Diecisiete
Mayo, 24 del 2015
Querido Steve:
Más de dos semanas sin escribirte. Solo puedo decirte que te has creído todo y has caído.
Sabía que eso de que fueses lento me ayudaría, pero no sé hasta cuando podré soportar esa mirada de decepción que me lanzas cada vez que estamos a solas. ¿Acaso tanto de decepcioné?
Nunca he estado para cumplir las expectativas de nadie, pero las tuyas… Steve, las tuyas son tan pequeñas y sencillas que cualquiera podría cumplirlas. Cualquiera; excepto yo.
No sé a dónde me ha llevado todo esto, solo sé que nuevamente estoy preparándome para escapar.
He vuelto a ser la de antes, o eso parece, pero Ultrón y Wanda han hecho de mi algo peor de lo que era.
La chica Maximoff me ha hecho ver cosas que no quería recordar, me ha hecho sentir cosas que no quería sentir y esto es demasiado.
Hablar de la Red Room no es algo que me haga bien, lo sé. Pero, volver a vivirlo… Volver a escuchar los gritos mientras luchábamos, el piano tocando una y otra vez la misma pieza, la voz de esa mujer… Eso me ha desestabilizado.
No puedo fingir que estoy bien, no cuando los recuerdos me invaden y me desconecto del mundo actual.
Necesito estar más centrada, y eso lo comprobé ayer, cuando estaba en el entrenamiento de los Nuevos Vengadores y casi pierdo la razón al estar haciendo una muestra contigo. No estaba molesta por algo… No era a ti a quien golpeaba, Steve; era a Bucky.
No sé qué tiene que tiene qué ver él con la Red Room o la KGB, pero lo voy a averiguar.
Esta vez voy a comenzar a buscar sobre mí, mi pasado borrado, ese que está escrito en expedientes y no recuerdo.
Te escribiré lo que encuentre, Steve. Lo prometo.
