Naoki se vistió lentamente, la espalda le dolía mas de lo que hubiese esperado, cada vez que se giraba dormida terminaba dando un salto y su cola se erizaba ante esas dolorosas puntadas, lo peor de todo no era el dolor en sí, sino el recuerdo, le parecía de lo más familiar, esos recuerdos le dejaron un mal sabor de boca cuando bajo para desayunar. Todos estaban sentados a la mesa menos Yui, ella fulmino a cada hermano con la mirada
-Donde esta?- Pregunto tajante mirando a Ayato, sabía que él tendría una respuesta, pero lo único que obtuvo fue una risa burlona- Que es tan gracioso?
-Nada, solo digamos que MI Yui no podrá ir a la escuela hoy- Se inclino hacia adelante sobre la mesa mirándola con una sonrisa frívola- Gracias a tu grandiosa idea ella tuvo que soportar su respectivo castigo –Sus palabras arrancaron unas risas sutiles aunque ningún hermano parecía pendiente de la situación-.
-La puntada que sintió Naoki fue casi instantánea por lo que se giro y abrió la puerta para ir a la habitación de Yui pero resulto que se choco contra la chica quien trataba de entrar- yui…?... Yui, cuidado…-Alcanzo a agarrarla antes de que terminara de caer, sonriendo aliviada, aunque la humana estaba bastante pálida, eso la desanimo un poco y no pudo evitar mirar por sobre su hombro al pelirrojo creído este bufo-.
- Una mascota no debería ver de esa manera a su nuevo amo- Comento para luego reír- Aunque fue divertida tu reacción. A nadie divierte un juguete roto-.
-Tu…!-Se le erizo la cola a la vez que sus orejas se agachaban, dando un gruñido amenazador, por primera vez los seis hermanos la miraron al mismo tiempo, pero no había el más mínimo temor, aunque sí burla, desafío, molestia y hasta una de indiferencia. Pero lo que detuvo a la loba fue el carraspeo-.
-Parece que va a ser necesario más que un simple castigo, mascota –Comento Reiji mirándola de reojo, sus ojos ocultos tras los lentes, su voz le helo la sangre unos instantes, y necesito de todas sus fuerzas para evitar que su cola se ocultara entre sus piernas-.
-Castigo?...-Pregunto Yui a su espalda, se podía escuchar claramente la culpa en su voz, eso la hizo girarse-.
-jejeje, no te preocupes, Cuatro ojos solo amenaza… Vamos a desayunar –Comento riendo aunque su amiga la miro alzando una ceja, sin terminar de creerse lo que decía-.
Ella no podía permitir que Yui supiera su situación, de saberlo nunca volvería a escaparse, ella necesitaba que la joven creyera en ella, que supiera que ella debía aprovechar las oportunidades sin dudarlo, aunque pudiera ser el fin de la loba. Ese pensamiento la hizo suspirar mientras corría por el patio junto a sus compañeras.
Pero de pronto sintió un tirón en la espalda que de pronto movió su memoria, estaba en un lugar oscuro, sintiendo el peso en su cuello y muñecas, eso la desespero, alzo la cabeza con la respiración agitada para ver la sombra de una figura que se inclinaba sobre ella, estuvo a punto de gritar cuando la imagen desapareció y se encontró mirando a tres de sus compañeras, que la observaban preocupadas.
-Eh?... No se preocupen, solo..-Pero no termino de hablar ya que cuando quiso ponerse de pie sintió una puntada en la pierna, al caerse se había apoyado en la arena, raspándose- Ay… -Se quejo soltando un puchero, entonces la profesora le llamo la atención, mandándola a la enfermería. Aunque quiso evitarlo mandaron a una compañera para que la llevara y una vez estuvo acostada la joven se retiro-.
Naoki se acostó en la cama de lado dejando su sombrero sobre la mesa a su lado, aprovechando que el enfermero no estaba podría descansar antes de volver a clase, se sentía molesta con ella misma, esas visiones no hacían más que recordarle que había sido una esclava y que esos tipos seguían teniendo el poder sobre ella, a pesar de que ya no era su collar el que llevaba al cuello. Su mano acaricio la rosa que decoraba ese estúpido símbolo de posesión, deseando arrancárselo con todas sus fuerzas.
-Si haces eso solo lograras desgarrarte. No es así, Teddy? –Dijo una voz desde la puerta, no fue necesario girarse para saber que Kanato la observaba, se imagino su sonrisa enfermizamente infantil y el estomago se le revolvió- GIRATE! –Grito de golpe haciendo que ella se sobresaltara y lo mirara, satisfecho sonrió, acercándose-.. Así está mejor…Teddy vio algo interesante hace unos momentos y desea saber si aun te duele…-Canturrio el joven-
-Pues dile a Teddy que poco le impo…-Iba diciendo Naoki, pero se dio cuenta tarde de que el darle la espalda había sido un error, Kanato la tomo del cabello jalándola con la suficiente fuerza como para bajarla de la cama, ella apretó los dientes para contener un pequeño grito de sorpresa que amenazo con salir-… Que..Demo…? –Kanato la giro y piso su espalda haciendo que la chica se arqueara- aag..-Se quejo por lo bajo, apretando los puños-.
-Que te crees, mascota? Jama, me oíste… JAMAS le volverás a hablar a Teddy…-La reto violentamente, tomándole de nuevo del pelo para que alzara mas la cabeza- Entendiste, basura? –Exigió saber con una voz demasiado llena de ira-.
-No pudo evitar que se le pusieran vidriosos los ojos por los tirones de dolor Si-si… Entiendo…-Dijo forzada, sintiéndose humillada, el niño rio divertido para luego soltar una risa burlona, dejándola ir-.
-jajaja, patético…- Rió para luego mirarla- Siéntate, mascota… -Naoki le miro con una ceja alzada aun en el suelo, el joven apenas tuvo que fruncir el entrecejo para que ella se lo pensara dos veces, si cooperaba ellos bajarían la guardia y entonces podría tener una oportunidad-.
-Kanato, regresa a clases- Su voz la corto la respiración como si fuera un cuchillo, vio a Reiji atravesar la puerta mirando al niño con su típica mirada de enfado y petulancia. Kanato borro su sonrisa mirando a su hermano con aparente indiferencia.
-Reiji, no mandas en eso, Teddy se está divirtiendo- Ninguno de los dos mostró ningún cambio de expresión y Naoki se aseguro de que así no fuera, tendría la posibilidad de meter la cola en un relación fraternal inestable ¿Seria ese el punto débil de los hermanos sakamaki?- Bien, como quieras… -Paso junto a él para luego darle una sonrisa maliciosa a Naoki- De todas formas tengo un poco de sed –Dicho esto desapareció haciendo que Naoki deseara arremeter contra él y partirle los colmillos-.
-Quieta -Ordeno de golpe Reiji, fulminándola con la mirada, ella se tensó pero por alguna razón su cuerpo dudo unos instantes antes de moverse, se incorporo alzando la barbilla con rebeldía, devolviéndole la mirada, esto hizo que el joven sonriera de lado- pff, realmente tienes carácter, eh? No te durara mucho –Le tomo del mentón a la vez que iba a sentarse a la cama, haciendo que la chica quedara inclinada hacia él, Naoki se esforzaba por no demostrar miedo y se alegraba de tener su cola oculta enrollada en su cadera, de lo contrario estaría oculta entre sus piernas-… Serás nuestra mascota y a mí no me gustan las mascotas rebeldes –Su otra mano se metió bajo su remera para poder acariciar su enrojecida y magullada espalda lentamente- Te voy a entrenar como se debe-.
Esas palabras la hicieron estremecerse, otro recuerdo la abordo haciéndola temblar, sus rodillas flaquearon haciendo que cayera al suelo antes de poder llegar a reaccionar, la puntada de dolor de su rodilla herida apenas llego a causarle un poco de molestia, "Te voy a entrenar, perrita", esa frase golpeo su mente casi tan duro como el látigo de Reiji, pero no era la voz del peli negro, sino otra, una que creía haber sepultado hace mucho.
-Reiji la observo, notando el cambio, incluso el brillo rebelde en sus ojos había desaparecido, él deseaba poder decir que el causante había sido él, pero la joven parecía estar a mucha distancia de él, la campana logro amortiguar su enfado posesivo- Vuelve a tu clase, mascota, pronto volveremos a casa...-Se alejo de ella dejándola en ese lugar con fría indiferencia, la joven ni se movió, eso lo hizo chasquear la lengua, molesto- Oh y Naoki…-Al oír su nombre se tenso ligeramente, mirándole como si le sorprendiera que estuviera allí, volver a tener el control lo hizo sonreír, se acomodo los lentes y un brillo rojizo ilumino sus ojos- Cuidado con lo que pienses hacer, no olvides que a los perros que muerden se los manda a dormir…-Cerro la puerta despacio, oyéndose el ultimo timbre que llamaba a clases-.
Le costó recomponerse, eran demasiadas cosas por un día para colmo tuvo que saltar a tomar su sombrero para ocultar sus orejas cuando la puerta se abrió de pronto, el enfermero le sonrió tan cálidamente que se sobresalto. Trato de calmarse mientras él vendaba su pierna, esto no podía empeorar mas, todo estaba arruinado y ese lunático del látigo seguro no la dejaría en paz, tampoco el resto de los hermanos, odiaba como ellos consideraban a Yui de su propiedad tan ligeramente, ella era una persona, era importante y era demasiado buena como para estar rodeada de tanta oscuridad.
-Porque debe pasar esto…?-Se pregunto en un susurro haciendo que el enfermero alzara la cabeza confundido, luego le sonrió-.
-A veces las peores cosas les pasan a buenas personas, así es el mundo, trata de cuidarte la próxima vez- El hombre se incorporó de la silla y le ofreció un par de pastillas para el dolor en caso de que le molestara y si persistía le dijo que volviera a pasar por la enfermería-.
-Habrá próxima vez?...-Se dijo Naoki caminado cabizbaja, su pasado la perseguiría por siempre, ojala hubiese una forma de dejarlo en donde debería estar, en el pasado. Entro a su aula dando un suspiro pesado, aun faltaban algunas alumnas por lo que tomo su lugar y luego de que dejaran de preguntar sobre su piernas se dispuso a abrir su libro como pidió la profesora, entonces un sobre le devolvió la mirada, uno negro con una brillante caligrafía que ponía su nombre, lo inspecciono frunciendo el entrecejo para luego girarlo, el sello de cera la hizo abrir los ojos en Shock, ese maldito escudo, ese maldito monograma, no podía ser verdad-…Porque…?... Porque volvieron?...-.
Al fin capitulo 5 !
Primero que nada, gracias a las que se pasan y me dejan un lindo review, por darme fuerzas
y apoyo para seguir esta historia
Para ellas es este capitulo como recompensa por la paciencia
Nos veremos en el próximo n.n
