¡Hola mundo!
Tsushime, FenixFATA23, Blacklady Hyuuga, sayuri1707, Hime-chan Natsumi, Christ24, Aiko Hime Aka
¡A ustedes muchas gracias por comentar! n.n
Hime-chan Natsumi, moontse, sayuri1707
¡A ustedes les agradezco por seguir la historia :D
FenixFATA23, Hime-chan Natsumi, Magicalmya, StrawberryFields19, moontse
¡Y a ustedes muchas gracias por ponerle en favoritos! n.n
Me hacen tan feliz TuT
Hime-chan tranquila, la idea de una versión extendida ya estaba planificada en mi cabeza, pero la publicaré después de terminar esta y otras mas n.n
Bueno lamento tardar pero aquí regreso con el segundo capitulo, la verdad no se como le haré para poner acontecimientos de acercamiento entre nuestros protas en menos de cuatro capis pero bueno XD les dejo el capi para que se deleiten...
La cantidad de palabras de este capitulo es de 2000 excluyendo las notas de autora y mi característica maña de ponerle "Capitulo tanto, [aquí nombre del capítulo]", por lo que me queda 8000 palabras mas antes de acabar la historia n.n
Bien dejando eso empecemos
Capítulo Dos
Mundo desconocido
Inuyasha cayó al suelo justo a un lado del cuerpo inerte de Kagome… lágrimas gruesas surcaban su rostro al igual que del resto del Inutashi, esto era un gran shock, nunca pensaron que su amada y querida Kagome morirá así de la nada, en un día que creyeron sería normal…
—Inuyasha… hay que… hay que…. —Sango intento decir algo pero sus palabras no podían llegar a un final en medio de su llanto.
El monje entendió lo que quería decir la exterminadora, había de preparar el cuerpo de Kagome para un entierro… Miroku miro el cuerpo sin vida de Kagome y también el de Sesshomaru… no podían simplemente dejarlo tirado así, el Lord merecía respeto por lo que también tendrían que preparar el cuerpo de Sesshomaru para quemarlo junto a Kagome…
—¿Cómo es posible que hace una hora estuvieras riendo y ahora… estas muerta? —preguntó al viendo Miroku mirando con dolor a Kagome.
Ignorando los llantos de los demás y el suyo propio se acercó a los cuerpos de los difuntos, tendría que hacer un pequeño ritual para que las almas de ambos se fueran de sus cuerpos antes de quemarlos, ya que de otra forma no podrían resucitar en algún futuro sea ya lejano o cercano…
—¿Hum? —la expresión del monje cambio a desconcierto cuando toco con su mano el brazo de Kagome y luego rápidamente el de Seshomaru… "A pesar que… a pesar que solo han pasado unos momentos desde sus muertes… sus almas… no están…" pensó el monje y entonces se percató de algo que no había notado…
Se suponía que habían muerto a manos de Naraku, eso significaba que hubo lucha, pero los cuerpos de ambos no tenía ninguna gota de sangre que confirmara el modo de muerte, además ¿Cómo Naraku derrotaría a Kagome y a Sesshomaru? Los poderes de ambos seres eran demasiados poderosos como para ser derrotados por Naraku tan rápido…
Miroku estaba confundido y aun escuchando los sollozos y lamentos de los demás revisó los cuerpos fríos de los difuntos… Nada, ningún solo rasguño o herida, confundido miro la expresión de los rostros de Kagome y Sesshomaru, parecían tan pacíficos para haber muerto por mano de Naraku— Espera… esto… ¿esto es miasma? —dijo Miroku mirando como en la boca de ambos muertos estaba saliendo los últimos restos de un miasma de color peculiar…
Los demás miraron a Miroku al escucharlo decir aquello, no entendían por qué pero sentían que tenían una última esperanza de que Kagome pudiera estar en verdad viva y que podían salvarla…
—¿Qué pasa con el miasma Miroku? ¿Es el causante de esto? ¿Hay cura? ¡Dime Miroku! —dijo alterado Inuyasha mientras miraba al monje con ojos desesperados por una respuesta positiva…
—No… no están simple Inu, había leído sobre esto pero nunca pensé que Naraku supiera de el… —empezó a decir Miroku con seriedad mientras miraba los cuerpo de los "difuntos"— Esta es una antigua técnica… era para separar el alma del cuerpo dejando al cuerpo en un estado de muerte temporal… La finalidad de esto era de enviar las almas a manejar otros cuerpos que estuviera sin almas para espiar a los enemigos, pero esto tenía un límite, el cuerpo solo podía estar sin su alma una semana, si su alma no volvía moriría en cuerpo y también en alma… —siguió diciendo el monje mientras se pasaba una mano por la cara— Pero en los escritos no decía como tenían que volver, no sé qué método tenían que usar… En cierta forma Kagome y Sesshomaru siguen vivos, pero no en sus cuerpos sino en otros, pero si no vuelven a sus cuerpos en una semana morirán pero esta vez enserio… —las palabras de Miroku esperanzaban y desilusionaban al resto del grupo, teóricamente su querida amiga Kagome seguía con viva, pero era seguro que no sabría cómo volver a su cuerpo, eso significaba que moriría de todas maneras…
—Entonces… ¿Qué debemos hacer? —preguntó Shippo con miedo de todo este asunto.
—Cuidar de ambos cuerpos por una semana… hay que mantenerlos en un estado que no se pudran ni nada, puede que haya un milagro y logren regresar a sus cuerpos… mantendremos esa esperanza por una semana… sino… tendremos que hacer un funeral… —esas palabras hizo que el grupo se entristeciera demasiado, pero aun así querían conservar esa pequeña esperanza… una semana, solo una semana y luego solo se resignarían si su milagro no sucedía…
—Bien… iremos a la casa de la Luna, sé que uno de los subordinados de mi padre tiene el poder de hacer que los cuerpos se mantengan frescos durante meses o años, es imposible que se nieguen a mi petición ya que se trata de la vida de su Lord…. Y luego… iremos a matar a Naraku —dijo Inuyasha con una determinación desconocida, esta era la primera vez que decía de ir al castillo de la Luna, hogar de su hermano y padre ya difunto, también hubiera sido su hogar pero era un hanyou… y un hanyou era lo menos que querían los youkai que estuvieran en el palacio…
—Está bien… Kirara transformase, llevaras los cuerpos de Kagome y Sesshomaru… —dijo Sango un poco más repuesta de tanto llorar.
Entre Inuyasha, Miroku y Sango acomodaron los cuerpos de ambos sobre el lomo de Kirara y empezaron su viaje hacia el castillo del Oeste.
Inuyasha tenía una mirada sombría en todo el viaje, definitivamente tenía que matar a ese sucio de Naraku…— Lo matare…. No importa que yo lo matare —susurro el platinado mientras continuaba su camino junto con el grupo…
Los ojos de una joven empezaron a abrirse por el ruidos ruido que se presentaba en su alrededor, era un ruido peculiar, como bestias queriendo comida y también estaba el sonido de las balas y gritos desgarradores de personas…
—Mmm… ¿Dónde… dónde estoy? —la chica miro a su alrededor y se encontró que estaba en una azotea— ¿Volví a mi mundo? —se preguntó la joven al darse cuenta de las construcciones, miro su cuerpo un momento y se encontró que no parecía para nada a su cuerpo, este tenía las curvas más pronunciadas y además estaba vestida completamente de negro con la gabardina cerrada, en su muñeca había un reloj digital a pilas, miro lo que marcaba "11 de octubre de 2020"— No... Este no es mi tiempo... —susurro para sí misma sorprendida, unos golpes más se escuchó en la puerta de la azote y recorto los antiguos ruidos cuando despertó, aunque ya no se escuchaban los gritos…— ¿Eh? Alguien se acerca... ¿Hum? Espera, esos no... —la frase quedo incompleta al darse cuenta quienes eran los que habían forzado la puerta, era personas, pero tenían algo peculiar, estaban con ropas toda rasguñada, sucia y ensangrentada, a algunos les faltaba parte de su cuerpo y todos tenían una mirada vacía, todos ellos caminando en su dirección…
La joven se puso azul al ver aquello, ella siempre pensó que esto solo pasaban en películas… nunca pensó encontrarse en esta situación y además desarmada— Z-Z-Zombie… —dijo la joven retrocediendo, eran demasiados ¿Cómo escaparía?
Palpo su ropa buscando algo con desesperación, se sorprendió al sentir una pistola y lo que parecía ser una espada bajo la gabardina, como loca abrió rápido la gabardina y saco la espada con rapidez, ya estaba acorralada en una esquina de la azotea y había como veinte zombies a su alrededor.
La joven se encontraba agitada, con temblor maniobró la espada, su cuerpo parecía moverse solo después de eso, como si ya lo hubiera hecho antes, no sabía como pero había empezado a cortar las cabezas y partes de los cuerpos de los que la atacaban, se sentía aterrada, esto parecía un mal sueño…
No paso mucho para que ella estuviera embarrada en sangre al acabar de atacar a la mayoría de los zombies consiguiendo una abertura en dirección a la puerta para escapar…
—No entiendo nada, no entiendo nada ¿Dónde diablos estoy? —decía la mujer mientras corría escaleras abajo, se detuvo en medio de su carrera al escuchar ese sonido peculiar de los Zombie "Hay…. ¡Hay más!" pensó con temor la joven apoyada contra la pared, ya se encontraba en el primer piso y parecía que habían muchos de esos ahí dentro…
—¿Qué hago? ¿Cómo salgo? —se preguntaba en susurro la joven mientras apretaba la empuñadura de la espada, era pesada, no era posible que la pudiera sostener más tiempo, tenía que escapar de aquí antes de que aquello pase…
Tomando aire y llamando a algún valor se atrevió a salir corriendo, matando a su paso, corrió y corrió como si no hubiera un mañana por las calles en busca de un lugar donde detenerse, los zombies estaban por todos los lugares, debía de escapar rápido…
Vio entonces un camión de mudanza abierta, como pudo se metió y cerró la persiana asegurando por dentro… El corazón de la joven se mantenía acelerado mientras su rostro estaba cubierto de sangre y lágrimas de miedo— ¿Qué es todo esto? ¿Dónde me encuentro? Mamá… mamá quiero estar contigo —diciendo esto la joven soltó a un llanto silencioso sintiendo como el camión empezaba a balancearse, los zombie sabían que estaba adentro...
Un hombre de unos 25 años abrió los ojos de golpe a sentir que algo empezaba a querer morderle la pierna, dando una patada aparto a su atacante, se sentía incómodo en la posición en la que estaba, se encontraba semi aplastado por algo grande, podía sentir fragmentos de algún cristal bajo su espalda y aquello que aparto de su pierna de una sacudida parecía intentar otra vez su objetivo, el hombre como pudo y sintiendo su cuerpo adolorido salió de debajo de la gran cosa que lo aplastaba, esa cosa tenía cuatro ruedas en la parte superior… seguramente se volcó y por eso las ruedas terminaron arriba.
—¿Qué demonios eres? —dijo mirando a la putrefacta criatura que se arrastraba en el suelo con intención de morder sus piernas, parecía ser un humano, con toda la parte inferior de su cuerpo separada de su torso, con un color raro y ropas harapientas, el hombre se preguntaba por qué no moría si tenía solo medio cuerpo, los humanos mueren estando así.
—Basura humana —dijo aplastándole la cabeza con su pie, luego de eso miro su alrededor, parecía estar en un sendero de color negro con líneas blancas en el suelo que se expandían en línea recta en ambas direcciones.
El hombre frunció el ceño y se llevó una mano a la cabeza intentando recordar como llego a ese lugar— Donde estoy... ¿y por qué... mi cuerpo es como el de un humano...? —dijo mirando su mano con una atención absurda, viendo una mano simple, sin líneas ni garras…
Volvió a fruncir el ceño y miro el resto de su cuerpo, llevaba unas ropas extrañas, había un artefacto en una funda en su cintura, la tomo unos momentos, era un objeto pesado y tenía una forma de "L" girada 90º grados a la derecha…— ¿Qué diablos es esto? ¿Dónde estoy? —se preguntaba el hombre con el ceño fruncido, volvió a guardar aquel extraño artefacto y vio que también había un gran cuchillo ancho, parecía una espada pero este era más liviano y tenía el metal oxidado.
Volvió a mirar el camino y a lo lejos vio lo que parecía ser una ciudad de grandes edificación… Se decidió de ir a ese lugar, empezando a caminar miro a los lados del camino, era puro bosque y podía escuchar como algo se iba a acercando, hacían un sonido desagradable.
El hombre miro entonces como lo que parecía ser un humano caminando extrañamente y con tripas colgando empezaba a acercársele, le causo repulsión nada más ver a aquel humano, tomando aquel cuchillo grande se lo planto en el frente a esa persona y simplemente después solo se fue.
No le importaba mucho matar después de todo, si tenía que hacer lo haría— ¿Qué clases de humanos son estos…? —fue lo que se preguntó retomando su camino con dirección a la lejana ciudad…
¿Que les pareció? ¿Estuvo interesante el capitulo?
Me esforcé simplificando cosas pero espero que el toque no se haya perdido en medio del relato non
¿Ya saben quienes son la joven y el hombre, verdad?
Bueno, esto era de imaginarse ¿no creen?
Pero la pregunta mas importante... ¿Lograran regresar? ¿Que es lo que tenia planeado Naraku al hacer todo esto?
Un poco de eso en el siguiente capi dentro de poco n.n Este fic finalizara antes del 31 de este mes por lo que no esperaran mucho tiempo :D
Bueno nos vemos pronto con un nuevo capi n.n
Matta Nee!
