Holaaaa! Pues bien, aquí traigo otro capitulo, les he de confesar algo, este capí esta listo desde el martes, pero por cuestión de tiempos no pude subirlo, es increíble, pero al fin me hice un espacio y aquí esta, espero que los disfruten, no olviden comentar. Muchas gracias por leer y hacer que esto funcione. Saludos a todas y todos.


Capítulo 28

La primera vez que Tara me escucho cantar, fue un día que estábamos solas, ella estaba algo intranquila, no sabía muy bien que le pasaba, pero llevaba rato arrullándola para dormir y no lo conseguía; sin darme cuenta empecé a cantarle dulce melodía* cuando me le quede viendo fijamente a sus azules ojos, pero la canción fue más lenta y en un tono tranquilo, ella de inmediato fijo su vista en mí, supongo que tratando de asimilar el sonido que salía. Después de ir casi a la mitad de la canción me di cuenta que necesitaba algo más tranquilo, que debía de cantarle algo más… arrullador.

-No quieres dormir nena, quieres que cante algo más relajante – al dejar de cantar Tara se empujó para tratar de levantarse, ella prefería estar viendo a su alrededor, no se lo permití y empecé a cantar nuevamente, una canción de cuna, aquella que mi padre nos cantaba para precisamente calmarnos o llevarnos a dormir.

Cuando la canción iba apenas a llegar a la mitad, ella cerraba sus ojos, dejándose llevar por el sueño y la melodía tranquila que la relajo finalmente.

-Vaya, que bonita canción – susurro Peeta desde la puerta. Yo solo le sonreí y seguí cantando mientras ponía a Tara en la cuna, esperando que no se despertara y volviera a estar incomoda.

-Listo – dije en voz muy baja, después de terminar la canción para afianzar el sueño de mi hija.

-Esa canción… -

-Mi padre me la enseño, me la cantaba a mí y a mi hermana, no recordaba muy bien la letra, pero en cuanto empecé a cantar fluyo – me encogí de hombros.

-Es muy bonita, como todo lo que cantas tu – Peeta me tomo por la cintura para atraerme hacia él – me preguntaba cuando le cantarías – se veía que él estaba muy contento por la situación.

-Ella estaba muy inquieta y de repente empecé a cantarle, no puedo creer que eso la tranquilizara –

-Bonita sabes que tu canto es hermoso y a cualquiera tranquiliza – Besó mi nariz.

-¿Cómo está todo por la panadería? – hoy solo me había dado tiempo de pasar por Tara ahí cuando salí de trabajar, no había ni saludado a los chicos, ya que ella estaba muy molesta por el pañal sucio, pero ese era el único día que pasaba yo ahí por ella debido a los tiempos, así que no teníamos su pañalera lista.

-Todo normal, bueno Casie y Alex al parecer esta enojados, ella no le habla –

-¿Qué? ¿Pero por qué? – conteste sorprendida.

-No lo sé, no he querido preguntar, Alex ha estado muy callado, no me cuenta nada y pregunte a Steven si sabía algo y dice que no, solo noto que están molestos uno con el otro –

-No será por Lana – La chica estaba insistiendo en querer salir a estudiar, decía que no quería quedarse de ayudante por siempre en la panadería, pero Casie tenía miedo de no volverla a ver, así que podía ser un detonante para que hubiera disgusto, incluso por cuestiones monetarias.

-Ella ha estado también callada, pero le habla muy bien a las dos, incluso siempre está atenta a los niños, como que está cuidando de que no se percaten de que sus padres están enojados –

-Pues… veré si mañana invito a Casie un rato, tal vez necesite hablar con alguien –

-A veces los siento agotados, no sé si sea por cuestiones de trabajo que las cosas están tensas entre ellos, últimamente hemos tenido más ventas – Peeta me abrazó con fuerza.

-Eso es bueno, pero tal vez lo que necesitan son vacaciones –

-Mientras no sean vacaciones de uno del otro – reímos por la bajo.

Resulto que nuestros amigos estaban enojados por la situación de que Casie no quería que Lana se fuera, porque los gastos serían mayores y aparte sentía que en vez de irse a estudiar, se descarriara, mientras que Alex le decía que era tiempo de que la dejara crecer, que ella necesitaba cometer sus errores y también empezar a madurar; y como cereza del pastel estaba que Jill seguía molestando a Alex, a cada rato iba a buscarlo y le hacia la plática.

-Esa mujer se volvió un fastidio desde que Jonh la dejó – Agrego Casie con lágrimas.

-Casie, todos sabemos que Jill es una buscona, pero también debes de estar muy consciente que Alex te quiere, eres la madre de sus hijos – Le dijo Johanna.

-Pero es que… ¿Por qué le sigue el juego? – dijo molesta.

-No creo que sea eso, ponte a ver que cuando lo busca es en la panadería, él tiene que atender su negocio, está en ese papel, no creo que este interesado en ella – agregue.

-Es que… no estoy tan segura que sea solo en la panadería cuando lo busca – Ella agacho la cabeza, verla así me hizo sentir muy molesta con Alex, como era posible que le estuviera haciendo eso, ella siempre había sido incondicional de él, lo amaba y el que él se estuviera prestando a las tonterías de Jill me descolocaban mucho.

-¿a qué te refieres? – Johanna estaba a punto de salir para golpear seguramente a Alex.

-Karla, la mamá de una compañera de Alexa me dijo que tuviera cuidado con Alex y Jill, que los había visto en el quemador, dijo que…- ella tomo aire – que no dejara que me vieran la cara –

-ah esos dos – dijo Johanna entre dientes.

-¿y qué dijo Alex? – Ambas voltearon a verme como si hubiera dicho algún disparate -¿Qué? Dime que si le preguntaste, porque desde ahí estamos mal –

-Katniss como le va preguntar, lo pondría sobre alerta – replico Johanna.

-Pero… se supone que son pareja y lo suficientemente maduros para hablar, no es posible que te dejes llevar por habladurías, no he de negar que esa Jill es, digamos que especial –

-¿Especial? – Johanna me vio con cara de pocos amigos – es una zorra –

-bueno si, pero digo que también ¿Dónde quedo la confianza a tu esposo? –

-Es que… no sé qué decir, me siento como una adolecente tonta, les juro que no puedo ver a esa mujer –

-Habla con Alex, es lo mejor, dile que no es por él, que es ella la que te causa desconfianza – fue lo único que pude decirle.

-Tienes razón, pero también no tenemos tiempo, esta lo de Lana, los chicos creciendo, la panadería creciendo y luego que llevamos un par de semanas sin hablarnos –

-Prepara algo especial, nosotras te ayudamos – dijo Jo entusiasmada.

Yo no pude escuchar los planes, porque Tara empezó a llorar en busca de atención, al parecer la hora de siesta había terminada y necesitaba que nuevamente el mundo girara a su alrededor.

-Pero también tenemos que hacer algo con esa Jill – decía Jo cuando regresaba con Tara.

-Es que entre más se da cuenta que te afecta, creo que lo hace más adrede, con más ganas – comento Casie.

-Cuando llego a buscar a Fred estuve a punto de arrastrarla –

-No hay que rebajarse, esa mujer está desesperada de atención, la haríamos feliz si le tomamos la mínima atención, es lo que busca – Dije sentándome a Tara en las piernas para que viera a nuestras visitas.

-El problema es que los hombres caen en su juego – Casie negaba con la cabeza – no sé qué le ven –

-¿a quién? – dijo Effie al entrar a la sala, no cabía duda de que había adoptado muchas mañas de Haymitch, al entrar como si estuviera en su casa y lo peor sigilosamente para enterarse de las cosas.

-A Jill ¿dinos Effie tú no has tenido problemas con ella? – Pregunto Jo al mismo tiempo que jugaba con Tara y una sonaja.

-No, para nada, yo no sé bien cuál es el problema que tengan, tiene cosas interesantes en su negocio –

-Pues sí, pero no pensarías lo mismo de ella si estuviera tras de Haymitch, aunque ¿cómo es que te fijaste en Haymitch? – Johanna siempre molestaba a Effie con esa pregunta.

-No sé si tú no te has dado cuenta, pero esa tipa busca mucho a los chicos, bueno me ha causado uno que otro problema últimamente con Alex – Casie volvió a bajar la cabeza.

-Oh cariño, pero Alex te adora, no creo que tenga ojos para ella, aparte sería algo absurdo, él está contigo, tienen sus propios hijos y esa mujer tiene que preocuparse por sus propios hijos, más al estar sola –

-Eso es lo peor, que al parecer quiere un padre para sus hijos – Johanna como siempre haciendo sus comentarios inoportunos.

-¿Qué? Esos niños tienen a su padre, y dudo que Alex sea tan estúpido para perder a su familia por una mujer que solo le traería problemas – alegue

-Katniss tiene razón – me apoyo Effie.

-Tienen razón, voy hablar con Alex, decirle como me siento y lo que andan diciendo por ahí –

-Bien, entonces debes traer a tus hijos y Lana a mi casa para que puedan hablar, no te preocupes yo los cuidare durante esa cena romántica – Johanna se vio más animada.

-Gracias –

-Oh siii – Effie se levantó y empezó a dar saltitos – que mejor que una cena especial, yo también te puedo ayudar, incluso ponerte un vestido hermoso –

-Gracias pero yo… -

-Nada, es más ese día tus hijos y Lana se quedan en casa para que ustedes puedan tener una noche de pasión, seguramente es lo que les hace falta –

-Johanna – Casie se sonrojo notoriamente.

-Katniss, ¿mañana podrás quedarte para terminar de armar el programa escolar? – Tiffany revisaba algunos exámenes mientras que yo ajustaba las cuerdas de los arcos que utilizaría en mi siguiente práctica.

-¿crees que sería mucho tiempo? –

-Pues un par de horas, si quieres trae a Tara para que estés más tranquila –

-Bien, es que mañana Peeta necesitará apoyo en la panadería, de hecho Effie y Haymitch estarán ahí para ayudarnos, porque Casie y Alex no estarán el resto de la tarde –

-No, entonces mejor lo programamos para pasado mañana, no quiero interrumpir ya tu plan –

-Muchas gracias Tiffany, has sido muy comprensiva, de verdad no sé cómo agradecerte –

-No digas eso, ustedes también me apoyaron con Tina, solo te pido que si me abras un espacio pasado mañana para ya no retrasar el programa que hay que enviar al capitolio –

-Claro cuenta con ello, aunque Peeta la traiga aquí, solo le daré de comer y te apuesto que nos dejara trabajar, es una bebita muy tranquila –

-Sí, se ve, porque al menos ustedes se han acomodado muy bien –

-La verdad es que Peeta se esfuerza mucho, hace todo lo posible porque estemos bien los tres, siempre atento a nuestras necesidades, también es una ventaja que sea el dueño de la panadería, eso nos da más libertad –

-qué bueno, me da gusto por ustedes –

Y era cierto estos últimos días me sentía muy afortunada, tener a Tara había sido un cambio radical en nuestra vida, pero era un cambio de bien, hacía que nuestra perspectiva de muchas cosas cambiaran, pero nos hacía más fuertes, al menos así me sentía yo. Cuando las pesadillas llegaban, tan solo cargarla me tranquilizaba mucho, me hacía encontrar la verdadera realidad, porque escuchar su llanto me hacía enfocarme en ella. Otro factor importante era que desde que nos enteramos de la existencia de Tara, Peeta no había tenido ninguna crisis, llevaba mucho tiempo sin dudar de la realidad, sin utilizar el real o no real.

Al día siguiente en la panadería finalmente Haymitch se atrevió a cargar a Taraxa, poniéndome más que nerviosa al ver lo inseguro que estaba él al tomarla en brazos.

-Ten cuidado con su cabeza – Peeta le pasaba a Tara con sumo cuidado.

-Está muy chiquita – dijo Haymitch – como rayos la bañan y visten con ese mini cuerpo –

-Oh Haymitch – río Effie.

-Pues uno se acostumbra, pero imagínate recién nacida, que está mucho más pequeña – le explico Peeta que no soltaba del todo la cabeza de nuestra bebé.

-no creo que el mameluco de oso le quede aun – el comentario de Haymitch me dio risa.

-Pues no, se lo compraste de 6 meses, falta poco no te preocupes, esta creatura ha ido dejando ropa muy rápido – le dije mejor enfocándome en los baguettes que estaba preparando para no tener lo nervios de punta al verlos.

-No, mejor tómala Peeta está muy inquieta – cuando Haymitch dijo eso, solté el aire que al parecer había retenido desde que la cargo.

-Tranquila, tu tesoro está bien – me dijo Effie por lo bajo, ayudándome con los baguettes.

-Vamos nena necesitamos que duermas un poco, tenemos algo de trabajo pequeña – Peeta empezó a mecerla.

-Deja termino con esto, dame cinco minutos y le daré un poco de leche para ver si logra conciliar un rato el sueño-

-Intenta cantando, ya vez que nos ha dado resultado –

-Oh Kat, ¿le has candando? Yo quiero oír – le lance ojos de pistola a mi esposo, porque no me gustaba que me escucharan cantar, solo lo hacía cuando practicaba con los chicos en la escuela o ahora con Tara, que se movía inquieta entre los brazos de Peeta, queriendo levantarse para observarnos.

-Peeta si no la levantas un poco va llorar – le alegue.

-Pero debe de dormir, ya se le está pasando, aparte durmió muy poco en la mañana –

-Peeta necesito tu ayuda – Fred entro, su voz estaba algo desesperada –oh sabía que esa bebé te quitaba el tiempo-

-Oye – dije molesta mientras me limpiaba las manos para cargar a mi hija.

-Lo siento bonita, esto es algo complicado –

-Vamos ve con ese… desesperado inútil – esta última palabra la susurre –hola nena, ven vamos a que duermas un rato, para que papi y mami trabajen –

Esa tarde al parecer Tara extraño su cuna, puesto que solo dormito un rato y estaba muy inquieta, Haymitch logro entretenerla un rato mientras estaba en su sillita con las sonajas y contándole según él como eran sus padres, diciendo que yo era una enojona y que su papá era un buen panadero que se la vivía preocupado porque yo estuviera bien a cada instante. Tara lo observaba muy atenta, como si entendiera cada palabra que ese hombre le decía, hasta que dijo que yo lo maltrataba mucho, que era una mala mujer con él; al parecer a mi hija no le agrado ese comentario porque extendió su manita y pellizco su cachete con sus pocas fuerzas, gritando emocionada por su lograr tocar a Haymitch que paro de hablar.

-ok, ok bizcochito no vuelvo hablar mal de tu mamá – dijo a duras penas Haymitch, Tara no lo soltaba, hasta que tanto Effie y yo estallamos en risas fue que se distrajo y lo soltó, volteando a vernos y riendo a nuestro parejo, emocionada por escucharnos.

-¿Por qué grito? – Peeta se asomó por la puerta -¿Qué pasa? –

-Amo a mi hija – le dije, mientras Haymitch se pasaba la mano por el cachete.


n/a:ahhh Amo a estos chicos jijiji, espero que les haya gustado, no olviden dejar comentarios, y les tengo sorpresa, si me tratan bien, el lunes les publico el siguiente capitulo, porque el fin de semana pasado pude trabajar con este y el otro capitulo, así que ya esta. Un saludo y que tengan excelente fin de semana. n.n