WITH ME AFTER ALL
CAPITULO XI
Por: Viento
-Aquí la Capitana Fate T. Harlaown, ¿me reciben?
La joven maga volaba a gran velocidad sobre la ciudad de Mid-childa, debajo de ella pasaban rápidamente distintos escenarios como la playa donde había dejado a Nanoha momentos atrás, uno que otro edificio o algún solitario vehículo serpenteando por las calles, pero por fin después de un tiempo llego a ver una gran cantidad de árboles, y sonrió de medio lado al darse cuenta que al fin llegaba al bosque que había a las afueras de la ciudad y empezaba a acercarse a su destino.
-Aquí el centro de mando desde el Crucero Intergaláctico Claudia, le recibimos fuerte y claro Capitana. -dijo una voz al momento en que se abría una ventana frente a ella y el rostro sonriente de una castaña usando anteojos la saludo.
-Me da gusto verte nuevamente Shari.
-Lo mismo digo Fate-san -asintió con la cabeza y se levantó los lentes con un dedo- por lo feliz que se ve diría que su cita con Nanoha-san fue todo un éxito -se acercó a la pantalla y le guiño un ojo haciendo que la rubia se sonrojara y sonriera como tonta al venirle a la mente el recuerdo de los besos compartidos con la cobriza.
"Claro -gimió mentalmente con cansancio- olvide que Hayate se la paso de comunicativa con toda la TSAB y acabo con lo poco que tenía de vida privada"
Mientras pensaba podía oír a Shari reír como colegiala histérica con las manos entrelazadas frente el pecho chillando algo acerca de detalles y besos y sexo salvaje cuando alguien se acercó por detrás y le dio un golpe en la cabeza que hizo que incluso Fate cerrara los ojos al escuchar el sonido seco que hizo el cráneo de la joven.
-Me alegra que tu cita fuera fantástica Fate-chan pero tenemos asuntos que atender antes de que puedas darnos todos los detalles del pasional momento en que se besaron con locura y se desgarraron la ropa para amarse en la playa sin importar que estaban frente a todos. -dijo quien pronto se convertiría en su cuñada, Amy Limietta.
Si la joven Enforcer se había sonrojado por lo que escuchara decir a Shari ahora fácilmente le ganaba a un tomate con el color que había adquirido su cara.
"¿Di-dijo d-desgarrarnos la ropa? Y-y-y... algo de... ¿S-e-x-o?"
Tras un minuto en un denso silencio las mujeres en la pantalla empezaron a reír a todo pulmón, divertidas por la expresión de la joven Capitana.
Como pudo Fate se recuperó y bufo en molestia cruzando los brazos en su pecho mientras esperaba que sus compañeras terminaran de reírse a su costa.
-Ya, ya, pongámonos serias chicas. -se quejó la rubia con ceño fruncido- tengo otras cosas que hacer más importantes que verlas reír a mis costillas.
Amy fue la primera que se calmó, se limpió las lágrimas que habían escapado de sus ojos ante el esfuerzo de reír y respiro profundamente para intentar calmar el dolor en su abdomen después de su ataque de risa histérica.
-Lo siento Fate-chan, después que todo esto pase espero que me cuentes todos los detalles pero por ahora pongámonos a trabajar.
La joven tomo asiento en la terminal a un lado de Shari y empezó a teclear rápidamente haciendo que algunas imágenes aparecieran en pantalla frente a Fate.
-Esta mañana encontramos señas de una energía desconocida a las afueras de Mid-childa, su rango no pertenece a nada que conozcamos actualmente pues rebasa el nivel de una Lost Logia normal… por mucho.
En pantalla apareció una escala con tres palabras escritas del lado izquierdo: Jewel Seed, Lost Logia y al final rezaba simplemente "desconocido"; las líneas de colores que les seguían intentaban marcar la diferencia que había entre cada una pues la línea azul que pertenecía a la Jewel Seed era la más baja superada por la línea roja que representaba a las distintas Logias encontradas, pero lo verdaderamente preocupante era que la marca púrpura que presentaba al objeto desconocido superaba a ambas por un buen tramo.
-¡Rayos! -soltó la Enforcer sorprendida- ¿cómo es que no nos habíamos dado cuenta antes? -preguntó.
Shari negó con la cabeza.
-No sabemos cómo no la detectaron nuestros scanners.
Las mujeres se quedaron en silencio, con rostros preocupados hasta que Amy retomo la palabra.
-En ocasiones los scanners no detectan las Logias inactivas puesto que no expulsan energía, necesitan de un impulso externo para activarlas...
-¡Es verdad! -interrumpió la maga oscura- cuando Arf y yo buscábamos las Jewel Seed en la última batalla que tuve contra Nanoha tuve que utilizar mi magia para activarlas y así poder encontrarlas.
Amy asintió y Shari se giró para verla.
-Eso quiere decir que este artefacto pudo haber estado ahí por siglos, completamente inactivo, y nosotros ni siquiera nos hubiéramos dado cuenta de su existencia.
-Lo preocupante es saber ¿a quién o que reaccionó?, tuvo que haber sido algo relacionado con energía mágica...
-Pero ¿qué? y ¿cómo estar seguros de que no fue a propósito y esto es una trampa?
Fate soltó un suspiro, se pasó la mano libre de guantelete metálico por el cabello rubio y empezó a volar nuevamente hacia el punto de destino marcado esta vez a una menor velocidad mientras seguía escuchando a las oficiales hablando acerca del artefacto desconocido y sintiendo como su corazón empezaba a latir con mayor fuerza, preocupada por la implicación hecha por Shari: "¿y si esto es una trampa?".
-Fate-la llamo una nueva voz y otra pantalla se abrió frente a ella cerrando la de las oficiales que se despidieron de ella por el momento; esta vez era Hayate.
La aludida no dijo nada pero detuvo su vuelo por segunda ocasión para prestar toda su atención a la Comandante.
-Tu equipo ya está cerca del punto de destino.
-De acuerdo, pero ¿quiénes son Hayate? -indago con gesto serio, no quería dudar de los soldados que su amiga le enviaba para esta misión pero ahora que la cosa se ponía peligrosa quería confiar en que estos hombres o mujeres cubrirían su espalda.
Como respuesta la Comandante hizo una mueca que no pasó desapercibida por la Enforcer quien conociendo a la maga desde hacía tantos años sabía que aquel gesto no podía significar nada bueno para ella.
-Ha-ya-te –pronuncio cada sílaba como un gruñido que hizo que su Oficial al mando soltara un suspiro cansado y se dejara caer pesadamente en el respaldo de la silla que ocupaba.
-Rein-chan muéstrale por favor… -hizo una pausa donde se observó calmada e incluso hasta con un porte profesional extremadamente raro en ella- ¡y dile a Carim que siempre la amare y que me arrepiento de no haber hecho mío ese delicioso cuerpecito! –y como si de una niña pequeña se tratase dejó caer la cabeza contra la mesa donde estaba y empezó a sollozar desesperadamente.
Rein flotó al frente de la pantalla y con una manita la movió suficiente para que su ama quedara fuera de cuadro y Fate no tuviera que verla perder lo poco de dignidad que le quedaba.
-Ammm… -el pequeño dispositivo se rascó la mejilla con un dedo mientras de fondo se seguía escuchando a la Ama del Tomo del Cielo Nocturno llamar a Carim Gracia como si la estuvieran asesinando- lo lamento Fate-san, la ama Hayate se encuentra un poco… eeh… ¡Cansada!, si eso… -la maga oscura cerro los ojos y con las manos empezó a masajearse las sienes donde un ligero golpeteo empezaba a volverse bastante molesto.
Sin perder más tiempo Rein hizo un movimiento con las manos y en la pantalla aparecieron las fotografías de los tres soldados asignados a aquella misión, la Enforcer los miro con detenimiento una a una hasta llegar a la última donde sus ojos se quedaron clavados y ahora fue ella la que soltó un gemido lastimero.
-¡Hayate! –la castaña dio un respingo en su asiento ante el tono enfadado de su amiga y levanto el rostro lentamente- ¡Sabes que ese tipo es un dolor de cabeza! ¡¿Cómo se te ocurre ponerlo en este equipo?! –exigió saber mientras en la pantalla Rein volaba hasta el hombro de su ama que recuperaba la posición erguida en su asiento.
-Fate-chan, se lo que sucede con él pero como te dije al principio no contamos con demasiado personal en estos momentos y es uno de los únicos con los que me siento más segura de enviarte –la Comandante hizo una pausa, se levantó de su asiento y dio con ambas palmas sobre la mesa- ¡por Dios Fate!, llevas a un equipo de tres personas para buscar una Lost Logia sumamente extraña, no sabemos que puede suceder y si voy a tener que aguantar tus reclamos por todo el mes con tal de verte regresar en una pieza entonces lo hare gustosa.
La rubia bajo la vista, pensando bien lo que su amiga de la infancia dijera durante un par de segundos antes de darse cuenta de que tenía algo de razón, aquel hombre era una pesadilla andante y nunca podía mantener la boca cerrada pero aun así era un buen soldado, uno que tenía muchísima más experiencia que ella en el campo de batalla lo que nunca podría ser malo cuando se va en busca de un poderoso y muy extraño objeto que bien podría terminar por matarlos.
-Tienes razón Hayate, lamento haberme portado como una niña caprichosa, no volverá a pasar.
Su amiga solo sonrió e hizo un gesto con la mano restándole importancia al asunto pero justo un momento después todo rastro bromista desapareció de la Comandante quien se tornó seria y retomo su posición erguida con las manos cruzadas sobre el escritorio observándola atentamente.
-Fate cuando termine esto tengo que explicarte muchas cosas y muy probablemente tendremos que estar por un tiempo en la Nave Claudia, así que por favor ten mucho cuidado, no quiero tener que decirle a Nanoha que su esposa resulto herida en una misión supuestamente sencilla.
La rubia dibujo una media sonrisa e hizo el clásico saludo con la mano para su Oficial superior.
-No te preocupes Hayate –dijo volviendo a posición en descanso- tendré mucho cuidado, lo prometo.
La joven de cabello castaño corto le regreso la sonrisa, satisfecha con la promesa que su amiga le hiciera, se despidió con la mano y la pantalla se apagó dejando a la Enforcer solo con los datos de los tres soldados que la acompañarían en aquella misión.
Repaso la información con calma y al terminar le pidió a Bardiche que la guardara mientras ella retomaba el vuelo y se dirigía al punto de encuentro pactado.
La motocicleta se detuvo frente al edificio de departamentos y de ella bajo una chica que se quitó el casco liberando una melena cobriza que revolvió el viento de la tarde; la piloto coloco el freno y se quitó el casco negro acomodándolo frente a ella y dejando descansar sus brazos en él.
-Gracias por traerme Arf-san.
-No hay problema Nanoha-chan, Fate me pidió que me asegurara que llegaras a salvo a tu casa –contestó el familiar con una gran sonrisa, moviendo las orejas alegremente.
La maga agacho la cabeza y se rascó la nuca mientras con uno de sus pies pateaba una roca imaginaria, claramente apenada ante lo siguiente que le pediría a la mujer-lobo.
-Arf-san, quisieras… -soltó aire intentando tranquilizarse- ¿quisieras acompañarme hasta que Fate-chan regrese de su misión? –la verdad la cobriza no tenía idea de porque se sentía nerviosa pero esa desagradable sensación la estaba acompañando desde que su novia la dejara en el Acuario.
"Fate-chan está bien, ella prometió que tendría cuidado y regresaría pronto conmigo"
La peli naranja ladeo cómicamente la cabeza y bajo las orejas, por un momento pensó que la joven le diría algo que no le agradaría al ver como se removía incomoda en su sitio.
"¿Qué le pasa?" –Se preguntó la familiar, pero un instante después al ver como la joven tomaba delicadamente entre sus dedos la pequeña figurita resplandeciente que traía colgando del cuello le pareció entenderlo- "hmn, debe de estar preocupada por Fate."
-Me encantaría Nanoha-chan –ante su respuesta el rostro de la chica se ilumino con una sonrisa- aún tengo varias historias vergonzosas que contarte de cuando Fate era pequeñita.
La cobriza soltó una risotada mientras daba un par de pasos hacia atrás para dejar que Arf bajara de la motocicleta y colocara el sistema de alarma para después guiar el camino hacia su departamento con paso rápido deseando escuchar los relatos donde una pequeña rubia sería la protagonista.
"Regresa pronto Fate-chan"
Fate dejo salir el aire de sus pulmones con lentitud intentando tranquilizarse tras todo lo que había escuchado tanto de Hayate como de Shari y Amy, no podía creer que hacía apenas un par de horas estaba disfrutando de una cita con Nanoha y ahora estaba camino a una misión que de un momento a otro se había tornado peligrosa y ella contaría con tan solo el apoyo de tres magos para completarla.
"Hayate tiene razón, en ocasiones tengo muy mala suerte"
Sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Bardiche que abrió una pantalla mostrando el mapa que le enviara Hayate la primera vez que la contactara para la misión en donde se iluminaba un punto rojo parpadeante a las afueras de la ciudad de Mid-childa.
-Sir, we arrive at the rendezvous point.
-Gracias Bardiche, vayamos a reunirnos con el equipo.
Dicho esto la Enforcer empezó a descender hasta aterrizar suavemente en el piso justo frente a dos figuras que esperaban pacientemente su llegada.
-¿Capitana Harlaown? –indago una de las personas, un hombre de cabello café y ojos de color del jade, acercándose unos pasos hasta la recién llegada.
La rubia asintió y acorto la distancia entre los soldados dándose un tiempo para examinarlos e identificar sus rostros de entre las fotografías que le enviaran.
El hombre que se había acercado a ella traía un uniforme militar simple conformado por un pantalón tipo cargo, camisa de manga larga y botas altas, todo en color gris oscuro, sobre la ropa traía armadura negra cubriéndole pecho, hombros y piernas. Era alto -Fate calculo al menos 1.90- y delgado aunque del tipo atlético, con un rostro limpio de vello y muy atractivo, su peinado le llamo la atención pues traía el cabello en un flequillo largo que le cubría la frente pero permanecía corto de los lados dejando ver en su oreja izquierda un pequeño pendiente y colgado del cuello entre sus ropas asomaba un dije que la joven no alcanzo a distinguir.
Fate, haciendo gala de su buena memoria repaso mentalmente los datos importantes de los soldados que Hayate le había enviado con anterioridad.
"Especialista Aiden Heik, 27 años, mago aéreo de nivel B+, dispositivo tipo arma de fuego, nombre: Barret"
-Bienvenida Capitana la estábamos esperando… -la otra voz guardo silencio un par de segundos y bufo- o al menos nosotros la estábamos esperando. –comento la otra persona con cansancio, remarcando la palabra "nosotros" al tiempo que rodaba los ojos y cruzaba los brazos sobre el pecho.
Fate dirigió su escrutinio hacía la poseedora de la nueva voz y se encontró con una mujer, claramente más joven que el castaño pero siendo aún mayor que ella, delgada, alta -un par de centímetros más que la Enforcer- vestida con el mismo traje que su compañero pero este en color azul, traía las mangas dobladas hasta el codo, guantes de medio dedo con un brazal metálico que le cubría los antebrazos, el pelo era increíblemente oscuro, rebelde y lo traía largo hasta apenas rebasar el lóbulo de la oreja, con algunos mechones cubriéndole unos asombrosos ojos de un gélido azul claro y un rostro que -de haberse encontrado en otra situación- hubiera hecho sonrojar a la maga oscura por lo guapa que era incluso con la cicatriz que tenía sobre el tabique de la nariz que era lo suficientemente larga para que sus extremos llegaran hasta la mitad de ambos ojos.
"Sargento Devon Hawk, 24 años, mago terrestre de nivel A, dispositivo tipo espada, nombre: Dragon Blaze"
-¿Por qué dices "nosotros"? –pregunto formando las comillas con los dedos, procurando hacer contacto visual con la mujer que le mantuvo la mirada un momento para después pasarla por los alrededores, momento en que la Capitana se dio cuenta de que faltaba un miembro del equipo y sabiendo perfectamente de quien se trataba no pudo evitar que su rostro hiciera una mueca.
Como respuesta a sus pensamientos una nueva figura se acercó por atrás del joven de ojos verdes y camino hasta quedar frente a la rubia mirándola de arriba abajo, examinándola con una mueca molesta como si ella fuera lo más desagradable del mundo y le soltó bruscamente:
-Y yo que pensé que me libraría de verte mocosa.
Ante la falta de respeto, la Enforcer se tensó y apretó los dientes, intentando por todos los medios controlar la furia que nacía en su interior al ver a la persona que le hablaba con aquella mueca de desprecio que aparecía cada vez que se encontraban.
-Sargento Bertram –gruñó entre dientes y con un veneno raramente escuchado en ella- espero que esté listo para centrarse en la misión y no ponga en peligro a sus compañeros y toda la operación como la última vez que trabajamos juntos.
El hombre la miro con ojos entrecerrados y a punto de reclamarle le interrumpió la joven pelinegra.
-Bertram, ya basta de una buena vez.
Alger Bertram dirigió la mirada café hacia su compañera y se la quedo viendo a los ojos un par de segundos intentando amedrentarla pero la joven le devolvió una mirada gélida igual de amenazadora, al fin, después de una batalla de minutos el hombre soltó una maldición entre dientes y escupió al piso dándose la vuelta y alejándose de ambas féminas.
La dueña de Bardiche apretó los puños y cerró los ojos un minuto, respirando profundamente y repitiéndose a sí misma que tenía que calmarse y continuar la misión.
Se llevó una mano al cuello masajeando los músculos tensos y sintió como sus dedos rosaban la cadena que siempre llevaba en el cuello, aquella que le ayudaba a recordar a su familia mientras estaba alejada de su hogar y bajo la vista donde pudo ver el anillo de Nanoha descansar sobre su pecho y el solo pensamiento de la castaña y su sonrisa celestial la ayudaron a recuperar la calma.
Cuando levanto la mirada borgoña la mujer de ojos azules le sonrió de medio lado e hizo una ligera inclinación de cabeza -Me llamo Devon Hawk -se presentó formalmente llevándose la mano derecha a la frente para saludar, el hombre de ojos jade la imito antes de caminar hacia donde se encontraba el Sargento para calmarlo y continuar la misión -Soy Aiden Heik, un placer conocerla en persona Capitana.
Fate asintió y observo por un instante como el soldado llegaba al lugar donde el Sargento se encontraba y ambos empezaban a hablar, el mayor parecía reclamar y maldecir a diestra y siniestra señalándola a ella en varias ocasiones pero Aiden pareció calmarlo lo suficiente para hacer que estuviera dispuesto a regresar a la formación junto a Devon.
"Sargento Alger Bertram, 42 años, mago terrestre de nivel A, dispositivo tipo hacha, nombre: Bloodletter"
Bertram era un hombre mayor, con el cabello en un corte militar, negro en la parte de arriba pero cano en los lados denotando su edad, de estatura media y cuerpo musculoso, rostro cuadrado y serio, adornado de unas cejas gruesas y varias cicatrices repartidas por su piel como una en vertical que le atravesaba ambos labios, otra que cruzaba diagonalmente su ojo derecho hasta llegar a la oreja y una horizontal en la mejilla izquierda por contar algunas. Él ,a diferencia de sus compañeros, portaba un traje verde oscuro dotado de una armadura completa de apariencia pesada; en sus espaldas descansaba una hacha de doble filo, de hojas color negro y varias intrincadas líneas plateadas que se iban juntando hasta unirse en una sola que rodeaba el mango del arma.
Como había dicho Hayate tenía mucha experiencia en el campo de batalla y eso siempre suponía una gran ayuda, lo malo era que odiaba a Fate con pasión desde que era una niña pequeña y trabajar a su lado auguraba ser bastante complicado justo como en la última misión en que habían participado juntos donde la joven, debido a su rango mayor, había sido nombrada líder del escuadrón y él se había visto obligado a seguir sus órdenes... y aquello no pudo haber sido más desastroso...
Flashback
La misión era relativamente sencilla.
Un grupo de mercenarios había irrumpido en un laboratorio, en donde creaban y probaban armamento especial o dicho de otra manera: Explosivos.
Tan solo tenían que llegar al planeta, localizar a los sospechosos y capturarlos, recuperar las armas robadas y regresar a casa, una de tantas misiones parecidas que la Enforcer tenía que realizar del día a día.
Dicho grupo había escapado de Mid-childa hacia un planeta No Administrado en el que tenían una guarida con la intención de perder a la TSAB, mas sin embargo para su mala suerte un navío de batalla el "Selene" había seguido su rastro y al poco tiempo dos escuadrones eran enviados para su captura.
La Enforcer lideraba uno de estos, conformado por 7 magos de distintos niveles entre los cuales se encontraba el Sargento Alger Beltram quien estaba más que reacio a obedecer las órdenes de una niña a la que detestaba desde que la conociera hacía 7 años.
El hombre había iniciado una discusión alentado en sobremanera por un par de soldados veteranos que concordaban en que Fate no podría conocer de estrategia y combate con la edad que tenía y argumentando que solo los llevaría a la muerte como si fueran reses en un matadero.
Después de aquello el equipo se había separado y solo cuatro miembros se habían quedado con la maga oscura, conociendo su reputación y habilidades no habían dudado en respaldarla y seguir sus órdenes.
Mientras los soldados que la seguían se colocaban en la posición justa para tomar desprevenidos a los mercenarios y lograr entrar a su guarida sin problemas el resto del equipo quienes se habían ido con Bertram se rebelaron, abandonaron al Sargento y atacaron la guarida sin fijarse siquiera en las trampas explosivas que habían sido colocadas cuidadosamente por los enemigos.
El resultado había sido un desastre.
Fate había logrado salvar a los soldados rebeldes y a sus subordinados de la enorme explosión gracias a su Sonic Move y un escudo de energía doble cortesía de Bardiche aunque los mercenarios lograron escapar del lugar de momento, Bertram pudo rastrearlos y con ayuda del escuadrón restante fueron detenidos.
Las consecuencias pudieron haber sido mayores sin embargo la suerte corrió de su lado en aquella ocasión. Fate resulto lastimada y tuvo que pasar un par de días en el hospital al igual que los dos soldados rebeldes quienes fueron dados de baja de la TSAB, el resto del escuadrón había sufrido algunas heridas menores, Alger Bertram fue suspendido y le bajaron de rango de Sargento Maestro a solo Sargento puesto que la TSAB lo consideraba un elemento importante, y en cuanto a las armas robadas la mayoría se había perdido en la explosión.
A pesar de lo sucedido Fate no había dicho nada que pudiera perjudicar más la imagen del Sargento aunque él se quedara con una idea contraria.
Fin del Flashback
La Capitana miro con ojos decididos a los tres soldados frente a ella y retomando su porte regio se acercó unos pasos.
-Ustedes ya me conocen -dijo observando con detenimiento a cada uno, incluso a Bertram que miraba hacia otro lado con su siempre presente mueca de disgusto- soy su Capitana, la Enforcer Fate Testarossa Harlaown y espero que den lo mejor de sí mismos en esta misión, confíen en sus capacidades y en sus compañeros que son quienes de ahora en adelante cuidaran sus espaldas -ambos soldados se miraron encontrando aquella determinación de proteger al otro bien presente en sus ojos- y sobre todo quiero que confíen en mí, que me presten su fuerza y habilidades y les prometo que juntos podremos regresar a nuestros hogares a salvo.
-¡Si, señora! -respondieron animados Aiden y Devon, saludando nuevamente con la mano derecha en la frente, Fate sonrió y devolvió el saludo sin tardanza.
-Prepárense –ordeno- no sabemos que es lo que nos espera aun -y cuando la rubia se giró para llamar a Bardiche podría haber jurado que Alger Bertram la miro por un segundo con algo parecido al respeto.
"Deben ser ideas mías" -pensó cuando el hombre se dio la vuelta y tomo su arma -Bloodletter- de su espalda para blandirla como si no pasara nada y lo que trajera entre las manos no fuera mas que un juguete y no un arma mortífera.
"Bueno pues empecemos con esto"
N.A.: Saludos a todos los lectores de este fic! Quiero pedir disculpas por el terrible retraso de un año y medio en actualizar esta historia pero cometí la tontería de publicar dos fics más (estos son de Glee) y con eso como que no me puedo centrar en una sola historia, he intentado actualizar pero verdaderamente me costaba un trabajo bárbaro escribir, la musa escapo, la vida se atravesó y un montón de cosas más sucedieron; en fin ahora estoy bastante contenta conmigo misma pues cumplí mi meta de actualizar antes de que terminara la semana y antes de mi cumpleaños XD sip casi un año más vieja aunque en realidad ahora pienso que soy un año más sabia.
Bueno ahora sobre la historia este es un capitulo se podría decir de relleno, en donde se introducen nuevos personajes y Fate por fin llega al lugar de la misión, todo se está acomodando para que empiece lo bueno, la verdad espero que no haya quedado tan mal porque puedo decir que este es el capítulo que más trabajo me ha costado escribir de los tres fics que tengo, con el lapso de un año perdí un poco el hilo de la historia y tuve que volver a repasarla, revisar algunas cosas del mundo de MSLN y recordar la historia que había creado para los personajes que yo cree, créanme tuve muuuucho que hacer pero espero valiera la pena.
Estoy empezando a trabajar en el siguiente capítulo y me estoy pensando el subirlo tan pronto lo termine o ponerme a trabajar en otra de mis historias, aun no lo sé, pero les pido dejen review para decirme que tal les pareció y si tienen sugerencias o reclamos con gusto los recibiré también les pido que si me llego a tardar mucho en subir una nueva actualización me manden review o PM porque me ayudan a ponerme a trabajar, por eso quiero mandar un agradecimiento especial a las personas que me han estado agregando a sus autores e historias favoritas y a MarisaParedes fiel lectora y cuyo review me ayudo a ponerme las pilas y completar este capítulo, así que no se si leas esto pero muchas gracias por tu comentario.
Nos leemos pronto!
