Holaaaa! les confieso algo, creí que no lo lograba, sabía que hoy era el limite porque mañana viernes no podre subir el capitulo, así que era de suma importancia hacerlo hoy, a pesar de que no me han tratado bien con los reviews, pero afortunadamente los pocos que me llegaron fueron geniales, así que muchas gracias por ellos, saben que adoro saber que les parece la historia. Pues bien, les dejo el capi. FELIZ NAVIDAD A TODAS Y TODOS


Capítulo 44

-Tranquila bonita, no nos aceleremos – a pesar de que él trataba de tranquilizarme fue imposible, debido a que no podía ocultar su temor por mis palabras y la angustia que tenía yo al no sentir nada.

-Háblale, por favor – yo no quería hacer ningún movimiento, pero necesitaba que pasara algo, necesitaba sentir fervientemente que nuestro bebé se moviera.

-Hey, bebé, no nos espantes, ¿Qué está pasando ahí? – Peeta estaba agachado a la altura de mi vientre, dudando entre tocarme y no – Christopher, danos una señal de que estas bien –

Justo cuando Peeta termino la oración, sentí como nuestro bebé se movía, haciendo que sintiera cierto alivio pero al mismo tiempo angustia porque sabía que ese dolor que había tenido no había sido normal.

-Se ha movido – dije

-Oh, gracias – suspiro Peeta y beso mi estómago – ¿has vuelto a sentir dolor o alguna contracción? – yo solo pude negar con la cabeza, no podía hablar.

Cuando Paul llegó aún seguía con los nervios de punta, sintiendo a cada rato el movimiento de nuestro bebé y tomando tiempo de las contracciones, si es que eran eso.

-Vamos a ver, lo primero es que estén tranquilos, si tenemos un parto prematuro hay que tomar las cosas con calma, irnos a la clínica para monitorear los signos del bebé y los de Kat – decía nuestro amigo.

-Pero… ¿Por qué está pasando esto? – dijo Peeta sumamente nervioso.

-Pues hay veces que suceden estas cosas – mientras Paul hablaba subía mi camiseta del pijama para empezar a escuchar a nuestro bebé – su corazón se oye normal, tiene buen ritmo –

-Hace un momento nos asustamos más porque Kat no lo sintió moverse por un buen rato –

-No quiero que se estresen, sé que esto es difícil para ti Kat, pero tienes que estar tranquila, voy a tener que ver si… bueno tienes dilatación –

-Si está bien –

-Ok, tenemos dos opciones- dijo Paul al terminar de examinarme - por lo que estoy viendo no es un parto prematuro, no hay dilatación, pero es necesario hacer una ecografía para ver la posición del bebe, el tamaño del líquido amniótico y un mejor monitoreo del corazón, así que puede ser ahorita o tomar las cosas con calma e ir mañana a primera hora, sobre todo porque no estas teniendo una contracción tras otra –

-Entonces ¿si son contracciones? – Peeta me tenía tomada de la mano, haciendo círculos con su pulgar sobre mi dorso.

-Sí, algunas madres suelen tener este tipo de contracciones, incluso las sienten desde el sexto mes y tal vez en el octavo ya no tienen, pero es importante ver que es lo que las provoca, porque puede ser stress, alguna fisura en la bolsa o incluso alguna infección, por eso es necesario hacer varios estudios para descartar y estar seguros de que no hay riesgo para ambos –

-Que procede si todo está bien, como voy a saber si son contracciones ya para que nazca o solo son contracciones, estoy asustada, esto no debería estar pasando, todo se supone que iba muy bien –

-Y sigue yendo bien, no te pongas así, sabes que Chris siente todas estas cosas, solo hay que descartar –

-Si bonita, ya vez que también el stress puede provocar estas cosas, tú y nuestro bebé estarán bien, por favor – mi esposo beso mi cabeza al mismo tiempo que me daba un apretón en mis hombros, tratando que hacerme sentir segura.

-les pareces que vayamos ahora a la clínica, para que se queden más tranquilos –

-Sí, es lo mejor, pero… ¿Qué hacemos con Tara? No la podemos dejar sola – nuestra pequeña dormía ajena a todo esto.

-No te preocupes por ella bonita, Haymitch está por llega, también le hable a él para que nos apoyara precisamente por si teníamos que irnos a la clínica – más tardo Peeta en terminar de comentarme eso, que empezar a oír ruido en la planta baja, al parecer nuestro amigo ya estaba aquí.

Estuvimos hasta bien avanzada la mañana en la clínica, Peeta y yo empezábamos a preocuparnos por Tara, debido a que ni Haymitch, así como Effie, no eran muy buenos con lo que respecta a cocinar, por lo que posiblemente Tara estuviera sobreviviendo con pan y fruta que había en casa.

-Ya solo esperamos el resultado de las muestras que te tomamos para descartar cualquier infección – decía Paul – ¿ya no has sentido alguna molestia? –

-No, la última fue cuando me estabas tomando el ultrasonido –

-Están muy espaciadas, esperemos que no sea necesario darte medicamento para controlarlas –

-Pero entonces ¿todo está bien?, nuestro bebé no corre riesgo o alguna situación así – Peeta no se había despegado en ningún momento, ni siquiera cuando Lis le dijo que tenía que esperar afuera cuando me tomaron la muestra de sangre.

-Todo bien, no es común que pasen este tipo de eventos, pero si es posible que ocurran, pero llevando bien las indicaciones y sabiendo identificarlas no debe porque haber problemas –

-Está bien, solo espero que no nos vuelva asustar así – susurre acariciando mi estómago.

-No, verás que no, ahora sabes que solo pueden ser contracciones, que no estás en trabajo de parto, lo que si es que te voy a cambiar las citas, vamos a ponerlas cada 15 días para asegurarnos que todo vaya bien –

-Eso me parece perfecto- dijo Peeta.

-Permítanme para ver si ya está el resultado y puedan ir a casa a ver aquella preciosidad que seguramente estará de traviesa con su tío o abuelo Haymitch, aun no me queda claro que representa él para ella – todos sonreímos al pensar en lo consentida que ha estado nuestra pequeña por parte de Haymitch.

-¿Ya estas más tranquila bonita?- Peeta beso mi mano y me abrazo – no quiero ver esa cara de angustia nunca más – me termino susurrando.

-Cómo no voy estar angustiada, es nuestro bebé, me conoces, sabes que ustedes son lo más importante, el no sentirlo en la madrugada fue… volver a tener un sentimiento que cree haber superado, no quiero volver a pasar por esto no –

-Vamos amor, debes estar tranquila, ya nos dijeron que todo va bien, solo tomemos más precauciones – ya no le respondí no me sentía con ánimos de seguir hablando, solo quería ir a casa a abrazar a mi hija, sentirme más segura de que mi bebé estaría bien.

Cuando al fin pudimos ir a casa, salí con varias recomendaciones y una par de medicamentos por si el dolor de las contracciones se volvía más severo.

-Mamiiiii, Papiiiii – Tara corría hacia nosotros, se le veían los ojos lloroso, pero antes de que ella llegara a tocarme Peeta la intercepto y cargo.

-Hola bonita – él le dio un fuerte beso y la acerco a mí.

-Onde taban – ella me estiro los brazos, pero Peeta no dejo que la cargara aferrándola.

-Oh que bueno que ya están aquí, ¿Katniss qué paso? – Effie empezó a rondarme y a ver si todo estaba bien, como si esperara que llegará con bebé en brazos o sin mi barriga.

-Tara ya estaba algo angustiada, estuvo muy bien al principio, pero hace un momento lloro porque decía que quería ir a la panadería, que quería verlos – nos informó Haymitch.

-Mamiii – a pesar de que Tara estaba en brazos de su papá, hallo la forma de abrazarme y reconfortarme, era una niña muy perceptiva.

-Hola cariño, ¿ya desayunaste? – le pregunte mientras tomaba su rostro entre mis manos para besarla.

-Ti, Iffi me lo pan –

-¿solo le dieron eso? – pregunto Peeta acomodándose a nuestra hija en brazos.

-También comió fruta y unos huevos que compre con Sae – contesto Effie – pero dígannos ¿Qué fue lo que sucedió? –

-Pues que tengo contracciones anticipadas, en un principio se pensó en un parto prematuro, pero ya se descartó y ahora tengo que estar yendo al médico cada 15 días para monitorear al bebé – esta vez estábamos todos en la cocina, para tomar algo de comer.

-Todos los estudios indican que Chris está bien, que no corre riesgo, pero si hay que tomar precauciones – agrego Peeta.

-Vaya susto, en la madrugada que llegue estaban blancos – Haymitch nos servía un poco de té – que digo blancos, transparentes –

-Si fue una impresión muy grande, pero ahora a cuidarse Kat – Esta vez Effie nos acercaba un poco de fruta y al parecer el huevo que había comprado con Sae.

-Mujer, necesitas calentar eso – replico Haymitch.

-Yo lo hago no te preocupes Effie – le dije poniéndome de pie.

-No bonita, ya ves que nos dijeron que hoy trates de estar en casa tranquila, monitoreando las contracciones, incluso estoy pensando en llevarme a Tara a la panadería para que descanses –

-No, no quiero estar sola – replique al instante.

-No claro que no estarás sola preciosa, nosotros no te dejaremos –

-Pero… ustedes tiene sus asuntos, ya muchos hicieron con cuidar a Tara todo este tiempo – replique.

-No quiero quejas, te quedaras en casa descansando de una madrugada difícil, incluso tú también deberías Peeta, pero como quiera aquí estaremos, no tienes que preocuparte por comida o algo así, nosotros nos encargaremos – Effie hablo muy enérgica.

Fue un día tranquilo pero a la vez desesperante, porque Effie no me dejo hacer mucho, a veces se ponía más pesada que Peeta en ese sentido; cuando nuestros amigos fueron a visitarnos, fue cuando más entretenida estuve por estar platicando con ellos, incluso Johanna mando a descansar a Haymitch y Effie, comentando que ella se quedaría el resto dela tarde, alegando que ¿Por qué no le habíamos hablado? Que ella también hubiera podido cuidar a Tara, solo nos dejaron solos cuando ya era muy noche, Tara ya estaba en su cama aun extrañada por todo el movimiento del día con nuestros amigos.

-¿Te ha dolido mucho?- me pregunto Peeta mientras me abrazaba desde atrás abarcando mi estómago de forma protectora al recostarse en nuestra cama.

-No, todo ha estado bien, solo de vez en cuando una pequeña punzada, pero nada extraño –

-Kat me asusté mucho, primero porque era demasiado pronto para que naciera y luego eso de que no sentiste moverse, fue horrible –

-Lo sé, yo también me sentí fatal, lamento haberte asustado, pero afortunadamente todo irá bien – ese era mi último mantra de las últimas horas "todo irá bien" necesitaba sentirme más tranquila pero lo que habíamos vivido no era cualquier cosa.

-Lo bueno es que ya sabemos que es lo que pasa, que nuestro bebé está bien y que tú también estas bien, no vuelvan a asustarme así por favor –

No pude ocultar una sonrisa al oír sus palabras, sabía que había estado mal preocupar a todo mundo, pero fue inevitable, incluso para mí, así que eso de que no lo volviéramos a asustar de cierta manera no estaba en nuestras manos, de hecho ahorita todo dependía de Christopher, que los dolores fueran leves incluso, porque Paul comento que también el espacio cada vez era menor para él, así que posiblemente se incrementarían las contracciones.

-Trataremos, pero temo decirte que no depende de mí – le contesta acariciando su mano –él es el que tiene la decisión, solo esperemos que decida quedarse ahí hasta terminar su gestación.

-Ya nos ha empezado hacer travesuras, creo que vendrá corregido y aumentado – Peeta me susurro en mi oído, haciendo que una corriente eléctrica viajara a través de mi cuerpo.

-Y empieza a preocuparte porque si viene corregido y aumentado no quiero espantarte, pero tiene una buena maestra para las travesuras y berrinches –

-Ah mi Taraxa, los amo tanto – Sentí que él me apretaba con cariño, con precaución, pero aun sentir sus brazos a mi alrededor era sumamente reconfortante.

-Y todos nosotros te amamos a ti –

Los siguientes días estuve muy al pendiente de todos mis síntomas, de no estresarme y trabajar de acuerdo a mi capacidad, no mal pasarme con el cansancio, siguiendo una dieta correcta, era como si lo ocurrido nos hubiera puesto alertas de todo lo que podía pasar. Peeta insistía en que me tomara ya un descanso, que suficiente iba a tener con cuidar a Tara, pero yo le dije que tenía que seguir trabajando para sentirme útil, le prometí que no me iba a exceder y solo estaría un momento en los entrenamientos. Hilary me apoyo mucho con eso, dándome informes de cómo habían estado al finalizar la práctica los chicos, puesto que yo solo dejaba instrucciones y me iba a casa a descansar.

Las contracciones afortunadamente eran muy esporádicas, así que me empezaba a acostumbrar a sentirlas, las consulta indicaban que todo iba bien, que el bebé no corría peligro. Mi madre me dijo que tuviera mucho cuidado con algún fluido y me espanto un poco porque dijo que seguramente no iba a cumplir el total de semanas de gestación, que no me preocupara si se adelantaba una semana, pero que era lo más probable que pasaría, incluso ella empezó a tramitar el permiso para poder asistir sin problemas al parto, así que estábamos en espera de dicha respuesta para poderle comprar su boleto en aerodeslizador.

-Mami, yo quelo que tu juegues co migo – Decía mi hija mientras me jalaba de la mano para insistirme en sentarme en su tapete extendido por toda la sala.

-Oh amor, no puedo, tal vez me podre sentar pero tu hermanito no me dejara parar y tendremos que esperar a papá, porque mejor no nos sentamos a jugar en el sofá –

-No, aquí, en sofá no – Ella estaba algo desconcertada, debido a todas las precauciones, ella insistía mucho en que yo jugara de igual manera que siempre, pero por obvias razones no me era posible –po fa –

-Ay Amor, no me hagas esa cara – muchas veces Tara hacia pucheros muy parecidos a los de Prim cuando era pequeña, otras veces se parecía mucho a Peeta, principalmente cuando ambos me pedían algo que en verdad deseaban – porque haces que mami se sienta mal, mira porque no vamos a dar un paseo, hoy casi no ha nevado, así que podemos salir, ir a buscar a Daniel o a Papá - la cara de Tara cambio poco a poco al escuchar eso de salir -¿Qué opinas de salir he? –

-Si, amos fuela –

-Pero recuerda que tenemos que ponernos abrigos, ven vamos a buscarlos –

-Si, quero abigo zul –

-Muy bien ese abrigo me parece perfecto para salir hoy, es muy calientito –

-Hey bonitas ¿Qué hacen aquí? – Peeta se sorprendió mucho al vernos entrar a la panadería, mientras que Tara y yo inhalábamos el delicioso aroma, incluso Fred rio al ver que ambas hacíamos lo mismo a la vez.

-Tranquilo, solo venimos a visitarlos – dije antes de que se preocupara, ya que era su estado natural últimamente, incluso podría decir que estaba muy irritable.

-Papi, ¿me las una dona? – Tara se acercó a su consentidor número dos, porque el uno, estaba claro que era Haymitch.

-Pero comiste tus verduras – le advirtió él mientras se acercaban a la charola de Donas.

-Oh Peeta, Tara se ve hermosa en ese abrigo – le comento las señora Lewis – ¿dime donde lo consiguieron? –

-Mmm, como siempre ya va a copiar la ropa de los demás – me susurro Fred, supongo que recordando cuando Johanna y ella llegaron al festival de invierno con las mismas bufandas y guantes, eso por alguna razón no le gusto a Johanna, principalmente porque Fred había sido el que le había regalado esa bufanda y guantes.

-¿Por qué se molestan por algo así? – dije evitando acercarme a las charolas de pan para no tomar uno.

-Porque cuando fui a comprarlas, ella estaba ahí, me dijo que estaban muy bien para Jo y yo le dije que las compraría para que las estrenara en el festival y resulto que ella llego igual con esos aditamentos –

-Oh no sabía eso, pero bueno no importa a Jo se le veían mejor – esta vez fue Casie la que nos escuchó hablar, siguiendo su camino en la panadería.

-Bueno pues dudo mucho que encuentre un abrigo como ese y de ser así, no creo que le quede – reí por mi chiste tonto.

-Kat ¿Por qué vinieron? – pregunto Peeta algo molesto.

-Oye no sabia que no podíamos venir – contestes irritada por su actitud.

-No… solo era una pregunta – él se dio la media vuelta y regreso a su trabajo, dejándome ahí parada.

-Tío Fed toma ya no quelo dona – Tara me distrajo del camino de Peeta.

-No amor, necesitas terminártela ya sabes o hubieras pedido la mitad – le dije a Tara.

-Pelo yo quelo ahola unas galletas –

-No, eso debiste decidirlo antes, ¿te vas a terminar la dona? Porque solo vas a comer eso -

-No, quelo galletas – Tara empezaba hacer pucheros, mientras yo me sentía desubicada por la actitud de Peeta.

-A ver, sabes que no podemos tomar las cosas así, ya comiste dona, aunque no te la terminaste, pero ¿ahora quien se la ve terminar? –

-Kat… - Fred empezaba hablar pero lo interrumpí levantando la mano antes de que se convirtiera en el consentidor número tres.

-Tío Fed se la come – Tara enseguida vio las intenciones de Fred al hablar.

-Tara, ¿pero si él no quiere? Sabes que no es justo desperdiciar comida y tampoco que los demás se estén comiendo tus sobras –

-Ya ves, para que la trajiste, solo estas discutiendo con ella – me replico Peeta que traía una bolsa con galletas.

-Peeta oye… - no pude decir más, regularmente estábamos de acuerdo con referente a Tara pero esta vez él me veía retadoramente mientras le daba las galletas, así que no pude seguir, estaba muy molesta y a la vez desconcertada por su actitud –no se cual sea tu problema, pero es evidente que lo mejor será que Tara y yo nos vayamos, solo espero que cuando llegues a casa estés de mejor humor – termine susurrando porque no era justo que las demás personas se enteraran de nuestra discusión.

-mira Katniss…. –

-Vamos Tara –no lo quería escuchar, así que le estire la mano a nuestra hija sin prestarle atención- demos un paseo por el centro y regresemos a casa –

-¡Sí!- dijo emocionada –amos pa – está vez fue Tara quien estiro la mano.

-No, solo tú y yo – le dije a nuestra pequeña – él todavía tiene que trabajar, vamos antes de que haga más frío y no podamos ir – le di un pequeño jalón a Tara para que empezara a caminar.

-No la jales – cuando voltee a ver a Peeta, él tenía los puños cerrados haciendo que sus nudillos se vieran blancos.

-Peeta dime si esto es por… ¿te ha dolido la cabeza acaso? – yo no sabía cómo trabajar con esto, tenía demasiado tiempo que una crisis no se presentaba.

-Oh, oye hombre, porque no terminas de meter los bollos al horno, se va a bajar la masa – Fred intervino, dándose cuenta de lo que podría pasar si Peeta no se controlaba.

-odio cuando me empiezan a tratar como un idiota – replico él.

-Ven aquí – yo hable firmemente mientras entre a la parte posterior de la panadería. Tara empezó a decir que quería ir a la calle.

-No mami, vamos fuela – se jalo un poco.

-Claro amor, solo mami va hablar un momento con papá – Fred no se despegó de Peeta, seguramente dispuesto actuar por cualquier cosa.

-Lo mejor es que te vayas Kat, yo hablare con él – sugirió Fred

-Nada de eso, me choca cuando se ponen así como si fuera un muto – Peeta empezaba a subir la voz.

-Calma no grites – Le señale a Tara, porque era muy difícil que ella viera a Peeta con esa actitud.

-¿Papi? – contesto ella en un susurro.

-A ver Peeta, solo dime una cosa, solo una – yo trataba de entenderlo de comprender que pasaba - ¿Por qué estás tan enfadado conmigo? – puse un poco a Tara detrás de mi mientras que con mi otra mano acaricie mi vientre, solo esperaba que esto no se saliera de control, él no podía tener crisis o algo similar, no ahora que teníamos una familia.

-Es que yo… - él semblante de Peeta cambio, supongo que analizando que era lo que lo tenía molesto – viniste arriesgándote con la nieve y el hielo, hace frio y yo… no sé, me moleste –

-Ok, pero ¿crees que es como para que tomaras esa actitud conmigo? –

-No, solo que, no sé bien porque me moleste tanto –

-¿has tenido dolor de cabeza? – quería salir de la dudas si era cuestión de crisis o una simple exageración de su parte, tal vez por todo el stress en el que ha estado los últimos meses con lo del embarazo y todo lo de su alrededor.

-Pues, si tengo un poco ¿Por qué preguntas eso? – dijo desconcertado.

-Bueno Peeta es un síntoma, ya sabes – le dijo Fred mientras lo tomaba del hombro.

Peeta se apretó con sus manos la sien –Kat vayan a casa, todo estará bien, lo prometo, no se den mucho frío de acuerdo – Peeta vio mi vientre y después mi rostro – Tara no te comas todas las galletas, guarda para papá –

-Amos papi, men –

-No cariño papá tiene que trabajar recuerda – no quería que Tara lo viera así, lo mejor era que hiciera lo que él decía, irnos a casa.

Solo dimos una pequeña vuelta para que Tara no estuviera con la tentación y se fuera tranquila a casa, cuando llegamos a la puerta Jo llego con Daniel, lo cual me sentaría bien porque necesitaba hablar con alguien que conocía como eran las crisis de Peeta, porque no estaba del toda segura que su actitud se debiera por aquellas lejanas crisis del pasado.

Ella me dijo que estuviera tranquila, que Peeta era un hombre justo y que él no me haría nada estando así, que incluso podía ser el detonante para que se diera cuenta de qué era real, que ahora teníamos una familia.

De todas maneras ella permaneció con nosotros hasta que Peeta y Fred llegaron, ellos se quedaron a cenar, era como si no hubiera pasado nada cuando nosotros estuvimos en la panadería, lo único es que él estaba muy callado, cargando de vez en cuando a Tara y asentando con respecto a la conversación.

-Katniss, quiero pedirte disculpas – Dijo él cuando iba entrando a nuestra habitación después de acostar a Tara.

-No, solo… dime si ¿te encuentras bien? – no quería volver a pasar por esas crisis donde él se apartaba o más bien me apartaba.

-Sí, ya estoy tranquilo, solo es… la verdad me moleste mucho porque llegaras, se me hizo muy arriesgado con la nieve, el frío y… bueno Fred me dijo que no podía tenerte encerrada aquí, que no fuera un exagerado, pero creo que mi molestia hizo que me descontrolara, lamento mucho que pasara esto, aún sigo sin creer que por culpa de un malestar pude ocasionar algo más grande, perdóname – él se había mantenido alejado y eso era algo desesperante para mí, más porque desde que me entere que estaba embarazada me volví muy dependiente de él, como siempre, era mi refugio.

-Ven aquí, todo va estar bien, pero créeme que no estoy de acuerdo en eso de no poder salir, Tara quería a fuerza que me sentara con ella a jugar en los tapetes, sabes lo que implica eso para mí, hubiera tenido que esperar a que llegaras para poder levantarme, así que le propuse salir a verte para distraerla, creo que tu reacción es muy exagerada y lamento que se te estuviera saliendo de control –

-Sabes que soy un poco… bueno que tú y mis hijos son lo más importante y me preocupo mucho por ustedes, porque si algo pasara yo me volvería loco –

-Se cómo eres porque de igual manera así soy yo, yo quisiera traerlos a todos en una burbuja para evitar cualquier desastre o situación, pero también hay límites y yo sé que ni tu y mi niña sería feliz viviendo en esa burbuja, ahorita porque Chris no tiene opción, pero en cuanto vea el mundo creo que será como su papá, propositivo, seguro de sí mismo, noble y justo –

-Oh Kat odio hacerte pasar por eso de verdad… - esta vez yo me acerque a él poniendo su manos sobre mi vientre para que sintiera a nuestro bebé, que al parecer estaba muy atento a nuestra conversación.

-ya no pienses en eso, solo piensa en nosotros y lo mucho que te queremos – él me envolvió en sus brazos, reconfortándome, dejándome más tranquila, fue de muy mala suerte que en ese momento sintiera una leve punzada, por eso de las contracciones prematuras – auch – solo alcance a decir.

-¿Qué pasa? Una contracción – solo asentí – vamos a la cama ambos necesitamos descansar, porque mañana nos espera un día largo con eso de la revisión –


N/A: QUE TAL? ESE PEETA A VECES SE PONE PAYASO JAJAJJAJA, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO, LES COMENTO QUE YA ESTOY PENSANDO EN EL FINAL, ASÍ QUE APROVECHENME AHORA JAJAJJA PORQUE POSIBLEMENTE ME DESAPARESCA POR UN TIEMPO DE FANFICTION PORQUE SIENTO QUE LES HE QUEDADO MAL CON LA PUBLICACIÓN DE LA HISTORIA, PERO BUENO. ESPERO QUE PASEN UNA EXCELENTE NAVIDAD, MAGICA Y LLENA DE MUCHAS BENDICIONES, MIL GRACIAS POR TODO SUS MENSAJES, POR ESTAR LEYENDO ESTA LOCURA, MIS MEJORES DESEOS PARA TODOS LOS LECTORES DE FANFICTION.