Uffff, sorry pero aquí estamos, mas vale tarde que nunca, fue un capitulo extraño, no me maten jajajja. Por otro lado muchas gracias por sus comentarios, de verdad me hacen el día, también gracias por seguir mis historias y haber llegado hasta este punto. S.


Capítulo 22

Al regresar a nuestras casa de nuestra cita para tomar algo de desayunar, decidí que podía plantearle a Peeta mis argumentos, tanto para dos nombres como para que escogiera el que más me había gustado a mí.

-Oye, tengo algo importante que decirte – comente mientras Peeta me servía un poco de té.

-Dime – él se veía ausente, al parecer los nervios ahora lo estaban tomando a él, puesto que Paul nos dijo que ya tuviéramos lista la maleta, por cualquier cosa, que no nos tomaran las prisas cuando sucediera el alumbramiento.

-Es con respecto al nombre de nuestra niña –

-mmm, no crees que es algo temprano para eso –

-Por eso, quiero que pienses lo que te voy a proponer para ver si en la noche llegamos a un acuerdo –

-A ver ¿qué te traes entre manos? – Esta vez me vio muy atento – desde anoche sospechaba algo, vamos suéltalo bonita –

-Bueno creo que lo mejor es que sean dos nombres, uno tú y uno yo –

-Si eso lo dejaste claro anoche-

-Pero tu hiciste que me inspirara en el nombre de nuestra hija, yo lo que propongo es ninguno de los dos proteste con el nombre que escoge el otro, es respetar esa decisión –

-Kat pero si suena espantoso como Peka – no pude evitar reír.

-Lo sé, por eso te voy a dar mi nombre para que busque uno de los tuyos que mejor combinen, así te ayudare a decidirte por todos los que has propuesto –

-No lo sé, creo que me estas orillando – Contesto mientras se sentaba a mi lado para desayunar.

-Bueno es una propuesta, y la verdad es que es la más viable, para que tenga un nombre que tú pensaste y otro que yo pensé – me encogí de hombros.

-A ver y tu cual nombre pensaste entonces – Él puso toda su atención en mí.

-Bueno, pues…- dude, pero después de todo lo que había investigado, esto tenía que funcionar con mis argumentos – cuando me diste esos dientes de león, a sabiendas que tiene un fuerte significado entre nosotros, en especial para mí, porque eso eres tú, mi diente de león, mi sol propio – a pesar de que varias veces le había explicado lo que él y esa planta habían hecho en el pasado, ambos nos sonrojamos levemente – pues creo que sería buena idea nombrar a nuestra hija con algo que tuviera que ver con eso, tanto tu como yo hemos estado buscando nombres de plantas, para seguir la tradición de mi padre –

-Si pero ¿diente de león? Si fuera niño tal vez León, pero…-

-Espera – lo interrumpí – también pensé lo mismo de cómo adaptar el nombre, así que estuve investigando un poco acerca de esa planta, viendo algo que pudiera ser relacionado con un nombre, claro que sonará bonito, no solo por ser diente de león iba a ser escogido a la deriva -

-ok – Peeta se veía algo desconfiado.

-Así que vi como era nombrada la planta anteriormente y la forma científica y todo eso, la cual es Taraxacum –

-¿Qué? – Peeta hizo una cara de horror, al parecer mis argumentos no le gustaban para nada.

-Oye, déjame terminar- replique.

-Pero Kat, es que eso no se oye muy bien, prefiero el de Phal en todo caso –

-Es que, no es que sea tal cual ese, cuando yo lo busque y me di cuenta que no era muy lindo o no se escuchaba tan bien como Primrose o Katsura, intente buscar algo más, y cada vez me convencí que el diente de león tenían muchos significados, fue la salvación en su momento para Prim y para mí, la hierba es curativa, también es llamada panadera que es tu oficio al final de cuentas –

-Pero –

-Déjame terminar – le puse un dedo en la boca – como te decía no suena muy bien, es agresivo, así que busque algo derivado y me gusto Taraxa – trate de ver si su expresión me decía lo que opinaba, porque repentinamente se quedó callado, analizando todo lo que había dicho – ¿qué opinas? – me sentía mal al ver su reacción, era extraño que Peeta estuviera tan callado.

-Bueno, pues si ves el trasfondo de todo es un lindo nombre, por su significado, me gusta, pero lo siento algo agresivo, pero nuestra bebé es fuerte, alegre como el color de los dientes de león y bueno para ambos tienen mucho que ver con la esperanza –

-Así como también tiene que ver mucho con su papá – sonreí por tener a mi diente de león meditando mi propuesta – te lo dejo de tarea, piénsalo y ve que nombre de los tuyos podría hacer que suene completamente bien, esperemos esta noche ya tener al fin el nombre –

-¿Puedo comentarlo con los chicos? –

-Mmmm, no me gustaría que nada influyera en tu decisión – me encogí de hombros.

-Bien, me tendrás muy distraído toda el día señora – Peeta beso mi cabeza, dándome más tranquilidad de mi propuesta, solo esperaba que el nombre que él eligiera en verdad hiciera empatía con el que yo había seleccionado.

Ese día estuve con él en la panadería, trabajando en unas galletas y distrayendo a Casie a cada instante con mis preguntas con respecto a la bebé y también como era que se sintió cuando era el momento de dar a luz. Esa platica me dejo algo intranquila, así que llegando a casa le hable a mi madre para ver si ya tenía fecha exacta para venir al distrito, sobre todo porque Paul dijo que íbamos muy bien en tiempo, así que nuestra bebé iba muy bien en todo, incluso Paul me dijo que nos veíamos en 10 días para ir monitoreando la posición de la bebé, porque en este momento aún estaba atravesada, pero él creía que en cualquier momento se acomodaría para que fuera parto natural y evitar la cesaría.

Mi madre me dijo que su compañera aún estaba de incapacidad, provocando que ella no pudiera tener una fecha exacta para su llegada, de hecho ya estaba contemplando la posibilidad de viajar en aerodeslizador, aunque eso le encarecería el boleto del viaje, yo le dije que en eso le ayudábamos nosotros, para que viajara más tranquila y fuera más rápido, pero ella se reusaba, por lo que cuando llego Peeta le plantee la situación.

-No te preocupes bonita, mañana voy a comprarle el boleto, para que no tenga pretexto –

-Gracias, pero eso no… - sabía que nuestra economía estaba bien, aunque últimamente habíamos tenido muchos gastos con lo de la cuna, estudios y demás cosas – ¿no afecta a nuestra economía? –

-Claro que no, aparte nosotros no viajamos, podemos darnos ese lujo, bueno dárselo a tu madre – sonrió y nos abrazó.

-Muchas gracias, eso me deja más tranquila para que mi madre este aquí lo antes posible –

-A mí también, es más el boleto estará abierto en fecha para que en cuanto ella pueda salir del distrito tome ese aerodeslizador, no quiero que la bebé vaya a nacer y ella no esté aquí –

-Oye pero tú… ¿vas estar en la sala de partos? ¿Verdad? – empezaba a ponerme ansiosa por todo eso.

-Por supuesto, no me perdería el nacimiento de mi hija por nada del mundo, recuerda Kat, yo siempre estaré contigo, con ustedes –

Yo solo sonreí, tratando de encontrar tranquilidad en sus palabras, pero tanto él como yo, empezábamos a dejar que los nervios nos ganaran.

Peeta accedió al nombre que le sugerí, así que decidimos decirle a todos el nombre, para ver si de esta forma se referían a ella ya por su nombre, aunque fue en vano, debido a todos se habían acostumbrado a llamarla bizcochito, pero aun así Peeta y yo les recalcábamos su nombre cada que la mencionaban, intentando por todos los medios que ese apodo no se le quedara.

En nuestra siguiente cita, tanto Peeta como yo salimos muy intranquilos, porque Paul nos dijo que la bebé ya estaba lista, que se había acomodado y era poco probable que se moviera, que el nacimiento se podía dar en las próximas dos semanas.

Peeta estaba tan nervioso que no me dejaba ni un segundo sola, a cada instante me preguntaba si no me sentía mal o si sentía algo extraño. Lo más terrible fue en las noches, donde medio alcanzaba a dormitar, pero por lo mismo que me movía mucho, él me preguntaba frecuentemente si estaba bien, yo sentía que en cualquier momento podía salir corriendo para la clínica aunque no fuera tiempo aun, haciendo que ambos nos sintiéramos muy nerviosos, ansiosos y a la vez expectantes.

Para mi esposo fue difícil dejarme un día con Effie y Johanna en casa, debido a que yo me cansaba muy rápido, la bebé seguía creciendo a pesar del poco espacio, y Alex necesitaba que fuera a la panadería con urgencia para solucionar cierto contratiempo, ellas le aseguraron que no pasaría nada y que eran suficientemente capaces de atender cualquier situación que se presentase, aunque confiaba en ellas, yo no me sentía del todo tranquila, pero no dije nada para no herir susceptibilidades.

Cuando Peeta regreso me percate que se cuchichiaba con Johanna que también se vio molesta y algo… afligida, pregunte qué era lo que pasaba y ambos dijeron que todo estaba bien y dejaron de hablar.

-¿todo bien? – Peeta me beso la cabeza.

-Sí, pero ¿Por qué Alex te hablo? – yo lo mire fijamente mientras formulaba la pregunta para ver si había alguna reacción por su parte.

-Es que por error cambio unos ingredientes, así que prefirió hablarme para ver que hacía, también vimos lo del pedido de suministros que vienen atrasado y los roles de cómo trabajaran ahora que Taraxa nazca –

-Entiendo, supongo que… quedo todo solucionado –

-Vamos Katniss tú no tienes por qué preocuparte por esas cosas, es más Alex debería de ser suficientemente capaz de solucionarlo todo – Effie nos servía el té.

-Todo está bien, solo que él vendrá después del cierre para que terminemos los horarios y no abusar mucho de ellos, ver la forma correcta –

-Pues sería contratar alguien más – afirmo Jo.

-Pero es provisional – alego Peeta.

-Pues ya veremos, porque en cuanto bizcochito este aquí, no querrás salir para nada – alego nuestra amiga.

-Pero va llegar el momento que todos retomaremos nuestras rutinas – conteste, aun meditando lo que tanto habíamos platicado Peeta y yo sobre dejar el trabajo, de hecho en la última visita de Tiffany se lo plante, ver la posibilidad de que me dejara menos grupos o solo dar lecciones de arco y atletismo. Ella dijo que estudiaría la situación y que esperaría a que yo estuviera ya más tranquila y adaptada a la llegada de mí bebita.

-Pues sí, tal vez sería contratar alguien por el verano –

-Sí, eso me gusta, porque si no mi Fred estará ahí metido muchos días, no tendrá descanso –

-Yo puedo ayudarles a conseguir a alguien, se de una chica que dejo la fábrica, le diré a Haymitch que la contacte con ustedes – Effie como siempre se veía despreocupada.

-¿Una chica? ¿Qué tan chica? – El radar celoso de Johanna se prendió – porque si te refieres a Suny, no creo que sea una buena chica para la cafetería, término saliendo de la fábrica por su irregularidad –

-No, esa niña… bueno – Effie negó con la cabeza – yo me refiero a Arely, ella tiene responsabilidades como aquel chiquillo, un empleo de medio tiempo como el que tenía en la fábrica le iría mejor –

-El problema que sería provisional – Alego Peeta que discretamente era la segunda vez que se asomaba por la ventana.

-A parte se supone que ella iba a ir tras la búsqueda del padre de su hijo, bueno al menos eso nos dijo cuándo dejo el trabajo -comento Johanna.

-He pensado en Lucy, antes de que se vaya, podría tomar ese empleo de medio tiempo – Peeta se veía nervioso.

-Buena idea – dijimos Johanna y yo al mismo tiempo.

-No lo sé – Effie movió la cabeza negativamente - esa chica está muy entusiasmada con su ida al distrito 3, no creo que quiera pasar el verano trabajando –

-Claro que sí, ella siempre ha sido muy trabajadora, aparte el dinero le vendría muy bien, tanto a ella como a su Abuela – la defendí.

-Regreso en un momento, es hora de ir por Daniel – Johanna le lanzo una mirada rara a Peeta, mientras que el acento levemente.

-¿Peeta qué pasa? – le dije cuando ella cerró la puerta.

-Nada bonita ¿Por qué lo dices? –

-Estas muy extraño, siento que no me estás diciendo algo –

-Todo está bien, no tienes de que preocuparte, solo estoy pensativo por las cosas de la panadería –

-Ambos deben relajarse – Effie se paseó por la sala con su singular movimiento de cabeza – aparte tu madre ya dijo que pasado mañana vendría en camino, por lo que estará aquí a más tardar el miércoles –

Eso fue un descanso para nosotros, el que ella nos hablara para decirnos que pronto estaría en el distrito nos tranquilizó, aunque llevaba todos los días hablando con nuestra pequeña para que no fuera a nacer, que esperara mínimo a que su abuela estuviera aquí.

-Sí, Effie tiene razón Kat, debes estar tranquila, para que cualquier cosa que sientas pues estemos seguros de que es, no quiero que te alteres –

-Pero si me ocultas cosas, no voy estar tranquila – sabía que él me estaba ocultando algo, que paso algo cuando salió a la panadería, incluso ese murmuro con Johanna me decía que algo no iba bien.

-Oh bonita, claro que no –

-Te conozco Mellark – replique.

Antes de que pudiera decirme algo, alguien toco a la puerta – veré quien es – dijo Effie.

-No, no, yo iré Effie, no te molestes – Peeta se apresuró a la entrada, era como si no quisiera que nadie abriera esa puerta.

Lamentablemente mi estado me impedía moverme con facilidad, así que tarde un poco en levantarme de sillón, para ver qué era lo que estaba ocurriendo.

-Qué extraño – murmuro Effie.

-Vamos ayúdame para ver que está pasando Effie, ellos nos ocultan algo – trate de ir por esa vía, tratarla de hacer mi cómplice para que me ayudara con esto, necesitaba una aliada y que mejor que ella y su curiosidad.

-No, mejor retírese – Peeta hablaba en voz baja pero se le escuchaba molesto.

Alcance a escuchar que alguien hablaba al otro lado de la puerta, pero no distinguía lo que decía, más porque Peeta mantenía la puerta a raya, es decir, con trabajos se veía la mitad de su rostro hacia el exterior, estaba bien plantado, como esperando a darle un portazo en cualquier momento para asegurar la puerta.

-no quiero ser descortés, pero tengo cosas que hacer, váyase – Mi esposo cerró la puerta y paso el seguro.

-¿Qué pasa? – me afligí, él solo pego un respingo, como si no esperara verme ahí parada.

-Oh Kat, ven vamos arriba – susurro mientras me tomaba del codo para guiarme a la planta alta.

-Peeta pero…-

-Chsss – él interrumpió a Effie, indicándole que no dijera nada y que nos siguiera.

-¿Qué está pasando? – comente cuando estuvimos en la planta alta.

-Si, esto ha sido muy extraño ¿Quién era? – complemento Effie.

-No quería preocuparte, pero… - Peeta me tomo por los hombros – cuando fui a la panadería Samuel fue a verme y me dijo que hoy había llegado un tipo algo sospechoso con mucho equipaje, así que Jeyson lo siguió en el transcurso del día, se alojó en la pensión de la señora Gray y empezó por el quemador – Peeta volteo a ver a Effie, tratando de ver, supongo, su reacción a su relato – resulto que empezó a preguntar por el encargado de la fábrica y quien era el alcalde, cosas así, hasta que después de entablar un rato conversación, pregunto por la panadería, aquí lo sospechoso es que después de preguntar eso, también pregunto por la escuela –

-Estaba buscando nuestros centros de trabajo – susurre.

-Pero… ¿Quién es? – Dijo impaciente Effie – no creo que tenga nada de malo, la gente que llega al distrito regularmente pregunta por los diversos lugares –

-Sí, pero después Jeyson lo vio rondar la panadería y después la escuela a la hora de la salida de los niños, incluso se acercó a Tiffany para preguntar dados generales, al menos eso me dijo ella –

-O sea que cuando saliste fue porque te avisaron e investigaste – dije molesta porque en un principio me dejo fuera del asunto.

- No, fui porque de verdad tenían un problema en la panadería, ahí Jeyson me explico todo y coincidió que Tiffany fue, Kat no quiero que te alteres, pero lo más probable es que ese tipo venga de parte de Plutarch, ha sido discreto y no ha preguntado por nosotros –

-Oh vamos chicos nos tienen porque ponerse así, es obvio que Plutarch quiera la exclusiva de la bebé –

-Te prohíbo hablar de mi hija con cualquiera – le dije molesta Effie.

-Pero –

-Hey tranquilas, Effie, así como fue nuestra boda, también queremos que sea el nacimiento de nuestra hija, no queremos que los medios o cualquier otro intervenga, sabes cómo pensamos al respecto, por favor respeta eso, te lo pido como amigo – Esta vez Peeta tomo de las manos a Effie, para hacerle entender que no queríamos gran alboroto, que no queríamos que nuestra vida volviera a la luz, meno después de que nos dejaron tranquilos tantos años.

-Entiendo, saben que pueden confiar en mí, solo no se alteren eso le hace mal a Taraxa –

-Gracias – contestó Peeta.

-Pero ¿qué te dijo? Hace un momento –

-Hace un momento no fue él, sino la señora Gray, supongo que él nos quiere sacar de casa, vino con un argumento absurdo de visitarte y ver si la podías acompañar a casa, hablo tan rápido que se me hizo sospechoso –

-Pero porque ella habrá hecho eso –

-No lo sé Kat, pero lo mejor es que estemos en casa tranquilos, Johanna salió a ver que sucedía –

-Peeta no puede ser posible que otra vez estemos en lo mismo, esto es frustrante –

-Bonita, lo sé –

-De verdad me gustaría intérnanos en el bosque y que nadie más nos moleste, que vuelvan a seguirnos, esto es tan repetitivo que estoy harta –

Cuando Johanna regreso, con Fred y Daniel a un lado, nos explicó que no había duda de que esa persona venia del capitolio, ella con sus métodos había hecho hablar a la señora Gray, quien le confesó que cuando vino a casa fue porque el tipo este estaba entre los arbustos, esperando tener una toma de Peeta y mía, para poder dar la noticia de que Katniss Everdeen estaba embarazada. Johanna fue muy astuta y enfrento al tipo, diciendo que necesitaba ver su permiso para estar grabando hacia nuestras casas, también de cuáles eran los motivos de su reportaje y sobre todo, cuanto tiempo iba estar aquí.

El hombre no contesto mucho, solo le dijo que ella no tenía derecho a cuestionarla, que no era ninguna autoridad para impedir su trabajo, pero conociendo a Jo, no se dejó intimidar y le dijo que qué sabia él, ella era encargada de las cuestiones legales del distrito y estaba prohibido hacer videos y entrevistas sin autorización, le volvió a exigir los papeles y le dijo que si no los tenía era hora de que se marchase, antes de que lo llevaran al palacio de justicia y pasara la noche ahí.

Me sentí muy agradecida con ella, porque al parecer el hombre dejo de estar merodeando, dándole tiempo a ella para ir hablar con Fhilip y advertirle que tenía que sacarlo del distrito, a lo que ella recomendó es que permaneciéramos en casa y vería que podía hacer para evitar que ese hombre nos importunara.

Así que los siguientes dos días tanto Peeta como yo no salimos de casa, esperando a que ese hombre se fuera, lo preocupante era que mi madre estaba por llegar, así que era necesario que Peeta al menos saliera de la casa para recibirla.

Justo cuando él estaba por salir, llego Fhilip para informarnos que el hombre había sido regresado al capitolio con todas sus cosas, a excepción de un cuaderno donde apunto testimonios de algunas personas del distrito y la cinta que tenía una de sus cámaras. Ella nos dijo que había hablado con Gale para que moviera cables e impidiera que le dieran permiso de regresar; Gale más tarde nos informó que nadie, absolutamente nadie, tenía derecho a filmar en el distrito hasta que no viniera una orden especial del presidente en curso de Panem, del alcalde del distrito y juez encargado del área. Esto nos dejó mucho más tranquilos, al grado de poder ir a recoger a mi madre cuando el aerodeslizador aterrizo en el distrito.


N/A: UPS, La verdad tenia mucho miedo de subir este capi, no se cuales serán sus reacciones por el nombre, pero fue lo que mas me gusto, como lo explica Katniss y bueno también con respecto a lo la persona del capitolio se que sonó muy repetitivo, pero en verdad es algo que me imagino así, debido a que no creo que los dejaran vivir muy tranquilos después de marcar semejante cosa en la historia de Panem, pero en fin, no olviden que espero sus comentarios y mil disculpas por la tardanza, pero pasaron varias cosas en la chamba y también fue el cumple de mi mamá. Saludos y cuídense.