Disclaimer: Los personajes no son míos . Son de la fantástica J.K Rowling .
With me
Mientras subía las escaleras que daban a la Torre de Astronomía recordaba cómo le había hecho sufrir. Recordaba todos sus encuentros, tanto casuales como provocados por él mismo. Como le había dicho millones de veces, más de las que pudiera contar, sangre sucia.
Recordaba como luego de eso, se encerraba en su habitación sin mediar palabra y se maldecía a si mismo, y si pudiera ser capaz de auto-mandarse un crucio, lo hubiese hecho.
Lo que más odiaba era verla mal, triste o desolada. La había visto millones de veces enojada, y le divertía y gustaba en grandes cantidades, pero era contadas las ocasiones que le había visto triste, y se odiaba por ser él, quien causaba mayormente esa expresión de tristeza en su rostro.
La había visto llorar perdiéndose en uno de los pasillos que daban al baño de chicas en 1ro. Era un niño y no le dio importancia y en aquel momento sólo le parecía una niña tonta.
En segundo la vio llorar cerca de las cocinas, más nunca supo el por qué. Le había visto llorar en 3ro cuando tuvo una infantil pelea con Weasley y cuando asesinaron a Buckbeak por un tonto capricho de él .
En cuarto fue cuando comenzó todo, cuando comenzó a encapricharse, a verla más linda de lo normal, a verla ... menos desagradable y más femenina y no contaba que se hubiera reducido sus dientes con magia, porque se había percatado de ello sólo a principios de quinto. La vio llorar por los pasillos desolados un poco después de la hora de queda y no había podido resistirse.
Estaban solos, nadie vería alguna muestra de preocupación de él para con la castaña, y si ella lo contara no se lo creerían. Así que con la máscara más fría de la que se vio capaz de adaptar, le pregunto, se preocupo y la aconsejo a su manera. Había admito que el Weasley tenía razón, sólo porque el también estaba celoso, un sentimiento del todo nuevo para él hasta que se había enterado de quien era la pareja de Hermione Granger
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─ ¿Se puede saber que demonios te ocurre Pansy? - gruño el chico viendo como su pelinegra amiga se mordía las uñas con impaciencia.
La aludida volteó a verlo y luego relajo un poco su semblante. Parkinson y él habían llegado a ser grandes amigos luego de que la rubia admitiera que su enamoramiento por el chico era sólo una terrible obsesión, que con las vacaciones dejo atrás.
Había descubierto que tras la careta de "chica sifrína y arrogante" que cargaba la pelinegra, era realmente divertida y amable...a su manera. No se podía pedir mucho de una Slytherin.
─ Perdona Draco, es que... ya han pasado dos semanas desde que anunciaron lo del baile - dijo como si aquello fuera todo lo que necesitaba saber el rubio para quedar satisfecho con su respuesta, más el chico alzó una ceja confundido en busca de más detalles - y... nadie me ha invitado aún - agregó y el rubio se contuvo de sonreír burlón.
Había aprendido a lo largo de los meses que era mejor no meterse con el autoestima de la chica si quería seguir con todos sus huesos en su lugar , y también se mordió la lengua para evitar decir que él había tenido más invitaciones de las que podría contar, sin embargo aunque más de la mitad de ellas fueran de chicas con grandes atributos y bellezas, a él sólo le interesaba una. No que lo fuese a admitir.
─ ¿Qué tiene de malo?, hay muchas chicas que aún no tienen pareja - dijo el rubio tratando de solucionar todo con eso.
─ Eso ya lo se, no me importaría tanto sino fuera porque la chica más ... deplorable de este colegio ya tiene pareja y no es más ni menos que el chico de intercambio más guapo - dijo y yo rodé los ojos
─ Pansy no me gustan los chismes - le recordé y me callé al oírla seguir hablando.
─ ¿Puedes creer que Hermione Granger consiguió ir con Viktor Krum al baile? es ... literalmente imposible - siseó con malicia mirando en dirección a los leones que en aquellos momentos se encontraban manteniendo una agradable conversación.
El rubio desvío la mirada también hacia esa mesa para evitar la expresión iracunda y sorprendida que había cruzado por su cara al recibir tal información y se concentró en la figura de una castaña que sonreía de una manera ... demasiado radiante para el gusto del rubio que hizo una mueca y apartó la mirada volviendo a concentrarse en su pelinegra amiga quien lanzaba fuego por la mirada
─ Literalmente imposible no, porque si no, no estaría pasando, además no me digas que querías ir con ese mastodonte al baile - se burló tratando de aligerar el ambiente. Los celos y envidia de Pansy y su rabia no harían buena combinación y él lo sabía bien.
─ No quería ir con él, aunque no me desagrada la idea, por Merlín, Draco, es jugador de Quidditch, el sueño de toda chica - dijo y él carraspeó ofendido.
─ Disculpa soy buscador de Slytherin - le recordó y ella rodó los ojos
─ Si Draco, lo se , es sólo que... odio a Granger - murmuró y él suspiró
─ Y yo a Krum - susurró y ella alzó una ceja
─ ¿Que dijiste? - preguntó
─ Olvídalo, bueno hagamos algo, iremos juntos, como amigos, además tengo un punto a mi favor, soy jugador de Quidditch, el sueño de toda chica - añadió y ella sonrío
─ ¿Acaso no tienes otras invitaciones? - pregunto perspicaz y el asintió sin borrar la sonrisa
─ Muchas de hecho, pero prefiero ir contigo que con ellas, ninguna me atrae - dijo el rubio encogiéndome de hombros y ella sonrío radiante.
─ Gracias Draco, seremos la pareja que cause mayor sensación , ya vera esa Granger - susurró por lo bajo mientras desaparecía del Gran Comedor, dejando al rubio encimado en sus pensamientos, que mucho tenían que ver con la castaña que en aquellos momentos se encontraba hablando con su pelirroja amiga sobre los vestidos que usarían para el baile, totalmente ajena a la conversación que se había desarrollado en la mesa de las serpientes.
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Ese día había sentido los celos, malos consejeros . Ese mismo día había tropezado intencionalmente con la chica y le había dicho como unas diez veces que no valía la pena hablar siquiera con ella, contradiciéndose a si mismo que no podía parar de buscarla para hablarle, aunque sea por medio de insultos.
Luego de presenciar como la castaña ponía cara de circunstancias a la hora de despedirse del búlgaro, sintió su sangre hervir. Si la castaña pretendía que el búlgaro la besara, tendría que usar lentes, a su parecer.
O bueno, quizá era el búlgaro el que necesitaba lentes. ¿Quién en sus cabales no hubiese aprovechado de darle un beso a la Gryffindor viéndose como se veía? Totalmente...presentable. Si, presentable.
Para suerte de él , y desgracia de ella, el búlgaro se había despedido con un beso en sus nudillos y un "Exjelnte vrelaga Ermion".
El rubio escondido tras un muro se tuvo que morder los labios para no reírse de ello. Era tan tonto que ni pronunciar bien su nombre podía. Pero al menos podía darse el lujo de pronunciar siquiera su nombre. Él se veía obligado , de cierto modo , a llamarla con sobrenombres ofensivos o con su simple apellido. El "Hermione" moría en lo más profundo de su ser.
Había recorrido el castillo sin intenciones de más nada que simplemente despejar un poco su cabeza de tantos pensamientos. Tenía el peso encima de saber que Voldemort atacaría en el Torneo de los Tres Magos, tenía la carga de saber que pronto se convertiría en alguien como su papá, un ser.. despreciable. Y encima la castaña que se colaba en cada uno de sus pensamientos.
Sorpresa para él, fue verla parada en medio de los pasillos llorando. Sorpresa para él, que la chica se haya desahogado con él. Irremediable fue el querer besarla. Y así lo hizo, sin miramientos ni pensárselo dos veces. Sólo un roce de labios y luego una simple frase. Para luego quedarse en su habitación rememorando aquel beso por muchas horas.
Luego la había visto llorar por Cedric Digory, que por buenas fuentes, él sabía que la chica ni conocía. Sólo lloraba como lo haría por cualquier otro compañero. Y eso le llevo a plantearse si de ser él quien estuviese en esa situación, la chica lloraría.
En 5to la había visto más misteriosa y taciturna que nunca, muchas veces la veía quedarse mirando embobada al pelirrojo y su sangre hervía, más luego se recordaba que ella no era nada suyo y volvía a concentrarse en lo que hacía, más sin poder obviar aquel sentimiento de vacío.
Había entrado a la Brigada de Umbridge sólo por cobarde. No quería ser uno más entre el montón y había dado por descartada la opción de unirse al ED, nadie lo querría allí.
Se enteró del ataque de Mortífagos en el Departamento de Misterios, supo que habían matado a un familiar suyo, no directo, pero eran de sangre. Sirius Black. No sintió nada, ni desasosiego, ni tristeza. La verdad, nunca lo conoció.
Al ver a la castaña tan triste y melancólica por la muerte de aquel hombre, supo que había sido alguien de buenos sentimientos, porque pocos se ganaban su cariño de tal manera. La había observado tanto que eso lo sabía a la perfección. Eso y miles de detalles más, como la manera en que mordía la pluma cuando no conseguía plasmar exactamente sus pensamientos en el pergamino o como fruncía el ceño cada vez que su estúpido pelirrojo amigo hablaba con comida en la boca, etc.
Sus pensamientos se vieron abruptamente interrumpidos por un sollozo proveniente de uno de los salones que se encontraban al fondo del piso a donde había ido el rubio. Suspiro preguntándose cuanto tiempo llevaba parado sin moverse y se encamino a buscar a la castaña.
Entró a una habitación que se encontraba en penumbras y la única luz que se filtraba era la de la luna llena que se asomaba por la ventana iluminando ligeramente el cuerpo de una chica castaña que se encontraba recostada de una de las paredes cercanas a la ventana y con las rodillas a la altura de su pecho, mientras su cabello tapaba su rostro, bañado de lágrimas, supuso el rubio.
Con sumo cuidado se adentró unos pasos en el salón y luego se acercó a la ventana, sentándose en alféizar mientras miraba las estrellas del cielo nocturno y escuchaba los débiles sollozos de la castaña.
Luego de unos cuantos minutos, o quizás horas, el rubio no lo pudo saber con exactitud oyó una exclamación ahogada y se volteó para encontrarse con la castaña haciendo un patético intento de levantarse mientras que con su manga se secaba sus lágrimas.
El rubio hubiese sonreído si no fuera un momento así, se veía sinceramente adorable a ojos del rubio. Sin mediar palabra se acercó a la chica y le tendió una mano como horas antes había hecho en medio de uno de los pesadillos, entre maldición y maldición.
La chica miró la mano y luego al rubio para volver a enfocar su vista en la mano y luego en la punta de la varita que sobresalía del pantalón rasgado del rubio.
El chico suspiró, con la otra mano cogió la varita y se acercó a la ventana. Volteó a mirar a la castaña que le miraba con el ceño fruncido y abrió su palma para dejar resbalar su varita que cayó fuera del castillo.
La castaña dio un respingo y en un primer momento le miro como si hubiera perdido algún tornillo y luego suspiro rodando los ojos.
─ No tenías que hacer eso - susurró y su voz sonó ronca , pero igual de melodiosa a oídos del rubio.
─ Era eso o dártela - dijo con un tono de voz igual de bajo que el de la castaña, para luego agregar al ver el ceño fruncido de la chica - no se si lo sepas, pero en mi mundo, nunca le des la varita al enemigo - dijo con cierto retintin. Luego de un gran silencio el semblante de la castaña decayó considerablemente y el rubio lo noto, rectificando su error - aunque... considerando que ya todo acabo, creo que voy a extrañar mi varita - susurró y oyó a la castaña reír bajito y el chico sonrío para sus adentros.
Era la segunda vez que la hacía reír en todos sus siete años conociéndose y era un sonido gratificante para el rubio, como si con ese simple sonido pudiera sanar grandes heridas. Y aunque la cantidad de enojos y semblantes tristes que le había causado le superaba considerablemente a los momentos alegres, sentía que soldaba muchas cuentas con la chica.
─ Y yo creo que en mi mundo, la gente con un poco de sentido común no se despoja de su varita frente a otra, uno nunca sabe cuando lo apuñalaran por la espalda - dijo encogiéndose de hombros con un humor negro, nunca antes visto por el rubio, quien se impresiono en un primer momento y luego suspiro.
Había supuesto que la guerra dejaría huellas, pero no esperaba que tan pronto y menos en una chica como ella.
─ No lo harías - se limitó a decir encogiéndose de hombros y al ver la ceja alzada de la castaña añadió - sólo lo se - dijo y la chica asintió volviendo a su expresión taciturna.
Al ver que la chica no pretendía hablar, pero al estar seguro que no volvería a caer en llanto, se le volvió a acercar y le volvió a tender la mano. Al ver que la chica volvía a retomar su ritual de desconfianza bufó
─ Joder Hermione... Granger .. ya mande a la mierda mi varita ¿piensas que puedo sacar una navaja de mi pantalón? - preguntó con burla tratando de disimular sus nervios al ver cometido el pequeño desliz de haber dicho su nombre. Mientras tanto la castaña sentía el bambonear de su corazón desenfrenado y su respiración volverse irregular mientras sus mejillas se sonrojaban. Jamás lo había oído decir su nombre y se oía tan exquisitamente especial viviendo de sus labios que tuvo que morderse los labios para no sonreír.
─ Oye eso no lo había pensado, pero mira.. ahora tendrás que vaciar tus bolsillos - dijo a modo de broma y el rubio rodó los ojos . La chica sonrío de lado y aceptó la mano que le tendía el rubio y con un poco de ayuda quedo de pie, a una distancia .. considerable del rubio. Aquella escena se les hacía terriblemente conocida
─ Deja vu - susurro el rubio en broma y la castaña soltó una risita y luego suspiro perdiéndose en las orbes mercurio del chico que en aquellos momentos se encontraba con el ceño fruncido.
Si no conociera, podría hasta haber pensado que la chica en serio estuviese enamorada de él, lo cual para el rubio, en aquellas condiciones era improbable e imposible.
─ Hablando en serio ¿que pensabas al tirar tu varita? - le dijo sin poder ocultar cierto tono de reproche que solía usar con sus amigos cuando les preocupaba.
─ Pues.. siéndote sincero.. no pensaba - dijo y al ver la ceja alzada de la castaña sonrío - en serio, no pensaba mucho, sólo quería que te levantaras del suelo - dijo encogiéndose de hombros dejando sorprendida a la castaña que trató de ocultar su asombro asintiendo.
Se esperaba algo como "que te levantaras del suelo, te veías patética, o algo como.. ensucias el suelo", pero nada...
Inconscientemente se había acercado a la ventana mientras se apoyaba en el marco de esta y miraba las siluetas pequeñas de algunos profesores que hacían encantamientos extinguiendo restos de cenizas y llamas que rondaban aún. Y se preguntó si ya habrían movido los cadáveres.
Sin que pudiera evitarlo una traicionera lágrima rodó por su mejilla de modo silencioso, más el rubio que no había perdido detalle de la castaña se percató de ello y lucho contra los deseos de ser él quien retuviera sus lágrimas.
─ ¿Puedes por favor no evitar el tema? - preguntó el rubio luego de unos instantes en el que ninguno dijo nada. La castaña dio un respingo, recordando la presencia del chico y suspiró pesadamente sentándose en el alféizar de la ventana.
─ No lo evito - dijo y al ver la expresión de incredulidad del chico añadió - sólo ... lo pospongo lo más posible - dijo en un tono tan inocente que el rubio sonrío ligeramente. Había añorado tanto presenciar todas esas facetas de la chica, que en aquel momento estar viviéndolo se le hacía surreal.
─ Pues lamento decirte que ya no lo puedes posponer más - dijo y espero el asentimiento de la chica para continuar - ¿por qué saliste del comedor así? - preguntó y la chica se contuvo de preguntarle como lo supo e ignoro aquella pequeña flama de la esperanza que había crecido dentro de ella al percatarse la presencia del chico en el mismo salón que ella.
─ No.. no lo soporté más , Harry... Harry no apareció , no.. no quiso ver el cadáver de Remus ni el de Tonks ... no quiso ver a Fred... no se donde está ... debe andar por allí culpándose de todo - empezó a susurrar la chica y el rubio bufó
─ Granger te pregunto por ti, no por Potter - dijo pero la castaña le mando a callar con un gesto de la mano
─ Sólo... sólo déjame hablar... lo necesito, por favor - pidió y el rubio incapaz de negarle nada se recostó de la pared cercana a donde ella se encontraba y se dispuso a escuchar lo que la chica tenía por decir - sino quieres oír, vete, sólo... déjame hablar - añadió y el rubio asintió aunque la chica no lo viera.
Se contuvo de decirle que no se iría, que no sería tan estúpido como para desaprovechar la posible única oportunidad que tendría para hablar con ella de ese modo.
─ Adelante - le animó
─ Remus.. Tonks.. ¿sabes que Andromeda llegó con Teddy en brazos para encontrarse con la imagen de su hija y su yerno muertos? ¿tienes idea de lo horrible que se debe de sentir eso? - preguntó y el rubio negó
─ Ni tu ni yo - se defendió y la castaña suspiro dándole la razón.
─ No la tengo, ni la tendré, pero... tengo una ligera idea... ¿sabes? para asegurarme de que mis papas estuvieran a salvo.. con todo esto de la limpieza de la sangre... les borre la memoria.. no recuerdan haber tenido una hija nunca... deben de estar felices en alguna parte del mundo, libres de todo mi mundo , y... quizá no sea el mismo sentimiento, pero... se le acerca - confesó la castaña sintiendo que se quitaba un peso de encima. Nunca le había contado nada a nadie, a parte de sus dos mejores amigos, así que el rubio era el primero en saberlo, fuera del trío.
El chico parpadeo sorprendido y a la vez con cierto sentimiento de nostalgia. Quizá no tenía los mejores padres del mundo, pero los tenía a su lado. En cambio la gryffindor, que muy probablemente tenía unos padres maravillosos, tuvo que mandarlos lejos para salvarlos de un cruel destino. Un cruel destino propiciado por los mortífagos. Por gente como él.
─ Pero... ya puedes devolverles sus recuerdos, termino todo - trató de animar el rubio auto-convenciéndose a si mismo de aquello.
Ya todo había terminado, podría rehacer su vida.
─ No - negó ella - ¿Crees que ellos preferirían tener a una hija rara a poder tener millones de hijos normales? que vayan a la escuela, les enseñen a sumar y restar y a leer, a esforzarse para lograr obtener un trabajo aceptable, que puedan ser queridos dándoles nietos - dijo con la voz quebrada mientras dejaba resbalar unas cuantas lágrimas por sus mejillas. Había dicho todo lo que nunca se atrevía a expresar en voz alta. Le había abierto el corazón al rubio, sus más oscuros secretos, y esperaba que el rubio no los desechara tan pronto.
─ Por Merlín Granger... ¿que estupideces dices?, claro que te preferirían a ti, eres... tú.. al fin y al cabo, eres Granger... la chica perfecta... tienes buenas notas , sobresales en todo, eres fiel a tus amigos, perdonas a los que menos se lo merecen, siempre guardas en tu corazón a las personas , eres dulce y a la vez mal humorada, respetas las normas, nunca te has metido en problemas y no cuentan las veces con la comadreja y Potter. ¿Tú crees que preferirían a cualquiera en vez de a ti? - preguntó sin despegarse de la pared y sin percatarse de los ojos abiertos como platos de la chica y el sonrojo que aparecía en sus mejillas.
─ Yo... - trató de rebatir la chica pero al verse sin argumentos suspiro imaginando la sonrisa ladeada del rubio y se volteó a mirar el paisaje dejando colgar sus pies fuera de la ventana.
─ ¿Intentas suicidarte? - preguntó una voz detrás de ella sobresaltándola
─ Pues no.. pero tú pretendes hacerlo por mi , un susto más así y terminare en los jardines - bromeó y el chico rodó los ojos tratando de ignorar el escalofrío que de tan sólo pensar eso le causaba.
─ No terminaste de responder mi pregunta - le recordó
─ Supongo que no lo dejaras pasar ¿no? - preguntó y el chico asintió , aunque la castaña no pudiera verlo - yo... no pude ver más aquello, es decir... si yo hubiese sido Fred , o Tonks o Remus... o Collin , o cualquiera de los que en el comedor yacían muertos, hubiese sido mejor. No es que sea depresiva ni nada, es sólo que... nadie me extrañaría ¿sabes?, no alguien que pudiera depender de mi como en el caso de mis padres, ellos estarían muy lejos y jamás se enterarían - dijo y el rubio frunció el ceño sentándose a su lado pero dejando una distancia prudente
─ ¿Y... los tontos esos que tienes por amigos? - preguntó y la castaña suspiró
─ No entiendo que tienes contra ellos - susurró y el rubio se mordió la lengua para no contestar algo de lo que después se pudiera arrepentir. - Harry... él si me extrañaría quizá un tiempo, digo.. no tiene familia , Ron y yo somos como sus hermanos... y en verdad me dolería que eso pasara... pero tiene a Ron, a Ginny, a los Weasley... podrá sobrevivir a ello... Ron... no lo se - dijo con el ceño fruncido recordando la escena de unas horas atrás que se había visto abruptamente interrumpida por el rubio
─ Si interrumpí algo lo siento - mintió el rubio sin esconder la gracia que le causaba haber interrumpido aquel momento.
─ No - murmuró bajito la chica - de hecho... si no hubieras interrumpido ahorita estaría arrepintiéndome de haber hecho algo que no quería - dijo y el rubio sonrío para sus adentros sintiendo crecer aún más aquella pequeña esperanza que había comenzado a aparecer en él desde el momento en que entro en la Torre.
─ ¿No querías que Weasley te besara? - preguntó para salir de dudas y la castaña le miró de reojo con los ojos entrecerrados
─ Podría jurar que te divierte la situación - acusó y el rubio negó con falsa inocencia que hizo bufar a la castaña - no , no quería que Ron me besara - admitió y el rubio se permitió elevar las comisuras de sus labios en una pequeña pero notoria sonrisa
─ Pensé que te gustaba la comadreja - dijo y la castaña bufó
─ No sé porque te cuento esto , pero no.. no me gusta , me gustaba..., no sé cuándo dejo de gustarme , pero... ahora sólo lo veo como un amigo - dijo y el rubio asintió sin perder su sonrisa ladeada. - ¿y tú? - preguntó la castaña luego de una pausa
─ ¿Yo que? - preguntó el rubio
─ Pues... ¿te gusta? - preguntó y el rubio alzó una ceja
─ ¿La comadreja? no gracias, no es mi tipo - bromeó y la castaña soltó una risita por lo bajo mientras rodaba los ojos
─ No me refería a Ron, me refería a que si te gusta Parkinson - preguntó y el rubio frunció el ceño. Había estado seguro, hasta esos momentos, que todos los rumores de una posible relación con la rubia habían sido olvidados, pero por lo visto no era así.
─ No, sólo somos amigos - dijo y la castaña asintió - Aunque pensé que todos los rumores habían sido descartados cuando comenzó a salir con Blaise - agregó y la castaña desvío la vista ocultando su sonrojo
─ Sólo.. sólo lo decía por que fuiste con ella al baile - aclaró y el rubio rodó los ojos
─ Y tú fuiste con el búlgaro ese - le recordó y la chica asintió. Touche - Lo que me devuelve a mi pregunta ¿porque no querías que la comadreja te besara si con aquel búlgaro si te hubieses dejado? - preguntó y la chica cerró los ojos temiendo aquella pregunta. La había visto venir.
─ Porque creí que me gustaba Viktor - dijo y el rubio alzó una ceja confundido
─ ¿Sólo dejarías a Weasley besarte si sintieras algo por él? - pregunto y la castaña asintió sin darse cuenta de su desliz hasta que vio al rubio sonreír burlón y ella abrió los ojos como platos.
─ Lo que quiero decir es que... - comenzó a excusarse pero el rubio no le dio oportunidad
─ ¿Entonces porque me dejaste besarte? - susurró y la castaña sintió como su corazón se salía de su ritmo normal y se maldijo por ser tan débil.
─ Yo... sólo... vale ... en aquel momento no entendía nada, sólo... paso, siguiente tema - pidió y el rubio rodó los ojos sabiendo que no obtendría respuestas tan fácilmente
─ Mucha gente te extrañaría Granger... no te rebajes - dijo y la castaña alzó una ceja
─ ¿Más de lo que me han rebajado tú y tus amiguitos? - pregunto con un deje de resentimiento sin poder evitarlo. No todas las cuentas estaban soldadas entre ellos dos y había llegado el momento de hablar de ello. El rubio carraspeó incómodo y se acomodó mejor sabiendo que lo que venía era largo. Pero no le molestaba ni la posición ni el lugar en el que se encontraba. Sólo le importaba seguir hablando con la castaña.
─ Si, con respecto a eso... éramos unos niños - dijo y la castaña bufó
─ Hasta 5to - le recordó ella frunciendo el ceño al recordar el sexto año muerto del chico. Vagaba por los pasillos sin mirar a nadie, sin su porte altiva, no insultaba, sólo se mantenía al margen y aquello había sido por mucho, extraño.
─ Bueno... lo siento - se disculpó él y la chica sonrío viendo como le costaba mucho decir aquellas palabras y enternecida por haberlas oído de aquel rubio. Nunca se hubiese imagino aquella situación.
─ Da igual... me ayudo a crecer y darme cuenta de muchas cosas - dijo restándole importancia
─ Es decir que me disculpe para nada - dijo ofendido y la castaña se carcajeo.
─ Algo así, pero mirándolo de otra manera, tengo la satisfacción de haber oído a Draco Malfoy pedir disculpas - bromeó y el rubio sonrío, no por la broma sino por el sonido de su nombre proveniente de la chica.
─ Oh vaya eso me hace sentir mejor - ironizó el chico estableciendo un largo silencio en el que se dedicaron a mirar el cielo estrellado.
─ ¿Qué... qué haces acá? - preguntó la chica y el rubio la miró un momento para luego volver a poner su atención en el cielo.
─ Supuse que estarías aquí - dijo como toda respuesta y la castaña frunció el ceño. Toda la conversación tenía baches, pequeños huecos, cosas inconclusas, que ni uno ni otro se atrevía a completar por miedo al rechazo.
─ ¿Por qué me buscabas? - preguntó de nuevo dispuesta a obtener alguna respuesta más específica y el rubio sonrío dándose cuenta de eso.
─ Si tú me respondes porque me dejaste besarte yo te respondo - dijo y sonrío al ver la cara de sorpresa de la castaña que enseguida paso a ser una de enojo
─ Oye eso es chantaje - le reclamó y el rubio asintió
─ Nunca dije que iba a ser justo - aclaro y la chica suspiro
─ ¿Exactamente qué es lo que quiere saber? - pregunto ya rendida la chica.
─ Pues... para que veas que soy bueno, has tú una pregunta - dijo y enseguida se arrepintió al ver la cara de profunda concentración de la castaña , y mucho antes de que la chica dijera algo ya había previsto que esa pregunta no le iba a gustar.
─ ¿Q-que fue exactamente lo que paso... en.. en sexto? - tartamudeo con un tono rosa en sus mejillas y el rubio la miro tratando de descifrar lo que aquella pregunta significaba.
─ ¿Te refieres a lo que paso aquí mismo o mientras infiltraba a los Mortífagos y tú te escondías detrás de una armadura? - pregunto con aparente tranquilidad que alarmó a la castaña que abrió los ojos como platos
─ ¿C-como es que ... - comenzó a preguntar la castaña pero el rubio la interrumpió
─ Usas perfume de frutas - se limitó a responder el Slytherin aturdiendo más a la castaña que se sonrojo furiosamente y asintió - ¿y bien? ¿a que te referías?
─ A .. a la Torre - dijo y el rubio suspiro recordando aquel día
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Mientras todos los alumnos desde 3ro hasta 7mo se acercaban a los carruajes que los llevarían a las vacaciones de Navidad, un rubio Slytherin se quedaba observando lo felices que todos ellos parecían estar charlando con otros compañeros. Sin imaginarse que en pocos meses su director moriría ... a manos de él.
Ahogo un grito de frustración y se encargó de golpear su puño contra la pared de la Torre de Astronomía. Había decidido ir allí para obtener un poco de paz y silencio, pero parecía que le era imposible.
─ Idiota, idiota, mil veces idiota - oyó un murmullo sacándolo de sus pensamientos. Frunció el ceño al reconocer aquella voz y gruño por lo bajo. Su día no podría mejorar más.
─ ¿A quién maldices con tanto enojo Granger? - siseó con aparente tranquilidad al verla entrar con la cabeza baja a la Torre.
La chica dio un respingo percatándose de la presencia del rubio y parpadeo un par de veces mientras sus mejillas acumulaban toda su sangre dándole un tono rojizo.
─ Yo.. lo siento Malfoy no sabía que estuvieras aquí - dijo ella a modo de escusa mientras se disponía a irse de allí , pero el rubio la detuvo con una pregunta
─ ¿Y bien Granger? ¿qué haces acá? ¿no deberías estar con la comadreja y cara rajada? - preguntó y la chica arrugo el entrecejo enojada por los apelativos que había usado el rubio para con sus amigos , más lo dejo pasar
─ ¿Qué te importa? - preguntó entre dientes maldiciendo su suerte. Había estado todo el día pensando seriamente en ir a la segunda luna de miel de sus padres y arruinarla con tal de no quedarse sola en el castillo, podría ir con los Weasley pero no le apetecía ver ni por un segundo a Lavender. Encima para su desgracia se topaba con el rubio que siempre lograba colarse en su cabeza.
─ Nos levantamos del lado izquierdo de la cama por lo que veo - siseó con burla el rubio y la castaña sólo rodó los ojos de mal humor dispuesta a dejar sólo al rubio con su puño ensangrentado y la respiración agitada.
La castaña frunció el ceño al notar aquello.
─ ¿Qué demonios te paso allí? - pregunto tomando el puño ensangrentado del rubio entre sus manos ignorando que se había acercado lo suficiente como para que el rubio inhalara aquella fragancia de frutas que solía portar ella.
─ ¿Qué te importa? - repitió él con cierto humor negro.
─ Ve a donde Pomfrey - dijo y el rubio bufó
─ No soy ni la comadreja ni Potter para que me des órdenes y mucho menos las cumpliré a tu antojo , sólo lárgate - dijo y la castaña negó testaruda
─ No soy tus gorilas para complacerte en lo que pidas, así que me quedo - dijo cruzándose de hombros sin percatarse de la pequeña sonrisa divertida que había cruzado el rubio.
─ ¿Quién hablaba de complacer? - siseó el chico con una sonrisa torcida mientras se acercaba aún más a la castaña quien había soltado la mano del chico más no se había movido de su lugar.
─ M-malfoy ve a la enfermería - tartamudeó la chica en un intento vano de sonar estricta , fallando estrepitosamente.
─ Arruinas lo divertido - susurró el chico recogiendo un mechón de cabello que se había salido de su lugar y colocándoselo detrás de su oreja.
─ Necesitas que te curen esa mano - trató de rebatir la castaña sintiendo su fuerza de voluntad yéndose al retrete y más aún cuando el chico acortó toda distancia y susurro contra sus labios
─ Hay otras maneras de curarse - susurró y antes que la castaña pudiera preguntar a qué se refería, los labios del rubio apresaron los de ella callando sus réplicas.
Una extraña sensación de deja vu se apodero de la chica recordando aquella noche luego del baile , pero a diferencia de aquella vez , esta vez no había motivos, ni razones, ni justificaciones.
Empezó con un roce de labios que duró largos segundos hasta que el chico entre abrió los labios tomando los de ella y luego introdujo su lengua buscando la de ella.
La castaña inexperta se dejo llevar al antojo del rubio que delineaba sus labios con la lengua para volver a jugar con la de la castaña, sus alientos se mezclaban . Chocolate y menta . Menta y chocolate.
Sin poder evitarlo la castaña soltó un gemido entre los labios del chico, quien ya fuera de control aprisiono la cintura de la castaña entre sus manos aferrándola más a él. La chica hizo lo mismo pero con el cuello del rubio y jugó con sus rubios cabellos mientras su cabeza se volvía un remolino de pensamientos
¿En verdad estaba pasando eso? ¿se encontraba abrazada del rubio? ¿o peor aún , besándolo? ¿porque?.
El rubio se encontraba en algo parecido
¿Puedo ser más imprudente? ¿por qué me respondió? .
Luego de unos segundos más, se separaron y sin mediar palabra alguna el rubio desapareció, dejándola sola a la castaña en una situación parecida a la de unos años atrás , sólo que con la respiración agitada y los labios entre abiertos.
Luego de aquello pareció establecerse un acuerdo mutuo entre ambos, pues no volvieron a dirigirse más de tres palabras y no volvieron a darle más vuelta al asunto.
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─ Te bese - respondió con tal descaro que la castaña parpadeó y luego frunció el ceño contrariada
─ Eso ya lo se, no me refería a eso, me refería a ... ¿porque estabas descargando tu ira contra la pared? - preguntó la castaña y el rubio desvío su mirada del cielo estrellado a su rostro perlado de curiosidad y suspiró preguntándose mentalmente si aquella chica pudiera verse más bella que en ese momento
─ No tiene caso preguntarte como sabes que me golpeaba contra una pared ni tampoco esconderte el motivo de eso, no sé si recuerdas que eso fue justo 2 meses antes de que... matara a Dumbledore - comenzó a decir el rubio , más la castaña le interrumpió
─ Lo mato Snape - dijo y el rubio la miró de reojo impresionado por aquella defensa. Jamás se imaginó que la castaña fuera a pasar eso tan fácil y mucho menos defenderlo a él.
─ Pero estaba en mis manos hacerlo, sólo... sólo fui un cobarde - musitó y la castaña frunció el ceño en desacuerdo con el rubio
─ Para mí fue lo más valiente que pudiste haber hecho, Harry me contó como Dumbledore te sugirió que la Orden podía proteger a tu mamá , no entendí mucho al principio, y te culpe , te odie por eso... matar a Dumbledore, un hombre como él... , pero luego entendí. Lo supe cuando te vi en la biblioteca, lo vi en tu mirada y lo escuche en tu voz. Nunca fue tu intención hacerlo... había fuerzas mayores ... y hoy al ver a tu mamá defenderte de aquella manera, en el comedor... vi cómo te aferrabas a tu mamá de tal manera como si temieras perderla... lo supe... todo esto fue por tu mamá ¿no tenías más opción verdad? - preguntó la castaña y al ver que el rubio iba a responder se adelantó - no importa que lo niegues, no te creeré, Harry me contó también como temblabas, literalmente desde tu cabeza hasta los pies, como sollozabas, como mandabas a callar a Dumbledore, no querías hacerlo, aunque te lo niegues, sientes un gran cariño por él, como todos, no hay que avergonzarse de ello - dijo y el rubio gruño por lo bajo
No sabía si le gustaba realmente que la Gryffindor tuviese ese concepto de "chico frágil" de él….quizá prefería que siguiera pensando que era un idiota, una cruel y vil cucaracha….
─ ¿Cómo es que me conoces tan bien? - susurró , más la castaña lo oyó y no pudo disimular un sonrojo que a ojos del rubio era adorable
─ Sólo... soy observadora - se defendió
─ Mi mamá es lo más importante para mí en toda la vida, mi papá también lo es, pero mamá es... más inocente, la veo como a alguien que debo proteger con mi propia vida si es necesario... no me veo en un mundo sin ella... tuve que hacerlo... no tenía otra opción - otra vez la castaña lo interrumpió
─ Si tenías ¿porque no acudiste a nosotros? - preguntó con un deje de reproche que el rubio no supo identificar
─ V-voldemort tenía sus secretos, ¿no crees que hubiese podido hacérselas con todo ese grupito inepto de aurores? Él habría movido mar y tierra con tal de vengar a los traidores... por eso... Snape... - su voz se quebró en el último momento y sorbió su nariz desviando su mirada para que la castaña no distinguiera las pequeñas gotas cristalinas que rodaban por sus mejillas.
La castaña apretó sus parpados reteniendo sus propias lágrimas, le ardía el pecho de tan sólo ver el semblante nostálgico de aquel chico, le dolía el corazón y las manos le picaban con unas intensas ganas de poder hacerse y deshacerse en su cuerpo, de poder abrazarlo y consolarlo.
─ N-no me refería a la Orden, me refería a Harry, Ron y .. ami - dijo y el rubio con un rápido movimiento de manos se secó las lágrimas y miró de soslayo a la castaña
─ ¿A San Potter para darle más ideas de las que ya tenía para poder destruirme? - al ver la mirada de ofensa de la castaña rodó los ojos - lo he oído mil y un veces planeando maneras de hacérselas contra mí , y no lo intentes defender, ni le hace falta, me lo merezco al fin y al cabo, ¿A la comadreja para que se burle y me torture de mil maneras posibles? al fin y al cabo nunca le pediría nada a él - se limitó a decir y la castaña asintió sabiendo que todo lo que decía el rubio era cierto, aunque no quisiera admitirlo.
─ ¿Y... yo? - preguntó y el rubio contuvo un tiempo su respiración tratando de buscar alguna evasiva, más al ver a la castaña con aquel semblante oscurecido supo que no había vía de escape
─ Las cosas entre nosotros no han estado en viento de popa - dijo con cierto tono sarcástico y la castaña asintió
─ Jamás lo han estado, pero al menos con Harry y Ron me diste una razón- le recordó
─ Creo que... lo que pasa con nosotros es algo más allá de lo que me pueda pasar con la comadreja y Potter...- dijo y la castaña se mordió la lengua para no decir algo como "Si, a ellos no los has besado" y sólo asintió en de acuerdo con sus argumentos
─ De igual manera, pude ayudarte - le dijo y el rubio sonrió condescendiente
─ Nunca lo puse en duda, sólo... discúlpame por no pensar , por buscar el camino más fácil, por poner tantas vidas en peligro y por... ser ... - la castaña lo interrumpió con una pequeña sonrisa bailando en sus labios
─ ¿Un idiota integral? - se aventuró y el rubio rodó los ojos asintiendo
─ El punto es que ese día mi padre me había dado una charla de lo que pasaría si no me apresuraba con el asesinato de Dumbledore - dijo y la castaña asintió comprendiendo
─ ¿A-ahora si me vas a responder por qué me buscabas? - preguntó tratando de cambiar el tema pues veía como le dolía al rubio hablar sobre ello.
─ Si te responderé pero primero lo justo ¿por qué dejaste que te besara? - pregunto el rubio agradecido de aquel cambio de tema.
La castaña tragó saliva recriminándose mentalmente de su torpeza y asintió sabiendo que iba a poner una carta sobre la mesa, una de vital importancia.
─ Y-yo... creí que me gustaba Viktor... y estaba cansada de escuchar a Parvati y a Lavender hablar sobre lo fantástico que es tener novio y ser besada , sólo quería saber que se sentía.. y... luego al verme rechazada por él de aquella manera y con Ron diciéndome todas esas cosas mi autoestima se fue por el retrete, luego tú... no te comportaste como un ... idiota integral, hasta simpático me pareciste... luego te tenía a escasos centímetros de mi, no pude reaccionar y tampoco me dejaste tiempo para hacerlo - contestó y el rubio asintió sin poder esconder una pequeña sonrisa de satisfacción al saber la respuesta de aquella pregunta que rondaba en su mente desde varios años
─ ¿Y si te hubiese dado tiempo de reaccionar me hubieses apartado? - pregunto moviendo su cuerpo en dirección a la castaña quedando frente a frente sobre el alféizar de la ventana.
─ N-no - susurró la chica incapaz de desviar la mirada de aquellos orbes mercurio que la hipnotizaban.
─ ¿Por qué no? - preguntó el chico sin despegar su mirada de ella
─ Simplemente no lo hubiera hecho, ni yo se la respuesta, sólo sé que .. no me hubiese apartado - dijo y el rubio asintió acercándose sólo un milímetros a la castaña quien por reflejo quiso retirarse pero recordó que se encontraba muy cerca de la nada y un movimiento en falso y acabaría desparramada por los jardines de Hogwarts y se recriminó mentalmente por su estupidez
─ ¿Y ahora? - preguntó el rubio y la castaña tragó saliva nerviosa
─ M-malfoy p-por favor - pidió y el rubio se alejó un poco entendiendo la muda súplica de la chica
─ Nunca me gusto verte triste, aunque mayormente era por mi culpa, soy estúpido, eso ya lo debes saber, al igual que soy un capullo, un idiota integral, un lento y tonto Slytherin, quizás el más cobarde de todos, aunque sé que no es justificación para mi comportamiento contigo, no me veo capaz de explicarlo, no ... simplemente no lo puedo decir con palabras, sólo me queda decir que lo siento por todas aquellas veces que te llame sangre sucia , cuando te llame rata de biblioteca , títere de San Potter y comadreja , dientes de castor... todos esos crueles y fríos motes que te ponía , lo lamento - dijo y la chica asintió tratando de encontrar su voz desde lo más profundo de su garganta que parecía no querer cooperar. De repente se sentía paralizada y con la garganta más seca que nunca.
¿Qué era eso? ¿Acaso él también estaba jugando a poner las cartas sobre la mesa?
─ ¿Q-que... - trató de preguntar la castaña más el rubio la interrumpió
─ No sabes las veces que desee mandarme un crucio yo mismo, pero hasta para eso soy cobarde. Si no me gusta verte triste ¿por qué sigo siendo el culpable de eso? ¿Por qué soy incapaz de pedir disculpas o de hacer algo para que no te entristezcas? ¿Por qué me dedico día tras día en pensar como hacer tu vida un infierno? ¿Por qué no puedo madurar y dejarte pasar? no lo se, sólo sé que... me es imposible dejar de hablarte aunque sea por medio de insultos y de mirarte aunque sea con miradas de desdén y enojo, se me hace imposible borrarte de mi vida, ya todos ustedes son parte de ella, también soy egoísta, agrégalo eso a mí larga lista de cualidades - dijo con sarcasmo mientras se alejaba de la ventana con paso decidido.
Había dicho más de lo que podía soportar y no quería escuchar respuesta que le llevara el alma a los pies, prefería huir como el cobarde que era.
─ ¿Piensas irte sin escucharme verdad? - adivinó la castaña a espaldas del rubio. El chico se preguntó cómo lo sabía, más decidió dejar atrás todas esas preguntas sin resolver sobre la castaña.
─ Otra vez acertaste, no sé cómo lo haces - dijo y la castaña suspiró volteándose sólo para mirarlo por unos segundos más antes de que el rubio emprendiera su retirada como había advertido
─ Por favor antes de que huyas termina lo que me estabas diciendo - pidió y el rubio asintió mientras giraba el pomo de la puerta sintiendo su corazón latir más rápido de lo normal.
─ Te estuve observando todo el tiempo que estuvimos en el Gran Comedor, vi tu expresión al ver a Andromeda con Ted en brazos llorando desoladamente por ver el cuerpo de su hija y de su yerno muertos, vi como todo tu rostro se transformó en dolor, en puro y vivo dolor, del que crece y muy difícilmente desaparece, de ese dolor que yo muchas veces cause , de ese dolor que me gustaría quitarte, pero no lo hago porque soy cobarde, porque no merezco más que la condena que me espera dentro de unos pocos días, porque quizá no te desprecie como te lo he hecho crecer, y el sólo hecho de verte destruida de esta manera me hace querer consolarte aunque no sea bueno para ello, y por eso... simplemente huyo , así como hago con todo - terminó para luego salir de la Torre dejando a una castaña con los ojos empañados de lágrimas y un sentimiento de anhelo por el rubio más grande del que nunca había sentido.
Chicas espero que les haya gustado este capítulo
Aquí sigo corrigiendo errores, me doy cuenta que tenía demasiados errores ortográficos. Cuando empecé a escribir este fic apenas tenía como 17 años, ahora casi tengo 20, entré a la universidad y maduré.
Sin embargo envidio algo de mi yo de 17 años…la inspiración que tenía con este fic.
Más la recuperaré, estoy decidida, no importa cuando tome, a seguir escribiendo esta historia. Yo misma caí enamorada de la trama, quiero terminarla por mi.
