Listoooo! por fin pude revisarlo, aquí esta el nuevo capitulo, espero que les guste. Saben que en verdad agradezco mucho sus comentarios, aunque pase algo de tiempo para agradecerles personalmente, siempre los leo y me siento super feliz al ver que dejan su opinión del Capi, también muchas gracias a todos aquellos que dejan comentarios y no tiene cuenta en fanfiction, gracias por su tiempo y su opinión. Bueno suficiente de bla bla. No olviden dejar comentario. SALUDOS
Capítulo 19
Lo primero que hicimos al salir de la cita, fue ir directo a casa para ver si encontrábamos a mi madre y Annie en casa para poderles dar la noticia; yo iba mucho más tranquila, principalmente porque Peeta estaba feliz, empezando a decirme algunos nombres que se le ocurrían, la mayoría eran nombre que tenían que ver con flores o plantas, pero los peores eran algunos compuestos con mi nombre y el suyo, que sonaban horroroso.
Al llegar a casa nos encontramos con Haymitch sentado en los escalones de la entrada limpiando sus anteojos muy concentrado.
-¿Qué haces aquí? – le dijo Peeta muy sonriente.
-Al fin, ya era hora, llevo un buen rato aquí, tanto que me canse y tuve que sentarme –
-Pero sí creo que tienes llaves, ¿Por qué no entraste como es tu costumbre? – le replique.
-No tenia chiste si no los molestaba, aparte no estas para sustos – sonrío burlonamente.
-Pero no contestaste, a qué debemos tú visita tan temprano – replico Peeta.
-Ya, entren de una vez, bien saben porque estoy aquí –
-No te diremos – conteste mientras empezaba abrir la puerta.
-No me vengan con que nuevamente no se pudo ver, necesito ganar esa apuesta – Creo que Haymitch era de los pocos que habían dicho que sería niña, así que ya se había embolsado algunos billetes.
-Sí, no se dejó ver, dice que dejen de estar molestando que no es asunto suyo – contesto Peeta.
-si me imagino y tú sobre todo estas muy feliz por eso, vamos ya hablen – él se veía exasperado.
-tendrás que esperar como todos – al estar dentro inmediatamente me dirigí al teléfono para hacer la llamada, porque también estaba la situación de que teníamos que ir a trabajar, yo solo había pedido permiso de llegar tarde.
-¿y por qué tu madre si se enterara ahora? – Haymitch se veía molesto – yo que he estado junto a ustedes en todo, aguantando sus locuras tengo derecho a saber que va ser ese pequeño terror que llevas dentro –
-No le digas así – protesto Peeta.
-Lo será, ya lo verán, les sacara canas, porque con el carácter de Katniss y el tuyo será una extraña combinación –
-No puedo creer que estés tan ansioso Haymitch, ¿Quién lo diría? – dije pensando un poco en sus palabras.
-Si ¿hola? – Annie nos contestó.
-Hola Annie, ¿Cómo va todo? – Peeta abarcaba la pantalla, impidiendo ver a Annie y que ella nos viera.
-Hazte a un lado chico, queremos saludar también –
-Esperen, ¿no me digan que ya saben que va ser el bebé? – el gritito que soltó Annie me dio gracia.
-si y queremos que sean las primeras en saber, bueno también lo sabrá Haymitch – rodee los ojos al sentir que me picoteaba el brazo.
-Esperen voy por tu madre, es una lástima que Finnick esté en la escuela, regreso –
-Pensaban decirle a ellas primero, ¿por qué son así conmigo?- él seguía protestanto.
-No empieces Haymitch, sabes que si no les decíamos ahora, más tarde nos costaría trabajo – alegue.
-Hola, hola – mi mamá apareció en la pantalla - ¿Cómo va todo? ¿Qué te dijo Liz y Paul? – ella se secaba las manos.
-Al fin sabemos – Peeta me jalo para poder abrazarme y posar sus manos en mi vientre.
-¿y bien? – dijo Annie.
-Si ya suéltenlo, que de por si esa criatura la hizo de emoción- Alego nuevamente Haymitch.
-Sera niña, una hermosa bebita – Peeta me abrazo con fuerza.
-Lo sabía, ganeeee – grito Haymitch.
-Vaya que bien, ayer vi unas cosillas para niña en la tienda que está cerca del hospital, pasare al rato para ver que le compro a mi nieta – Mi mamá se veía muy ilusionada, al grado que sus ojos se cristalizaron.
-Felicidades, Finnick acertó – Annie abrazo a mi mamá – yo iré contigo – eso ultimo se lo dijo a mi madre.
-Sí, estamos contentos, esta vez Liz no pudo imprimir la imagen, pero dice que la próxima cita a la que vayamos nos la dará – Peeta salió algo decepcionado de la clínica por esa situación, pero Liz no tenia insumos en ese momento.
-También nos dijo que todo estaba bien, que crecía perfectamente – agregue para que mi mamá estuviera más tranquila.
-qué bueno Kat, a ver déjame verte, ábrete la chamarra para que vea a mi nieta – mi mamá ponía mucho énfasis en la palabra nieta. Hice a un lado la chamarra para que vieran mi barriga.
-¿vedad que se ve hermosa? – Peeta beso mi cabeza y se puso a la altura de mi estomago – hermosa, ahí está tu abuelita y tu tía Annie, ellas están muy feliz de poderte ver aunque sea de lejos –
-Oh Peeta eres tan tiernoooo – Annie hablo con la voz cortada – me hubiera encanado que mi Finnick pudiera hablarle así a su hijo, Kat eres tan afortunada – las lágrimas de Annie rodaron.
Ella tenía mucha razón, yo no sé cómo lo había logrado, con todos esos temores, con lo frágil que era, en un momento tan fresco de la muerte de su esposo, recibir la noticia que iba a ser madre y que Finnick no estaría ahí para ayudarla, pero sobre todo disfrutarlo como lo hacia mi Peeta. Fue una situación muy contrastante, porque me sentí triste de que nuestro amigo no estuviera para disfrutar con nosotros, pero también me sentí muy afortunada de que Peeta estuviera a mi lado, apoyándome y haciendo esto más llevadero por aquello de mis temores y pánico que constantemente se hacían presentes.
-Tranquilas señoras, no se pongan tristes – Haymitch aplaudió para llamar nuestra atención – estén felices porque… gane una apuesta, desde ahora esa pequeña biscocho es mi consentida, me hizo ganar una buena suma, es genial –
-Oye – dijimos al mismo tiempo mi esposo y yo, mientras que mi mamá y Annie rieron con Haymitch.
Por la tarde todos se enteraron del sexo de nuestro bebé, Johanna se molestó un poco por que no fue la primera en enterarse, pero también le hice ver que ella ya estaba trabajando cuando dimos la noticia, dijo que debimos haber hecho una cena como cuando les dijimos a todos a la vez, para que no se vieran nuestras preferencias, yo solo rodé los ojos y decidí no discutir con ella. Lo que era cierto que la mayoría de las tardes la pasaba conmigo en casa o ambas en la panadería, incluso también algunos días que Fred trabajaba por la mañana, dejaba que se fuera con Daniel a correr o a jugar por ahí.
Un momento muy especial fue cuando Peeta llego a casa y me encontró durmiendo en el sofá después de sentirme algo agotada por la jornada del día, pero él traía una cobijita rosada y un vestido de puntos, muy parecido al que lleve en nuestro primer día de clases, cuando él supo de mi existencia.
-¿de dónde sacaste esto? – dije sorprendida, era de apenas para una bebé de 9 meses aproximadamente.
-Fue algo muy difícil, pero en cuanto supe que era, hable con Delly para ver si conseguía algo y me lo mandaba como urgente -
-esta hermoso – conteste aun impactada.
-Cuando le dije que era lo que quería, me dijo que había visto algo parecido en una tienda cuando fue de compras con su madre y su hija - Peeta me puso el vestido en el estómago – al verlo quede impresionado por lo parecido que es a tu vestido –
-Si, se parece mucho – acaricie la tela recordando aquel lejano día, que sin querer fue el parte aguas de todo esto, fue un momento muy importante de mi vida sin saberlo.
Nuestra pequeña al parecer noto nuestra emoción porque se movió muchas veces, más cuando Peeta le habló, diciéndole que le había traído un obsequio.
-Está emocionada – comente – será una pequeña consentida –
-Claro, se merece lo mejor y cuando sea grande y le platiquemos porque le pusimos ese vestido se quedara impactada – eso me preocupo mucho, porque que tanto le podríamos decir a una niña de cómo terminaron sus padres juntos, de todo lo que habíamos pasado y hecho, de todas esas vidas.
-Si, se va sorprender mucho –
-Te ves cansada, deberíamos tomar algo e ir a la cama – Peeta se incorporo y me ofreció su mano para ayudarme a levantar.
-Effie estuvo aquí, insistiendo en ver un catálogo de tapices, ya sabes cómo es –
-Si, oye Kat bueno yo… he estado pensando un poco –
-Porque no me extraña, ya te convenció, no es así –
-No, es que he analizado, aunque falta tiempo para que nuestra bebé tenga su habitación, creo que… - el jalo aire, de repente se veía muy nervioso – tenemos que plantearnos bien como nos acomodaremos –
-¿Cómo, a qué te refieres? –
-Es que mientras este pequeña no hay problema que este en nuestra habitación, pero date cuenta de todo lo que ya tenemos, entre ropa, juguetes y lo que vaya llegando, mas nuestras cosas creo que en esa habitación no entraremos los tres –
-Si también he pensado eso, a este paso con tantos obsequios creo que tendremos que ocupar una habitación de bodega –
-Bonita… el problema no es cuando estemos solo los tres, el problema es cuando tengamos visitas, cuando tu madre, Annie y Finnick estén aquí, incluso ya vez que Posy quiere venir a vernos – Peeta se encogió de hombros, creo que empezaba a ver su punto.
-Si, esto será un caos –
-Así que he pensado que tenemos de dos, una es quitar el estudio y acondicionar una recámara ahí u otra es…- él me vio fijamente – acondicionar la habitación de… Prim –
Yo abrí mucho mis ojos, aunque en algún momento me lo había planteado, no por el hecho del nuevo integrante, sino porque era un espacio desperdiciado, sabiendo que… desafortunadamente jamás se volvería a usar, no al menos por la persona que había estado ahí ya hace tantos años.
-Se que tu… bueno están ahí sus cosas, solo sería cuestión de remodelar, decorar diferente y en vez de tener ahí su cuadro sería pasarlo mejo al estudio –
-No, mi hija no va dormir ahí – negué con la cabeza también – me rehúso – aunque poco a poco nos habíamos ido deshaciendo de cosas de ella, aun había parte de sus pertenencias, los muebles seguían igual a como ella los dejo, lo único extra era el cuadro que Peeta había pintado de ella con su cabra.
-Pero bonita, ese espacio se desperdicia, date cuenta que cuando tenemos visitas luego estamos durmiendo en los sofás, pudiendo… -
-Espera – lo interrumpí – no estoy diciendo que quiero continuar con el cuarto tal cual esta, lo que digo es que mi hija no va dormir ahí, no claro que no, lo que digo es que nuestra bebé puede tener el cuarto de visitas y el de…- deje escapar el aire – el de Prim podemos convertirlo en el de visitas –
-Bien estoy de acuerdo, solo no quiero que esto es una imposición o que…-
-Cariño, tranquilo, estoy de acuerdo, creo que es el momento – acaricie su rostro – si quiero que mis temores se alejen tal vez podría empezar por ahí, creo que ese cambio a la casa le vendría muy bien –
-Podemos hacerlo poco a poco – Peeta me abrazo – ver que podemos utilizar, como quiera nuestra bebé estará un tiempo en nuestra habitación –
-Si, pero no dejes que a Effie se le vaya la mano, quiero algo sencillo, tradicional y funcional – Bese su mejilla.
-Claro, eso lo haremos nosotros, ella nos puede asesorar y decir donde conseguir muebles para una hermosa pequeña – acarició mi vientre – me gustaría que fuera muy colorido –
-Creo que apoyo eso y también el sacar el cuadro para ponerlo en el estudio –
-muy bien, una vez que nos pusimos de acuerdo vayamos a descansar, que seguramente esta pequeña ya tiene sueño – esta vez beso mi vientre.
-Si no tienes idea – reía al pensar que nuestra hija se la pasaba muy tranquila cuando Peeta no estaba, de vez en cuando se movía para acomodarse.
Todo iba tranquilo, tanto en el distrito como en mi embarazo, nuestra hija crecía bien según los estudios, Paul decía que venía muy sana y que yo también me encontraba bien, lo único es que me quito ciertos alimentos para que no subiera tanto de peso, me dijo que comer tanto pan no era muy saludable para ninguna de las dos, me recomendó caminatas y ejercicios de respiración, para irnos preparando poco a poco.
Peeta estaba muy entusiasmado con la próxima llegada de la cuna, puesto que se la habíamos pedido al señor Hoorner, un encargado de la fábrica, así que la había estado haciendo en sus tiempos libres, pero semana tras semana Peeta me arrastraba a su carpinteria para ver cómo iban los avances, incluso llevo a Haymitch y Johanna para que dieran su opinión al respecto; la cuna se veía que pronto estaría lista, por lo que fuimos abriendo espacio para recibirla en la habitación, aunque obvio Peeta no me dejo hacer mucho, salvo guardar en cajas algunas cosas que no ocupábamos, era un poco desesperante no poder moverme como siempre, caminar rápido, incluso extrañaba mucho poder tomar mi arco, solo me conformaba con supervisar a los chicos en sus clases, corrigiendo sus posturas e indicando la altura de la flecha o la fuerza con la que tenían que aplicar al tensar el arco. Peter me ayudo con los nuevos chicos y como buen chico, también entro en el grupo de "no dejemos hacer nada a Katniss" acompañándome todos los días a la panadería cargando con mis cosas, en la escuela siempre estaba atento a mis movimientos y viendo que los niños más pequeños tuvieran cuidado cuando estaban jugando cerca de mí. Peeta siempre lo recompensaba con algún pan o palmadas diciendo "gracias por cuidar a mi familia"
-Lo veo y no lo creo – Gale reía al otro lado de la pantalla – después de todo, al fin vas a ser mamá –
-Creo que si – señale mi abultado vientre – es un poco obvio –
-Te ves muy hermosa Catnip – Gale me dio una sonrisa tierna – me da mucho gusto por ti y por Peeta, ojala que Cami y Lir no tarden, les va dar mucho gusto verte –
Gale y yo llevábamos semanas intentado hacer una video llamada para saludarnos, incluso Hazalle me hablo un día para cancelar pero al mismo tiempo aprovechar y saludar al resto de sus hijos y nietos, debido a que Gale había estado muy ocupado, sobre todo después de que Liraz estuvo enferma, teniéndolos preocupados como buenos padres que eran, sobre todo por todo el trabajo que les costó su llegada.
-¿Cómo están ellas? – dije frotando mi vientre.
-Muy bien, Lir ya está mucho mejor, tiene muchas ganas de saludarte – Gale ladeo la cabeza – vamos aléjate un poco para que te vea, aun no lo puedo creer, después de tanto tiempo, al fin lo logro Peeta –
-Créeme fue una decisión difícil, aún estoy asimilando – me encogí de hombros.
-Me imagino que sí, pues tú habías sido muy firme con esa decisión –
-Sí, pero creo que Peeta se merecía más, insistió mucho y la verdad pues decidí darme la oportunidad, ha sido difícil, hubieras visto como me puse el día que se movió o cuando supimos que iba a ser –
-Pero es la cosa más hermosa, escuchar sus latidos, sentir sus movimientos, bueno para mí fue… ha sido una de las mejores experiencias de vida, más con todas las complicaciones e intentos del principio – a mi amigo le brillaban los ojos, recordando aquellos momentos que paso para lograr traer a Liraz a este mundo.
-Pues como te platique en un principio tuvimos miedo, primero llegue a pensar que no podríamos, como Jo y Fred, pero después fue lo de Rosel y bueno – suspire.
-Catnip, eso fue muy arriesgado, ese imbécil tendrá que pagar también por eso – Gale cambio su actitud.
-Vamos, pero si ya está detenido, ¿no es así?- en ese momento la bebé se movió, no sé si coincidió con el escalofrió que me recorrió, así que fue una extraña sensación.
-Claro, pero a lo que me refiero es que le pueden dar más años, porque… bueno el sínico me dijo que tendría buena conducta y saldría pronto, pero aquí – Gale señalo mi vientre - ya atento contra una vida – él sonrío maliciosamente.
-Gale yo ya no quiero saber nada de eso, es algo desagradable y creo que eso va preocupar a Peeta, estamos tratando de olvidar eso otro desafortunado episodio –
-Pero… -
-Por favor, has lo que tengas que hacer, pero ya no queremos estar involucrados –
-Es que el tipo tiene que refundirse Katniss –
-¿Quién tiene que refundirse? – Peeta se veía intrigado, seguido por Johanna y Daniel en la puerta principal.
-Hola Mellark, primero que nada felicidades – Gale hizo como si señalara mi vientre nuevamente.
-Gracias, verdad que es genial – Peeta me abrazo protectoramente.
-Hola Gale, ¿Cómo estás? – Esta vez Johanna saludo.
-Que hay Jo, yo muy bien, viendo algo que no creí posible, menos después de tantos años –
-Estamos igual, también fue un impacto para mí, saluda a Gale bebé – Johanna levanto a Daniel para sentarlo sobre la mesa, mientras que el pequeño agito sus manitas y se refugió con su madre.
-Pero de quien hablaban – Peeta de inmediato se puso serio – bueno creo saber de quién – murmuro.
-Le digo a Kat que necesitan meter otra demanda contra Rosel –
-¿Qué, por qué? – pregunto Peeta molesto.
-No me digas que no procedió – Jo contesto alterada.
-No, tranquilos, lo que sucede es que pues él ataco a Katniss ya estando embarazada y su bebé estuvo en riesgo, sería un cargo más, por atentar contra una vida, aunque sin saberlo, así no saldrá nunca, porque sería muchos años, ni su buena conducta lograra que salga –
-Pero yo ya no quiero saber nada de eso, quiero que nos dejen vivir tranquilos, no quiero arriesgarme a tener de frente a este tipo de nuevo – empecé a respirar muy rápido.
-Hey, hey bonita, calma – Peeta froto mi vientre – no te alteres, no volverás a ver a ese tipo –
-Peeta sabes que eso no se puede quedar así, yo sé lo que es perder un bebé, no solo una vez, si no varias –Gale estaba muy serio y de alguna manera se vio una tristeza en su rostro.
-Pero ¿tú crees qué eso procedería? – pregunto Jo.
-Aparte fue algo que afortunadamente no paso, mi bebita está bien, creciendo sin problemas -
-Eso alteraría más – Jo nos veía – Gale averigua si procedería, ya que sepas bien tomamos el tema, por lo mientras no alteremos a Kat – me sentí muy agradecida con Jo, suficiente tenía con todo lo que iba sintiendo con mi embarazo y aparte tener que lidiar con ese asunto de Rosel, sería terrible.
-Tienes razón, averiguare, aparte esta llamada era para saber cómo estabas, disculpa Catnip, no quería alterarte, me da gusto verte bien y saber que te estás dando la oportunidad de una de las mejores experiencias del mundo –
-Gracias… - fui interrumpida por un pequeño alboroto al otro lado, al parecer Cami y Liraz habían llegado, puesto que Gale desapareció de la pantalla; cuando reapareció llevaba a la pequeña en brazos que veía curiosa la pantalla.
Esa tarde estuvimos un buen rato platicando de muchas cosas, Cami dándonos consejos y diciendo su experiencia con la pequeña Liraz, Daniel también intervino mucho, preguntado mucho a Lir, era una novedad para ambos estar viendo a otro niño al lado de la pantalla, regularmente eran con adultos la interacción de este tipo. A pesar del episodio de Rosel, fue una agradable llamada, llena de risas y burlas por mi apariencia o diciéndonos a Peeta y a mí que si de por si no dormíamos que ahora sería peor, por dos aspectos, uno porque en un principio los bebés despiertan a cada rato para comer y segundo, porque una vez que tienes un hijo no descansas igual por estar al pendiente de ellos.
N/A: Ternuritas, jajajaj en lo personal me esta gustando mucho escribir estos capítulos, mas por lo que esta pasando en vida estos días, es genial, les confieso que la pensé mucho para hacer este fic, porque era una situación muy contrastante, debido a que ella accede pero con muchas dudas y miedos, así que es algo difícil de expresar, porque también esta la felicidad y todas las sensaciones que va pasando en su cuerpo y también en su corazón. En fin, creo que ahí la llevamos con el fic, o no se que opinen ustedes. Saludos y felices vacaciones.
