Ufffff, creí que no me daba tiempo, pero aquí esta que tengan buena semana. Gracias por leer y sobre todo por comentar.
Capítulo 30
-Oh Katniss, ahora entiendo porque Haymitch estaba tan molesto – Effie estaba muy… exaltada.
-¿de qué hablas? – contesto Jo sin quitar la sonrisa de su rostro.
-Es que se ve divina – chillo Effie mientras Tara la veía y le lanzaba trompetillas.
-De eso no hay duda, esta hermosa – Yo le tomaba una serie de fotografías a Tara que estaba sentada en la cama, rodeada por almohadas – no es así bebé –
-Ahora que la vea enloquecerá – dijo Effie.
-Espero que Peeta no tarde, se ve que Tara esta de humor el día de hoy - comento Jo.
-Si verdad mi amor, que estas contenta hoy porque estas estrenando – Tara me veía y movía sus manitas, era como si supiera que era el centro de atención en ese momento e hiciera su mejor esfuerzo para lucir perfecta en la cámara.
-Kat ¿Dónde están? – hablo Peeta desde la planta baja.
-Arriba, apresúrense – grito Effie.
-Creo que mejor le tomare un video – Tara abrió mucho los ojos cuando oyó gritar a Effie.
-¿Qué rayos? ¿Para qué tanto alboroto? – Haymitch entro algo agitado por la caminata desde la fábrica y el subir las escaleras -¡Oh! – dijo sorprendido al ver a Tara.
-Verdad que se ve hermosa – hablo Peeta detrás de él.
-Al fin, vaya, se ve… -Haymitch no continuo porque Tara se emocionó de ver a su papá y empezó agitar sus manos y dar grititos eufóricos. Nuestra hija nos tenía totalmente embobados a todos.
-Ahora entiendes porque era en este momento que se le debía poner – le dijo Jo a Haymitch.
-De hecho aún le queda un poco grande pero se le ve hermoso – dijo Peeta.
-No, es que la modelo es hermosa – agregue sin dejar de captar a nuestra hija que volteaba a vernos a todos.
-Sabía que le quedaría muy bien, esa pequeña osita se ve genial en ese mameluco – en la voz de Haymitch se escuchó orgullo.
Tara se había rehusado un poco cuando la estaba vistiendo con el mameluco que Haymitch tanto nos había alegado que no le habíamos puesto, hoy el día había amanecido totalmente nevado, así que decidí probar si el mameluco de oso le quedaba bien, ya que la protegería del fuerte frío, teniendo en cuenta que a cada rato se destapaba o no le gustaba tener las cobijas en la cabeza, siempre estaba de curiosa tratando de ver que era lo que pasaba a su alrededor.
-Tienes que ponérselo el día que llegue Gale y su familia – sugirió Effie.
La visita de Gale estaba siendo muy sonada en los últimos días, porque después de mucho tiempo, la familia completa pasaría un semana en el distrito, incluso sus sobrinos y cuñadas estarían por aquí, aunque Hazelle estaba un poco contrariada por el frio del distrito, pero era la única fecha que tenían todos libre para poder tomar vacaciones y visitarnos, incluso coincidirían unos días con mi madre, Annie y Finnick, que también estarían aquí por menos de 5 días, pero para mi mamá era importante venir aunque fuera pocos días, decía que valía la pena para vernos y también saludar a todos los Hawthorne.
-Definitivamente te sacaste un diez con ese regalo Haymitch – Jo ansiaba cargar a Tara desde que llego, pero al sentarla en la cama no quisimos moverla de ahí porque se veía hermosa y feliz – Daniel peleara mucho por cargarla, de vedad que sí, ya me lo imagino –
Tara empezó a estirar los brazos, señal de que quería ser cargada, por lo que también se inclinó hacia enfrente, puesto que ya se movía con mucha mayor facilidad, incluso su gateo era más ágil.
-¿puedo cargarla? – a todos nos sorprendió la petición de Haymitch, ya que no era habitual en él, le daba mucho temor nuestra hija, por lo pequeña decía.
-Claro, incluso para que les tomemos una foto, el autor del hermoso regalo – Peeta se acercó a él para animarlo a que él mismo la levantara de la cama.
-Hola preciosa, qué le cuentas al tío Haymitch – Aunque Haymitch no cargara a Tara, ella estaba muy familiarizada con él, así que no puso objeción al sentir sus brazos, solo se le quedo viendo y acto seguido, pego un gritito por sentirse en brazos.
-Volteen para la cámara – dije mientras Peeta se colocaba atrás de mí.
-Hey Tara mira a mami, aquí nena, hola – le dijo él. Ella fue una buena niña y volteo a vernos, regalándonos una hermosa sonrisa, junto con un Haymitch orgulloso y más seguro al cargarla.
-Oh voy a llorar, que hermoso – dijo Effie feliz, supongo porque era la primera vez que Haymitch no ponía resistencia a la cámara y nacía de él lo de cargar a Tara.
-Calla mujer y ven aquí, sal en la fotografía –
-Si Effie ponte junto a ellos, aprovechemos que ambos están de humor – me reí.
Todo mundo chuleaba a nuestra hija con su mameluco de oso, pidiendo cargarla o comérsela a besos como fue el caso de Sae, que al verla no dejo de besar sus mejillas hasta que ella protesto y me estiro los brazos para que fuera rescatada.
La casa se convirtió en un caos total con las visitas, con gente entrando y saliendo, niños corriendo y jugando, así como peleando con sus respectivas madres porque no salieran a la nieve sin la protección adecuada.
-Lo ves y no lo crees ¿no es así? – dijo Gale al ponerse a mi lado cuando observaba a Peeta con mi hija en brazos jugando a corretear a Liraz y Daniel por la sala.
-No, jamás me imagine algo así, nunca creí posible todo esto – Mi madre y el resto de las visitas estaban en el comedor contando todas las anécdotas posibles.
-Pero al final se logró, porque ambos sabíamos que muy en el fondo deseábamos un mejor lugar, sin juegos del hambre y dictadores – dijo mi amigo viendo a su niña correr tras de Peeta, que cargaba a Tara riendo por la emoción.
-Tu si te veías con hijos – le di un codazo.
-Si – dio un largo suspiro – pero también me imaginaba con hijos lejos de los juegos, creo que solo así me hubiera atrevido y al final mira sucedió –
-Así es, Lir esta enorme, se parece mucho a ti –
-Nos ha pedido un hermanito, pero Cami y yo no nos queremos arriesgar, fue difícil lograr que ella llegara, no creo que Cami pueda superar otra pérdida –
-Lo bueno que también tiene a sus primos – dije pensando en Prim y lo feliz que hubiera sido con Tara y un hijo propio.
-Sí, aparte faltan los de Posy, que tardarán, espero, porque tiene que terminar su carrera –
-Así es – respondí.
-Tara esta muy bonita, tiene de ambos, sus ojos son hermosos, y Daniel está ansioso por que camine, para hacer muchas travesuras, ella será muy feliz con tantos primos, aparte será la pequeña consentida de todos – En eso mi amigo tenía razón, aunque mi padre, Prim y mi madre no estaban aquí, nuestra bebé estaba rodeada de nuestros amigos, que ahora eran nuestra familia.
-creo que si será muy consentida por todos, pero en algún momento será desbancada, tal vez por otro hijo de Paul y Liz, no lo se – sonreí.
-Pero mientras sucede eso, de verdad que todo mundo la consentirá, mas si tiene el carácter de su padre, ya ves que Mellark era muy amiguero en la escuela, siempre estaba rodeado de personas, así que no dudo ni tantito que Tara estará así –
Me imagine a mi hija en la escuela, rodeada de tanto sus amigos como sus primos postizos, haciendo las travesuras que se le ocurrían, corriendo por todos lados y desquiciando a uno que otro adulto.
-Catnip, de verdad me alegra mucho que te dieras la oportunidad de ser mamá, tenía la certeza que serias una excelente mamá, que la amaras, cuidaras y harás todo lo posible porque ella esté bien –
-Gracias – me sentí abrumada por su comentario, pero al mismo tiempo me ayudaba a mis temores.
-Hey Kat – me dijo Peeta. Al girar Tara me estiraba los brazos, exigiendo mi atención, así que al ver la hora me di cuenta que ya era momento de darle algo de comer.
-Voy – me acerque a mi esposo y mi hija – ¿ya te cansaste nena? o más bien creo que es tu papá el que se cansó – dije sonriendo a Peeta que se veía agitado.
-Niss ¿Cuándo va caminar Tara para que Peeta no la cargue? – dijo Daniel jalando mi blusa para que le prestara atención.
-¿Niss? Así no te llamas – dijo la vocecita de Lir.
-Pero en la escuela, así me llaman desde hace mucho tiempo – conteste bajando a la altura de la pequeña -Es como a ti, todos de decimos Lir, en vez de Liraz, es de cariño –
-Mi papá te dice Catnip – sonrío viendo a su papá.
-Eso es, yo le digo así desde hace muchos años – Gale tomo a su hija en brazos provocando que está riera y gritara, mientras que mi hija abría mucho los ojos por el sonido viendo de su papá a mí para tratar de descubrir que era lo que había sido eso.
Hicimos una gran cena para celebrar el año nuevo, aprovechando que todos nuestros amigos estaban aquí, moviendo mesas y sillas para poder estar todos en casa de Johanna y Fred, cooperando todos con algo en abundancia y así no se le cargara la mano a una sola persona en la preparación, fue un momento muy agradable, dejándome con un excelente sabor de boca, viendo que las nuevas generaciones estarían más a menudo en situaciones como estas, en vez de situaciones de miedo, aflicción y desesperanza. Las risas no pararon y la emoción de estar juntos después de tanto tiempo fue constante durante la noche. Un momento muy emotivo fue cuando Haymtich nos dio unas palabras unos minutos antes del año nuevo, hablando abiertamente de su enfermedad y lo afortunado que se sentía de poder compartir esa cena y la llegada de un año nuevo con nosotros, dijo que era algo que nunca imagino, pero al mismo tiempo deseaba, mas porque la mayoría de los que estábamos ahí, a excepción de Gale, habíamos perdido a nuestros seres queridos en el camino, pero lo importante es que no habíamos perdido la esperanza, dijo que tal vez algunos de nosotros estuvimos a punto de, incluso tal vez la perdimos, pero afortunadamente la habíamos reencontrado durante los años que habían pasado, permitiendo dejar entrar en nuestros corazones a todos nuestros amigos para hacerlos nuestra familia. Cuando él hablaba veía de Effie a nosotros, es decir a Peeta y a mi, mientras que Tara dormía en brazos de su papá. Las lágrimas no se hicieron esperar, principalmente de mi madre, Casie y Effie, esta última se colgó del brazo de Haymitch y escondió el rostro para sollozar como un bebé. Todos brindamos con emoción al recibir el año nuevo por sus palabras y por el hecho de que pronto las visitas se irían, para retomar las rutinas y trabajos de cada quien.
A pesar de que fue poco el tiempo que estuvieron aquí las visitas, se sintió un vacío en la casa, aunado a eso de que Tara estaba durmiendo mucho, debido a que los días anteriores con tal de estar de brazo en brazo, riendo y jugando con los niños, dormía muy poco. Fue extraño que no se pusiera de malas por no estar durmiendo sus horas como era debido, así que estaba recuperando sus fuerzas, porque a como era de nerviosa le pregunte a Paul si estaba enferma, pero él la reviso y dijo que solo era un poco de agotamiento, conjuntado a que hacía frío en el distrito.
Las nevadas impedían que saliéramos de casa, no queríamos arriesgarla a estar en el calor de la panadería y después sacarla para ir a casa, así que ella y yo permanecíamos en casa mientras que Peeta salía a trabajar, nos sentíamos muy solas, pero por lo mismo que había fuertes nevadas, la panadería no permanecía mucho tiempo abierta, incluso un par de días terminamos encerrados los tres en casa porque la nieve paro al distrito, dejándonos practicar con Tara para que terminara de aprender a gatear, así que pasábamos gran parte del día en el piso con ella.
-Oh ¿Qué haces nena? – dije al entrar a la sala con su papilla.
-Me ha derrotado – contesto Peeta que estaba tumbado en el piso cual largo era mientras que Tara estaba sobre de él sonriendo.
-vaya, hoy se ira agotada, ha hecho mucho ejercicio –
-Y creo que nosotros también – respondió Peeta, intentando ponerse de pie para poder levantar a nuestra bebé que protesto al sentir que él se movía.
-creo que no quiere que te levantes –
-Pero tiene que comer y yo igual, empiezo a tener hambre –
-¿quieres papilla tú también? – la respuesta de mi esposo fue un gesto. Aun no comprendía porque la gente hacia gestos a la comida de bebé, finalmente contenía muchos alimentos que uno utilizaba para diferentes platillos.
-Suerte, yo prefiero un poco de carne, solida, con una buena guarnición –
-Ah no señor, tú le vas a dar la papilla, yo siempre soy la mala que le da las papillas especiales, mientras que tú la deleitas con frutas que le gustan, aparte tengo que terminar la cobija que le prometí Alexa para su muñeca, así que suerte para ti –
-Oh no- Peeta se dejó caer en el piso dramáticamente poniendo sus dedos índice y pulgar sobre sus ojos, mientras que Tara se acercó más a él y dejo caer un poco de baba sobre su rostro, yo no pude evitar carcajearme al verla, nuestra hija se veía tan inocente, riendo al escucharme y empezando a balbucear algo parecido a "ma" varias veces, como si le explicara a Peeta que yo reía.
N/A: www. daycarecolombia daycare /vp5731/ sp/ LES DEJO ESTA PÁGINA PARA QUE SE DEN UNA IDEA DEL MAMELUCO, ES UNA COSA HERMOSA JIJIJI, RECUERDEN QUITARLE LOS ESPACIOS PARA QUE PUEDAN ENTRAR A LA PAGINA. GRACIAS POR LEER.
