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Los días empezaban a convertirse en años pero aun así seguían pasando se acercaba la fecha donde se cumplirían cinco años desde que se encontraba viviendo con todos aquellos hermanos que tantas nuevas vivencias habían le enseñaron, desde el como se debe comer en una mesa, hasta idiomas complejos como el latín, el como morder el como amar e incluso el como odiar.
Su conexión con mikoto no se había roto del todo. Y no sabía que la ponía exactamente mas furiosa el como no había desaparecido o el saber que su querido Rey compartía la cama con alguien más, había logrado él bloquear que mikoto tuviera una conexión con ella pero ella seguía viendo sus sueños sentía sus ansias su pena su dolor.
No sabía exactamente como reaccionar ante esto era bueno o acaso era malo el que rey rojo estuviera al fin con alguien, a pesar de eso anna no sabía que era peor, aun que ella no podría reclamar mucho un humano no debía estar con un vampiro y era por el propio bien del rey a pesar de sus ganas de verlo volver a sentir ese cálido rojo.
Anna había compartido un año junto diez vampiros que le había enseñado incluso amar u odiar o mejor dicho que entre los dos había pocas diferencias. Anna no era exactamente una dulce y pequeña niña hacía pocos meses anna había despertado después de años de dormir, dejando ver una figura de mujer con facciones adultas podía entrar perfectamente en la edad de 22 años, delicada como la más hermosa criatura sacada de cuentos de hadas. Su cabello largo y piel blanca de porcelana la hacía hacer muy saludable.
Aun que anna no era feliz en un tiempo para acá. Desde que en sus sueños vio como cierto Rey compartió la cama con una dama, a decir verdad era hermosa con hermoso cabello largo y bonitas facciones pero anna sabía que había sido remplazada.
En ese instante sus pensamientos fueron interrumpido por una Ayato Sakamaki quien pedía caricias en su cabello, anna podía afirmar que había encontrado él amor de muchas maneras tanto el dulzura que cada uno de sus nuevos amigos le regalaban, en el amargo adiós, en las lagrimas de miedo derramadas durante la noche o incluso en las caricias sádicas de sus nuevas enseñanzas un ser tan magnifico como un vampiro no debiese sentir el más mínima gota de compasión por nadie ni nada.
Pero ella aun la sentía, sentía compasión por si misma al sentir que su corazón no quería latir más...
Aveces se preguntaba si su clan y su rey la olvidaron tan rápido.
Pero aveces con dificultad recordaba ese rojo tan hermoso que tanto amaba.
Anna se encontraba recostada en un futón en la biblioteca donde se encontraba sumergida en sus pensamientos para no prestar atención a lo demás.
"Eva" Una voz adormecida interrumpió sus pensamientos para robar su atención a un bonito joven de boina Azusa había interrumpido sus pensamientos, en buena hora.
"hmmp?" Anna seguía sin conversar mucho eso no había cambiado en nada.
"Eva, Laito se encuentra en el Scepter 4, ah sido detenido por unos tipos que lo hacen llamar un sucio strain!" azusa.
"Hmmp" suspiro la joven sentándose en el futon "Volverá pronto, no tendrá problema es un vampiro no un perro." Azusa.
"Pero es tu perro y quiere que vayas por él." Ayato apareció interrumpiendo la conversación.
Anna dibujo una sarcástica pero seductora sonrisa.
"Deberías ir a traerlo que acaso no nos amas a todos por igual(?)" Reiji cuestiono pues si una desventaja era la que tenía vivir con tantos vampiros era que todo se sabía y todos aparecían de la nada.
Eva se levanto como bajar las escaleras y colocarse una capucha roja del perchero.
Ruki Esperaba por anna en la puerta para tomar su mano y acompañarla.
"Eva" Ruki sonrió al verla. Para desvanecerse.
Al llegar rápidamente al centro de Shizume city.
Eva se detuvo para soltar y mirar las calles vacías de la ciudad aun no amanecía eran cerca de las 4:00 am.
"Eva, si quieres pasear un rato esta bien podemos hacerlo no creo que alguien en el scepter 4 se moleste que lleguemos tarde por Laito" Ruki.
Eva empezó a caminar por las calles de adoquines la ciudad no había cambiado mucho, aun que ella si lo hubiese echo, llevaba un bonito vestido rojo escotado y zapatos haciendo juego algo con un pequeño y elegante tacón sus vestidos ya no eran los que usaba antes ni su cuerpo el bonito vestido que llevaba enmarcaba su cintura y los bonitos huesos de cuello se marcaban haciéndola lucir elegantemente delgada sin mencionar que su cabello había crecido mucho haciendo que su flequillo se desvaneciera, lo llevaba cerca de la cintura.
La primavera se acercaba a la ciudad podía ver como los arboles de cerezo en sus ramas brotaban pequeñas hojas.
Anna saco una de sus canicas de cristal para ver atra vez de ella para así distinguir algunos colores, era un habito que tenia desde niña su doctor en el hospital para niños le había mostrado ese truco cuando estuvo internada.
Sin saber muy bien hacia donde caminaba, era como inercia llego a un cruce donde ahí en el frente estaba, la bonita fachada de un bar europeo viejo Homra.
Anna bario sus ojos en sorpresa era como si muchas de las memorias que tuviese de ellos las hubiese perdido aun no entendía el como pero no podía recordar bien y cuando lo intentaba su cabeza daba vueltas para hacerla caer, al caer de rodillas en el suelo sintió como era tomada por el cuello por ruki desde su espalda y en movimiento brusco hizo que ella voltease a verlo robando su atención del bar. Y de lo que estuviese pensando.-
"Tu eras como su mascota sabes, en ese lugar.(?) Mientras ellos te criaron tu corazón se volvió del ganado, Tu eres Eva no anna por la que eh hemos esperado tanto. " Mordiendo su cuello con rapidez.
En ese justo instante Anna sintio como los colmillos que atravesaban su piel pero algo mas inusual como un ardor en su ojo izquierdo se hizo presente, tan intenso que Ruki tomo a Eva para llevarla lejos de ahí.
En otro lugar un Rey al que llamaban el monstruo despertaba de una pesadilla.
Para levantarse de un solo impacto de su cama con el rostro y el cuerpo llenos de sudor, su respiración claramente usual tener pesadillas pero esta no era un pesadilla de Rey habitual.
Había soñado con una bonita dama de cabello blanco aun que no había podido ver la cara de la mujer, su pecho palpitaba rápido y podía sentir como si una calidez estuviese cerca aun que era imposible hacia mucho tiempo anna no estaba ni cerca de shizume había intentado una y otra vez poder encontrarla y cada uno de los intentos termino siendo inútil para dejar a un Rey frustrado y con el corazón destrozado.
La mujer a su lado era una bonita dama de cabello negro y corto a su lado llamada Negumi de bonitos ojos verdes y curvas, había sido la más reciente adquisicion de mikoto sin mencionar que había sido una de las pocas que habia permanecido mas tiempo con el Rey.
Ella despertó para encontrarse en una habitación de paredes hechas de mármol, para no poder recordar mucho el como llego ahí.
Anna miro a su alrededor para encontrar junto a ella a su querido Ruki leyendo un libro el diario que siempre portaba consigo.
Ruki "Eva, has caído desmayada despees de que mordí" ruki se acerco a ella, para tomar su mano y besarle "De verdad lo lamento."
Eva se levanto como notar que tenía una fuerte migraña, recordaba pequeños flashback de historia como sacados de un sueño.
Ruki "Eva, Reisi Munakata esta esperando"
Anna se levanto de la cama para ir en busca de Laito, pero no se levanto como una joven pequeña temblorosa que solía ser cuando era una niña era mujer al frente de ruki que se levanto con semblante tranquilo y ojos de fiera era eva, su eva.
Eva llego a la oficina de munakata para no encontrarlo así que se sentó en su silla tal como solía hacer su abuelo cuando visitaba el Scepter 4. Por lo que escuchaba en los pasillos del Scepter 4 aparentemente munakata había decidido ir a jugar con Mikoto Souh Segundo Rey Rojo.
Que fastidioso era eso, con tranquilidad se levanto para ir a buscar a Laito por los pasillos de Scepter 4 siendo protegida desde la distancia por Ruki.
Una dama de piel palida y bonitos ojos teñidos de color carmín caminaba por los pasillos del Scepter 4 llamando la atención de un interno, su cabello largo y blanco y su vestido rojo con su tes serena e inexpresiva causaba cierto respeto con solo escuchar los tocones de la joven en el piso pulido, al llegar a la celda donde se encontraba su laito pudo ver como su laito estaba atado como un perro con marcas de los grilletes en sus manos.
Probablemente Laito hizo algo malo pero aun así el juro lealtad a su eva y ella no lo dejaría una sucia celda.
Y los miembros de scepter 4 parecían entretenidos con Homra lo suficiente como para no ver cuando Anna abrió la celda fácilmente con un movimiento de su mano si no solo bien había crecido en apariencia también ya no era una niña indefensa después de todo era una monstruo . Camino hasta inclinarse frente a Laito para alar de su cabello y ver su rostro no parecía herido pero Laito sabía que sería castigado por sus hermanos o peor aun por su ama, Anna libero a laito de sus atadura con el toque de una de sus largas uñas en la cerradura.
Anna se levanto para ir en busca del Rey Azul.
Al llegar a una azotea de la ciudad de Shizume los vio bonitos destellos de color rojo y azul, aun que no lograse distinguir otros colores ella sabía perfectamente a quien pertenecía ese rojo. Al saltar por las azoteas y llegar pudo verlos luchando Scepter 4 and Homra, casi como un baile donde todos se divertían, fuera de enemistades entre reyes ambos clanes se respetaban y sus Reyes parecían incluso el disfrutar de esos encuentros casi como dos niños quienes disfrutan de jugar al lado de un viejo amigo.
Al incluso Seri y Kusanagi parecían disfrutarlo a pesar de que fuese del trabajo se amasen.
Anna ya no portaba mas su prendedor rojo de Homra, sin mencionar que no podía sentir el cálido rojo a pesar de tenerlo tan cerca. Justo cuando pensaba en los mas tristes sentimientos y sus ojos cristalizaron fue interrumpida por una explosión cerca de ella, lo suficientemente fuerte como para hacerla caer debido al impacto.
Al encontrarse con el frío suelo no sabía si sentir más rabia o simplemente molesta, para empezar en esto era lo que el Scepter 4 invirtiendo tanto dinero reparando la ciudad de diversas destrucciones ocasionadas por las peleas con Homra o Strains y todo salia de la fundación de su familia, y segundo donde se encontraban los dos estúpidos que se suponían le servían para evitar esto que acaso la vida de su Ama no era importante para ellos(?) Tenía años sin llevarse un golpe o rasguño la ultima vez había sido al lado de Homra pero en su posición actual era algo inusual.
Mientras tanto Mikoto y Reisi aun jugaban entretenidos, pero al lanzar una ola de fuego evadida por Reisi esta impacto contra un edificio haciéndolo temblar.
"Rey Rojo, tus poderes se encuentran fuera de control" Reisi aclaro antes de atacarlo blandiendo su espada pero antes de que esta llegara cerca de Souh Una mano la detuvo. Y unos ojos color verde lo miraron con enojo.
Reisi abrió sus ojos en sorpresa."Tu deberías encontrarte en la prision de Scepter 4"
Laito soltó la espada para fruncir el ceño "Eso deberías decirlo a mi ama que se encontrar molesta contigo justo detrás tuyo" Para caminar y pasar al lado de reisi dándole la espalda.
Una joven de cabello pálido revuelto y ojos carmín llenos de ira se encontraban en el suelo para ponerse de pie justo cuando Laito se acercaba. Había ensuciado su bonito vestido y teñido de rojo sus rodillas al caer en el suelo formando un raspón con unas gotas de sangre. Al ponerse de pie miro a Reisi con enojo con que estas eran las famosas acciones de proteger a los ciudadanos en el Scepter 4.
Al levantarse antes de que Laito se acercase a ella, Anna camino hasta donde se encontraba Reisi y El Rey Rojo.
Laito se inclino "Eva, no tienes que hablar con ellos"
"Ususai, Tu no eres más que un perro" No era anna era Eva. Para acercarse frente a los 2 reyes, "Reisi Munakata 4 Rey azul y Mikoto Souh 2 Rey Rojo les debe parecer bonito la destruccion de la ciudad para que luego mi familia tenga que pagar por esto, cierto Reisi"
"Veo que ya despertaste" Reisi la miro con ese rostro inexpresivo para luego torcerlo en una sonrisa amable, si alguien ahí quisiese verla ese sería mikoto.
Mikoto solo pudo observar a la joven delante de el no era una niña de 13 años era una mujer de casi su misma edad, sin mencionar que el podría reconocer esas ojos color carmín donde fuesen era ella. Solo podía observarla para limitarse a contemplarla como es que una niña crecería tan rápido en tan poco tiempo. En un instante Mikoto perdió toda conciencia de el mismo para acercase a ella y acariciar su rostro su piel seguía pálida y delicada aun que ahora era un poco más alta. Él ansiaba con todo su corazón tenerla cerca de nuevo.
Y aun que al principio la sensación resultaba extraña, esa calidez que había deseado por tantos años la sentía otra vez con un solo toque de ternura era como si Eva se desvaneciera rápidamente, y en un segundo ahí estaba otra vez una pequeña anna quien rogaba por la calidez de ese rojo tan hermoso que ella tanto amaba. Tomando su mano otra vez, Mikoto empezó a caminar de vuelta a casa. Junto a Anna.
