Veinticuatro
19 de Agosto del 2015
Querido Steve:
Anoche me interrumpiste cuando escribía la carta, y ya no estaba enojada.
¿Quien lo estaría cuando tienes ojos de cachorro arrepentido? ¿Cuando me ves como si fuera la cosa más perfecta del mundo y acabas de arruinarlo todo?
Me dijiste que lo sentías, y no sé por qué me molesté, si yo haría lo mismo por ti.
Steve, yo también recibiría una bala por ti.
Qué romántico, ¿no? Supongo que esto es así.
