WITH ME AFTER ALL
CAPITULO X
Fate se detuvo a milímetros de besar a la castaña, sintiendo un leve movimiento en su chaqueta metió la mano a uno de los bolsillos y saco a Bardiche que parpadeaba con insistencia y soltaba uno que otro destello, soltó un pequeño suspiro y puso un dedo en los suaves labios de la joven recorriéndolos con ternura y anhelo.
Nanoha abrió los ojos y se encontró con la penetrante mirada carmín que tanto le gustaba, la rubia hizo un gesto y le señalo hacia un lado donde sostenía a su dispositivo y una pantalla con letras azules que leía "Llamada Urgente" flotaba frente a ellas; la chica entendió al momento aunque bastante molesta por la interrupción y asintió dándole a entender a su acompañante que estaba bien que contestara la llamada.
Sin muchas ganas la Enforcer se alejo una buena distancia, no deseando que su amiga escuchara la conversación y se preocupara innecesariamente.
-Bardiche, acepta la llamada.
-¡Yes Sir!
En la pantalla apareció el rostro serio de su amiga Hayate Yagami, sentada, con las manos cruzadas sobre el regazo, durante algún momento le pareció que la Comandante estaba bastante preocupada y nerviosa, pero cualquier rastro de aquellas sensaciones desapareció en un instante.
-Hola Fate-chan, lamento interrumpir su cita- confeso mientras su rostro tomaba un color rojizo- pero ha surgido una emergencia que no puede esperar y después de lo sucedido en Arantor no contamos con mucho personal…
-¿Arantor? ¿De que hablas?- pregunto ligeramente alarmada al no saber de lo hablaba su amiga.
-Uggh...- se quejo al darse cuenta de su error -has como que no dije nada de eso ¿quieres?
-Pero...
-¡Nada!- grito levantandose de su asiento y acercandose a la pantalla -¡no dije nada!
La rubia se le quedo viendo extrañada y sintiendo como una gota de sudor le recorria la sien, pero decidio no preguntar nada... al menos de momento. Siguio observandola desilusionada pues le dolía en el alma tener que interrumpir su primera cita con Nanoha, ni siquiera había podido besar a su novia antes de que las interrumpieran.
-Lo siento mucho Fate-chan- se disculpo la Comandante como leyendo los pensamientos de su amiga, regresando a su asiento y arreglándose el uniforme con las manos de arrugas imaginarias -pero hemos encontrado una Lost Logia aquí en Mid-childa y eres de las únicas que puede sellarla, la otra es...
-Nanoha, ¿no?- como respuesta obtuvo un fuerte asentimiento -Olvídalo, yo me hago cargo, no hay necesidad de que se entere, no quiero que se preocupe.
-Eso imagine Fate-chan por eso te avise a ti primero.
-Hmn, entonces ¿hay una Logia, aquí?
-Si, lo hemos confirmado hace un instante.
Ambas se quedaron calladas observándose fijamente, hasta que la rubia cerró los ojos un instante y bajo el rostro al piso de madera, juntando toda su fuerza de voluntad y haciéndose a la idea de que tendría que alejarse de la chica que tanto le gustaba al menos durante un tiempo.
-Entendido, ¿en cuanto tiempo tengo que partir?- le interrogo con rostro serio y apretando en los puños a su compañero de batallas que soltó pequeños relámpagos, dándole su completo apoyo.
-De inmediato Fate, te enviare las coordenadas en este instante y un pequeño grupo de magos se reunirá contigo en el punto de destino para apoyarte aunque no hemos detectado seña alguna de enemigos por los alrededores.
La aludida solo asintió, no quería irse a ningún lado pero no tenia alternativa, ella había elegido ese destino, había elegido ser Enforcer para proteger a las personas inocentes.
Y así seria.
-Entendido, Fate Testarossa, fuera.
La pantalla se cerro dejando a la joven pensativa, tenia que concentrarse para la misión que se le presentaba pero antes de eso tendría que hablar con Nanoha, así que se dio la vuelta y se encontró con su acompañante recargada en el barandal del muelle observando el mar con una ligera sonrisa.
-Nanoha…- le llamo sintiendo como aun involuntariamente sus labios se curvaban hacia arriba cuando centraba sus ojos en la castaña.
-¿Que sucedió Fate-chan?- le pregunto con tristeza reflejada en el rostro, sabiendo perfectamente que su amiga tendría que partir a una misión.
La rubia se acerco con lentitud y acuno con su mano derecha el rostro de su acompañante acariciándole con el pulgar, regalándole una pequeña sonrisa.
-Surgió una misión importante…- confeso suspirando -tengo que partir de inmediato.
Nanoha levanto la mano y entrelazo sus dedos con los de la Enforcer, queriendo que el agradable calorcillo que emanaba la piel de la rubia se quedara con ella por siempre.
Bajo la vista, sintiendo la mirada carmín sobre ella; si era sincera deseaba que Fate ignorara las órdenes que acababa de recibir, que se quedara con ella sin importar lo que pasara, pero la realidad era que tenia que dejarla partir, esa era decisión de la joven a la que amaba aun cuando ella la aborreciera.
-Según parece será algo sencillo -comento la maga obscura al ver la vacilación de su acompañante, su mano libre rozo apenas la mejilla de la Instructora y movió uno de los mechones cobrizos que le cubrían el rostro detrás de la oreja- tal vez pueda regresar pronto.
-¿Tal vez?-pregunto la castaña
-Aja, si es así… -susurro acercándose un poco mas hacia la chica ojiazul casi hablándole directamente al oído- ¿aceptarías acompañarme a cenar Nanoha?
La aludida le regalo una sonrisa destellante y asintió varias veces sintiendo su corazón hincharse de felicidad ante la nueva invitación de Fate.
-Claro que acepto Fate-chan, de verdad me encantaría.
-Entonces esta decidido.
Ambas se quedaron viendo a los ojos sintiendo la clara atracción que crecía entre ellas, Nanoha obedeció a su instinto y dio un paso hacia el frente quedando a milímetros de tocar el cuerpo de su mejor amiga quien rodeo su cintura acercándola como si quisiera que se fundiesen en un solo cuerpo, empezó a darle pequeños besos en el cuello, recorriendo cada parte de la piel suave que tenia cerca y avanzo hasta su oreja arrancando pequeños suspiros por parte de la Instructora, tomo el lóbulo entre sus labios y lo apretó con cuidado.
-F-Fa-te-chan- gimió la ojiazul, y llevo sus brazos alrededor de cuello de la chica asiéndose con desesperación al sentir el aliento calido de Fate soplar en su oído.
-Recuerda lo mucho que te amo -le dijo con un tono más grave y seductor que hizo que las piernas de la joven que la sujetaba se doblaran.
-Lo se, yo también te amo- contesto sin titubear ni un instante aferrándose con fuerza al fuerte cuerpo de la Enforcer pero levantando la vista para encarar a la joven que la volvía loca, dejándose perder en esas orbes borgoña que en aquel momento se veían obscurecidas.
La rubia empezó a dar un par de pasos hacia atrás alejándose de la Instructora lentamente pero sin romper contacto visual metió una mano en el bolsillo interior de su chamarra y saco una cajita rectangular de terciopelo negro, la mostró a su acompañante quien con sorpresa la abrió encontrándose con una cadena de plata y la figura de un pequeño ángel con las alas extendidas.
La castaña lo tomo con manos temblorosas y lo acerco para verlo mejor dándose cuenta de que era de cristal puro, lo levanto para verlo a plena luz y le pareció que cambiaba de color a un azul claro y que soltaba ligeros destellos con los colores del arcoíris.
Fate sonrió al ver a la castaña embelesada, se coloco a su espada y tomo con delicadeza el collar rodeándole el cuello con el y abrochándolo para después darle un ligero beso en el cuello.
-En la ultima misión que tuve con Signum encontramos un par de minas de cristal, deberías haber visto cuando el sol entraba por las grietas, era un espectáculo maravilloso –Nanoha sonrió mientras acariciaba la pequeña figurita- era tan hermoso… hizo que me acordara de ti –le dijo la Enforcer mientras se colocaba al frente y le acariciaba la mejilla- así que tome uno y pedí a un amigo que le diera esa forma para poder regalártelo.
-Gracias Fate-chan, es precioso.
-Algunos de los lugareños dicen que esos cristales son mágicos, que son capaces de conceder tus deseos más profundos y tal vez sea cierto porque mi deseo más grande eras tu Nanoha.
Al escuchar la declaración de su ahora novia la Instructora no pudo mas que sonrojarse con fuerza mientras veía como la rubia se empezaba a alejar hacia el final del muelle.
-¡Espera Fate-chan!
-¿Nanoha? –pregunto la rubia confundida.
-Yo también quiero darte algo –confeso mientras caminaba hasta ella y se quitaba un anillo de la mano derecha y se lo daba a la joven.
-Mi abuela me dio este anillo, se lo dio mi abuelo cuando le pidió que se casara con el, ella me dijo que siempre les trajo suerte en su matrimonio y que esperaba que fuera igual para mi cuando encontrara a alguien a quien amar.
La Enforcer miro sorprendida a la castaña, desvió la vista hacia el anillo en su palma y lo observo con detenimiento. La argolla era sencilla pero elegante, estaba formada por un aro de oro blanco que se entrelazaba con otro dorado y que brillaba como si aun fuera nuevo, muestra de que la joven debía de tenerle gran aprecio.
-Es hermoso Nanoha, pero no puedo aceptarlo si es un recuerdo de tu abuela, no seria correcto.
Nanoha negó con la cabeza y tomo el anillo de la mano de Fate.
-Si, es algo muy importante para mi, pero por eso quiero dártelo, es una muestra de lo que siento por ti, además, se que lo cuidaras muy bien.
Acto seguido llevo la mano al esternón de su acompañante y de entre sus ropas saco una cadenita dorada con una pequeña cruz, la tomo en su mano y recordó el día en que Lindy se la regalara a una pequeña Fate de 9 años como símbolo de su cariño, desde entonces la chica la traía siempre consigo.
Sin soltar la cadena camino hasta colocarse a su espalda y moviendo el cabello dorado la desabrocho e introdujo la argolla que se deslizo sin problemas y choco con la cruz al frente haciendo un suave clink.
La Maga Obscura sujeto el anillo entre sus manos observándolo con detenimiento para luego posar su vista en la castaña que tenia al frente y le sonreía con cariño.
-Prometo cuidarlo muy bien Nanoha
La joven asintió y vio como a rubia empezaba a alejarse nuevamente.
-Espero poder regresar para cenar juntas Nanoha –le dijo al alcanzar el final del muelle mientras su novia caminaba unos pasos mas hacia ella- nos veremos pronto.
Y sin mas la joven se dejo ir hacia atrás cayendo hacia el mar, de inmediato la Instructora corrió hacia donde había desaparecido la rubia y se sorprendió cuando el agua salada la salpico, uso sus brazos para cubrirse el rostro y de momento sintió como era levantada del piso y sujetada contra un muy calido cuerpo.
-¿Fate-chan?
Cuando se descubrió la cara se encontró con los orbes borgoña de la Enforcer que la miraba con intensidad.
-No podía irme sin antes hacer esto…
Acuno su mejilla con cuidado acariciándola con el pulgar mientras la distancia entre ellas se acortaba, Nanoha le rodeo el cuello y por fin fue Fate quien unió sus labios en un beso suave, lento, un poco inseguro y torpe pero en ese simple contacto la joven demostró todos sus sentimientos, todo lo que sentía por la castaña entre sus brazos y que ahora por fin sabia que le era correspondido.
Ambas se separaron perdiéndose en los ojos de la otra, carmesí se fundió con azul y ahora fue Nanoha quien con una enceguecedora sonrisa jalo a Fate hacia ella para unir sus labios una vez más, esta vez con mas seguridad, más pasión y deseo pero igualmente dulce y tierno.
-Te amo Nanoha –susurro la joven rubia
-También te amo Fate-chan y creo que jamás me cansare de escucharte decirlo.
Las chicas sonrieron y Nanoha se permitió recargarse un momento en el pecho de la rubia escuchando el hermoso sonido de su corazón, sujetándose de la Barrier Jacket que la joven ahora usaba y sintiendo como el agarre de su novia se hacia un poco mas fuerte.
-Es hora de irme –hablo Fate mientras se acercaba nuevamente al muelle y dejaba a la Instructora con sumo cuidado en la superficie del mismo.
-Te estaré esperando.
La maga obscura se levanto en el aire con la capa blanca ondeando en la brisa y le regalo una gran sonrisa a la castaña antes de empezar a ganar altura.
-Arf vendrá a recogerte dentro de un rato, espérala por favor.
Vio a su acompañante asentir y con ello se dio la vuelta y empezó a alejarse del lugar.
Nanoha se quedo en el muelle, con la mirada fija en el punto dorado que era Fate hasta que se perdió de vista; no supo cuanto tiempo paso pero después de un rato sintió como alguien colocaba una mano sobre su hombro y lo apretaba con cariño, ella se giro y se encontró con una sonriente Arf.
-¿Lista para irnos?
La chica miro nuevamente hacia donde había desaparecido su novia antes de regresar la vista al familiar y asentir.
-Si, lista.
La joven camino por el amplio jardín con cuidado, intentando no hacer mucho ruido y teniendo la vista fija en la puerta de entrada del gran edificio.
Se cruzo con varios guardias, pero al ser bastante conocida no tuvo mayor problema para llegar frente a la oficina que buscaba, sin embargo no contaba con encontrarse con la guardiana personal de quien buscaba.
La mujer de cabello lila y ojos de un claro color rosa se la quedo mirando un momento haciendo que un sonrojo brotara de sus mejillas, desvió la mirada esperando que el escrutinio de la guerrera terminara y por fin después de lo que le parecieron horas le regalo una media sonrisa.
-No esperábamos verla tan pronto por aquí Comandante –dijo, con tono conocedor y mirada divertida.
-A-ahm, si… y-yo
-Ja,ja,ja, lo siento, por favor pase adelante.
Ante la avergonzada joven la guardiana se movió a un lado y abrió una puerta de madera que tenía justo detrás.
Atravesó la puerta y se encontró en una amplia oficina con un gran escritorio ubicado en la parte frontal, sonrió cuando vio que la persona que buscaba se encontrada concentrada leyendo algo sobre la mesa.
Se acerco con cuidado hasta llegar al frente del mueble y se aclaro la garganta para llamar la atención de la rubia frente a ella quien levanto la mirada un tanto sorprendida.
-Hayate-san…
-Hola Carim, lamento molestarte.
La rubia de ojos azules negó con la cabeza y le regalo una sonrisa tierna, haciendo que la castaña se sonrojara nuevamente y se acercara unos pasos más para sentarse en la silla frente al escritorio obedeciendo el gesto de manos de su acompañante.
-Es una sorpresa verla aquí Hayate-san con todo lo que sucede en Arantor tenia entendido que estaría a cargo de la tripulación de la nave Claudia.
-Es verdad, sin embargo por el momento estamos en espera de nuevas ordenes –su sonrojo se hizo mas fuerte- yyyyy… aproveche el momento para venir a verte un rato… espero no estar importunando- comento mientras se rascaba el cuello seña clara de que estaba nerviosa.
Carim Gracia se levanto de su asiento y camino hasta quedar justo frente a Hayate quien no la perdía de vista ni un instante, se sentó en el asiento de al lado y sorprendo de sobremanera a la castaña cuando la abrazo con fuerza.
-Por supuesto que no Hayate-san, siendo honesta estaba preocupada por usted- confeso mientras apretaba el abrazo que tenia sobre la Comandante- no sabia cuando podría volver a verla.
Las jóvenes se quedaron así durante no sabían cuanto tiempo, simplemente disfrutando del contacto que tenían, Hayate se relajo completamente entre los brazos de Carim, no podía negar el hecho de que la rubia le gustaba mucho y justamente ahora era cuando podía entender por lo que había pasado Fate mientras sufría en silencio por Nanoha.
-Si pudiera Carim créeme que no me iría de aquí, no me atrae mucho la idea de tener que participar en una batalla de esta magnitud, no se que es lo que pueda suceder en el campo de batalla, yo...
La joven se soltó del abrazo y tomo el rostro de la castaña en sus manos asegurándose de que tenia contacto visual con ella en todo momento.
-A mi también me gustaría que te quedaras aquí… Hayate.
Ante esto la Comandante abrió mucho los ojos y el sonrojo acudió nuevamente a sus mejillas, era la primera vez que la joven la llamaba por su nombre y que confesaba que le gustaba estar con ella. Ambas se quedaron en silencio simplemente permitiéndose disfrutar de los minutos de calma que estaban seguras serian los últimos en buen rato.
-No se que pueda pasar en el campo de batalla…-confeso Hayate nuevamente con preocupación- se que el enemigo es fuerte y desconocemos las razones por las que nos ataca… -cubrió con sus manos las de la joven que aun se encontraban sobre sus mejillas- quiero proteger a mi tripulación, mis guardianes, Fate, Nanoha… -la caballero pudo ver como el miedo asomaba por los vibrantes orbes azules de la joven Comandante y quiso abrazarla nuevamente- yo… escogí este camino por mi voluntad, nadie me obligo y estoy orgullosa de lo que he logrado, sin embargo…
La oración quedo inconclusa, la castaña desvió la vista al piso no pudiendo soportar la intensidad de la mirada azulina de su acompañante.
-¿Sin embargo? –pregunto la joven invitándola a continuar con aquella confesión que la había tomado por sorpresa mientras con la mano le levantaba la barbilla y hacia que sus ojos se encontrasen nuevamente.
Hayate Yagami se quiso perder en las orbes que tenia frente a ella, Carim Gracia la hacia sentir segura, le hacia sentir que todo estaría bien mientras la sujetaba con cariño y podía oler la fragancia dulce que emitía su largo cabello, sabia que podía confiar en ella.
-Sin embargo… -empezó nuevamente- algunas veces… yo… tengo miedo…
La rubia de ojos azules se sorprendió al escuchar lo que Hayate dijo, un segundo después se encontró rodeando con sus brazos el delgado cuerpo de su amiga y permitiéndole esconder el rostro en su cuello, desde ya antes sentía la enorme necesidad de proteger a la Comandante y su confesión solo había hecho que el sentimiento aumentase.
-Esta bien tener miedo Hayate –le aseguro con voz dulce mientras le acariciaba la espalda con cuidado- eso significa que aun eres humana, que aun tienes sentimientos… y… no eres la única que tiene miedo…-confeso en un susurro apenas audible para la castaña entre sus brazos- yo también tengo miedo… de no saber llevar a cabo mis obligaciones, de fallarle a la gente… -se fue quedando callada mientras dibujaba patrones sin forma en la espalda de la joven que se permitió levantar la mirada para observarla atentamente- tengo miedo de lo que te pueda pasar haya afuera Hayate, tengo miedo de lo que siento por ti…
Lo había dicho, le había revelado a la joven Comandante que sentía algo por ella, algo más que una simple amistad y eso de verdad la aterraba, no tenia mucho tiempo de conocer a la castaña sin embargo esas pocas ocasiones y visitas regulares que le hacia habían bastado para enamorarla.
Se quedo quieta esperando la que seria su respuesta pero lo único que paso fue que sintió como Yagami se soltaba del abrazo que tenia sobre ella y sintió que su corazón se rompía y su estomago se convertía en un nudo.
-Hayate…
Carim no logro terminar la oración, un par de suaves labios se lo impidieron mientras se colocaban sobre los suyos, su cerebro pareció fundirse ante el contacto y sin perder un instante llevo sus brazos al cuello de la castaña hundiendo sus manos en los sedosos cabellos y acercándose un poco más al cuerpo de la oficial que la tomaba de la cintura; se dejaron perder en aquellos momentos, no importando la batalla, la tripulación o el futuro, simplemente se besaron queriendo memorizar el sabor de los labios de la otra, lo bien que se sentía el cabello castaño entre los dedos de la caballero y la suavidad de la piel de porcelana de la rubia, simplemente existían ellas.
Nunca se dieron cuenta de la sombra de la mujer que las observaba desde el arco de la puerta, de cómo sus ojos rosa pálido se abrieron de par en par cuando las escucho confesar sus miedos y el momento en que se besaron como si se entregaran en cuerpo y alma; se perdieron de la sonrisa que se dibujo en su boca con lentitud y de cómo sus ojos se volvieron vidriosos al darse cuenta de que los sentimientos de la joven a la que protegía eran correspondidos.
Schach había entrado en la habitación después de tocar varias veces con la intención de recordar a Carim que tenia una junta en un par de minutos y que a Hayate la estaban esperando en la Nave Claudia para afinar detalles de ultimo momento antes de tener que partir a Arantor, pero al verlas juntas decidió que el mundo no se derrumbaría si ambas jóvenes llegaban un par de minutos tarde.
"Solo un par de minutos", pensó la guardiana de cabello rosado mientras se deslizaba fuera del cuarto sin hacer ruido alguno y cerraba la puerta tras de si.
"Solo un par de minutos mas"
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¡Hola a todos los que aun recuerden este fic! Ya no tengo cara para pedirles disculpas por el atraso de un año o algo así en subir este nuevo capitulo, si claro tengo muchas excusas: que si el trabajo, que si regrese a la escuela, que si la familia, que si la salud, que si Glee (siiiii, lo confieso me gusta mucho la serie de Glee y escribo fics de dos de sus protagonistas!) pero nada de eso seria suficiente para justificarme, simplemente perdí tanto el hilo de la historia como la musa que me ayudaba a escribir pero con el fin de año cerca y la Navidad me decidí a escribir un capitulo nuevo y tras mucho trabajo aquí esta… ¿que tal el primer beso de nuestras protagonistas? Y ¿alguien se esperaba la atracción entre Hayate y Carim?, jojo bueno espero puedan disculparme con este capitulo con algo de fluff y esperopoder escribir un chap en poco tiempo, al menos haré mi mejor esfuerzo XD eso si se los puedo prometer… en fin Felices fiestas a todos y les deseo un Año Nuevo lleno de salud y amor en compañía de sus familiares y amigos; si así lo desean comenten o reclámenme que ahora si me lo merezco! Cuídense mucho!
