Diez
Febrero, 07 del 2015
Querido Steve:
Lo hiciste. Insististe en hablar y me dijiste que me extrañaste, mientras yo intentaba cerrar mi caja de pandora.
Tu mirada me dice cosas que tus labios no.
Tu mirada me dice que sientes mucho más que cariño por mí, y es algo que no sé cómo corresponder.
Pero Steve, creo que no entiendes el hecho de que no puedo darte nada de lo que mereces.
Mereces una vida estable, una familia, una esposa que te espere con pie de manzana cada viernes después del trabajo, alguien que te saque de este mundo donde no hay más que peligro, no un simple juego de unos cuantos besos y roces que no hacen más que ilusionarte.
Aún me sigo preguntando por qué sigues en este negocio, ¿Acaso no te bastó con la guerra?
Yo también me pregunto por qué sigo en esto, y es porque no sé hacer otra cosa.
He querido escapar, muchas veces. Millones de veces.
Cada vez que inventaba una nueva persona, era un intento fallido de salir de esto, pero las mentiras tienen patas cortas y yo terminaba en el mismo lugar.
No sé si es el número de cartas correctas para decirte esto, pero igual lo haré.
O quizá en la próxima.
Debo irme. Coulson me necesita para una misión.
