Veinte

Julio, 21 del 2015

Querido Steve:

Inicié en la Red Room cuando tenía cinco años. No conocí a mis padres, y por ello se me hizo un poco más fácil la adaptación en la famosa academia. Tenía a un tutor, se llamaba Ivan Petrovich. Él era quien se encargaba de todo, desde vestirnos hasta llevarnos a pequeñas expediciones donde nos ponía a prueba en medio del bosque para ver quién podía cazar más animales.

Yo hacía lo mejor, porque quería complacer a Ivan. Él era lo más parecido a un padre que tuve. Nuestra ilusión era ser bailarinas y bailar en el Teatro Bolshói, pero se fue a pique cuando comenzaron a dejarnos en medio del bosque, con poca comida para probar nuestra resistencia, y a entrenarnos hasta hacernos matar a nuestras compañeras.

Yo nunca estreché relaciones con ninguna, porque estaba concentrada en complacer a Ivan; pero, con Yelena Belova… con ella tenía una conexión. Recuerdo que siempre nos aliábamos cuando nos dejaban en el bosque, y salíamos bien libradas hasta que llegó Bucky, y él se interesó en mí…

No sé si deba contarte sobre esto, se siente extraño…

Bucky y yo… tuvimos una relación un tanto tormentosa. A él solían borrarle la memoria después de cada misión, pero seguía recordándome. Esa fue la primera vez que me borraron la memoria y muchos recuerdos de mi infancia, incluida mi amistad con Yelena, desapareció.

Esa primera vez, fue doloroso, era como fuego corriendo por mi cuerpo y concentrarse en mi cabeza.

Después de ello, me convertí en la Viuda Negra, la primera y última. Maté a Yelena, y Bucky desapareció. Me hicieron una cirugía cuando cumplí los 16, me esterilizaron y fue efectivo.

Conocí a Alexei, y me casé con él. Increíble, ¿no? Estuve casada por un mes y medio, y la magia del matrimonio se esfumó cuando él fue asesinado frente a mis ojos, y allí fui parte de la KGB. Era implacable.

Nunca preguntaba quién era o si tenía familia, ya nada importaba, porque yo no tenía familia y la única oportunidad que tuve de volver a ser normal –porque quise hacerlo miles de veces–, me fue arrebata. Era una especie de venganza contra el mundo.

Si yo no tenía familia y no me importaba, ¿por qué a ellos sí les iba a importar?

Luego Clint me encontró, estuve a dos centímetros de volarme la cabeza con una de sus flechas, pero no lo hizo porque le parecí bonita. ¿Puedes creerlo?

Estaba herida; tenía una bala en la pierna, no había nada cerca, así que no me quedó más de otra que aceptar su ayuda.

Él comenzó a hablarme de lo que era la KGB para el mundo, la Unión Soviética y lo que él hacía.

Él confió en mí aunque podía matarlo, y eso fue lo que me sacó de Rusia. Ayudé a desmantelar la KGB al gobierno de los Estados Unidos, pero no me exoneraba de toda culpa, puesto que encontraron el archivo con mis misiones y, después de haber estado dos años encerrada, decidieron que sería parte del equipo de Fury y él fue el segundo en confiar en mí.

Allí comenzó mi misión sobre la Iniciativa Vengadores y fue como caí en el grupo, y luego estabas tú. Estuve durante tu descongelamiento, y desde allí me pareciste apuesto, pero sabía que no podía hacer nada más que instruirte en el mundo actual.

Desde el principio he sabido que me traerías problemas. Eres imposible de ignorar, aunque te gusta pasar desapercibido, nunca has sido bueno en ello.

Steve, creo que me estoy volviendo loca. Mi corazón se acelera cada vez que escucho tu nombre, y se siente… extraño.

No sé qué me sucede.

¿Sabes tú algo sobre esto?