Hola, bueno aquí esta el capitulo nuevo, me tarde dos días, pero al fin aquí esta. Espero que les guste. Muchas gracias por seguir leyendo, por dejar comentarios y poner la historia dentro de sus favoritas.
Capítulo 39
Un golpe en el rostro me despertó, sorprendiéndome por sentir después un pequeño pie enterrado en mis costillas; al reaccionar del todo me di cuenta que Tara estaba durmiendo extendida a todo lo que daba, pero ella se encontraba de lado, ¿Cómo era posible que se moviera tanto sin despertar?. Tome a mi hija en brazos para acomodarla y volver a poner una almohada a su costado para impedir que se fuera a caer, a pesar de que del otro lado había colocado más almohadas en el piso por si las dudas.
Era la tercera noche que dormía en mi cama, al parecer ambas había encontrado la fórmula perfecta para que no la dejara en la cuna, colgándose a mi como koala, a pesar de que era aún pequeña, tenía unas fuerzas tremendas, y si a eso le sumamos que su llanto me partía el alma, más cuando decía no ma, quelo pa, era mucho peor, así que para alivio de ella y creo que del mío llevábamos durmiendo juntas cuatro noches.
A pesar de que las cosas iban mejor con mi madre, debido a que con ciertos estudios vieron cual medicamento era el mejor para tratar la bacteria y de esta manera poderla dar de alta al parecer el día de hoy, Tara y yo seguíamos muy tristes, ella con trabajos comía y ambas nos la pasábamos durmiendo cuando no estábamos en la escuela o en la panadería. Afortunadamente Tara llegaba agotada de nuestro día en la escuela y se dormía utilizando el corral que estaba en la panadería, así podía cubrir un rato a los chicos y ver pendientes con Alex.
Esa mañana logré que Tara no me rechazara la comida y al fin desayunara como era debido, al parecer se había rendido y este día no había preguntado por su papá, dejo que la ayudara a comer y me sonrío varias veces, haciendo que mi estado de ánimo mejorara mucho al verla más tranquila, mas como la Tara de siempre. Incluso ella me ofreció darme de comer como lo hacía con su papá invitándole de su plato, mientras que Peeta abría mucho la boca para recibir el bocado que ella le daba, se dejaba batir, era una rutina que ambos tenían en la mañana, solo se cambiaba los días que él tenía que estar desde temprano en la panadería.
-Mmm esta rico – le dije en cuanto logro poner el bocado en mi boca.
-Ti, lico, tu queles mas – justo cuando iba aceptar un bocado más me maree, sintiendo que todo el piso se movía, incluso llegue a pensar que estaba temblando o algo por el estilo.
-¿sentiste algo? – le dije a mi hija, tomándome fuertemente de la mesa y abriendo los seguros de su silla para ver si era necesario salir de la casa.
-más queles – repitió mi hija.
-No amor, es tu desayuno, come para que vayamos a la escuela –
-Ti – y obediente, siguió con su comida.
Cuando sonó el teléfono inmediatamente Tara grito diciendo que era "pa" para luego esperar a que le pasara la bocina, pero esta vez no lo hice, porque era Gale que trataba de saber que estaba pasando con mi madre, porque Hazalle había hablado con Finnick esa misma mañana, pero como el chico ya iba de salida no pudo darle muchas explicaciones.
Tuve que pasarle la bocina a Tara para que ella se diera cuenta que no era Peeta, que era otra persona y que mamá tenía que hablar con Gale, dándole la información que tenía hasta el momento.
-Kat no es posible que te hayas quedado ahí, estoy seguro que si hubieras intentado ir en ese aerodeslizador no hubieran dicho nada, deberías intentarlo, no creo que este aun restringidas tus salidas, después de tanto tiempo, cuál sería el motivo - replico mi amigo.
-No estoy tan segura, cuando fui a despedir a Peeta, el vigilante que está en la plataforma se me quedo viendo muy insistente, creo que pensó que podría yo abordar la nave, hasta que otro de sus compañeros se acercó y le dijo algo fue que dejo de verme –
-Pues deberías preguntar, nada pierdes –
-Pero yo tampoco quiero salir de aquí, no creo que pueda volver a salir del distrito –
-Vamos Catnip, estamos hablando de que tu madre estuvo muy enferma, eso es importante, debes superar… –
-Gale no estoy para estas cosas, sabes que yo… estoy dañada de por vida, aún tengo pesadillas, aun me duele la muerte de mi hermana y mis amigos, no soy capaz de acercarme a la estación del tren, ni siquiera para recoger a Peeta o alguno de ustedes – yo estaba a punto de llorar, me sentía absurda por estar tan sentimental.
-Lo sé, perdón no era mi intención hacer que te sintieras mal, solo es que… -
-Sé que tu harías todo lo posible porque Hazelle esté bien, pero yo… mi relación con mi madre es diferente, ahora nos llevamos mejor que cuando ella vivía aquí, ella es feliz con Annie –
-Sí, pero también es tu madre, después de Peeta y Tara es tu único familiar –
-Pero también los tengo a ustedes y todos mis demás amigos, aunque no lo creas aquí entre Alex, Pau, Johanna y el resto de los chicos nos hemos convertido en una familia –
-Me imagino y eso me da gusto, solo espero que tu madre se recupere, por favor háblame en cuanto tengas noticias –
-Si Gale, en cuanto sepa algo te marco a tu casa, salúdame a Cami y a Lir, también a Halleze y tus hermanos, tiene rato que no platico con ellos, espero que todo esté bien por allá –
-Sí, claro en cuanto los vea paso tus saludos, también dales mis saludos a Peeta y a todos por allá, besos para Tara que no quiso platicar conmigo, pero estoy seguro que está muy bien –
Espere un buen rato a tener noticias, pero ni me contestaban en casa de Annie, ni Peeta me hablaba para darme el parte médico, así que tuve que salir para dar mi clases de ese día, aunque termine diciéndole a Tiffany que mejor me retiraba porque Tara no me dejaba hacer nada, quería que nada más estuviera cargándola, presentía que no se sentía muy, que sus defensas estaban bajas por no estar comiendo como era debido.
-Oh mi nena no te vayas enfermar por favor – le dije al entrar a casa y darle un poco de agua.
-Ma ¿pa? – pregunto.
-Ven vamos a intentar hablar con él, ojala tengamos suerte – La cargue para sentarla en mis piernas y ver si podíamos tener una video llamada. Incluso deje que Tara fuera apretando botones, era increíble lo rápido que aprendía y lograba ponerse en comunicación. Solo esperaba que si nos contestara alguien para salir de las dudas.
Cuando Tara vio a Finnick al otro lado de la pantalla se emocionó y dio grititos para repitiendo su nombre varias veces.
-Hola Tara – él sonrío ampliamente al vernos, eso me empezaba a tranquilizar.
-Hola Finnick ¿Cómo están las cosas por allá? ¿Estás solo? –
-No espera, deja le hablo a Peeta –
En cuanto el chico desapareció, Tara empezó a gritar para tratar de llamar su atención, así como también me pregunto varias veces por él.
-Espera fue por papá –
-¿Pa? –
-Si amor él… -
-Aquí estoy – dijo mi esposo al otro lado, pero nuestra sorpresa fue que mi madre venía con él.
-oh mamá – dije sin evitar que se me cortara la voz.
-¡pa! ¡bela! – mi hija reacciono al igual que yo.
-Hola mis niñas – contesto ella con debilidad, convirtiéndose todo en un caos por que tanto Peeta, yo, mi madre y Tara hablábamos a la vez.
-Que alegría verte, que bueno que ya estás en tu casa –
-Sí, me da gusto verlas, ya quería regresar a la tranquilidad de la casa, Peeta le insistió al doctor para que me dieran el alta médica y aquí me tienes –
-Te ves muy demacrada, bajaste mucho de peso mamá – Entre lo grititos de Tara y nuestra dialogo medio nos entendíamos, ella estaba emocionada por ver a su abuela y a su Papá, así que durante un buen rato la deje que hablara y digiera en su media lengua todo lo que quisiera.
-Haymitch manda saludos, afortunadamente salió bien en las pruebas que le han hecho – agrego mi esposo cuando Johanna me hizo favor de distraer a Tara para que pudiéramos hablar, fue muy oportuna su visita para tener noticias.
-que bueno, pero entonces, ¿mamá ya estás bien? –
-Si Kat, solo hay que debo guardar reposo, tener mucho cuidado con lo que como y en unos días poder regresar a trabajar si todo marcha bien, me estarán haciendo estudios constantes para ver que la bacteria no vuelva a causar los daños que causo –
-Si mamá, ten mucho cuidado y cualquier cosa avísenme –
-Claro, me despido hija que quiero darme un buen baño, porque eso de estar en el hospital no deja nada bueno –
-Me imagino, descansa mamá y cuídate mucho, es un alivio verte en tu casa –
-Dale miles de besos a mi nieta de parte mi –
-Claro que lo hare – me sentía muy sentimental, tenía muchas ganas de llorar, al ver a mi madre demacrada pero saber que ya estaba mejor me hizo sentir muy melancólica.
-Hey bonita, ¿Qué pasa? – pregunto Peeta en cuanto mi mamá se retiró del intercomunicador.
-Estoy muy llorona, me da gusto que mi madre este bien – solo pude encogerme de hombros antes de que las lágrimas hicieran de las suya.
-Ahora puedes estar tranquila, todo estará bien, no te preocupes –
-Es que he estado muy preocupada, supongo que es todo ese estrés lo que me pone así –
-Puede ser ¿Tara ya comió mejor o sigue sin comer como es debido? – Pregunto preocupado mi esposo.
-Hoy comió mejor, me invito de su desayuno como lo hace contigo –
-Ansió abrazarlas, las extraño mucho, le comentaba a Haymitch que si todo sigue igual veremos si mañana o el domingo regresamos al distrito, solo quiero dejar bien instalada a tu mamá y que Annie arregle sus horarios para que cuando Finnick este en la escuela ella no se quede sola –
-Bien, Peeta muchas gracias por ver por ella –
-Por supuesto que iba a ver por ella, es nuestra familia Kat, así que nos tenemos que cuidar, ya ves, ella estuvo ahí para cuando Tara nació –
-Si lo sé, pero es mi madre, Gale me dijo que debería de estar yo ahí –
-Bueno pero como tú no puedes por eso estoy aquí, aparte a mí no me pesa estar aquí, al contrario –
-Gracias, ojala que sí puedan regresar pronto porque eso significa que mi mamá estará mejor –
-Así es; bonita háblale a Tara para que me despida, espero no se quede intranquila –
Cuando al fin Tara dejó que su papá colgara, Johanna me hizo favor de quedarse con ella, aprovechando que era su día de descanso, así yo podría ir con Alex para cubrir un poco de tiempo en la panadería, aunque no pude estar mucho tiempo debido a que me sentí cansada y Fred se percató, dijo que las preocupaciones no me estaban dejando descansar, así que me mandaron directo casa, ahí aunque trate de hacer quehaceres domésticos, me sentía agotada, por lo que no pude hacer gran cosa.
El sábado paso rápido, Tara y yo decidimos hacer día pijama y no salimos para nada, así que estuvimos jugando en cama y leyendo cuentos durante gran parte del día. Peeta y Haymitch ya no salieron de regreso ese día, decidieron que lo mejor era partir el domingo temprano para no dejar pendientes con mi madre y Annie, por lo que estarían llegando aquí a eso de medio día. No podíamos imaginarme la cara que pondría Tara al ver a su papá, después de extrañarlo tanto e incluso estar muy rara sin comer o sin querer hacer muchas actividades como era su costumbre.
Johanna y Daniel nos hicieron compañía por la tarde, al menos Tara sí quiso jugar un rato con él y también comió un poco de frutas y uno que otro bollo.
-De verdad descerebrada necesitas ya relajarte estás hecha trizas, te ves muy mal-
-me he sentido muy cansada, creo que tanto estrés me tiene así, lo de mi madre no era cualquier cosa y si a eso le sumamos que Tara no come bien -
-y que extrañas a Peeta hasta más no poder, ¿no es así? – Johanna subió las cejas como era su costumbre.
-También, pero afortunadamente ya mañana estará aquí –
-Oye por cierto, me entere que Jill a la mejor se va del distrito, dicen que tal vez va por sus hijos pero no va regresar, está viendo quien se queda con su tienda –
-Vaya, ya se había tardado, pues ojala sea eso, no quiero volverla a ver – cada que me mencionaban a esa mujer hasta el estómago se me revolvía a pesar que ya habían pasado varias semanas del problema con ella y Peeta.
-Pero como dice mi nene, no hablemos de cosas desagradables, oye ya avisaste al guapo que tu mamá ya está en casa –
-No, cuando marque nadie contesto, que bueno que me dices, volveré a intentar si no hablare a casa de Hazelle –
Johanna estuvo hasta tarde con nosotras, hasta que Fred saliendo de la panadería paso por ellos y los llevo a casa a descansar.
El domingo me sentí mucho mejor, no sé si era porque ya sabía que mi esposo llegaría en cualquier momento o que esa noche no había despertado a cada rato con algún malestar. La que sí no tenía muchas ganas de levantarse era Tara, al parecer quería repetir la dosis del día pijama, pero en cuanto le explique qué se tenía que levantar para ir a recoger a papá, se animó un poco y empezó nuevamente a preguntar por él mientras yo la bañaba, vestía y peinaba para dejarla como toda una muñequita. No estaba muy segura si entendía del todo lo que le había dicho, incluso llegue a pensar que ella esperaba que en la panadería esta vez sí iba a encontrar a su papá.
Así que en cuanto desayunamos ella sin objetar, salió de la casa tomando mi mano y al parecer cantaba algo, puesto que de un tiempo para acá me hacía cantarle y ella empezaba a cantar según lo que entendía.
-oh, pero qué linda se ve Tara hoy- dijo Hilary al encontrarla afuera -¿está... Cantando? - nuestra vecina me vio sacando conclusiones de donde era que Tara aprendido a cantar.
-si, está a feliz porque hoy regresa al fin su papá -
-oh si, que bueno que ya viene de regreso, significa que tu madre ya está mucho mejor, me da gusto Katniss-
-si, es lo bueno que ella ya está recuperándose en casa, creo que todo volverá a la normalidad al fin- Tara empezaba a jalar una primorose que en este momento había en nuestra entrada.
-¿a qué hora llegan Peeta y Haymitch? -
-¿Pa?- Tara capto al instante que hablábamos de su papá.
-a eso de medio día, ahora vamos a la panadería para ayudar un poco, después de todo estos días que los chicos nos han apoyado-
-muy bien, como dices ya se regularizará todo y Peeta volverá a trabajar normal, bueno tengo que entrar no sé como se está portando aquel par, solo salí a comprar unas cosas que hacían falta -
-pues necesitas entrar, porque si Tara con lo pequeña que es de repente hace sus travesuras no me imagino a dos, que son más grandes, cada cosa que no han de planear- reí al pensar en Hilary y sus hijos que eran dinamita, muy amables y amoroso, pero eso no les quitaba lo traviesos.
-ni me digas que cada vez son peores, nos vemos más tarde -
Tara estaba enfadándose al ver que seguíamos en la panadería y su papá no aparecía por ningún lado. -ma, quelo casa ya -
-aguanta ya casi salimos- era desesperante verla así, ella siempre era alegre y le gustaba estar en la panadería, pero con la ausencia de Peeta estaba sacando mas su lado Everdeen en vez del Mellark que siempre, según yo, era el que dominaba.
-hey Tara - le hablo Alex - nena, no te enojes, mira tengo un poco de queso para ti- él dio un trozo de lo que estaba ocupa para preparar unas baguetes.
Convenientemente mi hija se lo acepto, tranquilizándose por un momento mientras yo terminaba de barnizar unas empanadas que entrarían al horno para un pedido especial que le habían hecho a Alex en la semana.
-se va alegrar mucho en cuanto llegue Peeta, es que creo que su humor ha estado así por su ausencia-
-no tienes idea, hemos dormidas juntas toda la semana-
-ups, espero que eso no les genere problemas para que regrese a la cuna-
-yo tuve ese problema con mi hijo, incluso de vez en cuando se pasa conmigo cuando tiene sueños malos - nos explicó Rafael.
-bueno eso es muy común en los niños, pero Tara está muy apegada a sus papás- respondió Alex.
-y tú crees que mi hijo no, si soy lo único que tiene -
-cada niño es diferente- dije - pero todos son apegados a sus papás, lo único que es igual es que todos los amamos mucho y se convierten en el centro de nuestro universo, por eso siempre buscamos su bienestar -
-en eso estoy de acuerdo - contestó Alex.
-taio Lex, ma- Tara le hablaba a Alex, de un tiempo para acá a él, Casie y a Paul los llamaba tíos, sobre todo porque Peeta había fomentado eso.
-claro mi nena, toma otro poco-
-Tara no escuche palabras mágicas - le recrimine al no decir por favor.
-atias- esta vez utilizó la otra palabra mágica que le habíamos dicho.
-ah me la como a besos- Casie entro poniéndose un mandil- me encanta esta etapa cuando van descubriendo más palabras -
-si cuando no les para el pico como Alexa - agregó Alex.
-es normal - reí con su comentario.
-Kat deberías ya dejar eso, pronto se escuchara el aerodeslizador para que vayas por ya sabes quién - me dijo Casie.
-si, solo que no quiere dejar esto a medias, ya casi está listo-
-no importa, mejor alista a esta nena porque creo que el queso hizo un poco de estragos - Alex le daba una servilleta a Tara que estaba juntando los residuos que le habían caído en la blusa, no sé porque tenía esa costumbre.
-oh, no Tara, ven nena - termine tomando la servilleta que Alex le daba para limpiar a mi hija y no se ensuciara más, ella tenía que estar lo más presentable posible para recibir a su tan anhelado papá - vamos limpiémonos y salgamos por papá-
-¿pa qui?- su gesto fue tan hermoso, inclinando la cabeza hacia un lado, intrigada por mis palabras.
-si al fin 'qui' - le respondí al momento que le daba la mano para salir del local - los veo en un rato, gracias por todo chicos-
-con cuidado Kat, dile a Peeta que venga a saludar y después se vaya a descansar- Alex era un hombre muy considerado, porque a pesar de que llevaban una de semana de turnos complicados en el trabajo, él pensaba en que mi Peeta descansará primero.
-se lo diré, tal vez quiera que comamos juntos, veré si traemos aquí la comida-
-ve, no te preocupes -esta vez fue Casie quien me alentó a salir.
Tuve que cargar a Tara para caminar más rápido, ya que a mitad de camino empecé a escuchar la nave que se acercaba para aterrizar, y como quería que Peeta nos viera ahí en cuanto saliera del aerodeslizador, teníamos que apresurarnos.
Afortunadamente llegamos a tiempo para ver cómo se abrían las puertas; Tara no paro de señalar la nave y decirme que la mirara, como quiera no era frecuente que nos acercáramos a ese lugar.
Al vernos Peeta de inmediato aceleró el paso, mientras que yo deje a Tara en el piso, porque al distinguir que el hombre que se acercaba a nosotros era su papá, empezó a tironearse para que la bajara y correr a abrazar a Peeta, fue una escena de los más tierna, Tara medio corriendo y estirando los brazos mientras que Peeta soltaba su mochila para cargar a nuestra hija y abrazarla con mucha fuerza, sin dejar de caminar para también abrazarme.
n/a: Esa escena me la imagino tan tierna, espero que les haya gustado, no olviden dejar sus comentarios, soy tan fan de ellos.
Estoy super emocionada por esta semana, no solo viene la peli, me voy de concierto de muse, y aparte este fin de semana pasaron muchas cosas, en fin, pero lo mas importante es que ya estoy con boletos en mano, playeras y vasos listos, bonita semana.
