Advertencia: Yaoi/Slash!. Si les desagrada este género les recomiendo abandonar este capítulo. Estan avisados.
-ENVIDIA: Peeta-
De ella, él le pertenece a ella.
Durante muchos años, desde que tengo uso de razón, estuve enamorado de Katniss Everdeen. Hoy en día la odio más que a cualquier otra persona que se haya cruzado en mi camino, y ¿Por qué es eso? Es porque la muy desgraciada tiene siempre la atención de Gale…
Él es un chico bueno, valiente, inteligente y muy apuesto, es la encarnación de las virtudes humanas y el despertar de los más bajos instintos en algunas personas, ¡Es maravilloso!... ¡Y Ella no lo merece! Ella utiliza a todos los que están a su lado. Siempre malhumorada esperando a que las personas bailen alrededor de su estado de ánimo. Sospecho que le gusta que las personas estén detrás suyo, cómo moscas revoloteando sobre un montículo de basura. Lo hizo conmigo durante gran parte de mi vida, fingiendo que no me notaba, ignorándome mientras yo estaba tan perdida y estúpidamente enamorado de ella, que idiota fui ¿Verdad?
Luego vinieron los Juegos del Hambre. Me manipuló y jugó con mis sentimientos, diciéndome después que todo fue un acto para que regresemos con vida ¡Mentirosa! Ella siempre miente y sólo piensa en sí misma. Por eso es tan injusto que alguien cómo Gale la quiera tanto, ella es mala ¡Es muy mala! … Pero todos la aman tanto. "La chica en llamas" ¿Qué le costaba al idiota de Cinna prenderla fuego en serio?
Y yo soy tan estúpido al haberme enamorado de Gale. Desde que regresé de los juegos, cada vez que lo veía en la panadería intercambiando ardillas por pan con mi padre o cuando él pasaba por la Aldea de los Vencedores para visitar a Katniss. Yo estaba ahí, observándolo, cada uno de los detalles que lo hacen ser quién es, dejando que creciera dentro de mí la atracción y que ésta evolucionara a amor con el paso de los días, sintiendo cómo se me detenía el corazón cada vez que el me miraba o sonreía de forma fugaz. Es increíble, un hombre demasiado increíble… y ella lo tiene engatusado.
Aprieto los puños con fuerza cada vez que los veo juntos, aplacando mi deseo de tomar un cuchillo y lanzárselos con furia. Tan despreciable es verlos tan cerca, tanto odio es el que me inunda que a veces temo de mí mismo y de los límites de mi autocontrol. Es tan triste verlos desde mi ventana mientras hablan animadamente, se abrazan o ¿Se están besando? ¡Se están besando! ¡¿Cómo se atreven dúo de infelices?! Yo debería ocupar ese lugar, yo debería estar entre sus brazos ahora y besando sus labios… y algún día yo estaré allí, ocupando el lugar de Katniss. Pero ahora solo quiero llorar. Voy a intentar llorar hasta dormirme, mañana seguro se me ocurrirá algo para que Gale me preste atención…
Y pasan los días, siguen y siguen pasando. Ella continúa a su lado, yo sigo maquinando sin llegar a ningún lado. Paseo por la ciudad, por la veta, por todo el Distrito. Me topo con grupo tras grupo de chicas bellas que hacen alarde de las veces que besaron a Gale, cada una superándose en detalles de que tan lejos él fue capaz de llegar en sus bocas y en sus cuerpos. ¿Estoy enloqueciendo o en serio escuche a todas esas chicas hablar de MI Gale y de sus ataques lujuriosos? Que fácil que sería acabar con ellas dándoles una rebanada de pan envenenado y ver con satisfacción cómo caen una a una, muertas.
Mi mente se ilumina ante ese pensamiento tan cruel. Vi muerte en los juegos, yo mismo rematé a esa chica que Cato había atravesado con su espada, ¿Qué tan difícil podría ser eliminar a quienes son una amenaza para mi amor por Gale? Después de todo, él podría fijarse en mí si no existiera Katniss o todas esas chicas tontas. Ninguna de ellas lo ama, ninguna nunca va a amarlo tanto cómo yo soy capaz de hacerlo, ellas solo lo desean cómo a un trofeo, cómo a un trozo de carne (uno muy apetitoso).
Pero no puedo matar, no puedo convertirme en un monstruo sólo por él ¿O sí? Es demasiado confuso. Cada vez me hundo más en esta horrible obsesión, la tristeza por ser ignorado y la furia por qué conozco la posibilidad de nunca ser correspondido hace que me duela la cabeza. Toda mi autocompasión e impulso de olvidar que Katniss posee a Gale se va al diablo cuando recuerdo que él debe ser mío y de nadie más ¡Nadie más!
Hermosas mujeres besaron sus labios, yo no tengo lo que ellas, no soy cómo ellas y tampoco quiero serlo… pero estoy deseoso de ocupar ese lugar que tienen junto a Gale, ya sea por un beso, por pasión o por amor verdadero, yo quiero tomar lo que ellas ya tomaron.
Mi corazón contaminado por ¿Amor? Bueno, no lo sé… pero creo que se le parece mucho. Y mi mente contaminada por la envidia… si ¡Sí! ¡Envidia! Envidia y obsesión. Esos sentimientos me atan a Gale, a Katniss, me hacen desear matar a esas chicas de voces chillonas y risas estridentes mientras hablan de deseos carnales. ¿Estoy loco? Sí lo estoy, por desear a alguien que no es mío, por envidiar lo que ellas tienen… por amar sin razón.
Porque Gale no es de Katniss, ni de nadie. Si lo matará a él estaríamos en la misma situación, así que creo que el dilema se solucionó solo… Más o menos.
