HEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEY!

paso a dejarles el segundo capitulo de esta historia, una disculpita por si me tarde en actualizar, pero me la pase viendo documentales de la segunda guerra mundial y me di cuenta de muchas cosas...cosas que bien pude haber escrito y jamás en la vida pasaron en verdad, es por eso que tuve que cambiar ciertas cosas en el rumbo de este fic para que tuviera un poco de concordancia histórica. También quiero dar las gracias a todas las personas que agregaron el fic a sus favoritos y se tomaron la molestia de dejar un review, se les agradece y espero les guste este segundo capitulo, ahora les dejo el ya típico...

la mayoría de los personajes aquí mencionados pertenecen a Hajime Isayama.


-SMIIIIIIITH, MUEVE TU BRITANICO TRASERO!

Fuego de mortero, balas de fusiles alemanes y bombas que caían del cielo, Levi ni siquiera giró su cabeza para corroborar que Erwin lo seguía, él sabía que el rubio no era tan estúpido como para quedarse en ese derruido camino, lugar donde varios escuadrones perecieron y que de milagro Levi Ackerman y Erwin Smith habían podido escapar, corrían como si el mismo diablo les pisara los talones, el polvo que levantaban las explosiones apenas y les dejaba ver el camino, no sabían a donde se dirigían pero sin lugar a dudas cualquier cosa era mejor que donde se encontraban, el sabor a polvo en la boca, la falta de saliva y el olor a quemado daban el toque de apocalipsis al paisaje que se distinguía por los cadáveres de soldados, tanques destrozados y edificios en ruinas.

Tanto Francés como Inglés corrían sin seguir una línea fija en su trayectoria esperando que de esta manera el fuego enemigo no les diera alcance, ya habían dejado atrás la carretera y se adentraban en un pueblo desolado, bajaron un poco la marcha para al menos recuperar algo de su aliento, el equipo de más de 15 kilos que llevaban con ellos no los ayudaba mucho, pero era eso o andar prácticamente sin provisiones y sin munición, sin embargo eso poco importaba ahora. Recargaron pesadamente sus espaldas en lo que quedaba de una casa.

-ese Panzer no lo vi venir—dijo de repente Erwin

-ni tú, yo o el resto de la tropa—contestó Levi— ¿Cuánto te queda de parque?

-solo el cartucho que está en el fusil… ¿y a ti?

El sargento abrió la cámara de su arma y contestó—solo ocho balas

-esas son pésimas noticias Sargento—agregó Erwin—a buena hora se nos ocurrió que era inteligente defender este páramo

-fue su estúpida idea, Comandante—le soltó Levi a Erwin recalcando eso último—debemos movernos de aquí si queremos regresar a la playa y esperar a los buques para que nos saquen de aquí y…

Levi no pudo terminar la frase cuando el sonido del pesado movimiento de un tanque enemigo se aproximaba, Erwin asomó su cabeza para ver si esa cosa se aproximaba a ellos.

-mierda nos siguió, Ackerman tenemos tres opciones, o nos quedamos aquí pidiéndole a Dios que el tanque nos pase de largo, o nos largamos corriendo o bien le hacemos frente

-¿atacar a un Panzer con menos de veinte balas? Creo que es muy obvia la respuesta Smith

En cuanto ambos hombre iniciarían su carrera para alcanzar la cosa de Dunkerque un fuerte estruendo se escuchó a sus espaldas, Levi sintió que voló por los aires y cayó estrepitosamente al suelo, a pesar del dolor en el pecho que supuso el golpe se puso de píe, buscó a Erwin con la mirada esperando que se encontrara igual o mejor que él, sin embargo cuando lo vio sus piernas le temblaron y no supo cómo fue que corrió en dirección al rubio soldado. Tendido en el suelo semiconsciente, el disparo del tanque le había costado el brazo derecho a Erwin.

-demonios Smith—se quejó Levi mientras lo levantaba e intentaba caminar con él—no se te ocurra desmayarte ahora, la base está a solo unas cuantas calles de aquí

-Levi déjame aquí, a este paso mi brazo no será la única perdida—contesto el británico con voz débil

-no digas tonterías, sigues con vida…si un brazo pero con vida y es lo que cuenta

Anduvieron de esta manera un corto periodo de tiempo hasta que Erwin ya no podía caminar y ambos cayeron al suelo, Levi sabía que su compañero estaba perdiendo sangre y si no hacía algo rápido moriría desangrado, como pudo lo levanto y entraron a una casa, sentó a Erwin en una silla, se quitó el cinturón e hiso un torniquete en el brazo del soldado herido, cuando estaba por levantar a su amigo y seguir con su camino de nuevo el pesado sonido de un tanque y las voces de unos soldados hicieron a Levi detenerse en su tarea.

-mierda viene una tropa

-Levi…vete, tienes gente esperándote

-shh cállate Smith, tú también tienes gente esperándote ¿no vas a decirle a Marie lo que sientes por ella? Demonios vienen para acá—decía Levi mientras se alejaba de la ventana e intentaba levantar a Erwin otra vez—debemos movernos si queremos que no nos encuentren

Increíblemente lograron salir de ese lugar y llegaron a una bifurcación de caminos, uno llevaba a la base donde seguramente también habría soldados heridos esperando por el rescate y un puñado más que al igual que ellos no podrían contener un ataque del regimiento que en esos momentos les pisaba los talones a Erwin y a Levi. El francés lo sabía perfectamente había pocas posibilidades que los alemanes tomaran el otro camino que se encontraba lleno de escombros y cadáveres, tenía que pensar en algo rápidamente.

-bien Smith esto es lo que haremos, aun puedes llegar a la playa, voy a esconderte a un lado de la carretera en cuanto dejes de escuchar a esa tropa te vas a poner de píe e iras a alertar a los demás para que se muevan a otra parte de la playa ¿entiendes?

-¿qué carajos harás tú?

-distraerlos, desviarlos para que tomen otro camino

-no seas estúpido aún podemos escondernos

-¿y si llegan a donde está el resto de la tropa? Sería una maldita masacre y eso se puede evitar—apenas dijo eso Levi dejó a Erwin a un lado del camino—escóndete y haz lo que te dije

Cuando Levi se disponía a irse Erwin lo detuvo tomándolo del brazo

-¿qué hay de tu familia Ackerman, acaso no quieres volver a verlos?

Con un movimiento se zafó del agarre del rubio.

-ellos entenderán…

De: Hanji Zoe de Ackerman para: Sargento Levi Ackerman del noveno ejército francés

04 de mayo 1940

Enano… mi querido y amado enano, hace apenas dos días que llegamos a Nueva York, y en comparación con nuestra gente los americanos están muy tranquilos con lo que se acontece del otro lado del Atlántico, sé que esta guerra no les concierne y espero que no se les ocurra entrar en ella, confío plenamente que los aliados podrán frenar a los alemanes antes de que ellos puedan siquiera llegar a la frontera con Francia, de la misma manera en la que confío en ti de que no hagas una estupidez, a mí el honor y la gloria no me interesan, la noche antes de que partiéramos a América te dije que pase lo que pase te quiero a ti de regreso y no una insignificante medalla junto con una bandera doblada en tu lugar.

Sé lo testarudo que eres y que no importa lo que te digan, cuando una idea se te mete en la cabeza es difícil hacerte cambiar de parecer, ahora me viene a la mente todas las veces que tú y mi padre casi se van a los golpes porque él no te dejaba acercarte a mí, recordando esto quiero llorar y reír al mismo tiempo, reír por cómo era que mi papá te sacaba casi treinta centímetros de altura y a ti parecía no importarte y llorar porque no quiero que juegues al héroe, comprendo que en una guerra como ésta precisamente son héroes los que se necesitan y espero fervientemente que tú no seas uno de ellos, quiero que nuestro hijo crezca y se convierta en un gran hombre como tú y para eso te necesito a mi lado.

Siento que te escribo mucho y a la vez no te escribo nada, espero recibir noticias tuyas pronto, te dejo la dirección de donde nos quedaremos para que envíes tus cartas, las cuales estaré ansiosa por leer, finalmente te digo de nuevo lo que te dije la última vez que nos vimos, no me importa cuánto tiempo pase ni las noticias que no tenga de ti, voy a esperarte así sean décadas, siglos o milenios, a menos de que un día toquen a la puerta y sea tu cadáver lo que me entreguen solo así sabré que en esta vida las historias de amor después de la guerra no existen y aun así no dejare de amarte.

P.D si es que tienes tiempo me gustaría que le enviaras cartas a Gabin especialmente para él y otras especialmente para mí…por aquello de que quiero que me digas a tu manera lo mucho que me extrañas.

Tuya eternamente Hanji Zoe de Ackerman


gracias por leer hasta la próxima

ELI251