Nueve

Enero, 30 del 2015

Querido Steve:

Lo siento. Lo siento. Lo siento.

No debí decirte eso, no debí actuar de esa manera.

Debí actuar de otra manera.

Steve, al parecer ya no soy tan valiente cuando te tengo cerca. ¿O no confío lo suficiente como para hablarte de mis sentimientos?

Te dije que estaba dispuesta a darlo todo, pero no puedo darte todo cuando en realidad es nada.

No puedo darte noches tranquilas, porque no hago más que tener pesadillas

No puedo darte cariño sin lastimarte.

No puedo darte una relación estable porque aún me persiguen.

Steve, no puedo darte hijos.

Lo siento.

Creo que deberías invitar a Sharon, o a Lilian, o cualquier otra chica que pueda darte lo que yo no.

Yo no te merezco, Steve. Lo sabes.

No quiero que insistas. Por favor, no lo hagas.

Si insistes, creo que no podré negarme otra vez viéndote a los ojos.