Veintiocho.
22 de enero del 2016.
Querido Steve:
Por fin encontré el libro. Lo había dejado sobre el buró del apartamento de D.C. Estuve mucho tiempo buscándolo, pero no lo suficiente, al parecer.
Comprenderás que entre misiones, tú y nuestra vida juntos, apenas tuve tiempo para buscarlo. Hoy regresé porque tenía que terminar que recoger algunas cosas, y se siente extraño volver a leerlo y poder sentir que esa era yo hace más de dos años. El tiempo vuela y a tu lado, creo que más cortas son las horas.
¿Sabes? Creo que ya no seguiré escribiendo.
Se me han acabado las páginas y ya no tengo muchas cosas que ocultarte.
Te he dicho que ves mi alma como si fuera una habitación con puertas abiertas, vagas por ella, la haces bonita, haces que tenga sentido. Ya no es solo un agujero oscuro sin fondo, es una bonita habitación donde puedes estar todo el tiempo que desees.
Ya no tengo tanto miedo. Haces que desaparezca con una sonrisa, una broma, cualquier tontería.
Solo me queda agradecerle a éste libro, que ha soportado tanto sentimientos y confusiones, tantas palabras y gritos silenciosos.
Steve, estas cartas te pertenecen, como yo siempre lo haré. Suceda lo que suceda, recuerda que estaremos conectados, a través de líneas invisibles, en la vida pasada y en la próxima. Desde el instante en el nacemos hasta en el morimos.
Después de todo, los polos opuestos se atraen; y Rusia y América siempre lo serán.
Te amo, Steven Grant Rogers.
Natasha Romanoff.
Holiwis! ¿Cómo están? Bueno, no les haré un testamento. Solo les agradeceré el que hayan leído esta serie de cartas que me han encantado, porque dicen los sentimientos *según yo* de Natasha, y el hecho de que ella sea tan callada con respecto a ese tema :v
Hablar de los sentimientos no es fácil, y más cuando sietes lo que Natasha, que no mereces nada :c
En fin, espero que les haya gustado y también, espero estar pronto con otra historia :D
Los quiero musho
