Siete

Noviembre, 16 del 2014

Querido Steve:

He vuelto.

Han pasado un par de meses desde la última carta y, sinceramente, he echado de menos escribirte. Sé que nunca leerás esto, pero igual, se echa de menos la única manera de decirte secretos que nunca te diré.

Estoy en Rusia. Es el único lugar seguro que conozco donde no pueden encontrarme.

Seguro te preguntas quiénes me buscan, y yo solo sé que son demasiadas personas a las que les destruí la vida. Familias que rompí sin compasión.

Hermanos, hijos, sobrinos, padres, madres… personas a las que maté sin compasión.

Las últimas miradas de esas personas se han quedado grabadas en mi memoria con su propia sangre. No puedo olvidarlo, y quisiera hacerlo.

Quisiera que la KGB me borrara la memoria para olvidar todo lo que he hecho, aunque eso no me exonera de ninguna culpa y también implicaría olvidarte a ti... Y no quiero hacerlo.

Eres eso que yo nunca podré ser y no quiero olvidarte.

Así que sigo con mis demonios adelante.