Upsss, como dirían por ahí, No tengo perdón de Dios, no es posible que suba el capitulo con una semana de retraso, pero aquí esta y les tengo buenas noticias, se vienen unos días de vacaciones, wiiiii, ahora si voy a tener después de casi dos años sin vacaciones, pero bueno eso no importa, ahora importa que el capi esta listo para que lo chequen y me comenten que tal les parece.


Capítulo 43

-Peeta- susurre mientras lo tocaba, no quería que se exaltara – Despierta Peeta-

-Mmm ¿Qué pasa? – dijo medio dormido sin moverse. Él estaba muy cansado, porque habíamos cuidado a los hijos de Alex, a Daniel y obviamente a nuestra hija, pero con mi estado, pues él había absorbido toda la responsabilidad, jugando con ello y distrayéndolos mientras sus padres trabajaban, fue un alivio cuando Johanna llego y lo ayudo, porque por más que yo intentara estar al pendiente de todos, Peeta no dejaba que hiciera mucho, decía que nuestro bebé y yo debíamos estar tranquilos.

-yo… es que… - me sentía mal por despertarlo – nada vuelve a dormir, creí escuchar algo pero no es nada –

-segura – seguía hablando entre sueños.

-Claro amor –

En cuanto estuve segura que estaba dormido decidí pararme y verificar que todo estuviera normal, ver que Tara durmiera como siempre y de paso haría una visita a la cocina para saciar ese antojo que traía del muffin que deje a la mitad más temprano.

-Sirve que nadie me limita en esta ocasión – hable en voz alta a pesar que no había nadie en la cocina – ¿en dónde lo puso Peeta? – susurre mientras buscaba específicamente en la charola de pan y no ver mi muffin.

-¿Qué estás buscando?- el brinco que pegue casi hace que tire la charola, jamás esperaba tener a Peeta a mi espalda.

-Oh, me has asustado – le dije muy molesta.

-Bonita, son 4 de la mañana, ¿qué haces aquí? – él intento abrazarme, pero yo me hice aun lado, estaba apenas recuperándome del susto.

-Hasta el bebé se espantó, eres un…-

-Hey no te enojes – Peeta se frotaba el rostro, tratando de despabilarse el sueño.

-Como no me voy a enojar, lo hiciste a propósito – yo estaba a punto de soltar las lágrimas, no sé si por la impresión o del enfado porque pareciera que lo había hecho adrede.

-Claro que no, amor por favor no llores ven aquí – esta vez deje que me abrazará, mientras nuestro bebé se movía inquieto por la situación – perdón, no quería espantarte – beso mi cabeza y froto mi espalda para reconfortarme.

-Es que… porque hablaste hasta que estuviste sobre mí –

-Bonita no fue mi intención, lamento haberlos espantado, tú también me espantaste, cuando me gire para abrazarte y no estabas fue preocupante, no sabía si te sentías mal, si tuviste pesadillas o algo pasaba con Tara –

-es que te iba avisar, pero se me hizo absurdo molestarte, tú estás muy cansado últimamente, debido a que no dejas que yo haga cosas, estoy embarazada no discapacitada - Peeta me abrazo, besando varias veces mi cabeza mientras hablaba.

-lo sé, pero es una forma de consentirte y agradecerte... por este hijo -

-como te dije con Tara, tú me consientes mucho y me estás mal acostumbrando, a parte que no se me hace justo que tengas que trabajar tanto por mi culpa - me sentía muy tonta porque por más que intentaba evitar las lágrimas estas eran más evidentes.

-claro que no, sabes que todo lo que hago lo hago con mucho gusto, pero vamos dime ¿por qué bajaste? -

-tengo antojo - oculte mi rostro en su pecho, sabía que no le iba a parecer que estuviera comiendo a estas horas y menos comiendo pan, al parecer nuestro bebé no le gustaba la interrupción porque hizo un fuerte movimiento que hasta Peeta sintió al estar pegada a él.

-oh, creo que está muy inquieto - él puso sus manos en mi vientre - vamos termina de comer lo que buscabas y regresemos a la cama-

Tara tenía mucha curiosidad por lo abultado de mi vientre, tocándolo a cada instante, incluso un momento muy tierno fue cuando imito a Peeta al hablarle al bebé prácticamente pegado a mi estómago.

Era un domingo por la mañana donde los tres estábamos en pijama aún en nuestra cama, él me subió la playera y beso mi vientre, preguntado cómo se había portado, ella al verlo volvió a preguntar si el bebé dormía ahí, Peeta le contestó que sí, que su hermanito estaba ahí; su reacción fue tan enternecedora, besando mi vientre y después besando mi mejilla, dándome fuerza y ayudando a dejar mis miedos de lado, aquellos que habían estado muy presentes por la mala noche que había pasado con las extrañas pesadillas.

Ella le dijo al bebé que lo quería ver, que no durmiera tanto y al parecer él le hizo caso porque se movió en cuanto escucho a su hermana hablarle, fue un movimiento algo brusco el que yo sentí, mismo que sintió Tara debido a que despegó su manita de mi panza al sentir dicho movimiento.

-no pasa nada amor- dije - es el bebé, se ha despertado-

-¿onde bebé? - ella empezó a mover mi ropa para tratar de averiguar qué era lo que pasaba en realidad.

-No Tara, el bebé aún no está afuera, solo lo podemos sentir – le explico su papá.

-yo quelo ver bebé, enito comigo –

-Ah mi amor, me enterneces tanto – dije con una sonrisa muy amplia.

-Al menos sabemos que lo está tomando bien, no como dijo Rafael, de que tal vez se ponía celosa porque el bebé llegaría y ciertas cosas cambiarían –

-Pero lo que nunca va cambiar es que ella será nuestra bebé siempre, que la amamos mucho y es el centro de nuestro universo – bese a mi hija que esta vez seguía pasando su mano en mi vientre para sentir a su hermanito.

-Solo que ahora ese centro será doble, habrá dos cabecitas ahí – agrego Peeta.

-Sí, y a esa otra cabecita debemos ya darle un nombre, no hemos pensado ninguno y eso que en esta ocasión nos dijeron antes que va ser –

-Oh pero es tan difícil decidir – contesto Peeta.

-Yo… bueno creo que podríamos nombrarlo Christopher – sugerí viendo atentamente su reacción.

-¿Cómo mi… padre? – Yo solo asentí esperando algún otro comentario – pues no lo sé, no lo había pensado –

-A mí me gusta, y tu padre era una persona bondadosa, como tú, yo espero que nuestro hijo sea igual –

-Y qué hay de tu padre -

-Tara lleva el nombre de un miembro de mi familia, creo que es justo que nuestro hijo lleve el nombre de alguien de la tuya y que mejor que tu padre –

-Bueno, eso… suena bien, ¿tú qué opinas Tara? – ella volteo a verlo al escuchar su nombre – te gusta que el bebé se llame Christopher -

-Mane – Tara puso una cara tan graciosa al no entender muy bien el nombre.

-¿Qué tu hermanito se llame Christopher? – le repetí.

-emanito bebé –

-Definitivamente tenemos que nombrarlo ya, para que ella se acostumbre al nombre – comento Peeta antes de tomar en brazos a Tara y agarrarla a besos, mientras que ella solo podía reír por dicha acción.

-Creo que sí, yo ya di mi propuesta, ahora tú debes decidir si la aceptas o sugieres algún otro nombre – subí los hombros.

-Déjame pensarlo, lo que si te digo es que me agrada la idea, pero no estoy del todo seguro –

-Bien, solo medítalo, para que ya podamos nombrarlo, ¿verdad Tara? Que queremos nombrar ya al bebé –

-Bebé mio, yo quelo bebé –

-Oh amor, claro, será de todos nosotros, así como tú eres de nosotros –

-Ti, mamá y papá mios –

-Vamos mis bonitas, necesitamos quitarnos el pijama e ir a trabajar un rato –

-Deberías de organizar un domingo para descansar, te lo mereces, has trabajado mucho, cubriendo vacaciones, ayudándome con todo y también cuidando como siempre a Tara –

-Si, pero prefiero tomar vacaciones en cuanto nazca el bebé, quiero estar con ustedes todo el tiempo, no sabemos si en esta ocasión podrá estar tu madre con nosotros – Peeta se paseaba por la habitación preparando su ropa para darse un baño.

-Pues ella quiere venir, pero no sabe si le darán el permiso en el hospital, pero yo creo que nos las arreglaremos bien si es que no puede estar aquí, aparte tenemos a todos nuestros amigos que hasta el momento nos han apoyado mucho, somos muy afortunados de tenerlos –

-En eso no tengo duda, hey vamos es hora – Nos indicó para levantarnos.

Empecé a tener mayor cuidado con mi alimentación, debido a que en mi última consulta el doctor Marck me dijo que debía comer más verduras y frutas, dejar los carbohidratos fuera de mi dieta, porque comentaba que el bebé estaba muy grande, y podía ocasionarle problemas de salud si no media mis porciones, poniendo la posibilidad sobre la mesa de que si era muy grande, tendría que realizar una cesaría para que ni él sufriera al momento del parto por lo estrecha que era, ni yo por el tamaño de mi bebé. El solo pensar en el parto me ponía muy nerviosa y más si hablábamos de una cirugía, como lo era una cesaría, no quería pasar por eso, así que me aplique para que todo marchara correctamente.

Peeta al final decidió que Christopher era un buen nombre para nuestro hijo, así que ahora ya lo nombramos así o más bien Chris, como siempre con diminutivos como pasaba con Tara, nuestros amigos estuvieron muy de acuerdo con el nombre, principalmente los que sabían que ese era el nombre del padre de Peeta, decían que era muy atinado y a la vez era un bonito nombre.

Haymitch nos molestó por un momento diciendo que le hubiéramos puesto mejor Haymitch, en honor a nuestro excelente mentor, según él, que no dé en balde estábamos ahí los dos gracias a él, yo le replique diciendo que estábamos aquí gracias a que nos cuidamos mutuamente, que incluso muchas cosas hubieran sido diferentes si él nos hubiera dicho como estaba todo con respecto a los planes de rebelión, y por último Johanna le dijo que su nombre era feo, que el bebé se merecía algo mejor, así que su bullas no pudieron seguir.

A mi madre le gustó mucho ese nombre, decía que era una buena elección, que siempre le había agradado ese nombre y que era justo, haciendo referencia que Tara llevaba el nombre también de Prim, así que tanto ella como yo coincidimos en la idea del nombre.

-Vamos Niss, podemos programar el entrenamiento para otro día – me decían mis chicos, debido a que yo me sentía muy fatigada, había sido un día difícil, ya que no había dormido muy bien, Christopher había estado muy inquieto toda la noche, mientras que ahora pareciera que estaba durmiendo porque se había movido muy poco, y si a eso le agregaba el hecho de que cada vez me costaba más trabajo encontrar posición.

-No, tenemos que practicar ahora, porque yo voy a estar de baja varios días y si también sumamos el hecho de que el invierno de repente no nos deja entrenar –

-Pero de verdad te ves muy cansada, no vaya ser que le haga mal al bebé –

-Vamos, dejen de estar discutiendo y muévanse, necesito verlos trabajar para corregir y hacer la selección de una vez por todas –

-Hey ¿Qué pasa? –Hilary llego para ver el entrenamiento como era habitual en día viernes, ya que era el único día que podía recoger a sus hijos.

-Ma, le decimos a Kat que se vaya a descansar se ve fatigada, pero aun así quiere seguir entrenando –

-Kat, no te mal pases – dijo ella.

-Solo es que tengo sueño, no dormí mucho, por eso les digo que se apresuren, para que acabemos antes –

-Porque no le dices a Tiffany que te ayude alguien con el equipo –

-No es necesario, aparte estamos escasos de personal, ya vez que muchos vienen solo por un tiempo y el entrenamiento debe ser constante –

-Pues sí, de en balde han ganado tantos premios tu equipo - ella sonrío ampliamente, supongo que recordando cuando su hijo obtuvo el primer lugar en la competencia de tiro con arco en nivel infantil – porque no me dices que tienen que hacer y yo superviso, tal vez no será lo mismo pero puedo ver que en verdad trabajen mientras tú te vas a casa –

-creo que te voy a tomar la palabra, porque de verdad me siento muy cansada -

-Claro, es lo mejor, es más puedo decirle a Michael para que te acompañe a la panadería –

-No, solo ponlos a trabajar – le di todas las instrucciones que iba a necesitar, con todos los chicos alrededor para que pusieran atención de que era lo que tenían que hacer, todos estuvieron muy cooperativos y comprensivos conmigo, Hilary solo asentía y le decía a Michael que él le fuera ayudando en cualquier duda.

Cuando llegue a casa Peeta estaba por salir para irse con Tara a la panadería a esperar que yo terminara el entrenamiento y después cuidarla yo, se angustio al verme ahí, pero yo lo calme diciéndole que me sentía muy cansada, que solo necesitaba dormir un rato.

-oh bonita entonces mejor me llevo a Tara, veré si Casie puede cuidarla mejor, ella está libre hoy en la tarde –

-No, déjala aquí, tal vez duerma a mi parejo –

-Pero no me gustaría que se queden solas, mmm creo que veré si alguno de los chicos me puede cubrir –

-No es necesario, vamos ve tranquilo a trabajar mientras nosotras nos entretenemos aquí un rato, ella puede dibujar o le puedo contar un cuento, eso le gusta, aparte no requiere mucho esfuerzo –

-Mandare a Haymitch, él regularmente no hace nada por las tardes, solo para que este pendiente de ustedes –

-Bien, solo vete para que regreses temprano –

Al parecer Tara se dio cuenta que no me sentía bien y estuvo dibujando parte de la tarde y después se la paso escuchando el corazón de su hermanito, mimándome y de vez en cuando corriendo por la habitación para traer sus juguetes. Haymitch llego a ver si no se nos ofrecía nada y estuvo ahí un rato que agradecí infinitamente, porque me quede dormida mientras estuvo con mi hija, me desperté al oír sus carcajadas, sintiéndome mucho mejor y más relajada.

-Oh vaya sentimos haberte despertado preciosa – me dijo Haymitch.

-Mia ma, mi bujo, ete es Amitch – Tara al ver que estaba despierta corrió a enseñarme uno de sus dibujos, donde se veían muchos colores y rayones.

-Muy bien pero te falto sus lentes – reí al ver a mi hija viendo de su dibujo a Haymitch.

-Será mejor pintora que su padre – Haymitch habló con mucho orgullo de mi hija, eso me hacía sentir muy bien, tanto por ella como por él, debido a que no solo Peeta y yo amábamos a Tara, si no que tenía más personas como mi madre, Johanna o Haymitch, era muy gratificante saber eso, que a pesar de que la familia de Peeta y la mía ya no estuvieran, ella tenía una familia mucho más grande gracias a nuestros amigos, y ni que decir de Chris que venía en camino.

-¿te sientes mejor? –

-Sí, gracias Haymitch, esa siesta me cayó muy bien –

-Bien me tengo que ir, porque Effie ya debe de haberse desocupado de la organización del festival ese –

-Ha estado muy absorta por eso ¿verdad? –

-Ya ves que no le gusta, siempre metiendo las narices para organizar eventos y no sé qué tanta cosa –

-Es su instinto, es lo que conoce y pues disfruta – Era cierto, ella no se podía estar quieta siempre viendo que cosas podía hacer para que según ella, todo se viera mucho mejor y fuera más divertido.

-No Amitch no vayas – Tara replico al ver las intenciones del aludido.

-Oh pequeña tengo que ir con Effie –

-Iffie qui, migo –

-Le diré Tara, ahora cuida a mamá y al bebé –

-Ti –

Para cuando Peeta llego, yo ya tenía lista la cena y a Tara bañada para ir a la cama sin ningún problema, solo esperando a su papá para que jugara un rato con ella; mi malestar había pasado con esa siesta, dejándome más activa y alerta. Él estuvo mucho más tranquilo al vernos, decía que Chris absorbía toda mi energía, que sería un bebé sumamente activo.

-Bonita ¿Qué pasa? – dijo medio dormido Peeta.

-Oh, perdón no quería despertarte – de repente sentí sus brazos envolverme.

-¿no puedes dormir? – pregunto acomodando su rostro entre mi cuello.

-No, otra vez no puedo dormir, se está moviendo mucho, creo que la siesta de la tarde nos quitó el sueño a ambos, no sé porque esta tan inquieto – Llevaba un buen rato sintiendo como se movía, enterrando varias veces sus pies o cabeza en mis costillas.

-¿quieres que te traiga un poco de leche tibia o un té? – Peeta se escuchaba más dormido que nada.

-No gracias, esperemos encontrar posición –

-Mmm –

Lo único que hice fue volverme hacia él, para poder acomodarme, debido a que mi vientre estaba ya muy abultado, impidiendo permanecer en una posición durante mucho tiempo, así que Peeta se recostó poniendo su espalda sobre el colchón, para que yo intentara envolverlo y acomodar mi cabeza en su pecho, como era mi costumbre, aunque el hecho de mi estómago abultado, no me dejaba llegar a una posición como me hubiera gustado.

Justo cuando estaba por quedarme dormida sentí una fuerte punzada por debajo del vientre, haciéndome reaccionar del todo, así como también desconcertándome.

-Auch – dije mientras me incorporaba un poco y volvía a sentir nuevamente la punzada.

-¿Qué pasa? – esta vez Peeta encendió la lámpara de la mesita de noche -¿bonita? – supongo que su rostro reflejo lo que reflejaba el mío, miedo, eso era lo que vi en sus ojos, porque también eso era lo que yo tenía – Kat háblame, me estas asustando, ¿Qué es lo que tienes? –

-Pe… Peeta, creo que tengo contracciones –

-¿Qué? No puede ser si estamos apenas en el séptimo mes, no bonita – él se paró de inmediato.

-Es que sentí una fuerte punzada, como una contracción, Peeta no puede nacer aun, le falta mucho – mi voz se escuchaba intermitente.

-Tranquila bonita, vamos a…. – el desconcierto también estaba presente en mi esposo, esto no podía estar pasando, aun nos faltaban muchas semana para que terminara el ciclo de gestación – voy a marcarle a Paul, le diré que venga, lo mejor es que no te muevas – cuando estaba por salir de la recamara regreso y me beso en la cabeza – no te preocupes, por favor no te muevas de aquí – salió a toda prisa, mientras yo me frotaba el vientre e hice varias respiraciones para tranquilizarme, puesto que serían varios minutas antes de que Paul o Liz llegaran para ver qué era lo que pasaba con nuestro pequeño.

-No bebé por favor, aun no es tiempo, no nos asustes te lo ruego, Christopher – le hable para ver si se movía, si había alguna respuesta de su parte, pero no hubo nada, así que lo intente varias veces, hablándole y frotándome el vientre para obtener respuesta, no sé cuánto tiempo habrá pasado antes de que llegara Peeta, pero para mí se hizo una eternidad.

-Kat bonita, Paul ya viene, dice que no te mueva para nada, que respires y veamos si las contracciones están seguidas – Peeta hablo muy rápido mientras se paseaba por la habitación y empezaba sacar ropa de ambos – me dijo que hiciera maleta porque tal vez terminemos en la clínica, ¿has sentido más dolor amor? ¿Amor? –

-Peeta no siento nada, no se ha movido – las lágrimas estaban saliendo, no quería pasar por esto, no era posible, si en la última revisión me dijeron que todo iba excelente.


n/a: Ufff. no me odien por dejarlo así, pero era justo poner algo intrigoso, espero que les haya gustado, no olviden dejar sus comentarios y nos estamos leyendo pronto (espero). Saludos a todos y como dice mi buena amiga Moni tribute today, tribute tomorrow, tribute forever .lll.