Bluebird
No supo en que momento había terminado la mitad de la jornada escolar, pero se encontraba ahora viendo que hacer en lo que quedaba de receso tenía la intención de ir a la biblioteca, hasta que se percató de que no conocía el edificio. Se debatía entre ir a preguntarle a alguien que la guiara o ir por su propia cuenta y perderse, era en estos momentos que se desagradaba a si misma por su carente habilidad para entablar una plática; fue hasta que escucho las voces de unas chicas detrás suyo burlándose (seguro de ella) de su forma de actuar que reacciono, decidió mejor irse a otro lado, para no parecer una idiota. No dio ni cinco pasos cuando fue interceptada por un par de chicos, uno rubio y el otro moreno un poco más alto que su acompañante, si no mal recordaba ellos estaban en su misma clase.
―hola, ¿te acuerdas de mí?-pregunto el chico rubio. Ante esto solo recibió una profunda mirada plateada, que no solo lo estaba poniendo nervioso a él, sino también a su amigo Nino.
―Adrien Agreste, ¿verdad?- ante esto recibió una sonrisa del nombrado.
―al final escogiste la escuela normal-dijo Adrien.
―bueno, es mejor que ir a esa escuela de elite o el de señoritas.
―wow, wow ¿ustedes ya se conocían?-pregunto Nino, tenía curiosidad de saber cómo ellos dos se conocían si apenas la chica había llegado. Solo escucho una suave risa.
―sí, digamos que el aburrimiento ayuda a que se comience una plática-ante tal respuesta, el moreno no comprendió que quiso decir; ya después le pregunta bien a su amigo.
―por cierto, ¿Cómo saliste del lugar? Ningún guardia supo que saliste. El señor Fausto estaba bastante alterado cuando le dije que te habías ido, no dejaba de lamentarse-hablo el rubio comenzando a caminar, siendo seguido por los otros dos.
―Salí por la puerta trasera, de que otra forma iba a salir. Y con lo que me dices ahora entiendo su actitud que tenía después.
Siguieron hablando por largo rato, aunque los que más hablaban eran Nino y Adrien, Akadia por otro lado se mantenía callada y contestaba lo necesario; les resulto difícil el encontrar algún tema en el que se mantuviera más de dos palabras viniendo de ella, pero al final lo lograron. Escuchar como discutían el futuro DJ y ella era de lo más interesante.
Nino nunca pensó que encontraría a alguien que lo igualase en su conocimiento sobre la música, la chica resulto ser toda una caja de sorpresas. El receso había terminado y si no fuera porque Adrien les recordó que tenían que regresar al salón. Su entrada no pasó desapercibida por cierto par de chicas que veían la llegada se ese trio.
―parece que se llevan de las mil maravillas-comento Alya, una vez que se situaron en sus asientos el par de chicos, mientras que Akadia se dirigía a su asiento.
―como no hacerlo si la chica sabe más que yo en música-hablo Nino enfatizando con las manos. Esto hizo que la chica bajara la cabeza con un notable sonrojo
―Akadia espera, antes que te vayas podrías darme tu nombre completo y tus datos para agregarte al grupo-dijo Marinette acercándose con cuaderno y lápiz en mano.
Con cierta timidez la susodicha tomo ambos objetos he hizo lo que se pidió, una vez terminado se los entrego. Marinette miro el escrito para comprobar que se encontraba todo, más sin embargo amplio los ojos al leer el apellido de la chica, no pudo evitar exclamar sorprendida llamado la atención de su alrededor; aun mas por la reacción que tuvo Akadia, tapándole la boca a Marinette con un sonrojo que recorría toda su cara.
―p-por fa-favor no le digas a nadie- fue solo un susurro lo que Marinette escucho, su única acción fue asentir.
―Rosemary es un lindo nombre-fue lo único que se le ocurrió decir.
― gr-gracias.
El día siguió su curso hasta llegar al final de las clases en donde todos se empezaban a retirar. Marinette junto con Alya se encontraban en la entraba de la escuela para observar como el amor platónico de la primera se iba a su limosina, un suspiro de la joven enamorada salió de sus labios, su amiga solo negó con la cabeza; era lo típico con ella.
― ¿hasta cuándo seguirás haci?, deberías declararte.
― ¡no! no es el momento.
―Marinette, si sigues así perderás tu oportunidad.
Antes de que Marinette pudiera contestarle fue empujada por alguien, causando la caída de ambos, al alzar la mirada se encontró con la chica nueva, ella no dejaba de repetir una y otra vez "scusa", por más que le dijo que no era necesario que se disculpara (creyó que eso estaba diciendo). No paro hasta que Alya puso una mano en su hombro causando el sobre salto de Akadia y que virara hacia su persona.
―vamos, no es para tanto-dijo extendiéndole su mano que fue aceptada.
―scusate, soy bastante torpe y no me fije.
―está bien, no te preocupes. Por cierto hace rato se me olvido presentarme soy Marinette y ella es Alya, soy la presidenta de la clase y si tienes algún inconveniente no dudes en decirme - hablo Marinette una vez que se levantó brindándole una sonrisa sincera que fue igual recibida.
―sí, muchas gracias lo tendré en mente. Bueno hasta pronto- Akadia antes de girarse y seguir su camino escuchó una gran explosión-¡que fue eso!- grito al momento en que veía a lo lejos como una chica con un traje bastante extraño causaba destrozos por su camino, esto la dejo sorprendida; sabía que en parís ocurría cosas "extrañas", ya que lo mencionaban en las noticias, pero nunca se imaginó que eran esta clase de cosas extrañas.
―es otro villano, no te preocupes que Ladybug y Chat Noir lo derrotaran como siempre-contesto con una euforia Alya, sacando su celular- ¡tengo que tener una primicia para el Lady blog!- sin más la chica salió corriendo en dirección al evento.
―será mejor que te escondas puede ser peligroso, yo iré a buscar a Alya-dijo Marinette y como su amiga bloguera salió corriendo. Akadia se quedó ahí sin más.
Marinette salió en dirección por donde se fue Alya, sin embargo no la siguió, sino se escondió en un callejón para haci transformarse y dar paso a la heroína Ladybug. Con su yo-yo se fue impulsando para llegar cuando antes a donde estaba la chica akumatizada en cuestión de minutos comenzó el enfrentamiento entre ambas chicas, la pelea era reñida aunque esto cambio con la llegada de su fiel compañero de combate, Chat Noir.
―My Lady, ¿ya le he dicho lo hermosa que se ve hoy?-dijo Chat en el momento en que evitaba un ataque que iba dirigido a su damisela-sino, se lo digo, hoy está realmente hermosa-menciono dándole un guiño.
―gatito no es momento para el coquetear-hablo Ladybug un tanto irritada por la actitud de su gatuno compañero.
― ¡Molestos, son molestos! ¡Desaparezcan! ¡Desaparezcan de una vez!-dicho esto lanzo un potente rayo hacia ambos héroes, causando su separación.
Tras esto siguió atacando sin darles descanso ni tampoco dejar que alguno de los dos se pudiera acercar a ella y quitarle el block de notas, donde residía el akuma; era realmente fuerte, como los últimos villanos que habían enfrentado. La pelea se estaba prolongando más de lo que quisieran ambos dueños de los miraculous; la situación iba de mal en peor, cuando en uno de los ataques que iba dirigidos a Ladybug que esquivo en el último instante, no salió del todo ilesa de él, ya que parte del rayo alcanzo su pierna imposibilitándole el modo de moverse. El rayo que siguió su trayectoria chocó contra un edificio atrás de la parisina causando su derrumbe. Aun con toda la agilidad o velocidad que tenía Chat Noir, no llegaría para socorrer a su Lady, salvarla de ser enterrada.
"¿Acaso este es el final?" pensó Marinette al ver su fatídico final cerca. Lo único que hizo fue cerrar sus ojos y esperar su eminente desenlace, más esto nunca ocurrió. Al abrir los ojos aprecio una silueta azulada que, usando un abanico gigante del mismo color, impedía él ser enterrada. Todo fue rápido a partir de eso, la llegada de Chat para sacarla de ahí, y como, el sujeto, con un grácil movimiento hizo añicos los restos del edificio. Ya estando en una parte más alejada del desastre, se permitieron respirar el aire que sin darse cuenta contuvieron.
―mi lady ¿se encuentra bien?- pregunto Chat, con una expresión poco propia del coqueto gatito.
―si… no te preocupes, hay que derrotar a esa akuma-dijo, reincorporándose con un poco de ayuda de su compañero.
―My Lady no debe-
―no hay tiempo para eso, Chat, vamos-corto Ladybug antes que terminara de hablar.
Con mayor calma (la que se podía tener en una situación así), aprecio que la persona que la salvo era una chica con un traje azul, que en su indumentaria que traía poseía una falda, que más parecía una cola de pájaro, de corto cabello castaño con morado que se iba degradando a azul al llegar a las puntas. Con su abanico hacia frente al villano, dándoles el suficiente tiempo para que se repusieran. Sin más ambos héroes llegaron a socorrerla y de una vez derrotar al akuma.
―ragazza coccinella, no deberías pelear con esa herida- reprocho la chica azulina a Ladybug- y tú- y señalando a Chat Noir-piccolo gattino, persuade a tu novia.
―lo ve My Lady, el mundo quiere que estemos juntos-dijo Chat con una sonrisa gallarda en su rostro.
―en primer lugar: no somos novios-hablo una malhumorada Ladybug, en el momento que evitaba con su yo-yo otro ataque-y en segundo lugar: ¿Quién eres?
―las presentaciones las dejamos para el final, les parece. Ahora ¿Qué hago?, nunca me topé con algo así
―hay que destruir el block de notas que tiene, ahí está el akuma. Sé un distractor.
Con esto dicho emprendió con una velocidad impresionante a entretener al akuma, seguida de Chat Noir como respaldo. Teniendo una oportunidad para usar su Lucky Charm y que su plan funcionara para obtener el objeto donde se encontraba la akuma, romperlo y haci dar paso a su purificación, como toque final la reparación del todo dejándolo como si nada hubiera pasado. Todo visto por una impresionada chica con abanico contráctil.
―entonces, ¿Quién eres?-cuestiono Ladybug acercándose a la chica de traje azul, sin embargo fue ignorada por esta.
―oye My Lady te hizo una pregunta, contesta-hablo Chat mientras ponía su mano en el hombro de la chica, haciendo que los mirase.
―scusa, quede sorprendida-menciono la chica- Soy Bluebird, un gusto- dándoles una ligera sonrisa; sonrisa que se perdió el en momento de divisar la llegada de la prensa-yo me voy, odio las cámaras- y con esto partió, dejándolos solos.
―pero no hay cámaras aquí-dijo Chat a Ladybug, su única interlocutora. Viendo a los pocos minutos la llegada de los medios, ambos entendieron a lo que se refería-¿acaso es adivina, o algo así?
