Ufffff! Créanme, intente subirlo desde el viernes, pero fue un fin de semana algo movidito y pues no pude hacerlo, hasta hoy me dio tiempo de al fin entrar a fanfiction para poder subir el nuevo capitulo. Espero que les guste, porque la verdad a mi me encanto escribirlo. Muchas gracias por todos sus comentarios, provocan que quiera estar frente a la compu escribiendo para no quedarles mal, muchas gracias por leer hasta este punto. Un saludo y aquí les dejo el capi.


Capítulo 41

-! ¿Qué? ¡- exclamó sorprendido a Tara que volteo a verlo desconcertada por su exclamación -¿estás segura?-

-sí, Tara va tener una hermanita o hermanito- yo sonreí de solo ver la reacción de Peeta -hoy pase a la clínica para confirmar mis sospechas y Lis me dio una prueba que me vine hacer a casa, salió positiva -

-oh, no lo puedo creer, Bonita - él se arrojó a nosotras, dándonos un fuerte abrazo.

-Pa- protestó Tara entre risas.

-pero ¿cómo te sientes? ¿Todo está bien? ¿Tienes náuseas? - él hablaba muy rápido, bombardeándome con sus preguntas.

-calma, me siento extraña, aún no me hago ninguna ecografía ni otro estudio, quede de avisarle a Lis -

-osea soy el primero en saber - dijo eufórico.

-no, Tara fue la primera- me burle un poco.

-yo- contestó ella.

-y bueno Lis me dio la prueba, pero no le he dicho que salió positiva- me encogí de hombros.

-wou, esta noticia sí que es inesperada - de repente Peeta tomó en brazos a Tara para hacerla brincar en el aire- un hermanito, vas a tener una hermanita o hermanito- ella solo reía por estar en un sube y baja.

-oye la vas a marear - no daba crédito, sabía que para él iba ser una excelente noticia, que estaría muy contento, pero esto era mucho.

-oh Kat muchas gracias por esta noticia- el bajo a Tara y me besó con intensidad, demostrándome lo eufórico que estaba.

-no, mi mami, yo - protestó nuestra nena, tratando de meterse entre nosotros.

-ya lo sé – le dijo él - ahora te entiendo cuando esto lo hacía conmigo- replicó Peeta.

-es una pequeña celosita- abrace a mi hija que de buen modo me acepto, yo me sentía mucho mejor ahora que Peeta sabía, su reacción me había reconfortado.

-pero cuéntame, ¿cómo es que pasó esto? - yo le sonreí de lado - bueno sé que nosotros hicimos esto, pero que no se supone que... pues nos estábamos cuidando-

-tú lo has dicho, se supone, pero creo que debemos agradecer a Jill - fue muy raro pronunciar esas palabras.

-¿qué? No entiendo-

-vamos date cuenta, estuvimos muy... -

-cariñosos, amorosos, eufóricos - mientras Peeta decía todo eso, me iba besando.

-así es, después de lo que paso con ella y digamos que no tomamos precauciones, olvidamos por completo que estaba en un periodo de descanso de pastillas-

-no importa eso ahora, lo que importa es que tú y el bebé estén bien- él seguía con sus caricias -¿cuéntame eso de la prueba?-

Le expliqué todo lo que me dijo Lis, del brote y que ella pasaría a verme para hacerme el ultrasonido, Peeta se modificó por lo expuesta que estuve al brote, pero finalmente era un riesgo que todos llevamos. Él quería que Lis pasará a verme, le urgía saber que todo está bien y que no íbamos a estar con la zozobra que tuvimos con Tara al principio del embarazo, sobre todo porque le comente del leve sangrado que había tenido días pasados. Yo le dije que mejor habláramos por teléfono para ver si mañana ella podía pasar temprano, sirve que teníamos noticias del brote y saber si era conveniente que saliera de casa.

-me temo que voy a tener que decirle a Tiffany de mi situación- le dije a Peeta cuando abría las cobijas de la cuna para acostar a Tara.

-pues sí, es lo mejor, aparte es una excelente noticia o tu... ¿Tú no opinas eso?- él traía a Tara en brazos, al fin había caído rendida y era momento de acostarla.

-la verdad fue algo inesperado, te soy sincera, en un principio me asusto, me descoloco el que pasara esto en este momento, sobre todo porque no habíamos hablado del tema en mucho tiempo, sabes que tengo miles de miedos y demonios que nunca me dejaran, pero también sé qué te tengo a mi lado y que como siempre eres mi héroe y juntos iremos criando a este par - puse mi mano en la cabeza de Tara y en mi vientre - tal vez este bebé no fue planeado, pero no deja ser producto de nuestro amor, y ahora que tú sabes todo esto, me siento más tranquila, ver tu reacción ha sido sumamente satisfactorio-

-Kat, es que no tienes idea de lo feliz que me haces -él dejó a Tara en la cama para después ponerse de rodillas - yo... Sé que en algún momento de mi infancia tuve el sueño de verte como mi compañera, un sueño que después del veneno se convirtió en un ente vagante en mi cabeza, en algo que no era lógico o posible en ese momento, pero ahora verte aquí, ver a nuestra hija, saber que aquí crece un ser - el beso mi vientre - sé que todo ha valido la pena y que a pesar de todo, puedo considerarme un hombre afortunado, un hombre con mucha suerte - esta vez se puso de pie y me besó, me besó con mucho ímpetu, poniendo todo lo que sentía en sus labios para transmitirme todo ese amor que de siempre había tenido, ese amor que lo hacía único en esta vida. Las lágrimas no se hicieron espera, por lo visto este iba ser un embarazo chillón, pero no me importaba porque eran lágrimas de felicidad, haciendo que al menos por ese momento todas mis dudas desaparecieran.

Al día siguiente, Tiffany me habló por teléfono para informarme que por el momento la escuela iba estar cerrada para evitar contagios, mínimo hasta que se tuviera controlado el brote, dijo que no quería arriesgar a los chicos pero también a los adultos, y siendo los niños muchos de ellos inmunes al virus, no significaba que no eran transmisores.

Eso nos vino bien, porque pude esperas en casa a que Lis viniera para hacer el ultrasonido después de que la noche anterior le había confirmado lo de mi embarazo.

-bueno Kat, voy hacerte un chequeo, te haré varias preguntas y al final la ecografia, ya sabes cómo es el procedimiento, así que pon mucha atención a mis preguntas, ah también te tomaré una muestra de sangre para unos estudios- Lis era muy profesional y venía con todas las medidas de seguridad para evitar algún contagio o una manejo inadecuado del equipo.

-si está bien - respondí.

-¿Lis crees poder decirnos también las medidas preventivas por lo del brote?- le dijo Peeta.

-claro, son simples, no se preocupen-

Ella hizo todo lo que nos había dicho, preguntas y más preguntas, pero la mejor parte fue el ultrasonido, ver ese pequeño punto en la pantalla fue vigorizante, más al ver la ilusión de Peeta que ni parpadeaba al mirar el mini motor que en esta ocasión traía Lis.

Confirmamos que estaba de 6 semanas que todo se veía normal, que lo mejor era que estuviera en casa para evitar todo el asunto de las paperas, incluso no exponíamos a Tara y podía guardar reposo por aquello de los sangrados, aunque dijo que la placenta tenía buena forma y protegía bien al bebé.

-bien me llevaré estas muestras, te traje ácido fólico y vitaminas, no olvides la dieta para qué nuevamente traigas a un bebe sano al mundo - ella escribía en mi expediente mientras hablaba.

-gracias, por venir aquí y traer todo esto -

-es mejor que lo hiciéramos así - me dijo Peeta que ayudaba a Tara con un rompecabezas, sorprendentemente había estado muy tranquila, incluso no se había interesado en todas las cosas que traía Lis.

-Cualquier cosa me avisan, pero en general yo te veo en excelentes condiciones, recuerda que los embarazos pueden ser similares o totalmente diferentes - yo solo afirme, mi madre siempre nos había platicado que entre Prim y yo había habido mucha diferencia en su embarazo.

El día pasó sin mayor novedad prácticamente, únicamente Tara estuvo molesta y se desesperó por estar encerradas todo el día, ella insistió mucho en querer salir, solo se calmó cuando hicimos video llamada con mi madre, yo quería platicarle lo de mi embarazo, pero estaba segura que Peeta no me lo perdonaría, porque él quería ser el portador de la noticia, pero acordamos que esperaríamos a las 8 semanas para contarles a nuestros amigos y que lo haríamos juntos.

-ma, pol fa, quelo il papá- Tara se había metido debajo de la mesa, al parecer era su forma de manifestarse hasta conseguir que saliéramos de la casa.

-ven aquí, no podemos salir, mamá se siente mal - y era cierto, en el transcurso de la tarde me habían venido varios mareos, dolor de cabeza y tenía mucho sueño - por favor amor, vamos a recostarnos un rato o juguemos en los tapetes de tu cuarto, podemos armar una casita - por lo visto esa idea le llamó la atención, porque empezó a querer salir de debajo de la mesa, pero con sus reservas.

¿Naniel aquí jugal ?-

-podemos hablarle, pero necesitas salir de ahí - Tara me hizo preguntarme si Johanna seguirá aislada como yo, porque en la mañana Fred le contó a Peeta que ella había pedido unos días de vacaciones, para estar con su hijo en casa.

Cuando logre que Tara saliera de su escondite, hablamos con Johanna para ver si venían, pero resultó que Johanna se sentía mal, Paul le dijo que no saliera de casa que él iba a verla para diagnosticar, pero que por los síntomas seguramente era paperas; esos me empezó a poner muy nerviosa, ya eran muchas personas enfermas, sentía que eso se estaba saliendo de control y sobre todo me dio miedo por nuestro bebé, ya que yo había estado muy expuesta, entre la escuela y la panadería.

Cuando Peeta llegó, venía con cubre bocas, Tara lo veía con recelo pero después se acostumbró, más porque me dio uno para mí, me dijo que Lis había pasado de rápido y le comentó que lo mejor era que me quedara en casa hasta que se controlará todo, pero que cuando alguien venia de fuera lo utilizará, para evitar contagios, nos recomendó desinfectar todo, puesto que a mí no me iban a poder aplicar la vacuna. Así que en cuanto Tara se quedó dormida, hicimos limpieza exhaustiva, aunque Peeta estuvo un poco en desacuerdo que lo ayudara, pero eran muchas cosas y sería agotador para él solo. Terminamos muy cansados, quedándonos dormidos al instante, soñando por primera vez con el bebé, de la peor forma, porque él o ella lloraba mientras yo intentaba encontrarlo huyendo de mutos y aquellos chicos un entraron en mi primer arena.

-el bebé, el bebé- decía yo mientras terminaba de reaccionar.

-Kat, calma, es un sueño, todo está bien, el bebé está aquí - él toco mi vientre.

-¿Tara? - dije con hilo de voz.

-durmiendo en su cama, ¿quieres verla?-

-sí, si - me sentía mal, no era posible que esas pesadillas siguieran perjudicándome de esa manera después de tanto tiempo.

Tara dormía tranquilamente, aislada a mi locura, viviendo como una niña normal y según yo, feliz. Se había destapado por lo mismo que se movía mucho.

-cuando se quedó conmigo esos días que no estuviste me despertó con un par de manotazos o encajando su pie en mi costillas -

-no sé porque se mueve tanto, pero no despierta - él la arropaba - ven tienes que descansar, te prometo que todo va estar bien -

-Peeta, por qué si ahora tenemos momentos tan hermosos, seguimos teniendo estas horribles pesadillas, y peor, relacionadas con nuestros hijos - al decir esa palabra me dijo un vuelco el estómago- no entiendo, si ellos no tuvieron nada que ver con eso, porque me empeño en verlos en peligro-

-porque es tu mayor temor bonita, no quieres que sufran, es muy lamentable que después de tantos años sigamos teniendo esas pesadillas, pero debemos enfocarnos en las cosas buenas, no dejemos que los temores, el miedo y desolación nos dominen, tú has visto que podemos ser felices, más ahora que tenemos a esos seres maravillosos con nosotros- él me abrazo y toco mi vientre, aunque no me besó, me había dicho que hasta no estar seguros de que estaba sano, prefería evitar el contacto.

Más tarde en recostarme esa noche cuando tuve que correr al baño por las náuseas que me entraron, sorprendiendo a Peeta en un principio para después ayudarme con mi cabello y una toalla para refrescarme.

-no bebé, no empecemos con problemas - susurre.

-no, ya verás que este chico o chica se va portar bien- él frotaba mi vientre - ya quiero contarles a todos de la buena noticia - cada que Peeta hablaba del bebé le brillaban los ojos, y eso para mí era reconfortante, aunque no desaparecían mis temores.

Todos nuestros amigos y conocidos creían que mi aislamiento era por Tara, no tanto por mí, así que solo Haymitch y Effie llegaban a pasar a la casa a visitarnos con las debidas precauciones.

-al menos ya están vacunando a las personas- decía Effie.

-y lo bueno es que ya no han aparecido más casos - complemento Haymitch que jugaba al memórame con Tara.

-ayer hable con Johanna, Daniel está bien, pero ella está que no aguanta, de las molestias y del no poder salir, dice que Paul le comento que son 15 días de reposo - comente.

-pobre y ni como irla a visitar, porque aunque ya nos pusieron la vacuna, nos dijeron que no tuviéramos contacto con enfermos para evitar reacciones de la vacuna- Effie estaba muy atenta al juego.

-por cierto preciosa, tú y Tara ¿no han ido?-

-no, pero vino Lis, ella... -dude quería decirles la verdad, porque cuando llegaron me dijeron que estaba demacrada - nos hizo favor para que no saliéramos -

-Ay pero te estás aislando como si ustedes estuvieran enfermas - Puntualizó Effie -¿aún no sabes cuándo reanudan clases?-

-no, pero Supongo que pronto, porque esto afecto más a los adultos, tengo entendido-

-presiento que esta criatura ha de estar ya desesperada por salir - Haymitch era muy paciente con mi hija, era algo extraño, porque ni con Effie llegue a ver esa paciencia, me preguntaba si con el nuevo bebé sería igual.

-ni que me digas, Peeta acomodo el turno de muy temprano para evitar dramas, de esa manera regresa a buena hora, aunque nos pide mucho salir, pregunta por Daniel y los demás, lo bueno que hablar con Finnick y mi madre diario la mantiene entretenida por un rato -

Afortunadamente cuando las actividades en la escuela se reanudaron, Lis me dijo que todo marchaba correcto con el embarazo, me dijo que ya con las personas enfermas aisladas y el resto vacunadas no había problema de reincorporarme, tomando medidas preventivas como lavarme las manos a cada rato, no compartir alimentos ni utensilios con otras personas y mantener ventilados los espacios.

-¿qué tal la escuela hoy? - preguntó Peeta mientras me abrazaba para dormir.

-bien, solo que tuve náuseas, pero logré retener mi almuerzo-

-ojalá no sufrieran de esos problemas, pero verás que pronto pasaran-

-¿y Tara estuvo menos latosa hoy?- frotaba el brazo que me envolvía.

-lloro al principio, te busca mucho, pero se distrajo al ir a la estación y después a comprar algunas cosas, que por cierto vimos algo para el bebé, ella dice que quiere que sea zul, ósea azul-

-¿a sí? ¿Y qué cosa es? - me giré para verlo directo.

-es un cobertor de cuna, tiene al centro un perro de dibujo-

-ahora que lo pienso, ¿compraremos otra cuna? o más bien ya le cambiaremos a Tara la cama, tenemos que ver cómo se adapta -

-lo más viable es eso, cambiar a Tara a otra cama, vi unas con un barandal para ir entrenando-

-no sé, me da miedo que pueda caer-

-tranquila bonita, no te angusties, aún hay tiempo -

-y con respecto al cobertor, ¿no estaría pensando que es para ella?-

-posiblemente, pero lo quiere zul - ambos sonreímos.

Los siguientes días fueron muy similares, trabajo en la escuela, aguantar las náuseas matutinas y dormir en las tardes al parejo de Tara; Peeta estaba muy atareado porque Fred termino tomando vacaciones para cuidar a Johanna, ellos estuvieron aislados todo ese tiempo, solo hablábamos por teléfono, para oír todos los reniegos de Johanna, incluso Daniel no estaba asistiendo a la escuela.

Pronto varios de los enfermos empezaron a circular por el distrito, Lis me dijo que no bajará la guarda y siguiera con las medidas preventivas, también me comentó que le tuvo que contar al doctor Marck mi estado para que le permitiera sacar el equipo y poder hacerme los chequeos, él le dio varias recomendaciones y dijo que me hiciera constantes estudios para ver que el bebé no se viera afectado por el virus, afortunadamente todo está bien, lo único es que a Tara estaba aún extraña, pero al parecer era simplemente su ánimo o carácter que estaba en algún proceso de cambio.

-mami, quelo tu jugues qui- mi hija estaba en su tapete con sus múltiples juguetes.

-oh amor, claro, yo juego contigo - me hinque con cuidado junto a ella.

-ti, migo, toma luzo y yo quento -

-oh muy bien, vamos oír un cuento, ¿de qué es el cuento?- a Tara le encantaban unos libros que le habíamos comprado, justos para su edad y que desarrollará su creatividad, ayudándole a descubrir los colores y sonidos, eran unos libros muy didácticos y completos.

Ella empezó a narrar y ayudarse con las herramientas que traían los cuentos, su lenguaje cada vez era más completo, aunque seguía diciendo muchas palabras a medias, Sae nos dijo que necesitábamos ayudarla hablar mejor, que no la consintiéramos tanto para que dijera las palabras completas, que la corrigiéramos cuando decía alguna palabra mal, pero Tiffany me decía que la veía muy bien, como cualquier niña de su edad, donde estaba dejando de ser una bebé para convertirse en una niña feliz, aunque ella siempre sería mi bebita, no importaba que su hermanito o hermanita viniera en camino.

-el bebé luzo pomio su... - ella buscaba alguna imagen acorde a su muñeco -ma, luzo no qui, ¿luzo no bebé?-

-no, peluzo es un muñeco para los bebés, mira este es un bebé - le enseñe el dibujo de un bebé con su biberón entre los brazos de su madre -y sabes algo pronto en casa vamos a tener un bebé, llegará aquí en un tiempo-

-¿bebé qui? - Tara abrió mucho los ojos.

-si, vas a tener un hermanito o hermanita-bese la cabeza de Tara que al parecer no sabía de qué le estaba hablando.

-a vel a bebé, onde -

-no, aún falta para que venga, pero él está aquí - señale mi vientre, mientras ella me veía extrañada - creo que solo te estoy confundiendo, pero por ahora no te preocupes, tu hermanito o hermanita aún va tardar en estar aquí-

-¿nito? -

-si-solo pude sonreír ante su expresión - vas a tener un hermanito- en ese momento me entró la loca idea de que Tara les diera la noticia a nuestros amigos, así que toda la tarde me la pase practicando con ella el que supera pronunciar las palabras correctas, hasta lograr que, al llegarse Peeta fuera lo primero que le contara.

-Pa- corrió hacia él al verlo entrar - yo enito, bebé qui -

-¿cómo? -Peeta me volteo a ver confundido, yo solo sonreía.

-ti, vol tenel un enito - Tara esperaba la reacción de Peeta ante sus palabras.

-me estás diciendo… ¿qué vas a tener un hermanito? – él puntualizo mucho la última palabra.

-Ti, bebé qui – Tara me señalo.

-Oh, me gusta que te guste tener un hermanito – la tomo en brazos y se acercó a mí para besarme – las amo, es tan tierno oír a Tara –

-Lo sé, será la encargada de dar la noticia – reí por mi loca idea.

-eso me parece muy bien, pero estas de acuerdo que se lo puede decir a cualquiera, tanto a nuestros amigos más cercanos como a otras personas –

-Sí, pero al final todo mundo se enterara – redondeé mi vientre – aparte se le puede olvidar de aquí a mañana, y también creo que lo hará cuando le diga cuéntale a

-Pues lo comprobaremos en un momento, Alex vendrá para enseñarme su propuesta de horarios de la siguiente semana –

-Quedamos que comentaríamos algo después de las 8va semana, así que ya casi llegamos a la novena, pero como tu quieras, yo solo…-

-Hey, no te enojes- él bajo a nuestra hija y me abrazo - ha sido una excelente sorpresa que Tara dijera eso, a nuestros amigos les encantara, solo que… bueno, a ti no te gusta que la gente conozca nuestros asuntos, pero no importa, tu sabes que por mi feliz que sepan que nuevamente vamos a ser papás, desde que me dijiste quise decirlo –

En este embarazo las hormonas me traían de un humor extraño, podía pasar de la felicidad a la melancolía o al enojo, era lo que había notado en los últimos días, solo a Tara era a quien le toleraba todo.


N/a: Aaaah me cuesta un poco de trabajo poner como se expresaría Tara, no tengo hijos y pues desconozco un poco como se comportan o hablan, aunque eso depende de cada niño, algunos son super dotados y hablan mucho mejor que otros, no lo se; espero que les haya gustado el capitulo y si hay buena respuesta este mismo viernes tendrán capitulo nuevo.