HEEEEEEEEEY!

la verdad esta vez no tengo mucho que decir sobre el capítulo, solo que a falta de actualización de fics Levihan decidí poner mi granito de arena, así que los dejo con el ya típico...

Algunos de los personajes aquí mencionados pertenecen a Hajime Isayama.


Hacía más de 4 horas que su esposa había iniciado labor de parto y el bebé no daba señales de nacer, esto le causaba enormes conflictos al padre de la criatura, caminaba de un lado al otro en la sala de su casa esperando a que la partera, su madre o el llanto del bebé le dijeran que la espera había terminado. Mientras el joven padre parecía dispuesto hacer surcos en el suelo un hombre de avanzada edad lo observaba de vez en cuando mientras estaba sentado cómodamente en el sillón.

-no va a nacer más rápido si continuas preocupándote de esa manera—le decía el hombre a su hijo

-es fácil decirlo cuando tú no estuviste el día que yo nací—contestó su hijo

El viejo rio de buena gana.

-culpa a los alemanes muchacho

-¿alemanes? la última vez dijiste que habían sido los austriacos

-alemanes, austriacos… estaban del mismo bando

-como sea, ya pasó mucho tiempo, qué tal si ha pasado algo malo con el bebé—dijo preocupado el hombre

-en ese caso tu madre o la partera nos hubieran avisado, mejor piensa de manera más amable… ¿qué te gustaría que fuera? ¿niño o niña?

-quiero que nazca sano… eso es lo que quiero

-entonces relájate y disfruta los último momentos de tranquilidad que te quedan antes de que tu hijo o hija te quiten el sueño

El hombre iba a contestarle a su interlocutor cuando el llanto de un bebé inundó el lugar. Sin perder tiempo el joven padre se adentró en la habitación y vio como entregaban al bebé a su madre; esa sería una de las escenas más hermosas que él viera en toda su vida.

-es un niño—le dijo su esposa al verlo entrar—algo me dice que tendrá tus ojos

El hombre se acercó a la cama y se sentó en la misma para contemplar a su primogénito.

-preferiría que fueran los tuyos—le contesto—siempre me han gustado tus ojos—decía el hombre depositando un beso en la frente de su esposa

-¿Cómo vamos a llamarlo Levi?—cuestionó la mujer

-habíamos dicho que de ser un niño se llamaría como tu padre, cuatro ojos…

La mujer le sonrió a su hijo.

-en ese caso bienvenido al mundo Gabin…

-¡ACKERMAN DESPIERTA!

Le gritó un compañero y sacudiendo la cabeza el sargento Ackerman regresó a su cuerpo, guardó la foto de su familia y continuó su camino. Tras haber sido "liberado" del campo de prisioneros de guerra, y por liberado significa ser abandonado al lado de la carretera con los ojos vedados, Levi encontró de algún modo la manera de llegar a París, una ciudad tomada por el enemigo desde hace ya un par de años. Había sido reinstaurado a su puesto en el ejército pero solo en imagen, ya que solo se dedicaba a ver como los alemanes se paseaban por París como si les perteneciera… aunque en las reglas de una conquista así era.

Lo único bueno de seguir siendo un soldado era que contaba con raciones diarias de comida, ropa y un techo sobre su cabeza, pero en la mente del Sargento era una carga tremenda el caminar por las calles y ver los rostros demacrados de sus compatriotas. La gente pasaba hambre, frio y sabrá Dios cuantas cosas más, mientras que los alemanes se divertían de lo lindo en los cafés del centro o retozando con las prostitutas en los burdeles. Lo peor era portar el uniforme militar, mismo que simbolizaba la incapacidad del ejército de proteger a la patria.

Lo que le ayudaba a conciliar el sueño cada noche era saber que su familia no sufría nada de esto.

Hacía un tiempo que se topó con su prima Isabel, cuando tuvo la oportunidad de ir a Lyon, lo malo de su visita fue que se dio cuenta como su hogar, el lugar donde había crecido, donde conoció a Hanji y donde nació su hijo estaba repleto de soldados enemigos, vivían allí como si nada.

Esa visita tuvo sus altos y sus bajos, pudo ver que su prima estaba tan bien como se podía, también fue ella quién le entregó un puñado de cartas dirigidas a él, misivas que no le llegaron por múltiples razones, lo malo era que su casa ya no era su casa, que no podía hacer nada al respecto y que Isabel se había enamorado perdida y completamente de un alemán, un soldado llamado Church.

-deja de hacerte castillos en el cielo niña, es el enemigo, no tu príncipe azul

-lo dices porque hace mucho que no ves a Hanji, vamos primo tú sabes lo que es el amor—le decía la joven entre suspiros

Exasperado por la lógica de su prima la tomó firmemente del brazo.

-Isabel, hablo en serio, aléjate de ese tipo ¿qué te hace pensar que no tiene ya una familia en Alemania?

-porque él me dijo que no es así—contesto zafándose de su agarre—él me ama Levi y yo a él ¿acaso es tan malo tener un poco de felicidad estos días?

-no seas tonta, la guerra no va a ser eterna, está mal visto que una francesa esté con un alemán, no quiero que te pase algo Isabel… eres todo lo que tengo en este país—continuaba el azabache en su intento de hacer entrar en razón a la chica—prométeme que no lo verás más—dijo mirándola fijamente a los ojos—me iré a París y no estaré por aquí, escríbeme al menos para saber que los vecinos no te han apedreado por colaboración horizontal

Y sin más que decir Levi se fue con la imagen de su prima desviándole la mirada.

Después de su visita a "casa" a Levi se lo asigno a la guarnición en París, prácticamente no hacía nada, nada de provecho al menos, se la pasaba limpiado su barracón, haciendo exibiciones de tiro para las mujeres solas, esperando llamar la atención de las féminas para que no posaran sus ojos en algún alemán; a veces escribía en su diario o si su corazón lo soportaba le escribía a su familia; recordaba que hace unos meses envió un centenar de cartas a Inglaterra con la esperanza de que llegaran a destino, pero sin garantías y sin una confirmación que le dijera lo contrario el Sargento no sabía que esperar.

Por el momento su principal preocupación era Isabel ¿qué sería de ella si se acostaba con el alemán y resultaba embarazada? ¿cómo podría ayudarla? matar al susodicho sonaba a una buena opción pero en un lugar donde abundaban alemanes, era más una misión suicida. Levi decidió dejar el asunto de lado un momento.

Era medio día en el barracón y sin nada mejor que hacer sacó de debajo de su colchón un puñado de cartas, tomó una sin abrir y se dispuso a leerla; pero primero examinaba el sobre, veía la fecha y reflexionaba en dónde estaba él por aquellas fechas, después abría cuidadosamente el sobre y como en esa ocasión la carta era de Hanji procedió a oler el papel, esperando con esto recordar mejores tiempos. La carta tenía fecha del 41 por aquel tiempo acababa de llegar al campo de prisioneros.

De: Hanji Zoe de Ackerman Para: Sargento Levi Ackerman del noveno ejército francés

10 de noviembre de 1941

Hola Levi, de nuevo yo… "la cuatro ojos" quitándote un poco de tiempo para que leas estas líneas. Hoy murió el gato de la vecina, y no es como que le tenga mucho cariño a ella o Darkly (el difunto en cuestión) pero el llanto de la mujer me afecto de cierta manera, hasta donde sé la mujer es viuda y su único compañero era ese gato, triste lo sé, pero te comparto esto porque la situación me puso a reflexionar… ¿Cuál fue nuestro último buen recuerdo juntos? Antes de que llegara tu carta de reclutamiento, antes de aquellas bombas, antes de vernos por última vez en Marsella, antes de ya no vernos… por más que intento recordar, escuchar los lamentos de la mujer me nubla el pensamiento con situaciones que nunca han pasado y espero que jamás pasen ¿lloraré así si llego a enterarme de tu muerte? Por eso más te vale no morirte enano, de lo contrario juro que regresaría a casa solo para gritarle a tu tumba…si es que al menos tienes la suerte de tener una.

Ahora solo escucho a tu madre quejarse de los lamentos de la vecina y eso me da risa y me ayuda a contarte cosas más amables, hace un par de días fue el cumpleaños de Gabin como bien sabes, ha hecho algunos amigos de este lado del mundo, así que pudo divertirse en su fiesta de cumpleaños, 5 años Levi ¿puedes creerlo? siento que fue apenas ayer cuando te dije que estaba embarazada y tú dejaste caer tu taza de té por la sorpresa ¡mira! Un buen recuerdo después de todo, no uno muy reciente pero creo que uno de los mejores si estás de acuerdo conmigo…

Creo que ya es momento de despedirme enano, supongo que estabas ocupado limpiando alguna suciedad o peleando por Francia… no voy a pedirte que me contestes, si el tiempo que le dedicas a escribirme una carta es equivalente al esfuerzo de mantenerte con vida es más que suficiente para mí, solo te pido como siempre que regreses con nosotros, tal vez no mañana, este mes o este año, solo enfócate en regresar algún día porque voy a estarte esperando, lo juro…


listo... tal vez un poco corto pero digamos que mi musa anda en quien sabe dónde, la buena noticia es que ya esta semana salgo de vacaciones y podre enfocarme a terminar este fic, eso si Beatriz hace paro y me ayuda a escribir. y ya saben cualquier cosa me la pueden hacer llegar en un review, hasta el próximo capítulo.

ELI251