Hola, ahora si, a tiempo, después de tener una semana mas tranquila pude escribir, incluso ayer que estuve ultimando detalles con una rica taza de chocolate caliente (el clima esta muy loco en mi rancho) y escuchando el score de la saga THG, disfrute y me sentí muy bien porque sabía que podría publicar hoy el capi. Bueno como es costumbre quiero agradecer a todos por llegar hasta aquí, por seguir la historia. Sin mas, les dejo el capi, que lo disfruten tanto como yo al escribirlo.
Capítulo 17
Cuando invitamos a nuestros amigos a cenar aquel viernes, empezaron a preguntar mucho, de a qué se debía, qué si pasaba algo malo; Peeta y yo llegamos a la conclusión que no estaban muy a gusto con nuestras explicaciones de mi supuesta anemia, que estaban preocupados. Nosotros solo les dijimos que queríamos hacer una cena para relajarnos y convivir un rato, que dejaran de preocuparse. Lo bueno de mi madre, es que no estaba enterada de mis visitas a la clínica, si no estaría más insistente que ellos.
Un día antes nos pusimos de acuerdo con ella, al menos dejándole un mensaje de que ojala pudieran hacernos una video llamada en ese momento, Annie fue la que nos confirmó que si nos hablarían ese día, por lo que solo esperaremos a que entrara la llamada para poder empezar a explicar todo.
-Estoy nerviosa, sé que nos empezaran atacar con preguntas en cuanto estén aquí – Yo ponía la mesa.
-Tranquila bonita, es obvio que se imaginan algo, pero hasta que entre la llamada de tu madre diremos algo, tú solo di que solo es una cena –
-Ok, espero que todo salga como queremos –
-Pues sí, todos se alegraran mucho –
Después de terminar de acomodar todo nos tomamos un tiempo para estar en la sala, viendo cual ultrasonido les mostraríamos, decidiendo donde se veía mejor el bebé, siendo el de la última cita, uno donde parecía que el bebé levanta una de sus extremidades para saludar, al menos eso era lo que decía Peeta.
Ambos nos pusimos muy nerviosos cuando tocaron a la puerta, así que Peeta solo tomo la fotografía y lo termino poniendo debajo del teléfono, escondiéndolo por el momento de la vista de nuestros amigos.
-Te digo que no – Johanna discutía con Fred – si lo sigues cargando no va crecer – supongo que ella se refería a que Daniel venia en sus brazos nuevamente.
-Claro que no, ve lo enorme que esta, no es así Dan, verdad que ya eres muy grande –
-Si, el día de la escuela ahí Niss nos midió y dijo que había crecido varios… - el pequeño me vio, tratando de recordar lo que le había dicho ese día.
-Centímetros – le ayude.
-Eso es, varios entimetros –
-Centímetros, corazón – Johanna estiraba los brazos para bajar a su hijo de los brazos de sus papá, quien la vio molesto.
-Lo ves – susurro, refiriéndose a que el niño crecía normal.
-Lo hablaremos en casa – Johanna se veía muy molesta, se me hacia una exageración – no ha llegado Haymitch, porque este pequeño ya tiene un poco de hambre –
-No, pero seguro que no tarda, incluso podemos servirle a Daniel para que tome sus alimentos a sus horas – sugirió Peeta.
-No, puede esperar, al fin es viernes – contesto Fred, sin percatarse de la mirada amenazante de Johanna, presentía que por alguna razón ella estaba molesta con él y no precisamente por cargar muy seguido a Daniel.
-Daniel si tienes hambre podemos darte un rollito de jamón – yo estaba en cuclillas, siempre que hablaba con él me gustaba hacerlo para estar a su altura, para que me viera al rostro.
-Mmmm si Niss, esos suena rico – él se lanzó a mí, siempre era muy cariñoso, pero esta vez me tomo desapercibida y termine sentada en el piso.
-Cuidado Kat – Peeta estaba a mi lado, su preocupación se notó a leguas.
-Vaya descerebrada te viste muy torpe – Fred reía, cuando lo vi de mala gana el volteo a ver a Johanna en busca de apoyo, pero ella estaba muy atenta a la reacción de Peeta, quien ya estaba inclinado viendo si todo estaba bien.
-No me vi torpe, lo que pasa es que Daniel ya es muy fuerte, ¿no es así? – el pequeño reía sobre mí.
-Hola – Haymitch se escuchó al otro lado de la puerta, para que Fred les abriera – Vaya preciosa, ¿Qué hacen ahí? –
-Es que soy muy fuerte – Daniel se hacía a un lado para permitirme levantar.
-Espera, con calma – dijo Peeta, yo solo negué con la cabeza, no quería que se preocupara de más, había sido un leve sentón y no quería que Haymitch y Jo empezaran a preguntar, esta vez de verdad quería ser yo quien les dijera, sin que ellos indagaran o sacaran suposiciones, aunque tal vez ya sospechaban algo.
-Oh, esto es agradable, deberíamos de organizar estas cenas más seguidas – Effie entraba con toda su alegría, envuelta con bufanda y gorro, al parecer las cosas con Haymitch iban muy bien, más porque el carácter agrío de Haymitch no le afectaba.
-Creo que Effie tiene razón - dijo Fred – el problema es que por ejemplo hoy se le cargo la mano a Alex y su familia –
-Si de hecho nos hubiera gustado que estuvieran aquí, pero no es posible – Peeta me ayudaba a levantar, lentamente, no pudo evitar su rostro de preocupación – solo es cuestión de organizarnos –
-Claro, incluso ver si cierran ese día más temprano, algo así – Effie terminaba de entrar al comedor – oh vaya incluso pusieron vajilla –
-Esto debe de ser una ocasión especial – Haymitch nos lanzó una mirada interrogante.
-Vamos Peeta, hay que traer las cosas, para que Daniel y los demás no cenen muy tarde – sugerí, necesitaba decirle que tenía que quitar esa cara.
-Si bonita, por favor siéntense – sugirió a nuestros amigos.
Cuando entramos a la cocina de inmediato me ataco tomo del rostro y pregunto si estaba yo bien –no lo ocultes, ¿no sentiste nada raro?-
-tranquilo fue un leve sentón – susurre para que no escucharan del otro lado.
-Kat, pero puede ser peligroso, mas con el antecedente –
-Cálmate, en un momento voy al sanitario a ver que todo esté bien, de acuerdo, necesitas quitar esa cara –
-bien, pero por favor cualquier cosa que sientas me dices, no importa que ellos se enteren… -
-Hey necesitan ayuda, ¿Qué me llevo? – Effie llego a interrumpirnos, no sabía si alcanzo a escuchar algo.
-Claro Effie puedes llevarte el canasto de pan por favor, Peeta lleva los canelones mientras yo veo el horno –
-Esto es muy lindo de su parte chicos, es como si fuera la celebración del año nuevo –
-Vamos Peeta, todo está bien, tranquilízate y disfrutemos de la cena – le dije en cuanto no quedamos solos.
-Pero prométeme que cualquier cosa me dirás-
-Claro, Peeta, el bebé también es mío, mi salud también está de por medio y es mi regalo para ti, jamás lo arriesgaría, entiendes – Acaricie su rostro para tratar de tranquilizarlo.
-Gracias bonita –
Antes de sentarme con todos a la mesa, decidí cerciorarme que todo estuviera bien, disculpándome para ir al sanitario, pero mi sorpresa fue cuando al salir Johanna estaba ahí.
-Suéltalo descerebrada – dijo muy seria - ¿Qué es lo que tienes? –
-¿Qué? – conteste.
-Con lo de Haymitch lo deje pasar porque ustedes insistieron, pero esta vez no, dime qué rayos te pasa, ¿acaso encontraron nuevamente un coagulo? – al menos no tenía idea, creo.
-Jo, todo está bien, regresemos con los demás –
-Lo mismo me dijo Paul, que ibas muy bien, pero la reacción de Peeta hace un momento me dijo lo contrario –
-Es que… - no sabía cómo me la iba a quitar de encima, estaba arruinando todo.
-Hey Kat, Peeta pregunta si ya puede abrir el horno – Fred al parecer no se había dado cuenta.
-Sí, vamos, perdón por hacerlos esperar – Me encamine hacia la cocina, pero pude ver como Jo le lanzaba una mirada de pocos amigos a Fred.
-No creas que te libras de esta Katniss antes de que termine la noche tenemos que hablar seriamente – Jo empezó a perseguirme, de hecho temí que entrara a la cocina o empezara hacer más escándalo, involucrando a Haymitch, que sorprendentemente se había mantenido sobre la línea, sin preguntar mucho.
-Bonita, creo que esto está listo –
-Sí, vamos es hora – sonreía al mismo tiempo que sentía nervios, pero ya me urgía que se enteraran, era mucha presión y quería que todos habláramos abiertamente del regalo de Peeta.
Johanna ya estaba en su lugar con mala cara, pero Effie y Haymitch con sus discusiones absurdas nos tenían distraídos, incluso Daniel estaba entretenido.
-Ayúdenme por favor, es que Haymitch quiere comprar más gansos y también quiere tener cabras, por favor explíquenle que no estamos en una granja del 11-
-Tal vez entonces deberíamos mudarnos – dijo él.
-Haymitch pero no tienes espacio como para tener cabras – alego Peeta – los gansos son una cosa, son pequeños, ruidosos, pero las cabras son muy grandes, tu jardín trasero no se dará abasto –
-Oye, pero nos puedes dar la leche y quesos que ocupamos en la panadería – Fred se vio muy interesado – Cariño podríamos ayudar a Haymitch con el espacio –
-¿Qué? – Jo dejos su mirada pérdida y presto atención.
-Si yo quiero gansos como Haymitch, si mamá –
-Claro que no, he tenido con los animales con que he tratado durante varios años, yo no voy a aceptar eso –
-Vamos Johanna, piénsalo puede ser un buen negocio, Daniel está muy animado, ¿verdad Pequeño? Que quieres jugar con cabras en tu jardín – Haymitch se burlaba.
-Siiii- Daniel se entusiasmó.
-No le metas ideas, aparte si quiere jugar podría ir a tu casa como de repente lo hace –
-Gracias al fin alguien me apoya – Effie se veía satisfecha de haber sacado el tema.
-Vamos Effie, será divertido – conocía muy bien a Haymitch, sabía que se burlaba de ella.
-Claro que no, yo no limpiare eso y tú tampoco lo haces, suficiente tengo con haberte aceptado con esos ganso, si tú quieres que esto funciones… - Effie fue interrumpida por teléfono.
Peeta casi, casi corrió para evitar que alguien más contestara, no pudo evitar poner una enorme sonrisa, el brillo en sus ojos era encantador.
-¿Por qué pasaron ese aparato aquí? – cuestionó Haymitch mientras Peeta movía botones.
-Hola Peeta, Kat ¿Cómo están? – Finnick apareció en la pantalla –oh vaya hay mucha gente ahí –
-¡Holaaaaa Finnick! – Daniel se emocionó mucho gritando al ver al chico.
-¿hola? – mi madre abrazo a Finnick para poder vernos en la pantalla, su voz dudo al ver supongo yo que a todos ahí.
-¿Dónde está la tía Annie? – dijo Daniel.
-Aquí cariño, estaba ajustando esto – Annie saludando con la mano.
De repente la casa fue una verbena, todos hablaban y comentaba, era muy raro que utilizáramos las video llamadas con tantas personas en casa, todo mundo preguntaba o comentaba algo, mientras que Peeta y yo solo asentíamos o negábamos, me sentí muy feliz de verlos a todos conviviendo, tratando de contar anécdotas, estando relajados, incluso Johanna que había llegado de un humor peculiar.
-Me agrada que hagan estas cenas, que se junten todos – comento mi madre.
-Sí, verdad que es hermoso poder estar conviviendo así – aseveró Effie.
-pero ¿Cuál es el motivo de la reunión? – Finnick había dado en el clavo, logrando tener la atención de todos para que nos observaran.
-cierto, nunca dijeron de que se trataba esto – Haymitch volteo a ver a todos, dejando la pregunta al aire de si alguien sabia el motivo.
Peeta de inmediato me tomo de la mano debajo de la mesa, era obvio que esa era nuestras señal para empezar explicar el por qué los habíamos reunido todos.
-Bueno, pues la verdad es que si hay motivo para que estemos aquí todos reunidos – dijo mi chico del pan.
-lo sabía – murmuro Johanna a mi lado.
-¿todo bien verdad? – dijo mi madre al instante.
-Si mamá, es solo que Peeta y yo tenemos una noticia… - dude, no sabía cómo darles esta noticia, puesto que ellos estaban en la idea que yo no quería tener bebés.
-¿Qué pasa? – Haymitch sonreía.
-Es que, quisimos hacer esta cena y esta llamada al mismo tiempo – Peeta enseño todo el brillos de sus ojos y también de sus dientes al sonreír - para que todos se enteraran al mismo tiempo, estamos muy felices porque…-
-Oh vamos, la están haciendo de emoción – replico Fred, que fue cayado por Annie y Johanna para que Peeta continuara.
-Katniss y yo vamos a ser papás – listo lo soltó.
El silencio fue algo perturbador, al empezar a recorrer los rostros de todos fue como de altos contrastes, Haymitch y mi madre sonreían, Effie nos veía muy seriamente, Annie parpadeaba varias veces, Finnick y Daniel tenían cara de no entender muy bien lo que había dicho Peeta, Fred se veía muy sorprendido y Johanna fruncía el ceño.
-¿piensan adoptar? – dijo Fred.
-No, claro que no – mi esposo río y se puso de pie para tomar la foto del ultrasonido – les presentamos a nuestro bebé – al ver el ultrasonido, fue un caos la casa, nuevamente todos hablaban a la vez, otros gritaban, incluso Annie empezó a dar de saltitos pidiendo que Peeta pusiera en la pantalla la fotografía.
El primero en abrazarnos fue Haymitch, que para mi gusto era el menos sorprendido de todos, supongo que ya se imaginaba algo, que tenía sus sospechas. Las felicitaciones lograron que tuviera muchas sensaciones, primero de pánico porque hacía más palpable lo que venía, segundo de alegría y tercero de emoción al ver cada una de sus reacciones, en especial la de mi madre.
-Oh ¿es por eso que han estado yendo a la clínica, no por la anemia? – Effie grito prácticamente y nos envolvió en un abrazo a ambos.
-¿Anemia? – el rostro de mi madre palideció.
-No, esa fue nuestra cuartada, estoy bien, al principio hubo un… - no sabía que decir – pequeño inconveniente –
-Queríamos esperar hasta ciertas semanas para que todo fuera viento en popa – Peeta me envolvió en un abrazo desde atrás mientras que la foto de nuestro bebé empezaba a circular por la mesa – incluso fue Paul quien lo recomendó más –
-Mami ¿Qué son esas manchas? – Daniel y Johanna veían fijamente el ultrasonido.
-Es un bebé que crece en la barriga de Niss – Daniel abrió muchos los ojos al escuchar a su mamá.
-Vaya Peeta, Kat, muchas felicidades – Finnick llamo nuestras atención.
-no lo puedo creer, por fin – mi mamá se escuchó emocionada – es una excelente noticia.
-¿Cuántas semanas tienes? – Pregunto Annie.
-Tenemos 12 semanas, apenas cumplidas hoy – contesto mi esposo – estamos muy contentos y más porque ya compartimos esta noticia con ustedes, nos hubiera gustado también contarle a Alex y su familia, pero como dijo Effie alguien tiene que trabajar – todos rieron.
-De hecho planeamos darles la noticia mañana junto con Thom, Hilary, Tiffany y Sae – anticipe antes de que alguien fuera corriendo a decirles.
-Sí que se lo tenían muy guardadito – Fred veía el ultrasonido.
-Fred por favor vuelve aponer en la pantalla el ultrasonido – pidió mi mamá.
-Bien chico, te felicito por tu perseverancia y tu buen tino – Haymitch hizo reír a todos.
-de hecho… - Peeta me vio como pidiendo autorización para hablar – es algo que buscamos desde mi cumpleaños, es mi regalo – sentí mis mejillas sonrojadas.
-Pues sí que se tardó en llegar – Johanna comento, después de estar mucho tiempo en silencio, de no seguir con los comentarios que dijo Haymitch, como era su costumbre.
-Si pero seguramente estuvieron muy ocupados – Fred levanto varias veces las cejas, él aun sostenía el ultrasonido frente a mi madre.
-Oye pero estoy sacando cuentas y… cuando Rosel te ataco ya estabas embarazada – ella me veía muy seria.
-Si fue el inconveniente que tuvimos, yo no sabía nada en ese entonces, así que Paul y Liz nos sometieron a muchas pruebas para ver que todo estuviera bien, ellos dicen que el bebé crece normal – quería saber su opinión al respecto.
-Estuvimos muy preocupados, por eso tampoco dijimos nada – Peeta beso mi mejilla.
-¿pero cómo tienes un bebé ahí? – Daniel aún se veía confundido -¿voy a poder jugar con él? –
-Claro, solo tienes que esperare a que crezca – me enterneció mucho su comentario.
-Oh Katniss, tenemos que planear su ropita, ver cómo van a pintar su habitación, tapices, la cuna, hay tantas cosas por hacer y no quiero que me salgan con que no quieren saber que será, eso complica todo –Effie no saco su cuaderno porque no lo traía, pero de ser así ya estaría trabajando en algún ridículo diseño – oye pero no se te nota nada ¿has subido mucho de peso? –
-cierto, lo ocultaron muy bien, con razón siempre tanta ropa – Haymitch empezó a estudiarme.
-No he subido mucho, apenas empieza a verse – me encogí de hombros.
-Pues felicidades nuevamente – Jo me veía, entre incrédula y confundida – no lo creí posible que accedieras –
-Créeme fue una decisión difícil, aún estoy terminando de asimilar, pero estoy muy contenta –
-Kat supongo que ya escucharon su corazón – Annie abrazaba a Finnick
-Oh si, fue la cosa más hermosa y sobre todo porque en ese momento nos dijeron que todo iba bien, fue un descanso – Peeta estaba muy emocionado, contando cada situación que pasamos, su felicidad estaba a todo lo que daba, en verdad le urgía contar a todos, principalmente porque el contarle a los demás significaba que mi embarazo iba bien.
N/A: Wiiii al fin podemos hablar abiertamente del tema, fue un poco difícil escribir las reacciones y poderlas mas que nada describir, eran muchos personajes a la vez, pero me siento bien por lo que salió, no olviden dejar sus comentarios, saben que los valoro muchísimo. Un saludo y esperemos tener pronto tráiler jajajaj.
