¡¡Hola de nuevo!!, aqui tienen el segundo capitulo de mi fic aunque quedo algo corto, pero lo bueno es que en el siguiente voy a narrar toda la cita de Fate con Nanoha. Tambien quiero agradecer a Kida Luna por toda la ayuda y consejos, a mi mamá por la inspiracion y a todos los que se dieron tiempo para dejar un review, ¡¡gracias por leer!!
WITH ME, AFTER ALL
CAPITULO II
Tenía más de una hora buscando entre mi armario lo que vestiría para el día de mañana, poseía bastante ropa pero por alguna razón todo lo que veía se me hacía inadecuado para mi cita con Fate. Una sonrisa se dibujó en mi rostro al pensarlo…
Mi primera cita, con Fate-chan…
Sentí como la sangre subía a mi rostro y me imaginé que tendría la sonrisa más estúpida del universo, pero eso era algo que de verdad no quería evitar; estaba tan feliz en esos momentos que nada me importaba; y de pronto, me encontré pensando en cierta Enforcer de hermosísimos ojos carmesí, pobre Fate, sí que le costó trabajo el pedirme salir con ella.
- FLASH BACK -
La joven instructora se encontraba descansando en la azotea de su cuartel, tenía algunas horas libres, así que decidió tomar algo de aire fresco. Mientras pensaba en los pendientes del trabajo, escuchó abrirse la puerta que había detrás de ella, de inmediato se volvió y sin poder evitarlo una sonrisa se escapó de sus labios al ver a una joven rubia de ojos granate caminar lentamente hacia ella.
- ¡¡Hola, Fate-chaaan!! -canturreaba mientras corría hacia la Enforcer, quien la miraba algo nerviosa.
- Hola Nanoha… emhh… ¿qué haces por aquí? -preguntó al tiempo que fijaba su vista en el piso, como si hubiera algo DEMASIADO interesante en él.
La castaña la miró con curiosidad mientras se agachaba para ver a su mejor amiga directo a los ojos.
- Creo que yo debería preguntarte eso Fate-chan, recuerda que estamos en el cuartel de las Fuerzas Aéreas, donde YO trabajo… -ante su descuido la rubia se sonrojó y trataba por todos los medios posibles de no ver a Nanoha a los ojos.
- ¡Ah, cierto! Yo estoy algo… distraída… el día de hoy… -argumentó rascándose la mejilla con un dedo.
Nanoha Takamachi la observó con una ceja enarcada, y se acercó un paso más hacia su amiga de la infancia.
- Y dime… ¿qué haces por aquí?... -preocupada porque la rubia entendiera mal su pregunta, empezó a agitar sus manos frente a ella y agregó rápidamente–… no es que me moleste, todo lo contrario, pero… casi no vienes al cuartel… -terminó con una sonrisa tímida, jugando con sus dedos mientras esperaba la respuesta de la Enforcer.
- Lo sé… es sólo que… quería… preguntarte… algo… - las últimas palabras fueron casi un susurro, por lo que la instructora se tuvo que aproximar más para escucharla, cosa que puso mucho más nerviosa a Fate.
"Creo que le va a dar un ataque antes de que le diga…"
- ¿Qué es lo que quieres preguntarme, Fate-chan? –la curiosidad la hizo avanzar otro poco, dejando sólo unos cuantos centímetros entre las dos.
¡¡Si se me sigue acercando creo que me voy a desmayar!!, pensaba una MUY sonrojada rubia mientras trataba de que sus neuronas trabajasen normalmente con la joven castaña tan cerca de ella.
- Yo…
"¡¡Apuesto a que se le olvido lo que le iba a decir!!"
"¡¡De acuerdo, acepto tu apuesta…!!"
- ¿Sí?... –Nanoha sin notarlo casi desaparecía la ya escasa distancia entre ellas.
"¡¡Creo que ahora sí le va a dar un ataque!!"
- Me… preguntaba… -en realidad, parecía que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano tratando de articular las palabras que deseaba decir.
"¡¡Espero que lo estés grabando todo o va a ser tu cabeza la que corte la Almirante!!"
Fate estaba al borde del colapso siendo observada muy atentamente por un par de ojos azules que parecían no darse cuenta de que estaban demasiado cerca de ella, "¡¡demasiado cerca para pensar con claridad!!", gritaba internamente la Enforcer, y tomando una gran bocanada de aire, cerró los ojos tratando de calmarse.
- ¿Fate-chan? -escuchar su nombre la hizo abrir los ojos para encontrarse con una preocupada ojiazul. "Bien ahora ya hice que se preocupara, ¡¡reacciona Fate!!", después de eso, su mirada cambió a una de total decisión.
"¡Vamos Fate-chan, tú puedes! ¡Díselo!"
- Nanoha… yo quería saber si… tienes planes para…mañana… -comentó mientras se acariciaba el cuello con una mano.
- ¿Mañana? El único plan que tengo es dormir hasta tarde, ¿por qué la pregunta Fate-chan? -cuestionó llevándose un dedo a la barbilla.
- Bueno, me preguntaba… si querrías salir… ¿conmigo? -la maga esperaba la respuesta con el corazón bombeándole sangre a mil por hora y con las manos algo sudorosas.
- ¿Salir contigo? ¡¡Claro que sí, siempre lo hacemos en nuestros días libres!! -contestó algo sorprendida de que su amiga lo hubiera olvidado.
"Creo que algunas veces Nanoha se pasa de despistada…"
La rubia Enforcer se quedó pensativa durante unos segundos mirando al cielo azul, "creo que no lo captó, tendré que explicarme mejor", suspiró profundamente y miró a su mejor amiga directo a los ojos.
- Nanoha… ¿quieres tener una CITA conmigo?
La instructora se quedó perpleja durante unos segundos mientras su cerebro captaba completamente lo que le acababa de decir Fate; "¿una cita?, ¿con Fate-chan?, ¿yo?, ¿estaré soñando? ¡¡Si es así, que nadie me despierte por favor!!", sus ojos se iluminaron y una sonrisa de pura felicidad se dibujó en su rostro.
- Me encantaría, Fate-chan.
De repente, la misma dicha se reflejó en el rostro de la Enforcer mientras sentía que le quitaban una tonelada de peso de encima de los hombros. Ambas se miraron sonrojadas y justo cuando Fate empezaba a abrir la boca para decirle algo más a Nanoha, escucharon un grito que venía de la puerta que había detrás de ellas.
- ¡Lo logró! ¡Perdiste la apuesta Vita-chan!
Una muy emocionada Hayate apuntaba triunfante a su pelirroja guardiana que tenía una pequeña videocámara en las manos y sonreía divertida a su joven ama; detrás, se encontraba Shamal tratando de no ser vista por las jóvenes A's.
- ¡¿Qué se supone que están haciendo ahí?! -gritó una furibunda Nanoha Takamachi acercándose peligrosamente hacia sus amigas.
- Aahh… ¡hola Nanoha-chan, Fate-chan! Creo que nos equivocamos de camino… no se preocupen, ya sabemos donde esta la salida… ¡nos vemos! -la Comandante empezó a caminar tratando de esconderse detrás de sus guardianas, pero parecía que ninguna de las dos tenía intención de recibir la furia de "El Demonio Blanco", para proteger a la Dueña del Tomo del Cielo Nocturno.
- Mmmm… ¿Vita-chan, eso que tienes ahí es una cámara? -preguntó una aparentemente tranquila Enforcer.
- Ehhmm… ¿esto? Pues sí creo que sí, pero yo sólo se la estoy sosteniendo a Hayate -contestó mientras ponía el aparato entre las manos de una muy ocupada castaña que intentaba quedar fuera del alcance de su amiga instructora.
- Y… ¿se puede saber por qué tienen una cámara aquí? –inquirió de nuevo Fate, acercándose a las otras mujeres.
- Está bien, me rindo. Lindy-san se enteró de que ibas a pedirle a Nanoha una cita y nos pidió que lo grabáramos para que pudiera ver a "su pequeña en un momento tan importante de su vida" –respondió al imitar la pose maternal de la Almirante Harlaown.
- Debí haberlo imaginado…
Un suspiro por parte de la joven Testarossa al mismo tiempo que se cubría el rostro con una mano… y escuchaba a sus amigas estallar en carcajadas…
- FIN DEL FLASH BACK –
Nyahaha… pobrecita Fate-chan, creo que ni siquiera una pelea contra todos los Guerreros Velka y Hayate juntos le hubiera costado tanto trabajo, pero…
Suspiré, recordando la expresión de timidez que tenia en esos momentos mi mejor amiga; de inmediato sentí el sonrojo en aumento, si es que eso era posible. Fate-chan se ve tan linda cuando se sonroja… y cuando tartamudea… y cuando parece que se va a desmayar…
¡Aahhh! Cuánto deseo que ya sea mañana sólo para poder verla. Fue en ese momento que me di cuenta que no había elegido nada aún para vestir en la cita, tenía que verme muy linda, pues quería que Fate-chan me viera perfecta para que me pidiera salir con ella nuevamente… o mucho mejor, ¡ser su novia!
¡Ó aún mejor: Casarnos! Mmm, me parece que estoy exagerando un poco, aunque soñar no le hace mal a nadie. ¡¡Aahhh!! De verdad que estoy loquita por ella; sin embargo, en ese momento cuando me miré al espejo todavía llevaba puesto el uniforme de instructora, sin la chaqueta puesta. Pasé una mano por mi reflejo y una pregunta que llevaba mucho tiempo en mi mente comenzó a rondar por mi cerebro nuevamente:
¿Me querrás de la misma manera que yo a ti, Fate-chan?...
