CAPÍTULO 15 UNA LECCIÓN DOLOROSA: EL AMOR PERDURA.

Llegaba de trabajar encontrando a Souichi algo ansioso en la cocina, me acerqué un poco sin que notara que había llegado, pues estaba ensimismado, lo abracé por la espalda y al oído le dije:

-Ya llegue mi amor-

-¡Pero qué haces! ¡Me asustas idiota!-

-Perdón solo quería abrazarte, te extrañe-

-No digas cosas absurdas y ayúdame a cocinar de una vez, que tendremos un invitado-

-¿Quién?-

-Ya verás Tetsuhiro, solo espera-

-No, dime ya-

-Un amigo de Shiori-

-Qué bueno, me preocupaba que mi niña estuviera solita como tú cuando te conocí-

-Me parece muy bien que hagas esa analogía-

-¿Por qué?-

-No es nada en especial-

Souichi parecía bastante nervioso, no entendía muy bien para qué causar una buena impresión a un amigo de Shiori, su único amigo. Una vez que teníamos todo listo, pusimos la mesa y llamamos a Shiori.

-SHIOOORI, YA ESTÁ TODO LISTO-

-VOOOY-

Cuando ella bajo sonrió algo nerviosa:

-Papá que gusto que tú cocinaras, me preocupaba lo que haría papi-

-¡Todavía qué te ayudo! ¡Eres una malagradecida!-

-Es que de verdad cocinas horrible- Respondió Shiori.

-Niña malcriada, pero ya verás, no volveré a cocinarles nada-

-Alguien arriba escucho mis plegarias-

-Ya es suficiente de pleitos. Shiori será mejor que te disculpes con Souichi, el hace lo mejor que puede. Además ya le sale bastante bien-

-No tengo porque disculparme, si solo dije la verdad-

-¿Qué harías si te esfuerzas en hacer algo, no te queda muy bien, pero cada vez lo haces mejor cuando practicas? Luego alguien te dice que lo haces horrible-

-Ash… está bien. Lo siento papi-

-Mejor dile a tu papá a quién invitaste- Expresó Souichi.

-Bueno… yo …-

Justo en ese instante sonó el timbre.

-Yo voy- Dijo Shiori.

Vimos entrar a un joven bastante mayor que ella, era tan alto como yo, muy sonriente, cabello algo corto café oscuro, ojos color miel. Pero lo más importante es que la tomó de la mano, a lo cual ella se soltó y dijo:

-Papás, les presentó a mi novio Murakami Tora-

-Mucho gusto Tatsumi Souichi-

-¿Souichi podríamos hablar en privado?-

Me llevé a Souichi a la cocina pues debía saber en qué momento mi niña consiguió un novio. Además de que sospechaba que él ya lo sabía, mucho antes que yo.

-¿Tú sabías que mi pequeña tenía novio?-

-Sí, que tiene de malo-

-Es muy niña, no debería estar con alguien-

-Pero si tiene la misma edad que Tetsu-kun y él trae distintas novias desde hace un año-

-Bueno pero ella no tenía amigos, siempre está estudiando y leyendo ¿Cómo es que de pronto tiene un novio? Seguro es un aprovechado mayor que ella, solo le debe interesar una cosa y es abusar de mi pequeña. No lo voy a permitir-

-Espera un momento Tetsuhiro, en primer lugar, él es menor que ella y es su kohai en la escuela. Lo conoció desde hace ya un año mientras le ayudaba a regularizarse con sus materias-

-Entonces en un pervertido, vago y flojo. ¡WAAAA! ¡Aún peor de lo que creí!-

-Tómalo con calma, no se trata de eso, sus notas son excelentes ahora. Mira, yo sugerí que lo trajera para que pudiéramos conocerlo, me recuerda a ti pues aguanta que nuestra niña le pegue-

-Entonces si debe ser un pervertido-

-Bueno si se parece a ti, seguramente lo es-

-Lo voy a sacar de nuestra casa-

-No hagas eso, mira que ella estaba muy triste hace unos días que pelearon, de hecho ella lo amenazo con que Ta-kun y Tetsu lo matarían si no la dejaba en paz-

-¿Eso hizo? Sin duda ella tiene tu mal genio-

-¿Entonces le darás una oportunidad al muchacho que ella eligió? Recuerda que es una Tatsumi con mi mismo carácter, si él se porta mal, probablemente lo matará a golpes, o mandará a su hermano a hacerlo-

-Tú ganas, pero si descubrimos que es un vago, lo corremos-

-¡Claro que sí!-

Salimos de la cocina y los vimos sonriéndose muy tiernamente. ¿Cómo pueden verse así si apenas se conocen? Ese tipo había engatusado la mente de mi pequeña, debía averiguar todo sobre él.

-No tenía idea que Shiori tuviera dos padres- Comentaba estúpidamente Murakami, a lo cual respondí:

-¿Te parece algo malo que seamos dos padres?-

-No lo creo, ella es afortunada. Nunca conocí a mi padre, pues se fue cuando yo era muy pequeño, pero mi madre se hizo cargo de mí y trabaja duro para darme todo lo que necesito. Yo intento ayudarla con trabajos de medio tiempo, pero a veces afecta en mis calificaciones, por ello conocí a Tatsumi-sempai y pude mejorar mis calificaciones. ¿Tengo una duda señores Tatsumi?-

-jajaja Yo soy Tatsumi Souichi y él es Morinaga Tetsuhiro-

-Disculpen, es que creí que estaban casados-

-Murakami, mejor ya cállate- Le dijo Shiori.

-¿Cuántos años tienes Murakami?- Debía saber que tan grande era para mí nena.

-Tengo 14 pero como soy bastante alto creen que tengo más edad ¿Verdad?-

-¿Desde cuándo son novios?-

-Desde ayer señor Morinaga-

Ese muchacho parecía que tenía una respuesta para todo, a final de cuentas ¿Cómo puede ser tan bueno? ¿Será verdad eso de que ayuda a su mamá?

-Basta papá ¿Por qué no comemos?- Cuestionó Shiori.

-Estoy en casa- Dijo Tetsu quien llegaba a cenar.

-Bienvenido a casa hijo- Le respondí.

-Hola Murakami, al fin lo conseguiste ¿Verdad? Te deseo suerte con mi hermana-

-¿Tú lo sabías?- Preguntó Shiori.

-Bueno es que hace unos días se acercó a mí pidiendo perdón por besarte, que no deseaba morir a manos mías y de Ta-kun. Entonces me explicó la situación y que está enamorado de ti. Yo solo le dije que tú eres muy independiente y no pensé que le correspondieras, pero veo que me equivocaba ¿Él también te gusta verdad hermana?-

-No lo digas tan abiertamente, esas son cosas privadas-

Aparentemente todo el mundo sabía cosas de las que yo no tenía idea… Un momento el ¡LA BESO!

-¿Besaste a mi pequeña?-

-Sí señor, lo siento, nunca la volveré a besar sin permiso-

-De modo que te aprovechaste de la inocencia de mi niña-

-Vamos no exageres Tetsuhiro, ella lo golpeo y amenazó con matarlo ¿Verdad Shiori?-

-Si así fue papá-

-Lo siento tanto señor Morinaga, de verdad lo siento, es que la amo desde la primera vez que la vi-

-Acaso eres tonto Murakami ya te dije que no digas esas cursilerías, mucho menos delante de mi familia, ¿Qué no tienes vergüenza?- Expresaba Shiori golpeando la cabeza de Murakami.

No comprendía como ese tipo sin ninguna cualidad especial, parecía hacer que mi pequeña se pusiera tan emocionada. No lo creo, ella actúa como Souichi cuando se enamoró de mí. ¡No puede ser! ¿Está enamorada?

Una vez concluida la cena tenía ganas de correr al tipo de mi casa, para que alejara las garras de mi niña, pero ella dijo:

-Vamos a estudiar-

Se dirigían a las escaleras cuando escuche:

-¿A dónde creen que van? No tienes permiso de ir con él a tu habitación, ni tú, ni Tetsu-kun-

-Pero papi solo íbamos a estudiar-

-No hay pero que valga, no te atrevas a desobedecer ¿Verdad Tetsuhiro?-

-Por supuesto, ayúdanos a limpiar la mesa para que estudien aquí-

-De que sirven dos padres si ambos enloquecen-

-Ya te escuche, te quedarás sin tu mesada de mañana por ese comentario-

Esta vez debía apoyar a Souichi con sus castigos, no podía permitir que mi pequeña estuviera a solas con ese tipo que seguramente se finge tonto para hacerla caer.

-Eres tan malo-

Sin responderle nada, simplemente limpiamos la mesa y como le tocaba el aseo a Souichi, me pensaba sentar en la mesa con ellos para vigilar de cerca a ese tal Murakami, hasta que al dar unos pasos fuera de la cocina:

-¿No me vas a ayudar? A tus hijos siempre les ayudas para que acaben pronto-

-Es que hoy quería vigilar a Murakami-

-Pero si están en la mesa ¿Qué puede pasar?-

-Mmmm tu sabes, se podrían besar o tocar, no lo voy a permitir-

-Ya cálmate, de verdad crees que nuestra hija va a permitir que un tipo la bese o la toque delante de alguien, ¿En nuestra casa?-

-Pues no lo sé-

-SI lo sabes. Ella es igual que yo cuando me conociste-

A pesar de sus palabras no podía evitar la desconfianza, Souichi no se hubiera vuelto mi novio, además mucho menos presentarme a su familia como tal. Aunque es verdad que las circunstancias son diferentes, por ello no podía evitar pensar una y otra vez que no debíamos dejarlos ahí sin vigilancia.

-MO-RI-NA-GA ¡Me estas escuchando idiota!-

-Perdón que me decías-

-Nada importante, ya deja de pensar cosas absurdas, ¿No confías en nuestra hija? Hagamos algo, cuando terminemos nos sentamos en la sala y desde ahí escuchamos todo lo que hagan-

-Pero yo me iba a sentar en la mesa con ellos-

-Tú no lo entiendes, es muy difícil para alguien como yo encontrar un amigo, mucho más una pareja, nuestra hija es tan solitaria, ¿Quieres que esté así? ¿Quieres que se vuelva fría como yo lo era cuando me conociste?-

-Nunca fuiste frío, solo te fue difícil acostumbrarte, pero siempre que estábamos en la cama sentí la calidez de tu corazón-

-No estamos hablando de mí-

-Ya entendí, pero si veo que se dan un beso lo sacaré a patadas-

-Como quieras, solo pensaba que estoy de humor para hacer eso que tanto me pides, pero tu actitud me está quitando las ganas-

-¿Hablamos de lo mismo? Tú vas a …-

-No lo digas, ya sabes que si-

-Me comportaré, haré lo que tú quieras-

Salimos y al pasar por la mesa no pude evitar mirar fijamente a Murakami, el cual estaba sonrojado mientras mi niña se acercaba a sus cuadernos corrigiendo sus errores. No pude evitar notar que él se refería a ella como sempai y ella le decía su apellido, al parecer no tenían tanta confianza cosa que me tranquilizaba un poco. Aburridamente escuchamos sus conversaciones sobre matemáticas y cada falta que cometía el muchacho ella lo golpeaba, el pobre me causaba algo de lástima, pero también me daba gusto que no le permitiera acercarse.

La noche llegaba mientras ellos estudiaban. Mi cabeza daba vueltas pensando en los dulces labios de Souichi, su proposición era tan tentadora, me moría de ganas por irnos a la habitación, pero también estaba este problema teniendo a ese muchacho con mi hija. Cuando sentí una mano sobre mi pierna suavemente moverse hacia arriba, un escalofrío recorrió mi espalda, giré la cabeza y pude ver en sus ojos deseo. Sin pensarlo dos veces, me lance a su boca en el sillón, en el cual nuestros gemidos se escucharon:

-mmmmnnnn-

-Papás se puede saber porque andan haciendo esas cosas, ¿Qué no les da pena?-

El sonrojo en ambos era evidente, hasta que Souichi intentando regresar a su compostura habló:

-Ya es bastante tarde, el muchacho debe regresar a su casa-

-Pero apenas son las ocho-

-Nada, es tarde y su madre debe esperarlo-

-No se preocupe señor Tatsumi, de todas formas estaba por irme-

El muchacho se levantó, se despidió de nosotros y a Shiori le dio un pequeño beso en la mejilla.

-Nos vemos mañana sempai-

-Hasta mañana Murakami-

Una vez que cerramos la puerta, Souichi dijo:

-Estoy algo cansado me voy a dormir, hasta mañana-

Le pensaba responder pero Shiori me interrumpió:

-Papá… Siento no haberte dicho antes sobre Murakami-

En mi cabeza estaba regañar a Shiori y convencerla de que se alejara de ese muchacho, pero también estaba la promesa de Souichi que me esperaba en la habitación, así que solo le dije:

-No te preocupes solo desconfía de él, no le permitas que te lastime-

Después de eso corrí a la habitación y me encontré que él estaba en nuestro baño lavando su cabello, con la tina llenándose poco a poco y había puesto algo de música suave.

-¿Me esperabas?-

-Tú qué crees-

-¿Entonces lo harás?-

-Solo si primero tomamos una ducha-

Escuchar eso era tan excitante, por ello me desvestí rápidamente, me acerque a él, tomé la esponja y le puse jabón para pasarla sobre su piel mientras él seguía lavando su cabello, con mucha calma el enjuagaba poco a poco sus hermosos cabellos. Entre tanto yo pasaba la esponja sobre su miembro el cual estaba despertando.

-Si me vas a lavar creo que esa parte ya está muy limpia ¿No crees?-

-Oh lo siento, es que creí que te gustaba-

-Déjame hacerlo yo solo para que te bañes también-

Sujetó la esponja y la pasó por las partes que faltaron, luego me la dio para que me lavara yo. Sin dejar de mirarlo observé que rociaba su cuerpo con un cubo del agua de la tina, posteriormente se metió en ella mirando expectante a que yo me lavará.

-¿Qué rayos estás esperando? ¡Date prisa!-

-Si lo siento, ya voy… es que eres tan hermoso que me pierdo en tu cuerpo-

-Mejor cállate y hazlo ya-

Me bañe a prisa y me metí en la tina junto con él.

-¿Cuándo lo vas a hacer?-

-Cuando salgamos-

-Entonces vámonos ya-

-Ten paciencia, ¿Qué no te gusta relajarte un poco antes?-

-No quiero-

Me levanté y me acerqué a tu boca para besarla pues estabas recostado aún lado mío en la tina.

-Mmmmm… Souichi…quiero sentirte-

Después de algunos besos y caricias en tu húmeda piel:

-Vámonos, ya fue suficiente-

Te levanté en brazos y te cargue.

-Bájame ¿Qué haces?-

Lo lleve a la cama completamente desnudo pero mojado.

-Vas a mojar todo bájame-

-Bueno déjame secarte-

Tomé una toalla y la pasé delicadamente sobre su piel repartiendo besos a lo largo de su cuerpo, justo cuando tocaría su duro eje me detuve.

-¿No ibas a hacérmelo tú a mí?-

-Cambie de parecer, mejor házmelo tu-

-Solo un poco, nunca he sentido tu lengua…anda. Estoy completamente limpio si eso te preocupa-

Me senté en la cama cubierto por la toalla y tú de pie frente a mí te hincaste descubriendo mi cuerpo, miraste mi miembro que se encontraba flácido por tus fríos rechazos, entonces me lamiste sobre la piel, el contacto tan suave de tu lengua sobre ese lugar tan sensible me hizo hervir la sangre de inmediato. Con tu mano sujetaste mi hombría y lo introdujiste en tu boca.

-Succiona… si… así-

Sentí como la sangre invadía esa zona haciendo crecer mi miembro en tu boca. Tu mirada llena de deseo se conectó con la mía en una descarga de pasión que invadía mi cuerpo. El mirarnos mientras succionabas me excitaba tanto, pero me faltaba mas movimiento.

-Mételo todo en tu boca-

-Definitivamente no-

-¿Por qué te detienes?-

-Ya fue mucho ¿Puedes continuar ahora conmigo?-

-Quiero más, un poco más, anda yo siempre hago que te corras en mi boca, solo un poco-

-Pero si te vienes en mi boca no lo haré nunca más-

-No te preocupes, yo te aviso-

-Tómalo con tu mano también, como te lo hago yo-

Lo sujeto y empezó a mover la mano rápidamente mientras la sensación crecía, mis piernas se sentían tan débiles, mi corazón latía más a prisa. Sentí su lengua sobre el glande en movimientos circulares, hasta que la desesperación por correrme se empezó a hacer insoportable.

-Ya … ahh… detente que… me vengo-

Pero sin escucharme lo metió todo en su boca y no pude resistir el echarle todo.

-aaaaaghh-

Cuando el orgasmo pasaba, recobré la cordura y me sentí profundamente apenado.

-Perdón yo no quise… No volveré a obligarte-

Se tapaba la boca mientras tragaba, hasta que respondió.

-No exageres, no fue tan malo, siempre lo haces conmigo, te lo debía-

-¿Fue muy asqueroso? ¿Sabía muy feo?-

-¡No preguntes es vergonzoso!-

-¿Dime te dio asco?-

Lo subí a la cama y lo bese para hacerle olvidar el desagradable acto y mientras lo tocaba, me dijo al oído:

-Estaba…. Aaaahh… caliente y espeso….mmmm…. pero no sabía tan mal-

Me encantaba escuchar que no te había desagradado del todo hacer eso. ¿Cómo era posible que un día el sempai de la universidad fuera mi esposo, criara a nuestros niños junto conmigo y además me hiciera una chupada? Todo era cada día más perfecto en mi vida, excepto por el novio de Shiori.

-¿Qué piensas?-

-Nada-

-Entonces hazme terminar, como siempre-

Fui a lamer directamente su miembro mientras tocaba sus tetillas con los dedos hasta que sus pies temblaban del placer, intenté meter un dedo en su entrada pero se corrió en mi boca inmediatamente.

-A mí siempre me ha gustado como sabes-

-No tenías que decirlo, es vergonzoso-

Subí a abrazarlo y besarnos hasta quedar dormidos.

.

POV SOUICHI

La mañana siguiente nos llamó la Tía Matsuda para decir que se sentía mal, estaba mareada y le dolía mucho la cabeza:

-¿Quién era?-

-La tía Matsuda se siente mal, voy a verla-

-¿No quieres que te acompañe?-

-No te preocupes, seguramente estará bien-

-¿Seguro? No me molesta ir-

-No, ve a trabajar, todo estará bien-

Me bañe, vestí y fui de inmediato a su casa para encontrarla en cama sin moverse. No podía evitar llorar mientras buscaba nerviosamente su pulso, entonces lo sentí y llamé inmediatamente a emergencias, la llevaron en una ambulancia, mientras yo:

-Tetsuhiro, Matsuda esta…-

-¿Qué paso?-

-Está muy… mal… estoy en una ambulancia con ella-

-Voy para el hospital, te veo ahí. No te preocupes todo estará bien, voy a marcarles a todos, tu solo espera. Te quiero, cuenta conmigo-

Sentí tranquilidad de saber que estarías cuando llegara al hospital, por lo cual solo sujetaba la mano fría de Matsuda entre mis manos nerviosas. Cuando llegue y la metieron en la sala de urgencias, tú me abrazaste.

-No te preocupes, ella es fuerte-

-Es como una madre para mí, no quiero perderla también-

-Ella lo sabe, tú eres como su hijo, y nuestros pequeños son sus nietos. Les llamé a todos, tu padre dijo que vendrá con Kanako y su esposo desde Brasil en el primer vuelo. Tomoe también dijo que vendrá para acá hoy mismo. Hikari se encargará de los experimentos y Taiki-kun viene para revisar el trato que le están dando, así decirnos sobre su estado. A los niños les dejé un mensaje de que la tía Matsuda está en el hospital e iré a llevarles de comer más tarde. No sé si será prudente traerlos-

-No se…-

Me descomponía, me volvía un niño indefenso al sentir la pérdida en mi corazón. Ella me cuido después de que mi madre se había ido; aunque al principio rehusaba que fuera importante, poco a poco se convirtió en una segunda madre, la cual incluso cuido a mis bebés, hasta que entraron a la secundaria cuando ya podían volver solos a casa. Pero varías veces entre semana llevábamos víveres y todos los fines de semana íbamos a verla con los chicos viendo que estuviera bien.

-No pensé que se enfermaría, la debimos traer a casa con nosotros-

-Hicimos lo que pudimos, recuerda que ella no quiso dejar su casa, le gustaba su independencia-

-Debíamos ir a verla más veces-

Me abrazó sin soltarme, frotando mi espalda, yo solo lloraba en su hombro, pero el también sollozaba un poco mientras nos confortábamos un poco. Llegó Taiki a los pocos momentos y fue a hablar con los médicos, dijo ser su médico de cabecera por ello le informaron su estado, el cual era bastante grave, pero estaban estabilizándola, su presión y el azúcar le habían subido mucho por su edad avanzada. El celular de Tetsuhiro sonaba a los pocos momentos:

-Shiori… si ella está bien, la están estabilizando…No es necesario… Muy bien yo voy por ti pero hasta que acaben las clases, pregunta a tu hermano si él vendrá también…si… te quiero princesa…Si, él está bien ¿Quieres que te lo comunique?...-

Me paso el teléfono

-¿Papi, te sientes bien?-

-Si no te preocupes por mí… ella es…-

-No llores papi, te quiero, al rato nos vemos-

-Gracias… nos vemos-

-Pásame a Shiori otra vez Souichi…Pequeña, el Tío Taiki irá por ustedes para que yo me quede con tu padre…Si, no te preocupes ya lo escuchaste él está bien-

Luego marcaban de nuevo a su celular.

-Si Tetsu… al rato tu Tío Taiki irá por ustedes… si, te lo paso…-

-¿Padre estás bien?- Me preguntó Tetsu.

-Si Tetsu…gracias por preocuparte, no es necesario que vengas-

-Pero claro que voy-

-Como quieras hijo-

Cuando colgué el teléfono Tetsuhiro me abrazó y me dijo:

-Lo vez, tienes una familia que te adora, no dejaremos que pases esto solo, ella también es mi familia, va a estar bien-

Las horas pasaban lento, esperando resultados. Cuando salieron nos comunicaron que su corazón tenía una arritmia, los exámenes de sangre revelaron que el azúcar efectivamente estaba alta, y que estuvo a punto de sufrir un infarto, pero que fue estabilizada con medicamento. Explicaron que su estado de salud era bastante peligroso y debía ser tratada con medicamentos para el corazón aún después de salir del hospital. Por la tarde llegaban Tetsu, Shiori al lado de su novio, Hikari, su esposo y Ta-kun que corrió a abrazarnos para mostrarnos su apoyo. Mis hijos no me soltaban, se sentaron entre nosotros en las bancas del Hospital para esperar buenas nuevas. Un rato más tarde nos fuimos a comer a la cafetería del hospital todos juntos y nos relajamos un poco escuchando sobre las cosas que contaba Tetsu y Ta-kun, los cuales narraban experiencias graciosas para calmar el ambiente. Cuando llegó la noche decidimos quedarnos Taiki y yo en el hospital. Tetsuhiro por su parte debía volver para cuidar a los niños, además de ir a su trabajo.

La mañana siguiente llegaban mis hermanos y padre para mandarme a descansar a casa, por lo cual se hospedarían en casa de Matsuda. Los llevé a dejar sus maletas, para finalmente ir a casa. Me recosté a dormir hasta que Tetsuhiro llegó y con un beso me despertó:

-¿Cómo te sientes?-

-Estoy bien, no sé porque todos preguntan eso-

Los días pasaron y al fin la tía fue llevada a nuestra casa para quedarse con nosotros. Para cuidar de ella los pequeños la acompañaban al llegar de la escuela, también Kanako y su esposo decidieron quedarse un tiempo para ayudarnos a cuidarla durante el día. Con los estudios que le habían realizado descubrieron que su cerebro se había inflamado, por lo cual no podía hablar bien, ni tampoco moverse adecuadamente, a razón de eso usaba una andadera para caminar. La veíamos todos los días recuperarse, hasta que una noche fui a su habitación, entonces note que no podía respirar, quería llamar a Tetsuhiro pero ella me detuvo sujetando mi mano, con su último aliento me miró con desesperación, abrace su cuerpo y percibí su vida escaparse entre mis manos. Por alguna razón en unos pocos instantes Tetsuhiro estaba abrazándome. Posteriormente nuestros pequeños llegaron también para confortarnos. No podía pensar, no quería soltar el cuerpo de ella; Tetsuhiro fue quien me separó de su cuerpo sin vida y me abrazó hasta que llegó la familia. De modo que esa misma noche llevamos a cabo el velatorio, no podía creer que se había ido, la iba a extrañar tanto, su partida hacía que mi corazón doliera sobremanera. Estaba la familia completa, mi padre, mis hermanos y sus parejas, Hikari y su familia. También estaba él novio de Shiori que llegó al lado de su madre para hacernos compañía en nuestro dolor, Shiori no dejaba de abrazarlo, sin que Tetsuhiro dijera nada, pues al igual que yo se percató de la unión entre los muchachos. Al siguiente día la llevamos a cremar y como era la costumbre poner sus cenizas bajo una lápida. Al volver del funeral me encerré en mi habitación, estaba tan cansado y triste, no quería salir de ahí, no tenía hambre. Esa noche entraron los tres a la habitación, sin decir nada se recostaron conmigo y me abrazaron, hasta dormirnos los cuatro como cuando estaban pequeños.

En la madrugada sollozaba y Tetsuhiro que me sujetaba por la espalda me dijo algo que jamás olvidaré:

-Date cuenta que ella no murió, pues vive en nosotros y los pequeños. Porque ellos crecieron recibiendo su amor maternal al igual que tú, incluso yo pude conocer lo que era una verdadera madre gracias a ella. La vamos a extrañar tanto, pero mientras la recordemos jamás se irá. Estoy seguro que ella te diría que disfrutó todas las etapas de su vida y seguramente disfruto la paz que reina dentro de la familia, por esa y tantas cosas más agradezco el haberla conocido, porque su recuerdo y todo el amor que dejo en nosotros, llenaran ese vacío que dejó al irse-

Su voz se consternaba al decirme eso, sentía sus tibias lágrimas en mi espalda. Pero el escucharlo me traía algo de paz, de cierta forma tenía razón, podía sentir el amor de mi pareja y mis hijos, estaban ahí para mí, llenos de comprensión y afecto, un afecto dulce como el que ella siempre nos enseñó, como el de mi madre.

Por la mañana no me sentía tan pesado, de modo que baje a desayunar con ellos, por lo cual se alegraban de verme, corrían a llenarme de afecto.

-Basta, ya estoy bien-

Me miraron con una sonrisa y se sentaron para desayunar a mi lado como todos los días. Cuando los chicos se fueron a la escuela Tetsuhiro se quedó ese día para hacerme compañía y lo que me contó me asombro bastante:

-Sabes algo Souichi… En el funeral me di cuenta que Shiori eligió un excelente novio, estaba ahí para hacerle compañía, la vi igual de deprimida que tu hasta que él llegó a confortarla, al parecer de verdad la ama y ella a él. Pude hablar con su madre y creo que no tengo más objeciones respecto a Murakami, siempre y cuando no los dejemos sin vigilancia-

Todo parecía seguir y cobrar un nuevo sentido; ese día sentía tu amor incondicional y lo requería más que cualquier otra cosa, me abrazabas me decías las palabras más dulces, por lo que no quería separarme de tu lado. Fue un día para nosotros, hasta que llegaban por la tarde los niños a llenar de alegría la casa, a completar "el todo" que era mi vida.

.

Un año pasaba rápidamente mientras el rumbo de nuestras vidas era igual, pero la de nuestros pequeños cambiaba a pasos agigantados. Ahora ambos estaban en la preparatoria y celebrábamos que Tetsu entrara al equipo de básquetbol, todos los días se quedaba a practicar arduamente, llegando muy agotado a casa. Pero todo lo hacía con gusto, pues el fin de semana sería su debut como jugador.

Toda la familia asistía a ver el juego de Tetsu, incluso Hikari y Ta-kun estaban ahí. Este tiempo había notado que Shiori estaba madurando bastante e iba aceptando poco a poco su relación, me preocupaba pensar que pronto tendríamos que poner reglas para evitar que se metieran en problemas, de pensar en que alguien tocaría a mi pequeña hija, empezaba a sentir ganas de matar al tipo que yo mismo introduje en nuestra familia.

Estábamos en las gradas y Tetsu nos saludo desde ahí:

-Papás hola-

A lo cual respondimos agitando las manos, parecía bastante diestro en el juego y metía la pelota en la canasta haciendo que sus compañeros lo vitorearan, aunque extrañamente note que algunos de sus propios compañeros lo empujaban evitando que consiguiera más puntos para su equipo.

La semana siguiente Tetsu llegó bastante enojado y puede ver golpes en su rostro a pesar de que casi se mete corriendo para que no lo viéramos. Tetsuhiro distraído cuidando a Shiori y su novio, no había notado a nuestro hijo; sin embargo yo era más perceptivo con las cosas que me ocultaban nuestros hijos, por ello subí y lleve una pomada contra golpes y hielo. Toqué a la puerta:

-¿Tetsu podemos hablar?-

-Ahora no-

-Yo te vi, traes golpes en la cara, quieres que le diga a tu papá para que venga conmigo-

-No, está bien pasa-

-¿Qué ocurrió?-

-Ya deje el equipo de básquetbol-

-¿Por qué razón?-

-No le digas a papá, por lo de la familia Morinaga. Es que el capitán del equipo cuando fueron al partido supo que tengo dos padres, por ello empezó a hacer comentarios groseros sobre los gays, entonces no resistí sus groserías y lo reté a golpes. Estaba ganando hasta que se metieron los demás y no quiero volver a estar cerca de esa gente, no entienden que tengo una increíble familia que me apoya, pues ellos nadie los cuida como ustedes me cuidan a mí-

Me preocupaba pensar que las cosas se complicaran y no bastara con que Tetsu dejara el equipo para que todo terminara. Él tenía razón y no debíamos decirle nada pues lo haríamos sufrir y volver a sentir rechazos o culpa por creer que causaba este problema a nuestro hijo. Recordé que cuando molestaban a Tetsuhiro por ser gay yo le recomendé tomar clases de defensa personal.

-Tienes razón Tetsu, no le diremos nada a tu padre sobre esto, no obstante quiero que te inscribas en un club de karate, judo o algo de defensa personal. Seguramente en tu escuela debe haber varios así-

-Si padre, no te preocupes-

El problema con Tetsu me tenía bastante nervioso, no sabía que contarle a él sobre este asunto así que le dije lo menos posible:

-Te vi subir detrás de Tetsu ¿Qué paso?-

-Es que tenía unos golpes en la cara y le pregunté que pasaba, entonces me contó que tuvo problemas con algunos miembros del equipo de basquetbol y tuvo que dejarlo, por ello ahora entrara a un club de defensa personal, no te preocupes él estará bien-

-Hablaré con él más tarde para saber, quizá necesite nuestra ayuda-

-¿En serio crees que pedirá nuestra ayuda?-

-mmmm tienes razón, es un muchacho orgulloso-

-Bueno solo hablaré con él para saber cuál fue el problema-

El día siguiente me sentía angustiado y pensaba ir a ver a Tetsu a la escuela, por lo cual llegue temprano a la casa, al dejar mis zapatos en la entrada, observé otros dos pares, de igual forma escuche sonidos familiares que provenían de la sala. Sin hacer ruido camine y mis ojos vieron algo inimaginablemente horrible. Mi pequeña Shiori tenía al asqueroso tipo encima tocándola, ella le correspondía abrazándolo, acariciando su espalda y tocando su rostro.

-¡¿QUE DEMONIOS CREES QUE LE ESTÁS HACIENDO A MI HIJA?! ¡EN MI CASA! ¡LARGO DE AQUÍ ANTES DE QUE TE MATE!-

-Solo nos besábamos papi, no le hagas nada a Tora-

-¡LARGO DE AQUÍ!-

El muchacho salió corriendo de mi casa y ahora debía hablar con Shiori, sobre esto.

-¿Qué crees que hacías trayendo a casa a tu novio cuando no hay nadie? Apenas tienes 16 años… no sabes que el sexo es algo que les puede traer consecuencias, seguramente no sabes nada sobre protección. Además estás muy pequeña como para hacer esas cosas, mejor dicho nunca estarás preparada para hacer eso, menos en mí casa-

-No estábamos teniendo sexo, solo nos besábamos-

-Desde cuando se llaman por su nombre, y más aún desde cuando están llegando tan lejos. No quiero volver a verlo, ni que tú lo vuelvas a ver-

-No hacíamos nada malo, además no voy a dejar de verlo, no puedes impedirlo, incluso si quiero tener sexo no es necesario que lo hagamos en la casa-

-¡¿QUÉ?! ¡FUE SUFICIENTE, TE IRÁS A TU HABITACIÓN! ¡ESTAS CASTIGADA!-

-¡TE ODIO!-

No sabía qué hacer, debía ser inteligente, ella era una adolescente y no pensaba correctamente sino que sus hormonas la controlaban, ¿Cómo podía manejar esta situación, sin castigarla de por vida en su habitación?

En primer lugar debía hablar con Tetsuhiro, para encontrar una solución a este problema.

Cuando llegó a casa.

-Tetsuhiro tenemos que hablar-

-¿Qué paso? ¿Les paso algo a ti o a los niños?-

-Más o menos-

-Será mejor que salgamos a hablar. Acompáñame-

Caminamos al parque más cercano que tenía nuestra casa. Mientras caminábamos…

-¿Bien que paso? ¿Por qué tanto misterio?-

-Mira no hay manera de decirlo de otra forma. Cuando llegue a la casa encontré a Shiori con el tipo ese que es su novio, manoseándose-

-¡¿QUÉ DICES?!-

-Eso que escuchaste y no hagas escándalo. Debemos hacer algo, vigilarla resultaría imposible-

-Tampoco podemos prohibirle verlo ya que se va a aferrar más, recuerdo cuando era adolescente, mis padres me prohibieron ir al bar cuando se enteraron que yo iba, y con mayor razón me escapaba para ir-

-Si lo recuerdo…Digo recuerdo que me contaste. Bueno eso no importa, debemos distraerla con algo-

-¿Por qué Tetsu-kun no hace esas cosas?-

-He ahí la respuesta… Siempre está ocupado con los deportes, entonces la vamos a inscribir en algún tipo de entrenamiento. Cerca de la universidad vi que daban clases de Aikido. Ella sale de la escuela a las 3 y de ahí me la llevaré al laboratorio a que estudie y a sus clases de Aikido a las 5 creo que eran-

-Creo que debemos hablar con la mamá de Murakami también-

-De eso te encargas tú-

-Claro-

Al volver a casa otro problema nos esperaba, como suponía el pobre Tetsu había tenido otra pelea y está vez incluso lo acompañaba una chica, la cual lo sostenía hasta depositarlo en el sillón de la sala. Una joven bastante alta, de cabello corto negro, delgada, ojos cafés y mirada inocente.

-¿Otra vez te molestaron esos chicos?- Preguntó Tetsuhiro.

-Estoy segura que no pasará otra vez, les di una paliza-

-¿TÚ?- Preguntamos al unísono.

-Soy su compañera de Karate, pero yo tengo años practicando, soy cinturón negro cuarto Dan. Me contó su problema y ahora voy a acompañarlo hasta que aprenda a cuidarse solo-

-Te digo que no es necesario Arai-san-

-Dime Satsuki. Oh si, disculpen, me llamo Arai Satsuki, gusto de conocerlos-

-Morinaga Tetsuhiro-

-Tatsumi Souichi. Será mejor que aprendas pronto, es una vergüenza que una chica tan tierna te defienda-

-No se fíe de mi apariencia, he ganado bastantes torneos, en las prácticas derroto a los chicos de la clase-

-Si padre, ella es la mejor-

-Me tengo que ir, nos vemos mañana en la práctica. Hasta luego-

-Adiós Satsuki-san- Le contestó Tetsu.

La extraña chica se marchaba con una sonrisa en su rostro, mientras nosotros atendíamos a Tetsu-kun, el cual traía algunos golpes en la cara y otros en el estómago.

-Deberíamos quejarnos con las autoridades- Expresaba Tetsuhiro preocupado.

-No creo que sea lo mejor seguramente si lo hacemos estos chicos seguirán molestando ¿Verdad Tetsu?-

-Si padre, pero no te preocupes Satsuki es de mi clase y bueno… creo que ella será de ayuda-

-Cuéntanos todo- Preguntó Tetsuhiro.

-Pues en las prácticas la conocí, es tan bella y fuerte. Me hizo una llave y al caer estaba bajo ella mirando ese lindo rostro, creo que estoy enamorado-

-Menos mal hijo, pero preguntábamos por el problema-

-Ah eso, lo que pasó fue que me esperaban después de la práctica. Cuando salí uno detrás de mí me derribo y me pateaban cuando Satsuki apareció. Los tomó por sorpresa con unos cuantos golpes y se fueron los cobardes. Luego me ayudó a levantarme acompañándome hasta la casa. ¡Creo que me ha flechado! ¡Es tan linda! ¿Me hará caso?-

-No tiene remedio salió igual a ti- Les dije.

Preparamos la cena y subimos a hablar con Shiori.

-Shiori podemos pasar- Pregunto Tetsuhiro.

-Adelante ¿Qué quieren?-

Tetsuhiro decidió hablar pues él se entendía muy bien con ella, por lo cual yo solo estaba para apoyarlo.

-Bueno hija necesitamos decirte que esa conducta está mal. No es malo besarse, ni acariciarse, pero ustedes son muy jóvenes y ese tipo de cosas llevan a otras-

-Ya lo sé papá, al sexo-

- Exacto… El problema es que ustedes son muy jóvenes y lo que pasa es que es fácil distraerse de las actividades escolares, también están los anticonceptivos-

-¡Basta! Eso ya nos lo explicaron en la escuela, no necesito escucharlo de ustedes, quieren que no tenga sexo pero ustedes se la viven haciéndolo como conejos-

-Es totalmente diferente, terminamos la escuela, tenemos empleos y además no podemos embarazarnos- Respondió.

Yo quería morir de la vergüenza, mi propia hija sabía que teníamos sexo frecuentemente.

-Miren padres, yo no quiero tener sexo, es solo que cuando me beso sentí algo tan especial que no podíamos parar, de un momento a otro sentí su control sobre mí en el sillón y deje de querer matarlo-

-No digas más Shiori entendimos, no te prohibiremos verlo, sabemos que estudias a su lado, pero estas muy chica para estar a solas con él. Entonces decidimos que por tu bien estudiarás en el laboratorio conmigo, yo iré por ti a la escuela y si ambos estudian, lo harán ahí. Todos los días a partir de mañana tomarás lecciones de Aikido por tu protección, ya vez lo que le pasa a tu hermano, las cuales serán como a las cinco de la tarde-

-No es justo, porque tengo que estudiar bajo tu vigilancia, puedo hacerlo en la escuela, también ahí hay clases de Aikido-

-Pues no señorita, demostraste faltar a nuestra confianza, ¿No te habíamos dicho no meter a nadie si no estábamos?-

-¿Es un castigo?-

-Algo así, pero no perderás tu mesada, ni tu celular-

-Está bien-

Salimos de ahí satisfechos del resultado, a descansar de tantos problemas a nuestra habitación.

-Vamos a hacerlo Souichi-

-No escuchaste que ellos saben que lo hacemos-

-Bueno era lógico, eres muy ruidoso-

Se abalanzó sobre mí en besos pasionales que llenaban mis pensamientos de lujuria.

-Un momento-

-¿Qué pasa?-

-Nuestra hija cayó con un lobo como tú, maldito violador de bocas-

-Halagador, Souichi, pero no tanto de pensar que un idiota le hace lo mismo a nuestra hija… Vamos a olvidarnos de eso-

Caímos rendidos ante el deseo que nos consumía, liberando las tensiones en medio de caricias y amor.

Al siguiente día fui por Shiori a la escuela y la llevé directamente conmigo al laboratorio; le asigne una mesa donde trabajaba al lado del miserable de su novio. Aproveche el tiempo en que ingerimos un refrigerio para invitarlo obligatoriamente con su madre el fin de semana, pues debíamos trabajar conjuntamente para impedir que se desviaran nuestros hijos.

La madre del chico era una persona bastante razonable y afortunadamente tenía una mirada de que castigaría al muchacho por aprovecharse de nuestra hija. Shiori nos confirmó el apoyo de la señora al decir que éramos muy malos, puesto que estaba castigado su novio por nuestra culpa. Percibía en ella cada día más seguridad al tomar la disciplina del deporte muy enserio y practicar arduamente. Aunque al principio parecía un castigo, poco a poco demostraba tener aptitudes para realizarlo, de igual forma se divertía, pues también su estúpido novio se inscribió con ella.

.

POV MORINAGA

El día del primer torneo de karate de Tetsu-kun fuimos todos en familia, la cual comprendía desde nosotros cuatro, junto con Murakami, Hikari, Taiki-kun, Ta-kun e incluso la tímida novia de Ta-kun: Onishi Azura.

Nos encontrábamos en las gradas apoyándolo, cuando Souichi me mando por una bebida y todos me encargaron muchas cosas también. Cuando estaba por llegar al lugar escuche:

-Miren que tenemos aquí…Es el padre Marica de Tetsu, es su viva imagen-

Cuando volteé me lo decían unos muchachos bastante grandes, seguramente del último grado de la preparatoria, se encontraban cinco de ellos reunidos, por lo cual decidí ignorarlos y seguir mi camino, pero se aproximaron hasta donde estaba yo y me dijeron:

-No escapes MARICA, tu hijo nos la debe y tú la vas a pagar, mira que mandar a su novia a defenderlo-

Me atacaban entre los cinco, y a pesar de que podía defenderme bastante bien, ellos eran muchos. En ese preciso instante Tora llegó a ayudarme y entre los dos nos libramos del problema. El muchacho era bastante hábil, y muy listo puesto que después de algunos golpes razonó con ellos calmando la situación:

-Chicos no queremos problemas, el señor Morinaga no está molestando a nadie-

-Claro que sí, nos repugna ver a maricas en la escuela-

-No nos molesten, somos una familia muy unida y verán que si siguen molestando la pagarán, vamos también a proceder legalmente, seguramente a sus padres les agradará saber que se están metiendo en escándalos-

Estaba sorprendido por la actitud tan madura de ese Tora, creo que mi hija estaba en buenas manos, siempre y cuando no pasara de unos besos o yo mismo lo mataría. Volvimos juntos con las compras para toda la familia y no pude evitar sonreírle, a lo cual el chico me devolvió el gesto, por ello Souichi me preguntó:

-¿Por qué ese cambio?-

-Te cuento cuando volvamos-

.

Algunos años volvían a pasar sin notar el flujo de tiempo entre nuestra familia, excepto por los grandes cambios de los cuales nos esperaba uno.

Hikari estaba algo conmocionada ese domingo que nos visitaba con su esposo, con Ta-kun y su novia Azura una hermosa joven de cabello largo negro, a la cual conocíamos desde hacía algún tiempo.

-Pasen por favor- Les dije.

Cuando se sentaron lo primero que dijo Hikari fue:

-Mi bebe se va a casar-

-Ya mamá no otra vez…Tíos venía a invitarlos a mi boda, la cual será en un mes, pero lo más importante es que quiero que sean mis padrinos, ya que ustedes siempre han sido un gran apoyo en mi vida-

-Pero claro y tú has sido como otro hijo para nosotros- Dijo Souichi.

-¿Dónde están mis primos?-

-Oh bueno, ya sabes ellos salieron con sus parejas- Le respondí.

-Es una lástima, me hubiera gustado decirles la noticia personalmente-

Nuestro querido Ta-kun nos había pedido que le organizáramos su despedida de soltero, por lo cual estábamos algo nerviosos pues no teníamos ni idea de qué cosas se hacían en ese tipo de reuniones, quizá en las películas nos explicaban algunas cosas pero era algo complicado. Por ello llamé a mi hermano para que me ayudara con eso, a lo cual el muy alegremente me dio detalles sobre la organización incluso accedió a venir junto con su pareja Masaki a la fiesta y la boda de nuestro sobrino.

En la despedida, después de los tradicionales brindis llegó la bailarina en un traje de policía bastante atrevido, sacaba de sus asientos a algunos de los invitados, llevándolos al centro en una silla y les hacía un baile sensual. En una de esas, sujetó de la mano a mi Souichi, lo llevó al centro de la pista para mover sus caderas en su diminuta tanga. Podía ver que rozaba un poco su trasero sobre sus piernas e incluso tomo una de sus manos para ponerla en sus pechos. Note para mi completo horror que a Souichi le estaba gustado ver tal espectáculo, pude ver su sonrojo y además esa mirada que conocía desde hacía años con lujuria. Al terminar su baile Souichi regreso a mi lado para no dirigirme la mirada. Me sentía traicionado, estaba realmente enojado, por ello al terminar la fiesta y llegar a nuestra casa, no quise hablar con él y me pensaba dormir antes de que me dijera algo, pero justo cuando salía del baño me atrapo en un beso pasional con sabor a alcohol, puesto que habíamos bebido mucho. Lo separé de mí y lo mire algo molesto:

-¿Qué ocurre?- Me preguntó.

-Nada-

-Tengo ganas de que-

-Yo no quiero, estoy algo cansado-

-¿Cansado tú? Pero en todos estos años jamás has estado cansado para esto-

-Pues ahora si-

-O me explicas qué demonios te pasa o me voy a enojar contigo-

-Si es lo que quieres te lo voy a decir. Yo te vi Souichi, la mirabas con deseo como lo haces conmigo-

-¿A quién?-

-No te hagas, ya sabes que hablo de la bailarina-

-Pero si esa era la intensión del show, causar deseo en los hombres ¿no?-

-No me vengas con eso, ¿Cuándo lo hacemos has imaginado que estás con una mujer?

-Acaso estás demente ¿Cómo podría siquiera, si tú eres el que siempre está dentro de mí?

-Entonces aquella vez que tú me lo hiciste…-

-Por supuesto que no, esa vez fue especial, fue mi primera vez y cuestionas mi amor por ti o mi deseo ¡Cómo te atreves! Para tu información he sido gay desde que te dije que te amaba porque estoy contigo, pero no por ello estoy ciego, tú sabías que yo no era homosexual cuando me conociste y nunca te importó. Tampoco tú eres tan inocente, acostándote con extraños que sacabas de los bares. Además te he visto mirar el trasero de otros hombres. ¡Sabes que! ¡No quiero volver compartir la cama contigo!-

Agarró unas cuantas cosas y se fue a la habitación de huéspedes. La mañana siguiente, la cama esta tan vacía sin él a mi lado. Me levanté después de una noche de pensar en lo equivocado que estaba de pensar que tú eras mío. Fui a la cocina para preparar el desayuno y los niños se unieron a mí a desayunar. Notaban mi desánimo, mi tristeza, pero sin decir nada al respecto.

-Buenos días- Nos dijo Souichi al vernos desayunar en la mesa.

-¿Qué paso? ¿Por qué papi durmió en la habitación de huéspedes?- Preguntó Shiori.

-Son cosas de adultos, que no les conciernen- Respondió Souichi.

-Claro que nos conciernen, son nuestros padres y tenemos el derecho a saber porque pelean, ¿Es culpa nuestra?- Aseveró Tetsu-kun.

-Son problemas de pareja que no podemos discutir con ustedes, es personal- Les respondí.

Comprendieron que eran cosas privadas así que no preguntaron más. Me sentía mal pero seguía enojado, conforme pasaron los días nuestras miradas no se encontraban, ahora creía que era un tonto por decirle esas cosas y quería disculparme, pero no sabía cómo hacerlo. Tantos años juntos me hacían reflexionar sobre si él desearía probar estar con una mujer, ahora yo sentía esta duda, pero me preguntaba si estaba justificada, pensar que el sempai al que forzaba a tener sexo sería mío para siempre, quizá era fantasía. Posiblemente por nunca probar el sexo con mujeres querría experimentar, pero se detenía por no dañar nuestra familia, estaba atrapado entre la monotonía, entre la costumbre. Reflexionar sobre eso me hacía sentir tan miserable, deseaba preguntarle mis dudas, pero a final de cuentas no quería saber las respuestas, tenía tanto miedo de ser rechazado.

Mientras más días pasaban, me preguntaba si nuestra relación que yo creía tan fuerte se estaba rompiendo, nos levantábamos para ir a trabajar sin hablarnos, luego por las tardes y noches él se concentraba en sus reportes y en dedicarle tiempo a nuestros hijos, sin dirigirme una palabra. De esa forma, solo podía llorar hasta dormir en mi habitación, una de esas veces mi pequeña fue a hablar conmigo sin que yo pudiera confiarle mi pena, pero me abrazaba. Mis dos hijos estaban ahí para hacerme sentir mejor, sin obtener ningún resultado.

Miraba los cajones entre los cuales la ropa de Souichi ya no estaba, y me sentía tan triste de pensar que tenía ya un mes sin sentir su cuerpo junto al mío, ni un abrazo, ni un toque siquiera. En el último de ellos vi el disfraz de conejo y recordé que me dijo que fue su primera vez, la cual fue mía, como todas las demás. También yo había sido sodomizado por primera vez y había disfrutado de sentirlo dentro de mí. El acto tan dulce de disfrazarse para mí me resultó increíble aquella vez, ¿Yo que había hecho de eso? Le había recriminado por excitarse con una chica, si siempre se entregaba a mí. Me sentía tan inseguro de saber si realmente me deseaba de la misma forma que a una mujer ¿Sería que se había cansado de estar con un hombre? Lloraba por las noches amargamente mi soledad y dejaba la puerta entreabierta para esperar que quizá un día entrara y durmiera a mi lado.

Aquella noche que llegaba de trabajar, nuestros hijos nos habían preparado una increíble cena de reconciliación, incluso se habían ido a dormir a casa de Hikari para dejarnos solos. Sin poder rechazar tan amable gesto comimos sin pronunciar ninguna palabra; excepto por la música que se escuchaba de fondo, todo era silencio. No podía evitar dirigir mi mirada a tu rostro que ni por accidente volteaba a verme, solo mirabas la comida y la mesa donde cenábamos.

Una vez que finalizó la cena nos levantamos y dejamos las cosas en la cocina pues le tocaba el aseo a Shiori, cada cual se retiró a su habitación, pero yo pensaba una y otra vez en el traje que tenía días guardado en mi ropero; ese traje que había comprado para intentar seducirte, quería saber si podías desearme con la mirada, necesitaba saber si te gustaba por lo que soy, entonces decidí ponérmelo. Le grite desde la habitación:

-¡Souichi puedes venir un momento!-

Me encontraba de espaldas pues sentía algo de vergüenza de ser visto con ese traje extraño, un par de orejas y cola de lobo en un diminuto calzón. Cuando escuche la puerta abrirse, solo pude decir:

-¿Me deseas también? ¿Te parezco sexy aunque no sea mujer?-

Sin escuchar palabras sentí su proximidad, no quise darme la vuelta pues tenía miedo de su respuesta, pero entonces sentí unas manos tocando mi espalda acariciándola suavemente y luego vinieron sus palabras:

-Pero claro idiota, siempre me lo has parecido, mi cuerpo invariablemente reaccionó al tuyo, a tus caricias, a todo. La primera vez que de verdad miré tu cuerpo desnudo sentí algo dentro de mí, me di cuenta que eras un hombre muy atractivo y encendías mi deseo. Nunca te lo dije porque me daba pena, de igual forma pensé que ya lo sabías-

Entonces mientras mis lágrimas caían, sentí su abrazo y también su erección apretada entre sus pantalones:

-¿Souichi podrías volver a nuestra habitación? Quiero despertar a tu lado por el resto de mis días, por favor no me dejes por ser tan tonto, no quiero volver a despertar sin ti-

-Te extrañaba-

Nos abrazamos y fuimos juntos a nuestra cama donde no había lujuria sino un profundo amor que nos inundaba totalmente.

-Dime que te gusta mi disfraz-

-¿Qué no es obvio?-

Llevaste mi mano a tus pantalones que restringían la dureza bajo ellos.

-¿Me amas?-

-¿Por qué después de tantos años sientes tantas dudas de mi afecto por ti? ¿Qué no te he demostrado lo importante que eres para mí? Sabes algo… Cuando la Tía Matsuda murió, en mi corazón se abrió una herida, la que mi madre había dejado, no hubiera soportado pasar aquello sin tu amor. Me demostraste que el amor que sentimos por los demás es la cosa más valiosa en la vida-

-Souichi, tengo miedo de que un día quieras experimentar con una mujer y te guste más que estar conmigo-

-Definitivamente eres un tonto-

-Te elegí a ti, desde que te conocí por completo, me di cuenta que nos pertenecíamos-

-Pero no has cambiado de opinión ¿No tienes curiosidad por probar eso que nunca pudiste?-

-No dudes de lo que digo, te dije que te amo-

-Pero ¿Por qué?-

-Te lo voy a decir, pero ten la mente abierta-

-Lo haré-

-Bueno ¿Recuerdas la primera vez que te dije que te amaba?-

-Claro, fue la cosa más extraña, justo antes me dijiste que desearías no haberme conocido-

-Exacto. Y mi deseo se cumplió, desperté y no estabas en mi mundo. Había una chica en tu lugar, pero a pesar de que lo intentamos nunca sentí con ella lo que contigo. Luego decidí buscarte en tu pueblo natal, ahí tenías una prometida y me demostrarte que me amabas, pero no podías quedarte conmigo para no decepcionar a tu familia-

-Recuerdo que tuve un sueño sobre eso, cuando te busque habías desaparecido. Pero fue un sueño Souichi, ¿Por eso te me declaraste?-

-No fue un sueño… Sabes a donde fui cuando desaparecí, fui a curar tus heridas, ¿Sabes quién era yo? Tenshi-sama, dime que lo recuerdas, estabas pequeño de unos seis años-

-¿Tenshi-sama? Me suena… era un amigo imaginario-

-No lo era, hable con tus padres y les dije que te pusieran atención-

-No puede ser, creo que lo recuerdo-

-Te dije que volvería a ti y que mientras miraras las estrellas-

.

.

Ahora creo que ya está por terminar, pero no se preocupen, es probable que vuelva con one shoots de esta historia, me ha encantado escribirla. Pero ya saben tengo pendiente el otro fanfic y otra historia propia.

Debo agradecer a mi querida amiga Gaby Ibarra por ser tan rápida y eficiente en ilustrar esta historia. Gaby adoro tus dibujos, son tan reales que cobran vida en mi imaginación. Como ya saben, la ilustración esta en mi facebook y wattpad.

Agradezco sus lindos comentarios y las veo la próxima en el último episodio, para ponerme sentimental.