Ocho

Diciembre, 26 del 2014

Querido Steve:

Otra vez yo.

No he escrito tan seguido, pero puedo decirte que he saldado varias cuentas.

Puedo volver a Estados Unidos.

Estoy en Londres, son pasadas las tres de la tarde y estoy esperando a que mi vuelo llegue.

Estoy dispuesta a darlo todo, esta vez.

Quizá me será un poco más complicado, porque ya no estará un papel amarillento de un viejo libro, sino tus ojos frente a mí. Tu perfume envolviendo el aire alrededor y espero que no te extrañe que me haya vuelto un poco sentimental.

Me has vuelto un poco sentimental.

Quizá has sido tú quien ha descongelado mi corazón, considerando que eres tú a quien descongelaron.

Debo irme.

Espero verte pronto, Steve.