Tardé lo mio esta vez...srry. Espero que os guste, trataré de no tardar tanto en el siguiente.


-¿Esa es la enana?-preguntó aburrida Annie
-No es que la saques mucho...-comentó con burla
-¿Y quién te a preguntado?
Se quedó callada, por miedo a decir algo demasiado fuerte y ganarse besar el suelo, así que se limitó a asentir con la cabeza.
-Si, es ella. Se llama Christa. La conocí a principio de año. Es tan pequeña que la gente la tragaba, y la acompañé a su clase para que no se perdiese.
-Vaya, tú siendo amable.
-Cállate. Solo lo hice por que no sabía decir de que curso era. Tiene cuerpo de niña pero parecía mayor. Solo fue una forma de sacárselo...
-Claro. Y que sea una monada no animó, ¿no?
-¿Celosa?-la pasó un brazo por los hombros.
-Que asco-espetó dándola un codazo en el estómago.
-¡¿Pero...tú...de que...vas?!-acertó a decir, tratando de recuperar el aliento.
-Oh, ¿se va?
-¿Eh?
-Mírala, se lleva la mochila.
-Vaya...-se apoyó en la fría barra de metal-No sé que la pasará...
-Quizá este huyendo de ti.
La otra sabía que era una broma por que estaba muy acostumbrada a ella, pero su rostro seguía siendo serio; cualquier otra persona se lo hubiese tomado mal.
-Huye caperucita-rió, sacando el paquete de tabaco del bolsillo-El lobo sabe donde encontrarte...-de pronto una patada mandó a volar la cajetilla, y esta cayó al patio desde los varios metros de altura-¡Hey! ¿Qué haces?
-Deja de fumar-dijo sin más, encaminándose al centro de nuevo-Vamos, a la siguiente no podemos faltar.
-¿Y eso por qué?
-Es con el sargento-abrió la puerta y se aseguró de que no hubiese nadie en ninguno de los pasillos-Despejado.
-Puto Levi-bufó siguiéndola-La última vez que me pilló pintando la mesa me mandó recoger TODAS las clases de nuestra planta y limpiarlas a fondo.
-Pues imagínate que hará si faltamos.
Descendieron las escaleras, y el timbre sonó cuando ya estaban justo en su clase, pero en el piso de abajo. Esperaron un par de minutos para asegurarse de que su anterior profesor se hubiese ido, y subieron tranquilamente. Entraron a la vez que el hombre, el cual las miró de reojo con su habitual cara sin expresión. En ese sentido, a Ymir la recordaba a Annie. Era el profesor de historia, uno de los más temidos del centro a pesar de llevar solo dos años allí. Su impersonal rostro se mantenía estoico mientras amonestaba y mientras felicitaba, por lo que la gente nunca sabía lo que les esperaba cuando les mandaba quedarse con el después de clase. Aquel día estaban dando la segunda guerra mundial, pero la pecosa no se mantenía atenta. Ella solo miraba por la ventana, con la secreta esperanza de ver a la rubita entrar de nuevo. Annie se estaba dedicando a dibujar. En aquella ocasión, parecía el boceto de una joven a la que algo estaba mordiendo el cuello. No podía saber el qué, puesto que esa parte era aún un esquema sin rellenar. Estaba de pie, y tenía a la joven sujeta para que no cayese del todo, con una mano en su cadera y otra en su rostro. La joven la recordaba a alguien de alguna manera, pero no era capaz de ponerla cara. A medida que los minutos pasaban, y en vista de que su pequeña alumna no volvía al centro, empezó a interesarse más en lo que su amiga hacía. El ser ahora tenia unas grandes alas de murciélago, garras en vez de manos y cuerpo de mujer, el cual aún estaba detallando. Era impresionante verla sacar ese tipo se cosas de la nada, ella apenas podía hacer siquiera un monigote sin que le saliese desproporcionado. Lo suyo era más la música, sin duda alguna. Finalmente sonó el timbre, y ella se levantó como un resorte sin dar tiempo al hombre a acabar de decir lo que estaba diciendo.
-De tarea la página 136. Y Ymir, ya que tienes tanta energía, tu harás también la 138 y un resumen del tema. Lo quiero mañana a primera hora en el departamento.
-Espera sentado-murmuró poniéndose el chaleco.
-¿Decías algo?
-No, nada...-se tragó las ganas de gritarle por donde se pasaba sus tareas.
La última clase había sido suspendida. Sin embargo, nadie se alegraba por ello. Su profesor matemáticas, Erwin, había sufrido un accidente y estaba en el hospital. Según les habían contado, estaba estable, pero tenía muchas posibilidades de perder el brazo. La sala no tardó mucho en vaciarse, quedando únicamente la pecosa y su compañera, que seguía dibujando.
-¿Vas a tardar mucho?-bufó, golpeando con las uñas la madera.
-Si. Mañana seguiré...-cerró el estuche-Ve cogiendo las cosas.
-Suena a orden...
A pesar de ello, y sólo por que se aburría, la hizo caso. Paseó tranquilamente hacia las taquillas, ya casi vacías. Sin embargo, algo la hizo parar.
-...debe desaparecer. Esa niña es demasiado peligrosa viva.
-Pero tu dijiste que si la hacíamos cambiar su identidad...
-No tardarán mucho en darse cuenta del parecido. Acabará muerta de una forma u otra
-Pobre Historia...no ha hecho nada
-Christa. Ella es Christa, y Christa es quien morirá. Historia no existe.
Pegada a la pared, cerca de la puerta abierta, Ymir escuchaba la conversación. Su mandíbula estaba tensa, sus puños, cerrados con tanta fuerza que se estaba clavando las uñas, su respiración, irregular y sus ojos, brillantes de ira. Cuando escuchó pasos, corrió sin hacer ruido hacia su taquilla, y la abrió aparentando tranquilidad. El hombre que salió la miró fijamente unos instantes, y ella sólo le sostuvo la mirada un instante para, acto seguido, abrir la puerta contigua, la perteneciente a su amiga. Con las pertenencias de ambas en las manos, volvió por donde había venido andando con total naturalidad. Sacó el móvil del bolsillo, preparó la cámara y se aseguro de que no tenía flash, y de que no iba a hacer ruido. Fingió entonces teclear algo.
-Buenas tardes, joven-dijo el hombre cuando pasó a su lado, mirándola como si buscase una pista de lo que había hecho.
-Adiós-respondió ella secamente. Con total disimulo, tomó la foto-"Conque la quieren muerta, ¿Eh?"-sonrió-"Eso no está en mis planes".
Llegó a clase a los pocos minutos, con las extremidades ya cansadas de cargar los monopatines, las cazadoras y las mochilas. Pero tenía algo mas importante en mente.
-Si que tardaste.
-Annie, te tengo que contar algo-la tendió sus cosas-Esa diosa tiene algo turbio...


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