Ya saben ni Mahou Shoujo Lyrical Nanoha ni la cancion "apareces tu" de la Oreja de Van Gogh me pertenecen si no a sus respectivos autores.
WITH ME AFTER ALL
CAPITULO VI
- Mira, ¡mira, Fate-chan! -señalaba un delfín de peluche que colgaba de una de las muchas repisas de premios que había en el juego de tiro al blanco-. ¿No está lindo? ¡Me encanta ese animalito! -estaba justo enfrente del muñeco, mirándolo con ojos suplicantes.
- Disculpe, señor… ¿qué necesito para ganar ese premio? -preguntó de inmediato, incapaz de soportar las miradas que le lanzaba Nanoha, quien parecía desesperada por conseguirlo.
El encargado del juego -un hombre ya mayor y de cabellos grisáceos- la examinó detenidamente para después pasar su vista por la instructora, y de nuevo hacia la Enforcer, que lo miraba un poco desconfiada mientras él le regalaba una sonrisa divertida.
- Si quieres ganar ese premio para tu novia tienes que reventar por lo menos 4 globos, y te doy 5 tiros por turno.
Al escuchar la frase "tu novia", Fate se sonrojó con fuerza y desvió la mirada hacia otro de los puestos al tiempo que se frotaba el cuello con una mano, denotando su nerviosismo. Por su parte, Nanoha parecía que flotaba entre las nubes y los ojos le brillaban con la intensidad de un faro.
"¡Qué lindo viejito, cree que somos novias! ¡Si pudiera le daría un beso! Pero claro, no enfrente de Fate-chan, nyahaha."
- ¿Entonces, jovencita? ¿Quieres jugar? Para que te animes, el primer turno es gratis, ¿qué tal?
La aludida miró a su acompañante que aún contemplaba ilusionada al animalito de peluche.
- Lo haré.
- Muy bien, acércate. Tienes tres opciones, como puedes ver aquí -le señaló una pistola y un rifle de aire, además de un arco de madera, que descansaban en el mostrador cerca de donde ella estaba-. Elige el que quieras y trata de reventar por lo menos 4 globos para ganar el premio.
La rubia no lo pensó ni un minuto, se decidió por el arco y el encargado le tendió 5 flechas.
- Es una rara decisión, no hay muchas personas que quieran intentar con ése, dicen que es casi imposible ganar con él.
"imposible, eso si no has tenido un entrenamiento de tiro con arco desde los 10 años por una Guerrera Belka bastante exigente."
Sin poder evitarlo, empezó a reír recordando las clases de su maestra.
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Flash Back
- Testarossa… - llamó a la niña que descansaba en el suelo totalmente agotada, con su traje de batalla roto y lleno de polvo mientras intentaba recuperar el aliento después de su encuentro con la guerrera pelirrosa.
En respuesta, la niña sólo entreabrió los ojos, mirándola un poco asustada, preguntándose si esperaba seguir con el entrenamiento tan salvaje que estaban llevando a cabo.
- Testarossa… -repitió con un tono más fuerte que antes, dándole a entender que debía levantarse rápidamente.
Haciendo un gran esfuerzo, Fate se apoyó en Bardiche para levantarse por completo y acercarse cojeando hasta la guerrera que trataba de esconder la risa que le provocaba verla en ese estado.
- Parece que me sobrepasé un poco. Está bien, la próxima vez no seré tan dura contigo "niñita" -era claro que lo que pretendía era hacer enfadar a su alumna con sus comentarios burlones, pero ella no dándose cuenta de esto, frunció el ceño de inmediato.
- ¡No me digas "niñita", Signum! Además, ¡sólo te estaba dando ventaja! –respondió, cruzándose de brazos e inflando las mejillas en un gesto que claramente pertenecía a Nanoha Takamachi.
La guardiana suspiró. ¿Qué podía esperar de una niña de 10 años? Sobretodo si pasaba mucho tiempo con la maga blanca.
"No me puedo quejar, en el tiempo que llevamos entrenando ha mejorado notablemente en las batallas cuerpo a cuerpo y su velocidad ha aumentado; derrotaría fácilmente a varios de los oficiales de la TSAB en unos cuantos segundos."
Observó detenidamente cada uno de los detalles de la pequeña rubia que seguía frente a ella, esperando indicaciones de lo siguiente que harían.
Su joven rostro perlado por el sudor con cortes aquí y allá, pero siempre -a pesar del cansancio y el dolor- adornado por una gran sonrisa; los mechones dorados llenos de lodo y despeinados. Se fijó también en sus brazos un poco amoratados, y que a pesar de su edad, ya se mostraban fuertes y hábiles a la hora del combate.
Sus piernas tampoco se quedaban atrás, largas e increíblemente veloces. Una de ellas con un corte que se veía profundo, y seguramente, el motivo por el cual cojeaba.
Siempre dando lo máximo, sin quejarse en ningún momento y superándose día a día...
La niña le miraba extrañada, con la cabeza ladeada y una mano sujetando su mentón, preguntándose: "¿Qué será lo que le pasa?"
Y fue en aquel momento cuando la Guerrera Belka sonrió, una sonrisa muy amplia y sincera que no le había visto nunca antes. Entonces, dijo algo que Fate Testarossa jamás olvidaría en toda su vida:
- Estoy orgullosa de ti… Fate.
Durante unos segundos ambas se miraron a los ojos, entendiendo todo lo que decían sólo con la mirada. Un entendimiento que sólo se podía dar entre las personas que dedicaban su vida entera al combate y a proteger a las personas que amaban.
Tal y como lo eran ellas.
Signum fue la primera en romper el contacto visual mientras arrancaba un trozo de tela de su traje y se acercaba a su diminuta alumna, que seguía sorprendida, para vendarle la herida sangrante de su pierna.
"¿Acaso me llamó Fate? Y… ¿dijo que estaba orgullosa?"
- Con eso bastará hasta que vayamos a casa de la ama Hayate para pedirle a Shamal que te cure.
- Um.
- Y además… creo que ya estás lista –sonrió.
- ¿Lista? ¿Para qué? -preguntó curiosa al ver que la mujer tomaba nuevamente a Levantine y esta vez lo transformaba en un arco.
- Para aprender a utilizar otro tipo de armas además de la espada y la guadaña. Creo que de momento te enseñaré a utilizar el arco y flecha.
- ¿C-con L-Lev-vantine? -indagó al tempo que lentamente se iba formando una sonrisa esperanzada en sus labios.
Como respuesta, se encontró con un par de orbes azules que parecían decirle que era lo más obvio del mundo.
- Sí. Ahora, sigamos entrenando -empezó a caminar en dirección opuesta cuando escuchó la voz cargada de emoción de su pupila.
- ¡¡Gracias sensei!!
Fin del Flash Back
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- ¿Estás lista? -escuchó la voz grave del hombre al tiempo que levantaba el arco y se ponía en posición.
Miró su objetivo, concentrándose en el blanco y restándole importancia al hecho de que el encargado parecía estar seguro de que fallaría los cinco tiros que le había regalado y tendría que pagar para poder jugar nuevamente.
"Bueno, hagamos esto un poco más divertido" -pensó con una sonrisa de medio lado y con la mirada carmín decidida.
Tensé la cuerda, acomodando la flecha en su lugar.
Apuntó.
Disparó...
El hombre y Nanoha se acercaron para mirar en dónde había quedado la primera flecha. Una sonrisa y una mueca de tristeza se formaron al mismo tiempo.
La flecha había quedado justo al lado de uno de los globos pero al parecer no había alcanzado a tocarlo.
- Te dije que era muy difícil ganar con el arco, debiste hacerme caso jovencita -habló el hombre con una enorme sonrisa de oreja a oreja.
Fate volteó para ver a Nanoha que parecía triste, pero en el momento en que sus miradas se cruzaron, su expresión cambió por completo, dándole a su amiga una sonrisa para que estuviera tranquila.
(¡Tú puedes, Fate-chan!)
El mensaje telepático no hizo más que animarla por completo, así que decidida a ganar el premio para su compañera, encaró los globos y acomodó una segunda flecha.
Tensó la cuerda.
Apuntó.
Y disparó.
¡BOOM!
El sonido retumbó entre las paredes del lugar. La rubia había logrado acertar en uno de los blancos y miraba felizmente a la castaña que gritaba emocionada; giró nuevamente y tomó una tercera flecha, preparada para continuar con el juego cuando escuchó al hombre discutir con Nanoha.
- Debió ser un tiro de suerte, no volverá a pasar -comentó con el rostro serio, ahora ya no le parecía tan divertido.
- ¡Eso ya lo veremos! ¡Demuéstrale, Fate-chan! –apoyó entusiasmada, las manos al lado de su boca.
"Con que un tiro de suerte, ¿no?"
Bajó el arco por un momento, tomando los tres dardos restantes y colocándolos al mismo tiempo.
Apuntó nuevamente y soltó la cuerda, dejando ir todas las flechas a la vez y reventando, con cada una de ellas, los tres globos faltantes. El rostro del dueño era de puro asombro, ¿cómo había sido posible que la chica disparara las tres flechas a la vez y acertara con cada una de ellas?
Mientras tanto, Nanoha saltaba emocionada y se colgaba del cuello de la Enforcer, quien reía divertida de lo que decía su amiga.
- ¡Eso fue INCREÍBLE, Fate-chan! ¡No tenía idea de que pudieras utilizar un arco tan bien! Debiste de verlo, ¡casi sentí que estaba en una película del viejo oeste!
- Bueno, sólo digamos que tendrías que agradecerle también a Signum que pudiera ganar tu premio.
Entonces, el anciano que se veía enojado, se acercó a la rubia y señaló el tablero con globos.
- No te puedo dar el premio.
- ¿Qué? Usted dijo…
- ¡Sé lo que dije! Pero como este turno yo te lo regalé, necesitabas reventar los cinco globos para ganar el premio, ¡y te faltó uno! -terminó casi en un grito.
Se notaba sudoroso y con el rostro rojo por el enfado de haber sido derrotado por una simple jovenzuela.
- Pero… -insistió la instructora, y antes de poder continuar, el hombre volteó y la interrumpió, rugiendo en su cara que lo habían timado.
- ¿Está seguro de eso? -preguntó Fate con el rostro serio, toda la alegría que sentía se había esfumado al ver cómo le gritaban a su cita.
Él se giró y la miró furioso.
"Qué tontos pueden llegar a ser los hombres", pensó, pero aun así le devolvió una mirada borgoña demasiado irritada. Parecía que el día de hoy todos querían arruinar su salida con Nanoha.
- Déme el premio que gané… -siseó, alejándose unos pasos y levantando el brazo, señalando al tablero-… rompiendo los cinco globos -entonces, se escuchó cómo se rompía el que tenía la flecha clavada a un lado–. Justo como usted lo pidió.
Para cuando terminó de hablar el hombre había cambiado de color drásticamente, de rojo a blanco, y tenía una expresión entre atemorizada y sorprendida, con la vista clavada en el trozo de plástico que antes había sido un globo.
Sin decir nada más, camino hasta el animalito de peluche, lo bajó de la repisa y se lo entregó sumisamente a su clienta. Sin atreverse a verla a los ojos, susurró en un hilo de voz que apenas llegó a oídos de Nanoha:
- Discúlpeme, y por favor disfrute de su visita -hizo una reverencia, se dio la media vuelta y entró al local, cerrándolo detrás de él.
Ambas chicas se quedaron en silencio un rato, hasta que oyeron la voz alegre de la joven que habían escuchado a su llegada al lugar.
"¡Hola! Aquí su D.J. favorita, Kida Luna. Ahora les voy a poner otra canción, pero creo que será mejor que sea un poco más calmada, ya que parece que algunos de nuestros invitados (no diré quién…) tienen muchas energías el día de hoy, je. Bueno, de todos modos diviértanse… ¡pero no intenten asesinar a nadie! -por alguna razón, Fate sintió que hablaban de ellas dos- Aquí está la canción "Apareces tú", de un grupo con nombre raro: La Oreja de Van Gogh. ¡Que la disfruten!"
Me he prometido pedirme perdón,
Me he confesado con mi corazón,
Me he enamorado de todo mi amor,
Me permití decir al miedo, adiós…
Escuchando los primeros acordes de la música, la rubia suspiró, intentando tranquilizarse y reunir el valor suficiente para encarar a su acompañante después de lo que había hecho con el hombre.
"Bien hecho Fate, actuaste como una idiota. ¿A quién se le ocurre utilizar una técnica de combate para amedrentar a un anciano? Claro, sólo a Fate Testarossa… "
Por otro lado, Nanoha estaba sumergida en sus pensamientos, ayudada en parte por la suave melodía que se escuchaba por todo el lugar y observando la espalda de su compañera que estaba todavía frente a ella.
"¡Nanoha, actuaste como una idiota! Mou, parece que no has madurado nada en todos estos años y le sigues causando problemas a Fate-chan con tus niñerías. ¡Eres una tonta, tonta, tonta!"
"Bueno Fate, arregla esto y esperemos que podamos continuar con la cita."
La rubia se giró para encarar a la joven que seguía perdida en sus ensoñaciones y que no se percató cuando le sujetó de la mano.
"Será mejor que me disculpe con Fate-chan por la manera tan infantil en que actué…"
- Nanoha…
De lo que sí se dio cuenta fue de la dulce voz que la llamaba gentilmente, y de que podía sentir el cálido aliento de la Enforcer en su cuello, erizándole cada milímetro de piel.
- Nano… ha… - susurró nuevamente a sus espaldas y a un poco de distancia de que sus rostros se tocasen.
Habían entrelazado sus dedos sin siquiera notarlo.
Y se sentía tan bien…
Y de repente, apareces tú,
Mientras me hablas hago que estoy dormida.
Te mentiría si negara hoy
Que desde entonces sólo sueño con tu voz…
- F-Fate-chan… -había intentado que su voz sonara más segura, pero la cercanía de sus cuerpos y el hecho de que seguía sintiendo su respiración quemándole la piel no le ayudaba en nada, aunque no le molestaba en absoluto tampoco.
Al contrario, deseaba poder quedarse así para siempre…
La aludida la interrumpió, recargando la cabeza en su hombro al tiempo que soltaba un suspiro.
- Lamento… la manera en que… me… comporté. Creo que me excedí. Lo siento mucho, Nanoha…
Tú… entiendes mis silencios.
Sólo tú… conoces mis secretos.
Sólo tú… comprendes cada gesto.
Sólo tú…
La instructora sonrió.
"Me parece que estábamos pensando en lo mismo, Fate-chan."
En un momento la rubia sintió cómo acariciaban su cabeza, y sorprendida, levantó la mirada para encontrarse con un unos ojos increíblemente brillantes y azules que la admiraban con ternura.
- No te preocupes, Fate-chan. La que se tiene que disculpar soy yo, me comporté como una niña porque quería el peluche y tú lo único que hiciste fue intentar conseguirlo. Soy yo quien lo lamento mucho.
La Enforcer sonrió de lado y después soltó una melodiosa carcajada.
- Creo que ambas somos unas obstinadas, ¿cierto?
- Mmm –asintió-, cierto.
Ambas rieron con fuerza, librándose de la tensión y preocupación que habían estado acumulando desde hacía un rato; y fue entonces, que Fate se dio cuenta de que sus manos seguían entrelazadas.
Nanoha miró en la misma dirección que ella.
Ambas se sonrojaron con fuerza y se soltaron rápidamente.
Me ha sonreído el espejo hoy,
Me he decidido a levantar la voz,
Me despedí de mis fantasmas hoy.
Y me he gustado, tal y como soy…
La dueña de Bardiche se fijó hasta ese momento de que aún traía al animalito de felpa en una mano, así que se acercó hacia la castaña y le tendió el peluche para que lo tomara.
- Esto es para ti, Nanoha -la mencionada pasó su vista de ella al muñeco, y con una sonrisa en los labios, se acercó un poco, lo suficiente para alcanzar a tomarlo.
Mas cuando iba a hacerlo, Fate lo alejó, pretendiendo que el regalo saltaba en un mar imaginario frente a ellas, ganándose una risa divertida por parte de la otra.
Y de repente, apareces tú,
Mientras me hablas hago que estoy dormida.
Te mentiría si negara hoy
Que desde entonces sólo sueño con tu voz…
Tú… entiendes mis silencios.
Sólo tú… conoces mis secretos.
Sólo tú… comprendes cada gesto.
Solo tú…
Después de jugar un poco, aproximó el peluche a la cara de su amiga y con la aleta de felpa le acarició el rostro.
- Vaya, parece que le agradas después de todo. Y no lo culpo… porque eres muy linda… -hasta que las palabras dejaron su boca, su cerebro procesó lo que acababa de decir.
Y como resultado volvió a sonrojarse terriblemente.
Al igual que la joven frente a ella.
"¿Qué fue lo que dije?"
"De verdad dijo que… ¿soy… muy… linda?"
Y yo sólo quiero entregarme, comprenderte, cuidarte,
Darte mi corazón.
Quiero que llegues a ser
Mi alma y mi intención,
Mi día y mi pasión.
Mi historia de amor…
Aún apenada, Fate buscó la mirada de su acompañante y se sorprendió cuando la encontró observándola fijamente. Así se quedaron durante un rato hasta que la rubia dio unos pasos adelante, acortando la distancia que las separaba, y con una mano… le acarició la mejilla.
Regalándole una sonrisa reluciente.
- Me alegro mucho de que me acompañes hoy, Nanoha. Gracias…
Tú… entiendes mis silencios.
Sólo tú… me subes hasta el cielo.
Sólo tú: Eres mi alma y mi inspiración.
hola por fin aqui tienen la reedicion del capitulo 6 revisado por kida luna y les a seguro que quedo mucho mejor, jejeje que disfruten y gracias por volver a leer.
Tambien quiero agradecer y dedicar este capitulo a mi mama que siempre esta molestando para que continue escribiendo y a kida mi pobrecita beta que parece que esta mas cargada de trabajo que nunca (echale muchas ganas yo se que tu puedes!!!) y por supuesto a cada uno de ustedes lectores por interesarse en este mi primer fic.
