Dieciocho
Junio, 09 del 2015
Querido Steve:
¿A quién le gusta saber que mató a más veinte personas en una sola misión? Quiero dejar de leer, pero las ganas de seguir sabiendo lo que hice me ganan.
Esto es demasiado.
He encontrado que Bucky fue mi instructor en la Red Room, pero nada más. ¿Cómo terminó Bucky allí? Tengo tantas dudas que aún no sé cómo comenzar.
Se siente como si estuviera leyendo expedientes de otra persona, de otra Natalia Alianovna Romanova que se parece a mí, pero luego están estos recuerdos que me hacen saber que no es otra persona, que soy yo.
Steve, no creo que vuelva a S.H.I.E.L.D., no estoy segura de ser la adecuada para entrenar a personas que creen en su país, en nosotros, "Los Vengadores", cuando yo soy una asesina a sangre fría. Cuando tengo una infinita fila de muertos que no dejan de aumentar a medida que continúo leyendo.
¿Pueden ellos confiar en que una mujer como yo, que tiene más muertos que las veces que respira, puede llevarlos al bueno camino?
S.H.I.E.L.D. no ha borrado lo que soy. Que salve vidas no quiere decir que mis números disminuyan. Creí que era así, pero no lo es. Eso me ha quedado claro.
Me he vuelto más vulnerable con estos expedientes. Sé que no me puedo dar el lujo de sentir, pero es imposible no sentir asco por la persona que me ve a través del espejo.
Soy como una muñeca de porcelana. Estoy vacía por dentro.
No tengo corazón, no tengo alma. Solo soy un arma humana.
Steve, esto me está consumiendo.
