HEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEYYYYYY!
Ahora sí me pasé de tiempo, ni como decir que no, peeeeero gracias a los documentales de la segunda guerra de NatGeo me dio por escribir, igual no es mucho pero peor es nada, agradezco también sus comentarios pero bueh... ya no no los harto más y les dejo con el ya típico
algunos personajes aquí mencionados pertenecen a Hajime Isayama.
20 de diciembre de 1941
De nueva cuenta la navidad se hacía presente de ese lado del mundo, las calles ahora blancas se bañaban con las luces navideñas de las decoraciones de la época, sin embargo resultaban una mascara que intentaba cubrir pobremente la situación, y esque a inicios de mes a Japón se le ocurrió que era buena idea atacar a los Estados Unidos, y en respuesta los afectados decidieron unirse a la lucha.
Hanji miraba a la ventana con desenfado y en sus manos estaba la última carta de Levi…sí, la última de las docenas que le habían llegado hace unos cuantos meses; meditaba en sobre si leerla en ese momento o esperar hasta navidad o quizá a año nuevo, con la esperanza de que el enano enviara algunas más; pero a quién engañaba, con la situación actual si antes le fue difícil recibir una carta ahora sería casi imposible ¿es que esta guerra no terminaría nunca?
La mujer suspiró por enésima vez en la tarde, abrir o no abrir la carta esa era la cuestión, de verdad quería leer su contenido, pero añoraba más sentir a Levi junto a ella y esque desde que las cartas llegaron Hanji tomó la decisión de dosificar las cartas, en principio leía una al final de la semana, cuando el número de misivas fue disminuyendo decidió leer una cada dos semanas, después una cada tres y así sucesivamente hasta que ahora sostenía la última en sus manos, la castaña hacía hipótesis en su cabeza pensado en lo que tendría el contenido de la carta ¿serían buenas noticias? ¿una situación completamente trivial? O simplemente Levi despidiéndose de ella, imaginándoselo en su lecho de muerte, herido y desangrándose, o por alguna enfermedad…esto último provocó que apretara el sobre arrugándolo un poco y cerrara los ojos con fuerza.
No quería más malas noticias, pues esa semana a Moblit le había llegado su carta de reclutamiento y tenía que presentarse en Washington para recibir su entrenamiento básico. Detestó a Moblit por hacerla vivir una despedida así nuevamente, se vio así misma en Marsella con Gabin en brazos diciéndole adiós a Levi, pero esta vez era un poco distinto, pues no estaba dejando su hogar ni a su marido, despedía al que quizá era su mejor amigo lejos de casa y que muy probablemente no volvería a ver.
-eres una buena razón para seguir viviendo Hanji—le dijo Berner por última vez.
Como regalo de despedida Hanji le permitió a Moblit besarla por unos breves segundos que, para él fue una breve eternidad y para ella…bueno para ella fueron solo segundos incomodos, y así de nueva cuenta Hanji Ackerman despedía a un hombre que se dirigía a pelear por la libertad.
-¿cuántas cartas de papá te quedan mamá?—dijo Gabin regresando a Hanji al presente
La mujer vio a su hijo quien se recargaba en su hombro viendo el sobre que tenía en sus manos atentamente.
-solo ésta ¿y a ti?—dijo Hanji
-solo tres, pero dijo la abuela que esperara a navidad para abrir una y que las otras dos las guardara cuando extrañara a papá—contestó el niño
Hanji tomó a Gabin y lo sentó en su regazo.
-al menos aun tienes tres, yo solo tengo esta, te tengo envidia—decía la mujer haciéndole cosquillas al niño
Ambos rieron por un breve momento, luego Hanji guardó silencio…lo que no daría por tener dos cartas más de Levi. Al ver la cara de su madre, Gabin tuvo una idea.
-si quieres te puedo compartir una de mis cartas mamá, puedes leérmela en navidad, así puedes guardar esta—concluyó señalando la carta que Hanji aún tenía en las manos.
La castaña le sonrío y le dio un beso en la mejilla a Gabin.
-gracias por la oferta cariño, entonces creo que iré a guardar esta para luego
Dicho esto Hanji bajó a Gabin de su regazo y lo miró con ternura.
-para agradecerte por compartir tu carta ¿Qué tal si te preparo algo de chocolate caliente?
-¡sí chocolate caliente!—grito efusivo el niño
-ve a la cocina y pregúntale a tus abuelos si quieren un poco, en seguida te alcanzo
Gabin no necesito que le dijeran lo que tenía que hacer dos veces, pues salió corriendo antes de que Hanji dijera otra cosa. Por su parte la castaña se sorprendía cada vez más por como tomaba Gabin la situación en general, bien podría no apreciar las cartas de Levi y pedir juguetes o dulces como cualquier otro niño de su edad, sin embargo al igual que ella, Gabin atesoraba las cartas de su padre y a pasar de eso decidía compartir una con ella.
Hanji se puso de píe, se dirigió a su habitación, al entrar se sentó en su cama, abrió el cajón al lado de la misma y sacó de él una pequeña caja de madera, lugar donde guardaba como si de un tesoro se tratara todas las cartas de Levi, puso en el fondo la última que le quedaba, pero antes de guardar todo y salir, decidió releer una de sus favoritas.
De: Sargento Levi Ackerman Para: Hanji Zoe de Ackerman
Cuatro ojos, creo que ya perdí la cuenta de las cartas que te he escrito, pero no importa, solo espero que puedas leerlas. Otro día más ha pasado y las cosas no hacen más que empeorar, la comida es escasa para los pobladores pero para el enemigo…bueno ellos comen y beben hasta perder el conocimiento en los cafés de París, tengo suerte pues al ser soldado se nos dan las tres comidas completas, pero me había sentido tan inútil de no poder hacer nada hasta hace unos días.
Resulta que hay un mercado negro en una de las bodegas abandonadas cerca de la zona industrial, muchos parisinos van ahí con la esperanza de poder cambiar ropa, armas y joyas por algo de comida; no lo sabía hasta hace unos días, cuando nos enviaron a patrullar el perímetro; debo de admitir que me alegra que exista algo así, pero a la vez me da tristeza que como ciudadanos la gente tenga que escabullirse para poder conseguir algo de comer; es por eso que el otro día junto con otros dos soldados confiscamos un cargamento de comida destinado a un arrabal que sirve de entretenimiento a los alemanes, y fuimos a regalarlo todo al mercado, deberías de haber visto las caras de las mujeres que casi nos besaban por solo darles un trozo de pan, no imagino por lo que deben de estar pasando algunas de ellas sin sus maridos a su lado… ¿quién las protege? ¿quién les da calor en las noches? Y los niños Hanji, recuerdo que a uno le di tres patatas y una hogaza de pan, me sonrío y después se fue corriendo, todas esas caras sonrientes y agradecidas de algún modo me recordaron a ti y a Gabin, quiero pensar que soy un buen hombre porque le evité a mi familia el pasar hambre, frio y sabrá Dios que otras atrocidades pero…valdrá la pena perderme ver crecer a mi hijo ¿recordará aun quién soy? Tal vez suene estúpido decirte esto pero si se nos concede el volver a estar juntos quiero reponer todo el tiempo perdido a Gabin y ¿por qué no? tener otro bebé…una niña quizá, al menos intentarlo, el proceso es de lo más entretenido y es una de las cosas que extraño hacer contigo Hanji, por el momento es todo, sigo con vida e intento ayudar a la gente los más que puedo, quiero volver a verlos y agrandar nuestra familia. Siempre tuyo Sargento del noveno ejército francés Levi Ackerman.
espero les haya gustado, espero subir el próximo cap en pocos días ya tengo la idea y ps a ver que pasa, ya saben que sus comentarios, dudas y amenazas de muerte me las pueden dejar en un chulo review.
ELI251
