Ya está la cena?-
-Claro, vamos a cenar-
Una vez que comimos yo lo miraba con ganas de decirle todo pero me avergonzaba pensar en contarle que mi padre ya sabía sobre nuestra relación, sin embargo tú siempre fuiste muy intuitivo:
-¿Sucede algo Souichi? Al parecer hay algo que me quieres decir desde hace rato pero no has encontrado el valor aún. ¿Será que tienes ganas de irnos temprano a la cama?-
-Tetsuhiro tu solo piensas en sexo, tantos años y sigues igual de mmmmmnn-
Me besabas precipitadamente sin esperar a que dijera nada más.
-Si no es eso, entonces que es lo que me quieres decir-
-No es nada, me voy a tomar una ducha-
Acababa de entrar a la tina cuando irrumpiste sorpresivamente.
-¿QUÉ DEMONIOS HACES AQUÍ?-
-Yo tenía ganas de tomar una ducha también y sacarte la verdad-
Sin esperar más, estabas desnudo lavando tu cuerpo frente a mí.
-Eres un descarado, que te hace pensar que te pondré atención simplemente me quedare aquí y te ignoraré-
A pesar de mis palabras fingía cerrar los ojos pero no podía evitar mirar su cuerpo tan ardiente que hacía tantas cosas conmigo, pensaba que después de todo, no sería una mala idea un rato de diversión, cosa que no le reconocería, simplemente le dejaría hacer lo que quisiera. Una vez que se había lavado dijo:
-Hazte aún lado-
Metió sus pies en la tina y solo encogí los míos, la tina no era tan grande como para que cupiéramos de esa forma ambos, por lo cual insistió:
-Anda date la vuelta y déjame entrar contigo-
-Yo llegue primero, déjame en paz-
-Por favor déjame entrar y mañana te hago tu platillo favorito-
Fingiendo molestia me gire para que bajara y sus piernas quedaran a mis lados, me sujeto suavemente, comenzando a besar mi espalda, era una completa delicia sentir sus caricias, sus manos vagaban por todo mi cuerpo deteniéndose en todos mis lugares sensibles hasta que sujetó mi miembro y lo estimulaba lentamente hasta provocarme una erección.
-Ya lo vez, te gusta, levántate un poco quiero penetrarte-
-Pero que dices, eso no es posible y menos así nada más, me voy de aquí-
-A dónde vas, no te vayas Souichi no me dejes así-
Tome una toalla y salí del baño hasta nuestra recámara, secaba mi cabello sabiendo que vendrías detrás de mí. Salvajemente me abrazaste por detrás y retiraste la toalla que me cubría, me giraste llenando de besos mi boca. Sin poder evitarlo mis gemidos se escapaban mientras me recostabas sobre la cama, tu boca marcaba los besos descendiendo desde mi cuello hasta mis tetillas, me tenías rogando de placer, necesitaba sentir más cada vez, pero tú lo sabías y me hacías esperar, poco a poco tu lengua caliente marcaba un camino hasta casi tocar mi duro miembro que anhelaba ser devorado por tu boca, una vez que llegaste ahí, con tus dedos tocabas un poco mientras lamías mis bolas, cosa que me estaba enloqueciendo, luego usaste uno de tus dedos llenos con mi semilla para introducirlo en mi entrada.
-agghhh-
La intrusión se sentía bastante bien, por lo que procediste a succionar mi eje que estaba muy necesitado, levanté la vista y pude ver como derramabas saliva hasta tus dedos para meter ahora dos, cosa que me excitaba de solo pensarlo, una vez que los metiste encontrabas hábilmente ese lugar magnífico, entre succiones y movimientos con tus dedos me tenías a tu merced, el calor se acumulaba en todo mi cuerpo cuando de pronto te detuviste a preguntar:
-Ahora dime que cosa me ocultas o no continuare-
-Pero que dices imbécil-
-aaaahh-
Metía nuevamente sus dedos apretando la sensible zona, lo cual me trastornaba.
-Sé que hay algo importante que no me has dicho, vamos dímelo y te haré venir-
-Le dije a mi padre todo-
-¿Todo?-
-Si maldición ya sigue… mmmmnnn-
-¿Sobre nosotros?-
-Sí y sobre nuestros bebés-
-Es magnífico, gracias mi vida-
-Ahora cumple miserable-
Tomo su propio pene llenándolo con más saliva y lo metió en una estocada que me dolió pero casi hace que me corra, la sensación de ser llenado por su miembro era increíble, no podía resistir el tenerlo adentro sin que se moviera para que me acostumbrara, por lo cual le dije:
-Ya muévete-
Con movimientos lentos orientaba poco a poco los desplazamientos para frotar mi punto especial con sus embestidas.
-¿Ahí?-
-Si… aaaah…más rápido-
-No, todavía no, dime ¿Hay algo más que te faltara explicar?-
-Gusano maldito…ngh… La casa de mi madre… podemos construirla…ah..ah-
Sus envestidas aceleraron, la sensación bombeaba a todos los rincones de mi cuerpo y se concentraba cada vez más en mi pene que parecía iba a estallar en cualquier momento, notabas las pulsaciones placenteras sobre tu miembro, puesto que estaba cada vez más cerca del orgasmo, por ello tomaste mi eje en tus manos y me besaste para aumentar mi sensación hasta que no pude más, retorciendo todo mi cuerpo y obligándote a venirte conmigo mientras ahogadamente entre nuestros besos gemíamos.
Eras tan bueno haciendo eso que me hacías olvidar que me sacaste la información de una manera tan poco ortodoxa, nunca podría admitir que me encantaba que me torturaras con el placer, pues al venirme era como llegar al cielo y regresar.
La mañana siguiente me despertaba y tú parecías pensativo pero con una gran sonrisa:
-Buenos días- Dije levantándome de tu lado.
-Buenos días, espera no te vayas todavía. Ayer le dijiste a tu padre sobre nosotros pero sabes algo, siempre he querido su bendición, crees que sería posible que hablara con él-
-Desafortunadamente habrá una reunión familiar para hablar sobre nosotros y los bebés, ahí podrás hacer tus tontas cursilerías-
-¿No te molesta que lo haga?-
-Qué más da-
-Gracias Souichi, contigo cada día que pasa soy más feliz-
Era imposible enojarme, tus palabras me conmovían, pues deseaba fervientemente que fueras feliz.
El día de la reunión llegaba con algo de enfado para mí, las cosas eran vergonzosas pues nos reunió a todos incluyendo a Hikari para conocer a la amiga que haría el gran regalo. Una vez que nos encontrábamos en la sala saludándonos escuche:
-Ya que estamos todos, reunidos Souichi tiene algo que decir-
Expresaba mi viejo, a lo cual yo no respondería sino Tetsuhiro, pues así habíamos acordado para mí fortuna:
-Soujin-san, su hijo Souichi y yo estamos juntos y queremos su bendición-
-Por supuesto que si, bienvenido a la familia, Morinaga Tetsuhiro, espero que sean muy felices-
-Muchas gracias señor-
-Algo más que tengan que decir-
-Si por supuesto, vamos a ser padres, gracias a nuestra amiga Hikari que lleva a nuestros bebés-
Todos en la familia nos felicitaban y abrazaban; Kanako y Tomoe corrieron a llenar de preguntas a Hikari sobre los bebés. Morinaga por su parte fue a disculparse con papá mientras yo seguía sonrojado por lo cual la tía Matsuda se acercó a mí y me dijo:
-De alguna manera pensé que ustedes tenían algo especial, pero no pensé que tan personal, me da gusto por ti, a tu mamá le hubiera gustado conocer a tu compañero, es un buen hombre, y ahora serán unos excelentes padres. No olvides que si necesitan ayuda con los bebés me tienen a mí-
-Gracias Tía-
Kanako y Tomoe no pudieron evitar regañarme en cuanto dejaron de platicar con Hikari:
-Eres tan malo Nii-san siempre negando que Morinaga fuera tu novio y ahora hasta bebés nos anuncias- Dijo Kanako
-Es verdad, me regañabas por estar con Kurokawa y tú también salías con un hombre- Reclamaba Tomoe.
-Miren es que en realidad esos asuntos solo me conciernen a mí y a Tetsuhiro-
-Pues no es verdad hermano, ahora vamos a ser tíos y quiero conocer a mis sobrinos y jugar con ellos-
-Ya déjenme en paz-
Me fastidiaban sus preguntas, puesto que eran cosas que no les correspondían, mi relación o mis hijos eran solo míos, pero agradecía de cierta forma su interés y la felicidad que todo el mundo tenía por mis grandes noticias.
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POV MORINAGA
Había decidido hablar a solas con el padre de Souichi para disculparme por nunca decirle sobre nosotros:
-Señor Tatsumi, yo quería disculparme por nunca haber dicho nada, de alguna forma tenía algo de miedo que por mi culpa su hijo lo decepcionara como yo lo hice con mis padres-
-Mira no tienes que llamarme tan formal, ahora eres mi nuevo hijo, puedes llamarme padre o Soujin, como tu gustes. Además de ninguna forma me ha decepcionado mi hijo, mira lo que ha logrado por seguir su corazón, tiene un excelente esposo y va a ser papá, simplemente no sé cómo es que te enamoraste de mi hijo, pero me da tanto gusto que así sea, espero que sean felices por el resto de sus vidas-
-Gracias padre, pondré todo mi esfuerzo para hacerlo feliz-
El padre de Souichi me abrazaba, mejor dicho, mi nuevo padre me abrazaba, se sentía tan hermoso ser parte de una familia tan amorosa, todos celebraban y nos llevarían de compras para regalarnos muchas cosas para los bebés.
Mientras Kanako me hacía mil preguntas sobre nosotros, pude ver a Soujin llevarse sempai a hablar a otra parte, necesitaba saber qué cosa le diría, quizá lo regañaría, por ello me excuse con Kanako y fui a hurtadillas a escuchar. La voz de Soujin salía:
-Hijo no comprendo, porque razón me dijiste las noticias por teléfono, además pusiste a Morinaga a decirnos las noticias-
-Bueno padre es que no podía decirlo tan fácil, de alguna forma pensaba que esto era algo que tu no pensaste que yo sería, por ello tenía miedo de la reacción en todos y creí se burlaran de mí-
-Pero claro que no, sabes que no nos importan ese tipo de cosas, debiste saberlo desde que el esposo de Tomoe pidió mi bendición-
-Es justo por eso, yo que tanto me opuse a algo así, acabe con un hombre también-
-Pero dime algo hijo ¿Tú lo amas?-
-Hay viejo no hagas esa preguntas tan vergonzosas, ¿No me dijiste en el teléfono que yo lo miraba como tú lo hacías con mamá?-
-Quiero escucharlo de ti, ¿Amas a Morinaga?-
-Por supuesto que lo amo, no desearía tanto tener un pequeño Tetsuhiro si no lo amara-
-Es tan bueno poder escuchar de tu propia boca que expreses tus sentimientos-
Empecé a llorar después de esa confesión de Souichi, por desgracia me escucharon:
-¿Pero qué haces aquí Tetsuhiro?-
-Es solo que no tenía idea que te preguntarían eso, lo siento, mejor me voy-
-No, vengan aquí hijos-
-Hay Tetsuhiro eres tan tonto sentimental-
-Escuchaste su confesión, ahora tú dime ¿Amas a este testarudo y grosero hombre?-
-Con todo el corazón, lo amaría hasta el último día de mi vida-
-Porque tenías que ser tan específico delante del viejo-
-El me preguntó, no es mi culpa-
-Ya no discutan, ahora vamos con los demás, que nos espera un día bastante ajetreado, tenemos que ir de compras y a ver cómo va la construcción de la casa-
Nuestro departamento estaba lleno de cosas de bebés, ahora me dedicaba a clasificar en cajas todo para nuestra mudanza que sería en poco tiempo. Hikari tenía seis meses de embarazo y nos tocaba llevarla al ultrasonido en el cual habíamos decidido saber el sexo de nuestros pequeños; la emoción era bastante pues nos explicaron que serían un niño y una niña, me preguntaba si sería un mini Souichi o una linda princesita con cabello plateado. Souichi parecía estar muy seguro que tendría a su pequeño Tetsuhiro y yo a mi princesa con cabello plateado, pero no podríamos saber algo como eso, además por Hikari ser la madre, alguno o quizá ambos podrían tener el cabello café como ella, pero eso era lo de menos, los amo tanto a pesar de que no han nacido aún, ya quiero conocerlos.
Las semanas pasaban y comenzaron los cursos sabatinos para padres primerizos, resulto que Souichi era mejor padre que yo, era eficiente a la hora de aprender todos los procedimientos que nos enseñaban, supongo que era a razón de que había cuidado a sus hermanos, preparaba mamilas y las preguntas sobre cuidados infantiles las respondía de maravilla, excepto cambiar pañales, eso lo horrorizaba, pero en las demás cosas me daba cuenta que sería un excelente padre. Me encantaba ir al curso para padres pues ahora Souichi procuraba no ser tan grosero ya que había sido regañado al respecto y debía acostumbrarse a ser educado al referirse a mí, pues de otra forma nuestros bebés aprenderían a ser irrespetuosos.
Necesitaba hablar con Souichi sobre tantas cosas, de modo que después de trabajar fui al laboratorio y encontré a Souichi tocándole la pansa a Hikari la cual ya tenía siete meses de gestación, él mostraba la mirada más dulce que nunca había visto antes, en un instante me vieron:
-Ven aquí Tetsuhiro, mira esto-
Me aproximé a ver qué era lo que ocurría y Hikari sujeto mi mano para ponerla en una parte de la abultada pancita, fue entonces que obstuve una sensación de un piecito diminuto empujando y sin poder resistir abrace a Souichi y comencé a llorar de felicidad.
-Son nuestros bebés, están saludando- Dijo Souichi con un gesto de alegría.
-No lo creo, son mis niños, ya no puedo esperar para conocerlos- Respondí.
Ante nuestras demostraciones de absoluta felicidad Hikari nos dijo:
-Me da tanto gusto poder ser partícipe de algo que les causa tanta felicidad-
Todos los días después del trabajo, iba a ver cómo marchaba la construcción de nuestra casa, afortunadamente muy pronto podríamos mudarnos ahí, en dos semanas más todo estaría finalizado y antes de la fecha límite. Mi nuevo padre nos había regalado la decoración completa de la casa, ya que yo había pagado por la construcción, por ello teníamos lleno de trabajadores entre los detalles finales de construcción y de decoración que protegerían a nuestros bebés de problemas, entre diminutas vallas de protección, protectores de enchufes, bordes de goma en todas las esquinas y la habitación para ellos estaba quedando hermosa, solo faltaba que llegaran pronto.
Habíamos hablado sobre lo que haríamos cuando ellos llegaran Souichi entraría tarde al laboratorio para cuidarlos hasta las 12 de ahí los mandaríamos unos días con Matsuda que anhelaba poder tenerlos y otros a la guardería para no abusar de su amabilidad, de modo que tres días de la semana laboral estarían en manos familiares y sólo dos de ellos estarían en cuidados de personas ajenas, yo por mi parte modifique mi horario para entrar antes al trabajo y salir de igual manera antes también, de modo que salía a las 4 de la tarde para ir por nuestros bebés y llevarlos a casa hasta esperar por Souichi por la noche. Me daba gusto que no nos perderíamos de cuidarlos el mayor tiempo posible, pero era algo atemorizante no saber si realmente haríamos las cosas bien.
Finalmente habían concluido todos los detalles en nuestra casa, por ello el fin de semana nos habíamos mudado. Me resultaba algo difícil hacer el aseo y el orden de todas las cosas por mí mismo, pero curiosamente Souichi estaba apoyándome a realizar las tareas domésticas sin que yo se lo pidiera, preguntaba sobre como lavar la ropa, qué cosas se usaban para fregar el piso e incluso comencé a darle lecciones de cocina, él también debe querer ser un buen padre.
Una semana antes de que se cumpliera la fecha estimada del parto, era miércoles a media tarde cuando me llegó una llamada a mi celular:
-Tetsuhiro, Hikari está en la clínica, los bebés ya van a nacer-
Souichi era un manojo de nervios cuando llegue al lugar:
-Qué bueno que llegas, te necesitaba tanto-
Me abrazó y su llanto salía sin que pudiera detenerlo.
-¿Pasó algo malo Souichi?-
Me platicó que fue a verla como todas las mañanas, cuando de pronto al llegar no respondía a la puerta, estaba algo preocupado por ello marcó su celular y tampoco obtuvo respuesta, entonces forzó la puerta y la descubrió en la cama gritando de dolor, fue cuando llamó a la ambulancia, la llevaron de urgencia a la clínica de su esposo.
-No pasará nada, Hikari es fuerte y los bebés también-
-Es solo que no quiero que algo malo le pase, es como si fuera mi hermanita y si algo le pasa por mi culpa…-
-No te preocupes ella estará bien, está en manos de su esposo y muchos especialistas, todo va a salir bien-
A pesar de mis palabras también me sentía sumamente angustiado, pero al verlo descomponerse de angustia y llorar, supe que debía ser su apoyo y no derrumbarme también junto con él. Souichi me recordó que debíamos cuidar del pequeño Ta-kun ya que sus padres no podían hacerlo, de manera que fui por él a la escuela y lo traje conmigo al hospital
Al cabo de unas cuantas horas llego Taiki-kun y Souichi que estaba muy angustiado le preguntó sin dudar:
-¿Cómo esta Hikari, ella está bien?-
-Hikari está muy bien, se encuentra descansando ¿Y qué creen? Ya son padres de una niña y un niño los acaban de llevar a los cuneros vengan conmigo-
Miró a su pequeño el cual lo abrazó y lo cargo para llevarnos a los cuneros. Desde el cristal pudimos ver a dos bebés, uno con pocos cabellos peli azules que dormía plácidamente sin moverse, y otro bebé con cabellos plateados y ojos verdes que se movía inquietamente y tenía ganas de llorar para dar guerra.
-¿Quién es la niña?-
Le había preguntado a Taiki-kun, que tenía entre sus brazos a su niño y señalaba a los bebés.
-La niña es la pequeña latosa que no se quiere dormir-
-Te lo dije, el niño sería el pequeño Tetsuhiro junior- Souichi afirmaba emocionado.
-¿Tetsuhiro?-
-Ya lo sabías, estaba decidido que se llamaría Tetsuhiro-
-No es justo, ni me dejaste pensar en algún nombre. En ese caso yo quiero nombrar a la bebé, me gustaría ponerle tu nombre pero es una niña, así que se llamará… Shiori que significa guía, suena parecido a tu nombre así que es perfecto para mi hermosa princesa-
-Bueno si quieren pasar a sostenerlos deben ir a lavarse y ponerse esto-
-Pero claro que sí, sería un sueño hecho realidad-
-¿Qué esperas Morinaga vamos?-
Souichi se adelantaba a los lavabos especiales, luego Taiki nos dio unas batas quirúrgicas, guantes, cubre bocas y un turbante, cosa que no sabíamos ponernos, pero la enfermera Tanaka nos llegó a asistir para que pudiéramos entrar a los cuneros. Una vez que estábamos listos nos llenó con una serie de recomendaciones, mejor dicho de reglas para poder darnos a los bebés:
-No desenvuelvan a los bebés, puesto que pierden calor-
Mientras hablaba intentaba prestar atención pero me moría de ganas por que me dieran a la bebé de cabellos plateados, mi pequeña, por lo cual, lo último que escuche fue:
-Ahora pasen por aquí-
La emoción era mucha, mi corazón latía fuertemente cuando vi que agarro a mi princesa, por lo cual me acerque, entonces sentí la sensación más cálida y tierna pues su diminuto cuerpo era colocado entre mis brazos, la pequeña guerrista, movía sus manitas y piececitos, mirando mis ojos, era tan hermosa, incluso parecía ser una combinación de nosotros, pues sus ojos verdes eran como los míos, me hacía sentir tan completo, el fruto de nuestro amor entre mis manos, sin poder evitarlo lágrimas se deslizaban hasta mi cubre boca, entonces voltee a ver que tu tenías al pequeño Tetsuhiro, el cual era idéntico a mí, no lo podía creer te veías tan bien con un niño en tus brazos. Nuestras miradas se encontraron y al fin pude decir:
-Somos una familia, Souichi, ¿Lo puedes creer?-
-No pensé que pudieras hacerme tan feliz Tetsuhiro, pero ahora que tengo a esta pequeña parte de ti, le daré todo el amor que me has enseñado a dar-
-¿Solo a él?-
-Por supuesto que no, será para ellos dos-
-Que malo eres-
-Si ya sabes que mi amor es para ustedes tres por siempre-
Nos acercamos y mirábamos a los bebés que sostenía el otro.
-Esa pequeña es tan linda, tiene el mismo color de cabello que yo y Tetsuhiro es idéntico a ti-
-Gracias por estar conmigo y darme esta oportunidad de vivir este sueño Souichi-
-Vas a empezar a molestar, ya sabes que no tienes que agradecerme, yo también soy tan feliz-
Estábamos tan embelesados con nuestros bebés que la enfermera tuvo que separarnos para llevarlos a descansar, nos comunicó que en unas horas podíamos darles de comer, cosa para la que nos turnaríamos.
En mi empleo me habían dado esos tres días para poder estar con mi familia, de modo que esperamos esa semana con múltiples visitas a nuestros pequeños y por supuesto a Hikari que se reponía rápidamente, nos encontrábamos al cuidado del pequeño Ta-kun, pues su padre estaba en la clínica con Hikari, de manera que estos días mientras la daban de alta lo tendríamos a nuestro cuidado. Los bebés salieron bastante pronto del hospital al igual que Hikari, ya para la siguiente semana me levantaba muy temprano a trabajar, mirando a Souichi atender a nuestros niños por la mañana y yo recogerlos de con Matsuda o la guardería dependiendo el día. Llevábamos tremendas ojeras y parecíamos zombis de no poder dormir por los llantos nocturnos, pero poco a poco fuimos adaptándonos, tanto nosotros como los bebés.
Era increíble lo mucho que había cambiado Souichi a raíz de los bebés, ahora se mostraba sonriente cuando miraba como me escupían la papilla o tenía a la mano el celular para tomarnos fotos y video cuando les daba un baño o les cantaba. Llegaba del laboratorio y los flashes en el sofá con los gemelitos me despertaban.
-Ya llegaste, que bueno, no tenías que usar el flash-
-Cállate, ya sabes que hay que atesorar los momentos, tú y los niños se veían tan bien juntos, que era necesario. Déjame ayudarte a ponerlos en la cuna-
Los colocábamos sin despertarlos cuando miré a mi adorado Souichi, que cubría a los bebés con la cobijita le dije:
-Te extrañaba Souichi, nosotros ya cenamos pero te deje tu comida en la mesa, muero de sueño creo que me iré a dormir… mmmmnn-
De pronto me atacabas salvajemente con besos, tenía tantos días que no recordaba que solíamos tener sexo bastante a menudo, pero ahora con tantas presiones nos besábamos tan pocas veces, me encantaba tu forma tan irracional de pedirme sexo. Sin palabras estábamos en la habitación totalmente desnudos, me moría por tomarte, justo cuando las embestidas trastornaban nuestros sentidos los llantos no se hicieron esperar.
-Hay Souichi porque tienes que ser tan ruidoso, ya vez, despertaste a los bebés-
-Es tu culpa idiota, lo haces muy duro que no puedo evitarlo, pero sigue no te detengas-
A pesar de los llantos, nuestra excitación era mucha por lo que a las pocas estocadas te venías y apretabas mi eje tan increíblemente que me corría dentro de ti. Pasaban unos minutos y se me cerraban los ojos, pues siempre debía levantarme muy temprano para trabajar, por ello no pude evitar quedar profundamente dormido sintiendo tus manos acariciando mi fas, cubriéndome con la cobija, al final escuché cuando te fuiste a atender a los niños y por la mañana me abrazabas como siempre, durmiendo tranquilamente tal como todas las mañanas.
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Estoy tan feliz porque ya llegamos a otra parte tan emotiva y dulce de la historia. Ayer que lo publicó mi querida amiga no pude ponerle esta notita, por ello el día de hoy volví a decirles que gracias por leer y también a Gaby Ibarra por dos cosas, el tierno y conmovedor dibujo para este episodio, de nuevo les comento que está en mi face y en wattpad, además te agradezco por el hermoso nombre para la bebé Shiori.
Espero me regalen unos reviews, no se bien cuando termina quizá sea el siguiente, o quizá sean dos. Pero haré que sientan el final, se los aseguro.
