HOLAAAAAAAA! UFFF. Cuanto tiempo, mil disculpas por desaparecer tantos días, se que no hay escusas, pero me fue imposible escribir durante todo este tiempo, la verdad es que he estado en otras cosas, aparte que la inspiración no llega, espero esta semana poder retomar el rumbo y que me disculpen por la tardanza. Aquí les dejo el capitulo, no sin antes agradecer por seguir leyendo, por todos sus comentarios hermosos que saben que me hacen el día.


Capítulo 31

-Señor Mellark, es hora de abrir los ojos – le susurre a mi esposo al oído.

-Mmm no – fue lo único que dijo.

-Pero ya hemos despertado – continúe sobre su oído.

-Otro rato – dijo más dormido que nada.

-Sé que anoche dormiste hasta tarde por estar armando los horarios, pero tienes que ir a supervisar el pedido especial, esta vez no hay un Alex cerca –

-Bah- la vocecita de Tara se escuchaba, afortunadamente no había llorado pidiendo nuestra atención inmediata cuando despertó, al parecer su peluzo la mantenía entretenida.

-vamos – bese a Peeta para después sentarme y estirarme, viendo el desastre de juguetes y cosas de bebé por toda la habitación, hasta que un movimiento en la cuna llamo mi atención -¡Peeta! – Moví a mi esposo para que terminara de despertar – mira eso – él se movió rápido para ver qué era lo que pasaba, para poder ver a Tara ponerse de pie en la cuna, con ayuda de los barrotes, su cabeza ya sobresalía del barandal y nos sonreía.

-guau, nena – dijo Peeta sorprendido.

-cada día hace más cosas – dije poniéndome de pie.

-Ma – dijo ella.

Era cierto, ahora teníamos que tener mucho cuidado con las cosas que dejábamos a su alrededor, porque todo quería meterse a la boca, gateando por todos lados, de hecho el corral de la panadería no lo soportaba mucho por no tener el espacio suficiente para moverse, solo se quedaba ahí mientras dormía o se entretenía por lapsos muy pequeños.

-Bueno a sus ocho meses es de esperarse –

-Ma – Tara estiro los brazos en busca de que la sacara de la cuna, al hacerlo se fue hacia atrás, provocando que mi estómago diera un vuelco, pero al parecer el sentón no le importo porque cuando ya estaba cerca de ella se movía rápido para poder ponerse de pie nuevamente.

-Oh bonita estas creciendo muy rápido, no sé qué prisa lleva – dije

-sí, pero es una niña sana, crece normal –

Éramos afortunados, nuestra hija era una bebé muy sana, solo nos había sorprendido con sus dientes y con una gripa después de los fuertes fríos que habían azotado el distrito, pero fuera de eso iba creciendo bien, con sus piernas y brazos regordetes, sus cachetes inflados y moviéndose de acuerdo a su edad.

Con Tara el tiempo se nos iba mucho más rápido, al grado que la primer pintura que Peeta hizo de ella quedo terminada ya con sus facciones un poco diferentes, principalmente porque él la hacía en sus ratos libres, que eran muy escasos. Ella ya nos tenía perfectamente bien ubicados a todos, buscaba mucho Daniel y Thomas con la vista, moviendo sus piernitas con ganas de correr detrás de ellos, mientras que a Effie le daba la vuelta por alguna extraña razón. Al que le estiraba seguido los brazos era a Fred, que al final nos pedía que la cargáramos porque empezaba apretarle las mejillas o la nariz con fuerza.

Cuando Tara estaba por cumplir 10 meses nos llevamos una sorpresa al abrir la puerta de la casa y ver a Cressida ahí parada, con una sonrisa de oreja a oreja y el cabello extrañamente recogido con tintes blancos de la edad. Llevaba también lentes como Haymitch. Yo estuve a punto de azotarle la puerta en la cara, pero ella solo alzo las manos diciendo que esperáramos, que no traía ninguna cámara, que venía en son de visita social. Al final la dejamos pasar para poder platicar un rato; ella estaba fascinada con Tara, dijo que en el capitolio y los distritos corría el rumor de que en verdad habíamos sido padres, pero no se tenía la certeza de ello, así que por eso decidió visitarnos, pero nos recalcó que no tenía nada que ver con la noticia ni nada de eso, nos contó que ya tenía rato alejada de cuestiones de la televisión y todo ese ambiente, que no tuviéramos miedo de que más tarde viéramos algún programa de nosotros. Tara se resistió a su presencia, escondiendo todos los encantos que hacía con nuestros amigos y encubriendo su rostro en el pecho de Peeta.

-Creo que es como su madre, muy reservada – ella acaricio su cabello.

-No, espera a que entre en confianza – comente – se vuelve como su padre.

-Es extraño, siempre es muy social, es una pequeña traviesa inquieta, es raro verla así – agregó Peeta.

-Debe ser porque no está acostumbrada a mi presencia, aparte no creo que con toda la gente del distrito sea así de social como lo es con la gente que los rodea –

-Pues cuando está en la panadería les da muchas sonrisas a los clientes, pero cuando se acercan mucho esconde su rostro y se aferra a nosotros – Peeta intentaba cambiar de posición a Tara para que le diera la cara a Cressida.

-Es muy tranquila, solo esta… con papitis – reí, porque seguido buscaba a Peeta para que la cargara o sacara de la cuna.

-Es que es la nena de papá - Cressida intento tocar la mano de Tara, pero está la retiro protestando - se ven muy bien los tres, me alegra mucho que estén bien y que ahora tengan a esta preciosa criatura con ustedes, eso me dice que las experiencias horribles que pasaron quedaron en el pasado y lo han ido superando –

-No ha sido fácil pero estamos intentándolo – Comento Peeta.

-Hay cosas que no se olvidan, simplemente aprendemos a vivir con ellas – agregue.

-Me imagino, pero a pesar de todo lo están haciendo bien, su bebita está aquí, aunque llegue a pesar que no tendrían hijos, después de tanto tiempo – se encogió de hombros – supongo que tenían que asegurarse que todo marcharía bien –

-Si, aparte que… - Peeta volteo a verme como esperando aprobación de mi parte, así que solo le negué con la cabeza ligeramente, no quería que esta mujer se enterara de nuestros asuntos – es difícil, bajo nuestras circunstancias –

-¿Qué hay de ti? – le pregunte para cambiar el tema.

-Vivo en el capitolio, tengo unos gemelos de 8 años, al final me separe del padre que se retiró a vivir con otra mujer al distrito 4, ellos lo ven de vez en cuando y trabajo en una tienda de tecnología –

-¿Gemelos? – dije asombrada.

-Si, por eso tengo canas, esos chicos son tremendos – todos reímos – me costó un poco de trabajo embarazarme, pero como su papá insistió mucho, entramos en tratamiento, así que al final resulto que venían dos –

-¿Los has traído? – Pregunto mi esposo.

-No, precisamente están de vacaciones con su padre, así que aproveche – ella volteo a ver su reloj – creo que me tengo que ir, tomaré el siguiente tren al distrito 13, voy aprovechar para hacer unas ventas ahí –

-Vaya, entonces solo viniste de entrada por salida – dije algo desconcertada por su visita tan repentina y sobre todo rápida, dándome algo de desconfianza.

-Si, es que… bueno mi lado chismoso tenía que ver si los rumores eran ciertos, aparte que quería saludarlos y ver que estuvieran bien –

-Cressida te pedimos mucha discreción, de verdad que hemos estado muy bien así, ya nos enfrentamos a cámaras por mucho tiempo, nuestra hija debe crecer tranquila sin esa sombra – le dije.

-Claro, no se preocupen, solo quería saludarlos, de verdad que ya no tengo nada que ver con las cámaras, tiene mucho tiempo que no veo a Plutarch y tengan por seguro que no le voy a decir nada –

-Delly nos dijo que está tratando de conseguir el permiso para venir al distrito con su equipo – Peeta se había molestado mucho cuando Delly le dijo eso, incluso lo mantuvo oculto unos días, no me comento nada, hasta que al final decidió que era mejor prevenirme.

-Pues ojala que no lo obtenga, aparte los tiempos han cambiado, la gente aun habla de ustedes, pero ya es menos, hay otras cosas, así que la atención ya no la tienen ustedes, solo cuando se habla en las escuelas o alguien de vez en cuando se hace la pregunta de que era de ustedes, incluso de Johanna –

-La verdad es que si por nosotros fuera, hubiéramos salido del foco desde que regresamos al distrito – confesé.

-Me imagino, lamento haber sido parte de ese fastidio para ustedes –

Platicamos un rato más con ella, pero al final me sentí más tranquila al verla partir – no lo sé, siento que fue una visita extraña – le dije a Peeta mientras me dejaba en el campo de entrenamiento para tiro con arco.

-Tranquila bonita, solo quería saciar su curiosidad –

-Pero no crees que hubiera buscado a Johanna y Haymitch también, para saludar como dijo –

-Pues les preguntaremos, tal vez paso a verlos a ellos antes o puede que no los encontró, como están trabajando en la fábrica –

-Effie tal vez sepa algo, ojala pase más tarde a vernos a la panadería – me acerque a mi bebita para despedirme de ella.

-Quiero que estés tranquila, no creo que pase a mayores y no voy a encerrar a Tara, suficiente hemos estado encerrados nosotros por años, así que toma todo con calma y no te imagines cosas que no son –

-Ok, cuídense, los veo en un rato, adiós bebé – agite la mano para despedirme de ella y lograr que me imitara, porque entre los aplausos y agitar la mano, nuestra bebé se veía más que hermosa.

-¿y qué hay de mí? – protesto Peeta, así que me acerque a él y le di un beso.

-te amo – le susurre, mientras Tara nos veía intrigada.

-Igual yo -

Me sentí orgullosa de que Tara empezara a protestar porque yo me quedara, viendo como su padre la alejaba y después estirando sus brazos hacia a mí, aunque también llegaba hacerlo en la panadería, cuando dejábamos a Peeta trabajando, aunque ahí varias veces salía pegando berridos por quedarse con su papá.

Al hablar con Effie nos enteramos que efectivamente busco a Haymitch, así que Cressida termino en la fábrica para saludar a Johanna y Haymitch que estaban ahí, eso nos dejó más tranquilos, el único inconveniente fue que Peeta y yo entramos en un dilema, cuando ella pregunto que si pensábamos tener más hijos, yo conteste rápidamente que no, así que esa noche Peeta empezó a cuestionarme.

-Es que bonita, ni siquiera lo hemos hablado – él ponía la mesa para cenar, yo alimentaba a Tara o más bien lo intentaba, porque ella ya quería tomar la cuchara para poder comer por si sola.

-Lo sé, pero para que le íbamos a decir algo que no hemos platicado, ahorita lo que menos necesitamos es que la gente se entere de nuestros planes –

-Pero… no te niegas ¿verdad? –

-No lo sé Peeta, es que… tenemos a Tara, yo creo que podemos dedicarnos mejor a ella –

-Pero mira, nos ha salido tan bonita - Peeta se acercó a nosotras para besar primero la cabeza de Tara y después la mía.

-Claro, es hermosa – acaricie el rostro de la pequeña Prim Taraxa Mellark.

-Bueno, esperemos a que Tara crezca y más adelante lo platicaremos –

-Pero… me estoy controlando Peeta, Paul dice que aunque sea poco lo que le esté dando de comer a Tara, provoca que la prolactina este alta, así que es difícil embarazarse, pero aun así llevo un ritmo para… -

-Sí, lo note, - me interrumpió - como te decía, no tienes por qué preocuparte, más adelante lo platicamos, ¿de acuerdo? – decidí dejarlo, no iba a provocar una pelea o estar preocupada por algo que no tenía caso, no al menos teniendo a Tara tan pequeña.

-Sí, más adelante cuando Tara este más grande – bese a mi hija que nos veía con interés –ahora disfrutemos de ella, cada etapa como lo hemos ido haciendo –

-Por supuesto – Peeta tomo su piecito y lo beso, mientras que Tara se encogió por la sensible que era, le daban muchas cosquillas.

-Peeta, está comiendo no la hagas reír, espera a que se termine la papilla –

-es que me encanta como se retuerce –

-Eres malo, te aprovechas de ella que no puede defenderse – él volvió a tomar su pie, pera esta vez interferí y le hice cosquillas en las costillas para que la soltara y se alejara un poco – a ver que se siente, ponte con alguien de tu tamaño –

-Créeme bonita, pretendo hacerlo más tarde – él beso mi oreja para seguir con mi cuello – también proyecto encargarme de ti – me susurro.

-Pa – Tara estaba muy atenta a nosotros, aun intentando tomar la cuchara que tenía yo en las manos, frunciendo el ceño al estilo Peeta.

-Si, tu mamá que no te da la cuchara verdad –

-Suficiente, vamos a cenar y dejemos que ella coma sola entonces – Rodee la sillita de Tara con papel por aquello que cayera al piso, pero cambie su papilla por algunos cereales, que no implicara que tuviera que bañarla nuevamente de pies a cabeza.

-Siéntate yo sirvo – me dijo Peeta.

-¿Quieres algo verdad? – sonreí.

-no, yo solo te quiero consentir – levanto la cejas varias veces, para después besarme, pidiendo acceso a mi boca, lentamente y con extrema ternura.

-Pa – protesto Tara – Pa – grito.

-Sabes, creo que nuestra hija se pone celosa de que nos besemos – le comente a Peeta, porque no era la primera vez que le hablaba a Peeta cuando nos hacíamos cariños.

-Es que ha de decir que porque no le prestamos atención -

-No, creo que en realidad el problema es contigo, no le gusta que tú prestes atención a alguien más –

-Es con ambos, quiere que todo gire a su alrededor –

-Pues el otro día estaba yo con Thomas, haciéndole precisamente cosquillas y no protesto, solo nos veía muy atenta a nuestros movimientos, así que creo que el problema eres tu –

-Son etapas, porque ya ves el otro día que solo quería estar contigo, solo te estiraba los brazos a ti –

-Puede ser – abrace a Peeta para ver la reacción de nuestra hija, que de inmediato se puso a estirar la manita para tratar de tocarnos y a gritar – ves, te quiere para ella solita –

-Pero tú tienes derecho de antigüedad, no te preocupes bonita – nos soltamos para no hacerla enfadar más de la cuenta y empezamos a cenar para que ella continuara con sus cereales, haciéndome reír al comprobar que había dejado de abrazar a Peeta y él se movía para servir la cena, lo siguió con la mirada y después me vio a mí para ver que no hiciera nada al respecto y poder continuar con su cena.


n/a: Se que para muchos estos capis estan algo aburridos, pero finalmente son como he imaginado esta situación, espero poder hacer capis de mejor calidad, solo espero que esta semana tenga un poco mas de tiempo para poder escribir. Por otro lado estoy super facinada con los poster me encantaron, super con los diseñadores, justo le comentaba a mi hermana que ya tenia rato que no se veian poster padres en general del cine, pero estos si cubrieron mis espectativas, no se si sea porque son los jugos que no soy justa jijiji. Bueno espero que tengan una excelente semana, me encantaria contestar sus comentarios y pm pero por el momento no me es posible, pero saben que siempre les agradezco los cometarios que los leo siempre.