El amor de otro hombre despierta la curiosidad del Rey


Levi Ackerman era un joven caballero, caballerizo mayor de la corte. Estaba muy enamorado de Eren y cometió él fatal error de describirlo al Rey en termina calurosos y pedir permiso de contraer matrimonio con él.

El Rey no conocía a Eren.

- ¿Quien es Eren Jaeger? -. Pregunto con una curiosa sonrisa.

- En este momento, el hombre más apuesto de Francia -. Contesto Ackerman.

- ¡Pero es un varón! ¿Donde quedará tu descendencia? -. Preguntó Smith.

- Mi Rey, nunca, para ser un hombre de mi categoría, me ha interesado tener hijos -. Desvío la mirada por otro lado aunque segunda después la volvió a Smith.

El Rey solo suspiro:

- Pues, si es cierto, lo quiero conocer antes de autorizar vuestro matrimonio con él.

No se sabe exactamente donde tuvo lugar el encuentro del Rey con Eren, aunque algunos dicen que se llevo a cabo en el castillo Real o se supone en el castillo de Coeuvres, residencia de los Jaeger, donde el mismo Rey Smith lo fue a conocer, después de que este se negara a presentarse a la corte.

Parece que el Rey, quien enamorado enseguida del menor de seis hermanos, aconsejó burlona-mente a Ackerman que abandonase la partida:

- El Rey no puede tener rivales -. Ordeno tajante -. Por que si lo eres, no seria muy recomendable para un cortesano como usted.

Ackerman abrumado y a buen entendedor, se retiro. Era mucho más joven, guapo, altanero y arrogante que el Rey, pero tenia que dar un paso al costado muy a su pesar sino quería echar a perder su carrera militar muy brillantemente empezada.

Eren en ese entonces tenía 19, Ackerman 27 y Smith 39. Este era un 'hombrecillo' cejudo que, lamentablemente, en ninguna de las pinturas y retratos que tiene se le recuerda como el hombre arrogante que era.

Smith decidió hacer cómodamente las cosas y, para seguir las costumbres, llamo a la corte al padre de Eren y le ofreció, de buenas a primeras traer a su hijo a la corte.

Pero Eren aún no dijo alguna palabra; tenía, al parecer, cierto sentido de honor que le impedía inclinarse ante el Rey, más lo que él quería era casarse con Ackerman y no con aquel hombre que rozaba los cuarenta.

Nunca creyó que ser más hermoso que las mujeres en su familia sería un peso más en sus hombros. Más aún así, con solo un poco más de auto-control, tuvo la osadía de ir al palacio y reprocharle al Rey en cierto modo por su conducta caprichosa.

Fue en Campiegne, antes de que él aceptara quedarse en la corte como caballero de honor. Levi había sido enviado lo más lejos posible de París. Eren lo sabía, pero quiso saberlo mejor, de la misma boca del Rey; así que con pasos apresurados e ignorando algunas quejas entro como una fiera al gran salón donde estaba el Rey Smith y su trono.

- Majestad ¿Es cierto? -. Pregunto tratando de mantener las pequeñas lagrimas que intentaban salir de sus ojos.

El Rey feliz de tenerlo allí y ver lo hermoso que era, intento evadir el tema con tal desfachatez diciendo galanterías.

- Os esperaba -. Expreso con media sonrisa.

- ¿Donde esta Ackerman? ¿Donde esta el caballero real? -. Dio unos cuantos pasos al frente, confrontando al Rey, sin importarle que tal osadía le costara la cabeza.

- ¿Tanto lo amas?

- Tenía que ser su esposo.

- Exacto... 'tenías que serlo'

Eren solo soltó un quejido lastimero, Smith intento consolarlo y convencerlo. Él no cedió, le reprocho un proceder poco amable y aseguro que perdía el tiempo con él y que nada conseguiría. Imploro una vez más:

- Dejadle volver.

- Un Rey no puede tener rivales.

Eren, indignado con el Rey y enamorado de Ackerman, se encerró en el castillo de Coeuvres y se negó no solo a volver a la corte, sino también a recibir a los emisarios del Rey y obedecer. Pasaba el tiempo, la hermana adoptiva de Eren, Mikasa, una joven hermosa tan blanco como el tempano y de rasgos asiáticos le aconsejaba junto con su padre que dejara de ser terco y más dócil:

- El Rey te devolverá los castillos que hemos perdido.

Y lamentablemente era cierto, las ultimas guerras no habían sido muy favorables para el padre de Eren y a todos les parecía muy atractivo rehacer su fortuna con el sacrificio de un muchacho de un muchacho que había tenido la suerte, o la mala suerte, de nacer bello.

Incluso para Mikasa (que prefiere mil veces que este con el Rey que con ese enano que es su primo-no-tan-primo)

- El Rey prácticamente es el todopoderoso aquí, además tendrás todo lo que siempre has querido -. Eren agarro con más fuerza la almohada que tenía entre sus brazos.

- Amo a Levi.

- No siempre el corazón es un buen consejero.

Hablo Mikasa posando sus manos en los delicados hombros de Eren observando como las lagrimas caían a montones por su rostro.

Su padre solo se mantenía callado recargado en el umbral de la puerta.

La situación era complicada para Eren, todos contra Ackerman y a favor de Smith. Lamentablemente Eren tendría que ceder a los caprichos del Rey.


Yoh'!

Presentando un nuevo capitulo. :v

Espero que les guste y como prometí, es más largo.

Allex fuera. :3

-Allex-