¡Hola mundo!

Ok, aquí de nuevo, este es el capi resubio ya que al parecer al estar revisando errores lo borre y subi otro =.= no recuerdo lo mucho que escribi en esto pero bueno... era un suerte tener una copia del capi... pero no de las notas T.T

Ok dejemos la habladuría y a...

La cantidad de palabras de este capitulo es de 2500 excluyendo las notas de autora y mi característica maña de ponerle "Capitulo tanto, [aquí nombre del capítulo]", por lo que me queda 2000 palabras mas antes de acabar la historia n.n

Bien dejando eso empecemos


Capítulo Cinco

Muerte y Retorno


Inuyasha estaba muy cabreado, ya habían pasado tres días desde que Kagome estaba muerta y no conseguían saber cómo hacerla regresar, ahora como era de esperarse estaba solo en busca de Naraku para conseguir parte de la perla y de paso matarlo…

Apareces en un buen momento… desgraciado… —dijo al ver como Naraku aparecía de la nada con una sonrisa de satisfacción al ver el rostro lleno de odio del hanyou.

—¿Por qué tan enojado Inuyasha? ¿Ya no está más tu adorada miko? —se burló Naraku mientras miraba como el platinado solo gruñía en rabia.

—Maldito…. ¡ella volverá, pero tú no estarás para ver su retorno! —grito el hanyou y sacando su espada empezó a atacarlo.

Era una batalla uno a uno, no había polisones o entrometidos, era una batalla que tanto esperaba el hanyou para así poder derrotar a ese maldito mal nacido engendrado a base de un cuerpo putrefacto….

Inuyasha ataco con su espada de forma física sin hacer uso de sus poderes demoniaco, Naraku la contrarresto con su brazo que ahora tenía una especie de coraza de alguna demonio, la cual era lo bastante resistente como para contrarrestar la espada de Inu.

Naraku se rio en burla puesto que la rabia del platinado hacia que sus ataques fueran predecibles y cada vez lograra contrarrestar esos débiles ataques.

—¡Maldición! —dijo Inuyasha mientras tomaba su arma con ambas manos y miraba al hanyou azabache.

Inuyasha preparo sus garras en una mano y su espada en la otra, no había forma que dejara que ese desgraciado lo seguiría viendo con burla… Ataco con las garras de acero seguido con su espada y luego dándole una patada a Naraku.

Bien, al menos ya podía coordinar ataques…— Te matare… —dijo Inuyasha mientras salpicaba sus garras con su propia sangre y también la esparcía un poco en su espada de manera rápida…


Jaken estaba en shock desde que vio a su amo llegar hace unos días atrás, completamente muerto y ahora en un estado de congelamiento en el castillo… y todo esto por…— Y todo esto por esa tonta niña —dijo el sapo con rencor mirando a Rin que estaba a pocos metros de él mirando a Sesshomaru y a Kagome en aquellos cristales de hielo...

—Señorita Kagome… Señor Sesshomaru… —dijo con tristeza Rin mirando los cuerpos durmientes de ambos, se sentía un poco culpable por esto, sabía que enteramente no era su culpa pero aun así se sentía culpable.

Sesshomaru le había dicho que buscaría a la miko para que cuidara de ella por al menos una luna, ya que no era seguro para Rin quedarse rodeada de solo demonios…

—Rin ven un momento… —dijo Sango apareciendo en la puerta, la niña obedeció y se acercó— ¿Sabes dónde está la segunda biblioteca del castillo? —indago la mayor y la niña asintió.

—Sí, le mostrare el camino señorita Sango —dijo la niña y mirando atrás por última vez empezó a guiar a la mayor.

Miroku y Shippo estaba en la primera biblioteca buscando entre los libros quizás aquella técnica que estaban seguro utilizo Naraku, pero no tenían poco tiempo y era mejor cubrir todas las bibliotecas del gran castillo, que en total eran cinco, en tres de ellas se encontraban soldados buscando como locos una cura para su amo y quedaba una que sería atacada por Sango dentro de poco…

—El traspaso de almas… sé que lo leí antes en algún lugar… —empezó a decir Jaken mientras trataba de recordar…—¡Ah, creo que estaban en algún lugar de los archivos del sótano! Espero un poco más amo bonito, dentro de poco lograra volver —dijo con devoción y salio corriendo al sótano.

No le diría nada a nadie por el momento, no era necesario la verdad, por lo que simplemente se apuró para poder revisar solo el sótano…


Un día más… ya eran cuatro días los que estaban ahí, era increíble como en esos míseros cuatro días Kagome había cambiado como también Sesshomaru, tal vez la actuación se les subió a la cabeza o tanto matar zombie les afecto o puede que el pensamiento de dejar a Jareth los tenía locos ya que no querían…

Fuera lo que fuera ya no eran iguales… Y en estas últimas 24 horas hasta empezaban a olvidarse de su mundo de origen, los recuerdos eran borrosos, como si alguien apropósito quisiera que no recordaran…

El comportamiento de Kagome llego a ser como el de una madre y como el de una luchadora experta en menos de un día que hasta daría miedo pues no parecía ella misma…

Sesshomaru aunque no dejaba su elegancia de Lord ya dejaba de actuar como uno casi la mayor parte del día, era protector y actuaba más a instinto que a lógica, eso él nunca lo haría pero lo hace…

—Una cabaña… una gran cabaña… Kieren, Marco entremos —dijo Aida mirando con sigilo a ambos hombre, ellos asintieron, empezaron a rodear la cabaña mientras que Kagome ingresaba al interior, Jareth se quedó a la entrada sentado en el pasto, esperando paciente a que volvieran ahí, aun podía ver a su madre ya que donde estaba sentado daba justo a la puerta.

Sesshomaru se encontraba en la posterior y Marco había ingresado al sótano de la cabaña buscando provisiones…

Unos ruidos silenciosos y a la vez extraños se empezaron a escuchar… Jareth no le dio importancia al principio y siguió viendo a su madre estar ingresando a una habitación con suma atención…

Una gran mancha negra cayó en su hombro y sintió que alguien estaba atrás… Jareth levanto la cabeza y ahí había uno de esos putrefactos seres, asustado se apresuró a levantarse e intento correr, pero sus cortas piernas lo hicieron caer y el muerto ya estaba sobre él con la boca abierta, gritó, gritó con todas sus fuerzas como para que lo escucharon, pero a pesar de haber conseguido que sus padres y tío lo escucharan también lo escucho una horda de zombie que estaba empezando a aparecer desde el oriente, los cuales guiados por los gritos y sollozos del niño fueron a esa dirección.

Kagome se sobresalta al escuchar a Jareth y con rapidez sale, Sesshomaru hace lo mismo desde el otro lado de la cabaña pero unos zombies de la horda lo vio y empezaron a obstruirle el camino, él empezó a atacar con rapidez, quiera llegar cuanto antes con Jareth. Marco también reacción a los gritos y tropezándose salió del sótano para salvar a su sobrino.

La mujer llego primero y con horror vio como el niño estaba siendo mordido por diversos muertos en diversos lugares, su carita toda llorosa y muecas de dolor dejo en completo shock a Kagome, pero reacción lo más rápido que pudo y sacando un arma disparo a los zombie, intento acercarse peor parte de la horda de zombie se lo impidió… Tanto Kieren, Marco y Aida estaban frustrado que justo ahora aparecía una horda de estas cosas logrando impedirles salvar a su más valioso tesoro.

—¡Mawmwá, Pawpá, awushi-lio! —decía el pequeño niño con voz quebrada por el llanto mientras trata de sacudirse para liberarse de los zombie, tenía sus brazos en cruz sobre su cara tratando de salvarse pero ellos rasguñaban... Sintio entonces que su piernita estaba siento tirada, sintió un dolor atroz en sus huesitos, sus ojos se abrieron en shock y miedo y volvió a gritar en dolor cuando sintió que era separada la parte de su rodilla para abajo.

—¡Jareh! —grito en agonía Kagome logrando ver aquello entre los pocos espacios vacíos que habían entre los zombie que estaban a punto de tumbarla.

Uno, dos y tres zombies cayeron y Aida tuvo paso, corrió como desquiciada y mato a los zombies que estaban comiendo la carne de su hijo, sus ojos se llenaron de lágrimas al tener al niño en brazos, dando sus últimos hipos y cubierto de su propia sangre…

Marco y Kieren lograron abrirse paso y empezaban a matar al resto de los zombies que trataban de acercarse a la ahora inmóvil Aida que tenía al niño en brazos, ambos hombre al ver el estado del niño se quedaron en shock y con furia y unas cuantas lagrimas atacaron con todo, espadas, cuchillos, armas, todo…

—Ma….má… —dijo Jareth mirando a los ojos a su madre sin poder moverse y completamente pálido por la perdía de sangre, su pequeño cuerpecito ya no sentía el dolor de sus partes sin carne, estaba entumecido… el pequeño dio una pequeñísima sonrisa al darse cuenta que estaba al nivel del pecho de su madre y siendo cargado por ella a pesar de no abandonar el suelo por completo…

Kagome miro con terror los huesos de los brasitos del pequeño, la falta de la mitad de la pierna derecha y los huesos de la piernita izquierda, su estómago a la vista con las tripas saliendo, era una suerte que aun estuviera consiente…—Te…qu..i..e…rwo… —fueron las últimas palabras del pequeño antes de apoyar su rostro lleno de sangre de sus brazos sobre el pecho de la mujer.

—¿Jareth…? ¿Ja…reth? ¡Jareth! —grito en verdadera agonía mientras lloraba a mares y acercaba el rostro del pequeño a su rostro y lloraba con dolor la muerte del pequeño, el pobre niño, tan inocente y puro ahora cubierto en sangre con partes vistas de su cuerpo interior…

Una pequeñita luz blanca empezó a salir de boca, entonces Kagome recordó que ella era una sacerdotisa en realidad y podía ver las almas salir de los cuerpos cuando se mueren, ella tomo el alma del pequeño entre sus manos y la mantuvo ahí, miro por última vez el rostro del pequeño y dándole un beso en la frente lo dejo en el suelo.

Kieren estaba en completo shock y tristeza al escuchar a su esposa gritar con tanta agonía y dolor… eso solo significaba algo… Jareth… el pequeño Jareth… su hijo… estaba muerto…

Marco no salía de su asombro al escuchar a su cuñada y con odio hacia los zombies por ser los causantes de esta tragedia ataco, ataco intentando dejar de sentir dolor.

Tres caminantes se acercaron al cuerpo inerte de Jareth y al estático de Aida… Ella los miro con rabia y sacando un cuchillo se los planto a la cabeza con rapidez— No se atrevan a tocarlo… —dijo mientras su mano donde estaba la pequeña luz blanca del alma del pequeño la mantenía sobre su pecho…

Otros zombies empezaron a atacarla también por querer comerla y comer ese cuerpo sangrante del menor, Treso lograron moder a Kagome pero a ella solo le importaba que no tocaran el cuerpo de Jareh— ¡Aida! —dijo Kieren al ver que uno la atacaba por detrás y le sacaba un pedazo de carne del cuello, corrió en su auxilio al verla dejar caer su arma y llevarse un mano al lugar que empezaba a sangrar demasiado.

Sesshomaru mato al zombie y se apresuró a tomar en brazos a la mujer que estaba ya cayendo al suelo, Marco al ver esto trato de cubrirlos a ambos matando a los zombies que se empezaban a acercar a la pareja…

—Hehe…cof, cof… Sessho…ma…ru… Ja…reth…. murió… pero… mi…ra —dijo mientras abría la mano que no estaba tapando la sangre de su cuello, en su palma estaba materializada en una bolita de luz el alma del pequeño— Es curioso….cof, cof, me… aca…bo… de… acordar… como…vol…ver… —le dijo mirando como Sesshomaru la sostenía ya arrodillado en la tierra junto al cuerpo sin vida de Jareth… Kagome tosió un poco más de sangre embarrando el pecho de Kieren— Dos… almas… para… regresar… a… una… —dijo ella con una minúscula sonrisa…

Sesshomaru la miro con ojos grandes al darse cuenta de esas palabras y como ella presionaba el alma del pequeño contra su propio pecho— Mi…alma… se…ra… tu… pa…se …se… desinte…grará… pero… al… menos… la… de él… no… y… logra…rá… rena…cer… en… nues…tro… mun…do… —dijo ella con una sonrisa mientras le implantaba el alma en la propia alma de Sesshomaru que ella podía ver sin problemas…

—Kagome… no te atrevas a hacerlo… te mataras tanto aquí como allá —dijo con seriedad y con tintes de agonía al pensar lo que vendrá después…

—Lo… sien…to… —dijo mientras acariciaba el rostro de Kiren y se acercaba a su rostro "Sore ni modotte anata no karada to tamashī ni hakoba tamashī wa ato ni umarekawaru to tamashī ga, pōtaru wa sono saishūtekini sore o toru koto" pensó al no poder decir más palabras e hizo lo único que podía hacer para poder mandar el alma de Sesshomaru de vuelta.

Lo beso, un beso en el cual su alma paso a través de sus bocas al interior de Sesshomaru y al poco tiempo su mano cayo y su respiración se cortó.

Marco vio esto y aunque no lo entendía sintió un dolor enorme… Vio cómo su hermano ahora dejaba el cuerpo de su esposa junto al de su hijo— Marco… danos un entierro digno… y no mueras… —dijo sin darse la vuelta, esto descoloco a Marco que dijo un "Está bien" en respuesta mientras mataba a los pocos muertos que quedaban.

Sesshomaru sintió nuevamente ese dolor atroz que sintió en su tiempo, su pecho dolía y como si una herida estuviera abierta en ella empezó a sangrar… pronto… sus ojos se cerraron y su cuerpo cayo junto al de su familia


Los ojos del gran Lord empezaron a abrirse… con lentitud miro a su alrededor, parecía su habitación en su castillo "Eh vuelto" pensó con un sentimiento vacío…

—¡Mi Lord! —dijo Raito mientras rápidamente descongelaba al platinado y este se sentaba tambaleante sobre el futo, su comandante hablaba pero este no escuchaba, solo miraba como el cuerpo de pocos metros de distancia de él se mantenía dormido "Dormirá para siempre… " Pensó con un mal sabor de boca al pensar en ello.

Al poco tiempo llegaron el Inutashi al lugar a esperar de ver a Kagome también despierta pero solo la encontraron en ese ataúd de hielo otra vez…

Preguntaron por qué solo Sesshomaru regreso, entonces Jaken apareció con los manuscritos en manos y Miroku, Sango y Shippo lo leyeron mientras que Sesshomaru repitió las palabras de Kagome "Dos almas para regresar a una..." le dijo a su hermano como única respuesta, Inuyasha sin entender bien miro a Miroku y él le dijo lo que significaba, al saberlo Inuyasha lloro, grito y se tumbó al suelo en agonía, el resto del Inutashi estaba igual, inclusive Rin…

Sesshomaru simplemente se queda callado mirando desmoronarse a su hermano y a su grupo de humanos… Su corazón duele… le gustaría llorar pero no puede… se lleva una mano al pecho y siente como late, mira a la mujer en su ataúd de cristal y sabe que el corazón de ella nunca volverá a latir…

Recuerda todo lo que pasaron en ese otro lugar, recuerda la muerte de Jareth y su corazón vuelve a doler como si tuviera en el pecho una herida… invisible y sangrante…

Esa herida llegaría a ser una cicatriz, pero nunca… nunca dejaría de sangrar…

¿Que tal estuvo el final?

Si amigos este es el final T.T aunque falta el epilogo que lo subo en una hora...

por cierto la parte en japones significa eso: El alma transportada a su cuerpo volverá y el alma dentro de ella en un futuro renacerá y mi alma el portal sera aunque eso la lleve a su final

Bueno, me siento realmente mal de matar a Jareth pero tenia que hacerlo ;A;

Espero les haya gustado y si quieren matarme matenme que me lo meresco T.T

Por cierto esto en verdad termina aqui pero el epilogo lo hare solo por... bueno para deleitar un poco mas al publico con sucesos posteriores ya que esta muy cortado... aun asi espero les guste la historia completa que es hasta el epilogo n.n

Vale me voy rapidito para subir pronto el epilogo...

(Ay Dios que notas mas secas )

Nos vemos!