Notas iniciales:

1.- Los personajes pertenecen a la serie Fairy tail de Hiro Mashima sensei.

HOLA!

ya estoy de vuelta por aquí después de un largo letargo, ya se que me querrán matar por la espera y les agradezco de ante mano que lean este fic, sus reviews me hacen muy feliz y el ultimo que me llego fue el que me hizo darme cuenta que ya había pasado demasiado tiempo sin actualizar pero la inspiración simplemente no llegaba así como también he tenido muchas dificultades (incluyendo que he estado deprimida) y lo peor es que mi archivo original se borro y me quede con la copia eso me frustro mas por que en el original ya estaba por terminar esta historia y embarazados `por lo queme he puesto a escribirlas recientemente =) así que si notan algo que sea confuso no duden en decírmelo, ¿nee?

ahora los dejo que disfruten de este capitulo:


Capitulo 10:

Natsu pov:

Después del golpe de esa temible mujer casi quedo inconciente en la habitación de Lucy. Cerré mis ojos y me deje caer en un pequeño rincón de mi habitación sintiendo el contacto del las frías paredes en mi piel, el dolor del golpe punzante sobre mi piel me hizo hacer un gesto de molestia antes de ponerme en pie y caminar hacia la cama, poco mas de un rato llego un doctor que me reviso y me mando a reposar por lo menos las próximas doce horas.

-definitivamente golpea duro- una ligera sonrisa se escapo de mis labios para quedarme dormido.

Al amanecer me desperté cerca de las 10 de la mañana y fue cuando vi presurosa a Lucy bajar as escaleras vestida con un pantalón de mezclilla, unas botas y una chamarra gris para el frío. Caminando rápida y silenciosamente la vi desaparecer entre los pasillos de la enorme mansión Goldsmith. regresando con un poco de esfuerzo a mi habitación temporal que queda justo del otro lado de donde se encuentra ella relativamente parece cerca y a la vez siento que esta demasiado lejos. Tan solo recordar la cara de angustia que había puesto Lucy la noche anterior hizo que mi corazón diera un vuelco y en la garganta se me hiciera un nudo.

Gire sobre mis talones para regresar a mi habitación. Camine unos cuantos pasos mas hasta llegar al buró y tomar suavemente la jarra de agua vertiendo el cristalino líquido en un refinado vaso de cristal, posiblemente francés diría yo juzgando el aspecto del vaso, pues de eso me tome las pastillas que el doctor me ha recetado y gracias a la amabilidad de virgo las obtuve sin problemas.

Repentinamente alguien llamo a mi puerta y la pelirroja estaba frente a mi se veía nerviosa y la invite a pasar tomando asiento en la pequeña sala dentro de la habitación. Se veía un tanto nerviosa e inquieta notando como jugueteaba con sus manos, tomo un respiro animándose ha hablar –yo… lo siento- dijo ella haciendo que mi mirada se volviera hacia ella dejándome sorprendido. Poco después de eso se disculpo por su comportamiento y finalmente pude hablar con ella como es debido y también le pedí una disculpa por lo que les había hecho años atrás.

Ella me escucho atentamente y lo pensó por un momento y después con una amable sonrisa me dijo: "las personas solemos equivocarnos pero al darte cuenta de tu error y tratar de repararlo estas haciendo lo correcto".

La platica entre ella y yo se extendió mas de la cuenta hasta cuando sonó su celular y ella se marcho rápidamente.- ha sido agradable charlar contigo Natsu- termino por decir al salir por la puerta de madera cerrándola tras de ella y regresándome a la soledad de mi habitación, la mansión estuvo ajetreada todo el día observando como los sirvientes y personal externo caminaban presurosos de un lado a otro y yo seguía sin querer moverme de la habitación así que le hable a los chicos que estaban también ansiosos por que el evento pudiera empezar.

Cuando el aburrimiento era mas grande que mis ganas de querer salir me acerque a mi maleta y de ahí saque mi laptop extrayéndola rápidamente de su funda rojo oscuro y poniendo en marcha una vez que había abierto la tapa , mientras mis dedos se movían ansiosos para poder ingresar a ella, después de un momento logre ingresar a el Internet para poder distraerme un poco jugando un rato, sin darme cuenta el tiempo paso volando cuando seguía jugando ansiosamente apunto de obtener un nuevo trofeo jugando un extraño y vicioso juego y finalmente llego la hora indicada. En la entrada de la gran mansión se podía apreciar un bello camino de luces desde a entrada hasta la recepción.

Mire el reloj de la computadora cerré los ojos y mi mano se poso en el puente de mi nariz- he pasado demasiadas horas jugando en la computadora -que de no ser por un mensaje de Gray no me habría percatado de la hora y seguiría jugando, estire las piernas seguido de mis brazos y me levante camino a la ducha, mirando de reojo el traje que descansaba sobre uno de los sofás de la estancia tomándolo para finalmente depositarlo en la cama entonces entre rápidamente a la ducha bañándome apresuradamente y fue cuando pude observar el moretón en mi estomago.

-es una temible mujer- me volví a repetir para finalmente y sonreí con gracia tan solo recordar como se veía apenada hoy en la mañana. Al salir del baño jale la toalla que colgaba del perchero, secando mi cabellera primeramente y después con otra toalla me envolví la cintura y salí a la habitación. Mire nuevamente el traje que estaba tendido en la cama y finalmente deje escapar un pesado suspiro.

Me seque el cuerpo y el cabello después tome la loción de mi maleta junto con el desodorante y la crema aplicándolos rápidamente como suelo hacerlo a diario. Poco después de eso me vestí con mi traje de tres piezas de color negro con una ligeras líneas en negro satinado una camisa de color vino y una corbata negra me puse el chaleco del traje y me coloque el saco que solo se cierra por una cadenilla dorada que se une con otro botón y finalmente me coloque unas botas negras hechas de piel que me quedan a la pantorrilla.

El reloj de la habitación marcaba las 7:38 minutos cuando salí de la recamara mirando cuidadosamente hacia la habitación de Lucy, pero no había señales de que fuera a salir pronto o tal vez ya estuviera en el salón recibiendo a los invitados, moví la cabeza de un lado a otro y decidí avanzar por los largos pasillos de la mansión mirando el esquisto acabado en blanco y dorado de los pisos y las altas y elegantes paredes de color amarillo pastel, hasta llegar a las escaleras donde baje sin pensar demasiado el ello mirando por ultima vez en dirección a la habitación de Lucy, camine tranquilamente para incorporarme el salón conjunto donde se llevara acabo el evento de esta noche.

Al entrar note el delicado, sencillo y elegante arreglo que tiene el salón admirando el buen gusto de la decoración y percibiendo que las mesas estaban colocadas estratégicamente para dejar un amplio espacio para la pista de baile. Las personas empezaban a llenar poco a poco cuando mi padre me encontró distraído en la entrada. En un momento mi padre prácticamente me llevaba arrastrándome para saludar a cuanta persona conocida había en el salón.

Mientras yo solo me limitaba a sonreír por que estaba casi seguro que eso sujetos llegaran tarde. Gruñí ligeramente para que las personas con las que estábamos no lo notaran después de estar cerca de una hora saludando a cuanta gente mi padre conocía fue cuando un par de cabelleras azul me llamo la atención. Disculpándome con los personas con las que mi padre conversaba me retire hasta hallarlos.

-Happy, Gerald- dije acercándome al lugar donde se encantaban y al verme solo sonrieron.

-Natsu, es bueno ver que te dejaron vivo- me dijo Gerald con un tono burlesco y un ademán que le restaba importancia mientras yo entornaba los ojos.

- tranquilo que aun me duele- le conteste señalando el lugar donde había recibido el golpe.

- sabes viejo te sorprenderá saber quien fue la causante- le dije y el solo me miro con un gran interés.

- pues estoy ansioso por saber quien derribo al gran Natsu Dragneel- me contesto y luego volteamos para buscar a Happy quien alegremente se acercaba a las mesas donde colocaban el servicio de banquete.

-no tiene remedio- sonreímos cuando sentí una pesada mano sobre mi hombro.

-lagartija supe que te apalearon- la voz socarrona de Gajeel venia a acompañada con una sonrisa de tiburón mientras estrechábamos el brazo con miradas retadoras.

-las noticias vuelan- conteste encogiéndome de hombros.

-lo bueno es que la prensa no lo sabrá- me respondió Gray llegando justo detrás de Gajeel llamando nuestra atención.

-por lo visto ya estamos todos reunidos- dijo Gerald- ¿cual de las damas es la señorita Goldsmith y sus amigas?-una vez formulada la pregunta rápidamente busque con la mirada por el salón a Lucy sin tener éxito.

-no las veo por ningún lugar- dijo Happy poniendo su mano sobre sus cejas buscando con la mirada mientras que con su otra mano sostenía un plato lleno de comida.

-tal vez aun no han llegado- conteste encogiéndome de hombros y tratando que el misterio de las chicas tomara por sorpresa a mi amigos.

Entre los invitados había unos cuantos reporteros reconocidos que tomaban fotos discretamente. Por lo que tomamos la mejor de las precauciones pues aparte de nosotros había grandes empresarios, la realeza inglesa, embajadores y algunos presidentes.

La reunión como era de esperarse era bastante grande y según lo que había escuchado asistirían cerca de 800 personas o más. Donde quiera que mirara el lugar estaba lleno de personajes importantes de la política negocios y incluso del espectáculo, claro esta incluyéndonos en el grupo, metí mi mano al bolsillo del pantalón tratando de ocultar mi nerviosismo e impaciencia. ¿Acaso no irán a venir? Entonces sacudí mi cabeza negando aquel absurdo pensamiento. -Esta claro que ellas tienen que venir- susurre para mi mismo y eso había captado la atención de Gerald que se volteo a verme con una cara que decía "se a lo que te refieres" ¿a caso tan transparente soy? No lo creo.

La señora Laila Goldsmith quien venia vestida con un sobrio vestido de un diseño disimulado pero formal de color blanco y una chalina rosa que venia acompañada de su marido el Sr. Jude Goldsmith tomados del brazo caminado lentamente y atrayendo la atención de los invitados.

La fiesta apenas comenzaba y no se veía ningún rastro de Lucy y compañía. Eran cerca de las 8 en punto cuando sus padres entraron. Loas voces no se hicieron esperar y también se preguntaban de la presencia de la única hija de los Goldsmith sin embargo el rostro serenó de Laila antes los murmullos de la gente hacían que se olvidaran de la ausencia de Lucy, mientras conversamos tranquilamente algunas señoritas se acercaron a nosotros en busca de conversación y muy probable que algo mas, había pasado poco mas de media hora de que habrían entrado los padres de Lucy pero en un momento sentí como la sala se quedaba en silencio y por alguna razón voltee a ver a donde se dirigían la mirada de las personas, las chicas que estaban frente a nosotros hicieron una mueca de disgusto y más tarde me quede con la boca abierta al igual que mis amigos al ver que era lo que los demás miraban.

Al centro resaltaba un vestido rojo escarlata, dibujando perfectamente las sensuales curvas de esa diosa hecha mujer su piel blanca resaltaba en un perfecto contraste con su cabellera rubia suavemente recogida. Notando en su cintura un corcel marcando su figura y dándole el toque de la moda barroca. A su derecha estaba un despampanante vestido impecablemente blanco y una cabellera pelirroja cuidadosamente recogida luciendo adorno floral a juego con el vestido que en la parte superior tenía un estremecedor trabajo en encaje. Y un trabajo que para el hombre no puede pasar desapercibido justo a su izquierda un entallado vestido de satín plateado con un corcel de color negro que de une al vestido le llega hasta el muslo con una abertura del lado de la pierna izquierda y un acabado por la parte posterior con una caída negro hasta el piso, el cabello de la chica se veía recogido por un adorno en la parte central de su nuca.

Por un momento el bullicio se detuvo cundo entraron tres hermosas mujeres y supe enseguida que se trataba de ellas los ojos de Gerald se fijaron en ellas y Gray se veía un poco confundido al verlas pero yo seguía estático sin poder moverme de mi lugar como si fuese una especie de sueño o alucinación pero ahí estaban ellas y como si fuera imanes de gran potencia íbamos sin remedio hacia ellas, caminando un paso tras otro. Siendo detenidos por una voz a nuestra espalda.

-mira pero si son las chicas de la compañía ¿que hacen aquí?- la voz suave e inconfundible de una chica detuvo nuestra andar.

-Lissana, no sabia que te habían invitado- respondió hábilmente Gerald girándonos para verla. La mire y pude observar el bonito vestido lila que llevaba puesto.

-fue Gildards quien nos ha pedido que lo acompañemos- nos dijo desviando su mirada hasta el lugar donde ellos se encontraban.

Lucy POV:-

-¡Lo sabia!, no debí haberme puesto este vestido- les dije en forma de reproche a las chicas al notar las miradas penetrantes de los invitados masculinos, algunas discretas y otras mas descaradas que otros.

-calma Lucy, te vez muy bien- la voz suave de Erza me infundía cierto valor seguido de eso sentí un empujón de parte de mis amigas para avanzar mientras la multitud tenia la vista fija sobre nosotras. A cada paso que doy siento el temblor de mis piernas y como si algo me debilitara considerablemente en cuento mas me adentro al salón sintiendo la dificultad para respirar. No es que no estuviera acostumbrada a las multitudes, no es eso lo que me pone realmente nerviosa es que todas estas personas sabrán quien soy.

Apretó fuertemente mis manos contra mi vestido sintiendo como rosa mi piel y un ligero temblor en mis manos y tome un gran suspiro y finalmente exhalé cerrando brevemente mis ojos y al abrirlos sonreí. Caminado con gracia felina y dejando de lado tada la inseguridad y la pena como si fuera a luchar contra una manada de lobos ejm, reporteros. Cuando note que mi padre se acercaba a mi.

-hija me alegro que llegues- sentí sobre mi piel su tibia mano que suavemente me apartaba de mis amigas y me lleva a la boca de los lobos.- Quiero que conozcas a un viejo a migo.

Mire rápidamente de reojo hacia el salón donde distinguí que habían llegado en su mayoría de los invitados. No tengo tanto tiempo para dudar, recuperando inmediato mi compostura. Justo en el momento en que nos deteníamos frente a un caballero de porte imponente y grandes cejas pobladas, su rostro denotaba lo estricto que podía llegar a ser, mientras a su lado había dos jóvenes.

-hija, quiero que conozcas a el Sr. Gemma Cheney al igual que sus hijos que lo acompañan.- me dijo mi padre invitándome a saludarlos recordando que se trataba de los propietarios de la compañía Saberthooth.

-Es un placer conocerlos- haciendo una grácil reverencia, mientras sus miradas siguen atentos a mis movimientos.

-Un gusto poder conocerla al fin- una voz ronca y seca salia de aquel imponente hombre tratando de parecer amable.

- el placer es nuestro- en un movimiento audaz y repentino uno de los jóvenes acompañantes del regio señor me tomo la mano depositando un suave beso.- Mi nombre es Sting Cheney, es todo un placer conocerla condesa Goldsmid.

-encantada joven Cheney- regresando una cortes sonrisa.

-¡por favor llámame Sting!- sus movimientos eran rápidos y en cuestión de segundos atrajo a un joven de cabellos negros al frente- y el es mi hermano menor Rougue.

-gusto en conocerla- dijo manteniéndose alejado con un tono distante.

-Jude, me gustaría que pudiéramos hablar en otro momento, con mas calma- mientras observaba como ponía suavemente su mano sobre el hombro de mi padre- Tienes una hija muy hermosa desafortunadamente mi hija menor no pudo estar presente esta noche, sin embargo espero que se pueda llevar bien con tu hija Jude.

-Por supuesto Gemma, seria bueno que nuestras hijas puedan llevarse como nosotros- dijo mi padre con una sonrisa mientras sutilmente intento abandonar la conversación con los jóvenes Cheney.

- Si nos disculpan, los dejamos disfrutando de la velada- dijo mi padre llevándome junto con el a saludar a sus conocidos mientras mi madre platicaba atentamente con las esposas de estos. "A veces me gustaría ser una chica normal" ¿pero que es normal en mi vida?, muchas cosas en mi vida no son lo que una persona normal viviría. Hasta cierto punto envidio a mis amigas que nos se ven arrastradas en esta situación.

- hija te veo cansada ¿por que no vas con tus amigas?- me dijo mi padre al notar mi aburrimiento y el poco interés que tenia que seguí conociendo a los hijos de sus socios.

-estoy bien papa- dije con una suave sonrisa- per…

- antes de que te vallas vamos a saludar a un viejo amigo- ni si quiera me había dejado terminar de hablar cuando me hablo notando la dirección que inevitablemente estaba siendo arrastrada sin poder poner resistencia sintiendo pánico y sin poder evitarlo seguimos avanzando hasta el lugar donde se encontraban un grupo de caballeros estaban reunido platicando cómodamente cerca de una mesa donde reposaban varias copas. Desafortunadamente para mí, era justo el lugar que yo estaba evitando.

Los hombres reunidos ahí se percataron de que nos acercábamos a ellos y rápidamente esbozaron una sonrisa saludando a mi padre entre abrazos y risas y los ahí reunidos no eran nada más ni nada menos que: Sieghart Fernández, Musika Redfox, Lyon Fullbuster, Lucky Lufkin y por ultimo y no el menos importante Igneel Dragneel.

-¡valla! Jude tu hija se ha vuelto una bella señorita- dijo el padre de los Fernández.

-Es idéntica a Layla- rebatió Lyon quien es el que presento a mis padres en una fiesta.

- aun que tiene todo el perfil de los Goldsmid- justo en ese momento intervino Igneel para formar parte del circulo donde aquellos hombres charlaban amenamente.

- ¿Quién diría que seria tan hermosa?- dijo tranquilamente Lucky dirigiendo la mirada hasta otra parte del salón a la cual estoy segura que no quiero ver.

-aun si siento que un te debemos una disculpa a ti y a tu hija Jude- dijo finalmente acercándose a nosotros y haciendo una suave reverencia ante mi Musika Redfox.

Al decir eso el ambiente se volvió tenso e incomodo, tanto que sentí que el aire se volvía pesado y seguido de eso escuche a mi padre decir.-me parece que no es lugar para pedir disculpas, sin embargo aun es un tema pendiente por tratar- la mira de mi padre se volvió mas seria de lo de costumbre y como si las cosas no pudieran ir peor mi madre apareció junto con Marl Lufkin, Urd Fullbuster y Metallicana Redfox.

- Layla que hermosa esta tu hija- Dijo Urd Fullbuster mientras se abalanzaba sobre mi examinándome el rostro tan rápidamente, mientras que se disipaba la incomodidad que se respiraba en el ambiente.- como me gustaría que fuera la esposa de mi hijo, estoy segura que tendríamos hermosos nietos- dijo soñadoramente tomando las manos de mi madre y luego las mías.

- Pero lo que me sorprende mas es ¡que parecen gemelas!- dijo la señora Lufkin, mientras los rizos de su albina cabellera se movían al compás de sus brinquitos de alegría afirmando nuestro parecido, mirándonos alternadamente mientras sus movimientos se hacían mas felinos.

-al verlas de esa manera me hacia darme cuenta que ellas no sabían nada acerca de cómo eran o fueron sus hijos en el pasado, por lo que el tema del incidente aun estaba pendiente, mientras ellos disimulaban la tensión con amables sonrisas.

-buenas noches- interrumpió Natsu con una suave sonrisa sintiendo como mi corazón daba un vuelco al escuchar su voz y en ese momento sentí un escalofrío recorrer mi espina dorsal y el nerviosismo empezaba a invadirme.

-Natsu muchacho ¿Cuánto tiempo sin verte?- dijo alegremente metallicana Redfox quien lo abrazaba efusivamente- Mi prima Meylane estaría orgullosa de verte hecho un hombre.

-Madre podrías dejar de hacer eso ¡por favor!-dijo apareciendo repentinamente Gajeel junto con los demás.

Por más que lo intentara tenerlos lo mas lejos posible, termino siendo arrastrada a lo puntos a los cuales no quiero ir, me hace sentir pequeña y desprotegida sumergida en un intempestivo mar de emociones negativas. El miedo me invade lentamente junto con las ganas de salir corriendo como loca de ese lugar y mi única defensa es colocar mis brazos cruzados como si fuera a protegerme de lo que fuera a pasar.

-¿hija estas bien?- me dijo mi madre atrayéndome a la realidad y ayudándome a retomar el control.

-si-dando unos pasos hacia atrás colocando una sonrisa como la que tantas veces he hecho para posar en muchas presentaciones.

-como te decía me encantaría que pudiéramos salir en alguna ocasión- dijo feliz mente Urd.

-Claro, hace mucho tiempo que no lo hacemos- dijo mi madre feliz por la invitación de sus antiguas amigas.

El momento de la cena había terminado y la música sonaba lentamente entonando melodías haciendo invitación a los invitados para pasar a bailar en el centro de la pista mientras yo aun queriendo escapar de donde estaba buscaba con la mirada con disimulada desesperación a mis a migas y notando como ellos me miraban como si quisieran decir algo sin atreverse a hablar.

-Layla me permitirías esta pieza- dijo mi padre tomando la iniciativa haciendo que mi madre se levantara de su silla para disfrutar de la canción junto a mi padre. Al verlos la pareja Redfox, Fullbuster y los Lufkin pasaron a imitar a mis padres.

-hijo, aun no haz saludado a Lucy- el señor Fernández miro a su hijo dándole una rápida mirada afirmado lo que acababa de decir.

-mis disculpas condesa, me presento nuevamente ante usted mi nombre es Gerald Fernández- sus ojos aun parecían no terminar de creer lo que su padre había dicho.

-Lucy Goldsmith- conteste ante la comprometedora situación haciendo una suave reverencia y forzándome a sonreír suavemente.

- valla que sorpresa, pensar que trabajamos en la misma compañía y ni siquiera sabíamos que eres una condensa- dijo repentinamente una voz femenina dando paso a Lissana notando en su voz un tono de desden al pronunciar aquella frase.

-Por supuesto que no, hay mas de un motivo por el cual manteníamos un perfil bajo- dije calmadamente ante la intensa mirada de la albina frente a mi.

- Lucy, me alegro poder encontrarte- intervino Levi acercándose a mi junto con Erza.

- Disculpe nuestra intromisión, mi nombre es Erza Scarlet Lahel- y seguido de un ademán para presentar a Levi- y ella Levi Mcgarden.

Una vez dicho eso el ambiente nuevamente se volvió tenso y las miradas se volvían penetrantes hacia nuestra dirección.

-¿eres la hija de Erza Knigwalker?- la voz de Sieghart Fernández le temblaba y su gesto parecía perdido al ver a Erza.

-Si, así es como se llamaba mi madre- dijo Erza con una punzada de dolor en su tono de voz sin perder ese porte regio que tenia en ese momento.-¿Quién es usted?

-Mi nombre es Sieghart Fernández-y en su rostro surgía una mirada melancólica- era amigo de tu madre.

-ya veo- Erza pareció dudar y en sus ojos note un brillo tan único, oscuro y estoy segura que quiso saber mas, pero una chispa de odio se reflejo en su ojos violetas, la mirada penetrante inquieto a Sieghart Fernández por lo que opto en decir rápidamente.

- si me disculpan, me tengo que retirar- dijo el hombre quien parecía perdido al igual que su hijo quien no despegaba la vista de su padre y después posaba su vista en erza.

- ¿Cuándo pensaban decírnoslo?- entonces la atención fue nuevamente puesta en nosotras cuando Gajeel hablo con un tono de voz reprobatorio seguido de cruzándose de brazos .

- ¡No cuando ustedes quisieran! ¡Claro esta!- defendió Levi en un enérgico comentario mientras me tomaba la mano.

-me parece que lo mas apropiado seria que lo habláramos en otra ocasión- afirmo Gray de manera neutral interponiéndose entre nosotros.

-considero que seria lo más conveniente- respondió Erza notando que ya habíamos llamado bastante la atención desviando la mirada al salón donde los demás estaba empezando a mirarnos con interés.

- con su permiso, que pasen una excelente velada- termine por decir para tomar la iniciativa de salir de ese lugar mientras mis padres seguían disfrutando de bailar otra pieza mas de baile.

- por favor señoritas permítanles una pieza de baile a los jóvenes- en un intento de detenernos Igneel Dragneel nos hablo seriamente y no estaba dispuesto a dejarnos marchar fácilmente- seria descortés de su parte rechazar una invitación como esta.

Levi tomo aire tras unos breves segundos y puso una reluciente sonrisa mientras miraba de manera glacial por interminables momentos a los presentes como evitando que nos invitaran a bailar cualquiera de ellos mientras sentía como mi corazón se iba desbocando por los nervios rogando a dios por que no se les ocurriera aceptar la invitación de igneel.

- por lo visto no hay quien quiera bailar. Si nos permite- dijo levi conservando su sonrisa apunto de dar la vuelta para irnos.

- espera, nadie ha dicho que no queremos bailar- le contesto Gajeel molesto y Levi le devolvió la mirada retadora y Gajeel la miro fijamente como si se estuvieran desafiando a un duelo a muerte.

-pues no estoy escuchando una proposición de ninguno de ustedes- aseguro Levi moviendo su mano para salir en el acto, la voz de Levi se escuchaba cada vez más exasperada aun que luchaba para conservar ese tono gentil usual en ella.

- entonces permítame bailar esta pieza- dijo finalmente Gajeel con un leve tic en el ojo haciendo una reverencia para sorpresa de Levi quien solo asintió ante la sorpresa de los demás, pues pensamos que lo rechazaría.

- me permite esta pieza señorita- dijo galantemente Gerald hacia Erza quien lo miraba un tanto extrañada pero no dijo mas y se limito a seguir a el sujeto. Mientras que yo buscaba desesperadamente salir en ese instante de ahí.

- Lucy que placer volverte a ver- dijo una voz varonil que me saco de mis cobardes pensamientos mis piernas me temblaron al reconocer al dueño de esa voz y una enorme alegria me invadio al verlo justo ahí frente ami.

-Laxus- sin contemplar nada me abalance sobre el, la emoción me embargo y me sentía feliz de volver a verlo.

-permíteme esta pieza- se escucharon tres voces al unísono. La primera fue de Natsu Dragneel, la segunda de Sting Cheney por ultimo la de Laxus Dreyard.

- si me disculpan caballeros, me llevo a esta dama- dijo rápidamente Laxus sacándome de ahí y se lo agradecí infinitamente yo y mis débiles pensamientos nos fuimos caminando al lado de los protectores brazos de Laxus.

-gracias- mi voz era un hilo y mis mejillas dos brazas ardiendo.

-me alegra verte- mientras me guiaba al ritmo de la música y observaba detenidamente su atuendo un traje azul marino y una camisa negra su cabello bien peinado y un moño blanco resaltaba en su cuello laxus me miro y me dijo con un tono que hasta ahora solo he escuchado que solo utiliza conmigo.

- a mi también, no sabes cuanto te extrañe- mientras mi cabeza reposaba sobre su pecho y su aroma varonil inunda mis sentidos haciéndome sentir protegida aun que tambien sabia que el no me queria de la misma forma que lo quiero a el.

-te tengo una buena noticia- y en su rostro se dibujo una agradable sonrisa y mi mirada se fijo en la suya- voy a regresar a fairy tail.

-eso quiere decir que… ya terminaste con tu servicio- el solo asintió ante mis palabras y en mi pecho latia sin parar la felicidad me inundaba completamente.

Natsu pov:

-¿Quién diablos es ese tipo?- por alguna razón me había molestado ver como Lucy se iba con el.

- valla creo, que ya tiene novio- el otro chico rubio que había llegado a pedirle una pieza parecía un tanto decepcionado.

¿Por qué no me lo habrá dicho?... ¿Cómo si pudiera?, lo único que me queda es observarla disfrutar junto con ese sujeto, después de tanto tiempo note como sonreía y se veía feliz estando con ese sujeto, entonces nuevamente la culpabilidad me asalto "no como conmigo" ella me tiene miedo aun.

- ni lo pienses Natsu- la voz de mi amigo me había alertado de que mis intenciones eran un tanto peligrosas.

-¿Por qué no Happy? No voy a hacer nada malo entonces note como iba en dirección hacia ellos con mis manos hechos puños- dije entonces noté una molesta Lissana.

-hijo ¿por que no la invitas a bailar?- la sugerencia de mi padre no estaba mal después de todo, aun que ignora la razón de la molestia de lissana.

-Lissana, te gustaría bailar esta pieza- entonces ella me miro con entusiasmo y pareció olvidar su enojo.

-es justo lo que estaba esperando- dijo ella mientras dibujando una enorme sonrisa, la tome suavemente del brazo caminando a la pista de baila mientras una suave melodía sonaba en el salón tome a Lissana por la cintura tratando de controlar mis intenciones, mis pasos se volvían rápidos mientras que yo me concentraba en acercarme a donde estaban ellos aun que sea para escuchar lo que decían.

-Hey Natsu esta canción se baila mas despacio- entonces Lissana me obligo a verla.- la melodía es mas lenta Natsu.

-¡ah! Si… - apenas logre decirlo al darme cuenta que estábamos cerca de ellos y verlos tan juntos me molestaba.

- ¿Cuándo estarás de vuelta en la escuela?- la voz de Lucy se escuchaba alegre y en mi pecho un golpe de furia me invadió.

- en cuanto inicie el semestre- tomándola por la cintura y un tic en mi ojo empezaba a saltar- mi abuelo me dijo que haz estado sacando excelentes notas.

-si, sabes que amo mi carrera- dijo ella divertida, nunca antes la había visto de esa manera tan sonriente, tan relajada tan ¿hermosa?.

-¿aun vas al observatorio?-note como aquel sujeto le pregunto tomando un mechón de sus cabellos mientras apretaba la mandíbula para no decir nada.

- últimamente no he podido ir- Lucy contesto con un tono de melancolía- el trabajo.

-ya te dije que no tienes que seguir trabajando, tu solo concéntrate en los estudios- le contesto mientras se alejaban de la pista mientras sentí como la cabeza de Lissana se posaba en mi pecho pero en un momento todo cambio.

-Natsu, fíjate donde pisas- me regaño Lissana- es la segunda vez que me pisa en menos de 5 minutos.

-perdona Lissana, creo que será mejor regresar- y a ella no le quedo mas remedio que aceptar.

La velada paso mas rápido de lo que me hubiera gustado y los invitados empezaban a retirarse uno a uno, mientras que Lucy había desaparecido de la fiesta prácticamente después que ese sujeto aprecio, aun que su rostro me sonaba familiar. No lograba recordar con exactitud. Los invitados empezaban a retirarse y los reporteros sonreían abiertamente pues se llevaban buen material para investigación y potenciales escándalos.

Así como había llegado me retire silenciosamente del salón caminando por los grandes e iluminados pasillos de la mansión de Jude, me pregunto si sabrá que su hija posiblemente este enamorada de ese tipo que empezando parecía aun mafioso con esa enorme cicatriz que atraviesa su ojo izquierdo, ni si quiera me había despedido de los chicos y camine a grandes zancadas a lo que seria mi habitación. Una molestia me invadía mientras recordaba con furia lo que le había hecho a Lucy años atrás. En que momento fue. No lo sabia pero de lo que estoy seguro que la vida me las esta cobrando con altos intereses pues no solo me había dado cuenta de Lucy era una hermosa mujer si no que yo esta irremediablemente enamorado de ella.

Si señores yo Natsu Dragneel estoy enamorado de la que alguna vez fue mi prometida.

-el asunto no puede ser tan grave o ¿si?- mis pensamientos estaban dirigidos a la rubia que en este momento posiblemente este suspirando por aquel tipo y yo sin poder hacer nada.

-¡y que te piensas rendir, sin pelear!- una voz en mi interior me abofeteo una vez entrando a mi habitación- por su puesto que no, ¡eres Natsu Dragneel!

-¡claro que no me voy a rendir!- mientras botaba mi saco sobre el sofá de la habitación y me disponía a recostarme en la cama.

- no señor, si por algo soy Natsu Dragneel- y por eso voy a intentar conquistar a Lucy por todo los medios.

-ya que tienes esa resolución, te advierto amigo que no la tendrás fácil- dijo una voz que tenia mucho tiempo de no escuchar y que por cierto no hubiera querido vuelto a escuchar me interrumpió de mis pensamientos.-¿Cuánto tiempo sin vernos? Natsu.

-Zeref ¿Qué haces aquí?- mirándolo fijamente entre las enormes cortinas ondeantes de la habitación y el seguía recargado en el marco de la puerta del balcón.

-vengo en son de paz- dijo el encogiéndose de hombros caminando con pasos felinos y movimientos rápidos con intención de acercarse a mi.

-los he visto el día de hoy en la fiesta, pero como los vi muy ocupados decidí esperar hasta el final de esta.-caminando mirando desdeñosamente el lugar y sus ojos oscuros se fijaban mi.

-lárgate de aquí- las palabras de mi boca salían como duras dagas cortantes y mi ira iba en aumento.

-yo también te extrañaba Natsu- su tono de voz se escuchaba sarcástica pero esta vez yo no iba a dudar y me pare frente a el retadoramente.- sin embargo ella parece tener interés en otra persona que a mi parecer puede hacerla mucho mas feliz que tu.

- todo es tu culpa- sentí que mis puños se ponían cada vez mas fríos por la presión de tenerlos cerrados con tanta fuerza y el miraba su mano como si fuera la cosa mas interesante del mundo.

-no, no, no, la culpa es completamente tuya- deslizando su mano por la chimenea hasta llegar a la cornisa y sus rostro compungido me enferma- yo en ningún momento te enseñe a golpear a las niñas.

-infeliz- avanzando hasta tratar de asestarle un golpe en la cara pero el fue mas rápido y como si fuera una serpiente en la oscuridad se retiro hábilmente de mi alcance burlándose de mis infructuosos golpes al aire y su sonrisa hueca sonó por la habitación, esquivando mis golpes con facilidad.

-Tienes mucho que aprender a un Natsu- dijo el divertido y seguido de eso puso una cara triste- pero me temo que ya es hora de que me marche, pero ten por seguro que nos volveremos a ver.

Entonces salto por la ventana desapareciendo justo como apareció, rodeado con un aura de misterio y esa cara suya tan burlona –Diablos- y mi puño se estrello con fuerza en la pared. Las cosas no podían ir peor. Frustrado me deje caer en la cama cerrando mis ojos intentando calmarme


bueno hasta aquí llega este capitulo buajaja si soy un poco malvada pero no me maten si llegamos luego a los 115 comentarios pondré el que sigue , sip chicos estoy por terminarlo pero solo lo pondré cuando llegue a la meta o si no tal vez me demore un poco pues también estoy trabajando en mi otra historia llamada embarazados.

los dejo espero que les halla gustado les envió un abrazo y un beso ;) los quiero 3

Att: Simca90