Helga estaba encerrada en su habitación, llevaba así desde el día anterior, no deseaba ver a nadie no deseaba ir a ningún lado, a sus padres les dijo que se sentía mal, aunque Phoebs era demasiado insistente.

"Helga mañana es el día del baile y tienes que ir, es una orden amiga" leyó el último mensaje de su amiga oriental, después soltó un suspiro y vio las miles de llamadas perdidas de Arnold y vio los mensajes.

"Helga por favor, sal, necesitamos hablar, estoy afuera de tu casa, tus padres dicen que estas enferma, pero yo sé que no es así, por favor debemos aclarar lo del otro día, no es lo que piensas por favor." Dejo escapar una lágrima

"Bien Helga Geraldine Pataki, si no sales ahora mismo buscare la manera de entrar y no me moveré de aquí el día de hoy hasta conseguirlo" se asustó ante este mensaje que fue el último que el rubio envió, había sido hace una hora

-Espero que se haya dado por vencido –Susurro y siguió viendo los mensajes de su prometido hasta que…

-¡Helga!

-¡¿Arnold?! –Arnold estaba afuera de su ventana, sujetándose al árbol, Helga por la sorpresa había caído de su cama, pero inmediatamente se puso de pie y se escondió, pues traía su pijama, la cual consistía en un camisón color rosa claro sin mangas, un poco escotado y le llegaba arriba de las rodillas -¡¿Qué demonios haces aquí?! –Dijo molesta y avergonzada

-¡Necesitamos hablar! –Comento el joven sonrojándose, pues al verla acostada se había percatado del hermoso cuerpo de su prometida, las perfectas curvas y los senos de un generoso tamaño que tenía y que se veían apetecibles.

Arnold nunca había sido como los demás chicos, pues no solo se fijaba en un buen trasero de las jóvenes, en realidad siempre se fijaba en la personalidad de estas, antes que en su físico, aunque claro siempre una cara bonita ayudaba, pues eso si, siempre debían ser lindas de rostros o al menos su vista se lo decía así, pero con Helga, era diferente, sentía emociones que nunca había sentido con nadie…

-¡Pero no en mi cuarto! ¡¿Qué no ves que estoy en paños menores?!

-Vamos Helga por favor, ni que deseara verte –Dijo molesto –No soy un pervertido como con los que seguramente tratas

-¡Mejor cállate Arnoldo! –Exclamo molesta -¡Además no tengo nada de qué hablar contigo, así que vete!

-¡Yo si, por favor, sal o entro a tu cuarto! –Helga quedo paralizada

-¡No, está bien yo salgo, pero por favor bájate de ese maldito árbol!

-¡No, aquí esperare!

-¡Maldita sea cabezón! –Helga miro a su alrededor y vio sus pantalones y un suéter, por lo que rápidamente los tomo y se los puso en aquel rincón -¡Listo idiota!

-¡Bien! –Ingreso a la habitación

-¿Qué…?

-Hablaremos primero aquí

-¿Qué demonios te ocurre cabeza de balón? No será aquí, voy al baño y más te vale que salgamos –Dijo ella molesta dirigiéndose al cuarto de baño -¡No toques nada!

Arnold miro a su alrededor y de pronto vio un pequeño libro rosa que era el mismo que tenía en su casa… -Lo sabía –Susurro después de hojearlo un poco pero cuando llego a la última página, se sorprendió, pues hablaba del presente

"¡Oh! Mi amado cabeza de balón,

Ahora te tengo más que nunca

Y sigo sin tenerte, tus suspiros no son para mí

Tus besos no son sinceros

Tus caricias son fingidas

Tus pensamientos no me pertenecen aun

¿Cómo puedo tenerte sin tenerte?

¿Cómo puedo odiarte sin odiarte?

¿Cómo sigo amándote sin ser correspondida?

¿Cómo sigo aquí a tu lado, sin….?"

Cerro rápidamente el libro, pues se escuchaba ruidos, la rubia ingreso sin darse cuenta de que Arnold había dejado su libro en la cama nuevamente.

-Bien ¿Nos vamos?

-No, hablaremos aquí

-¿Por qué?

-¿Por qué no me respondes? –Se acercó a ella, hasta quedar con sus cabezas casi juntas, Helga intimidada ante la cercanía del joven, quiso retroceder pero…. –Esta vez no huiras

-¡¿Qué te pasa?! ¡Suéltame!

-No, por favor Helga, tengo que explicarte lo de ayer

-No me importa –Dijo forcejeando para que la dejara de abrazar -¡Haz de tu vida lo que gustes cabezón, no me importa!

-¿Segura? Creo que no es así

-¿Qué? ¿Acaso lo dices por el relicario? –Helga le sonrió fríamente -¡Despierta ese relicario tiene años Arnoldo!

-¿quiere decir que lo que dice es verdad?

-Lo fue

-¿Ya no?

-No

-¿Ya no me amas?

-¡Dije que no!

-Lo dudo –De repente Arnold la beso insistentemente, al principio ella se resistió y comenzó a alejarlo con pequeños empujones, que fueron debilitándose hasta que ella puso sus brazos alrededor del cuello del chico y comenzó a responderle el beso.

Arnold se alejó un poco amablemente para verla, estaba sonrojada y bajaba la mirada inmediatamente pero el solamente le sonrió dulcemente y levanto su cara con el pulgar de su dedo -¿Por qué tienes miedo?

-Yo…Arnold…es que –Helga no sabía cómo salir de aquel lio –Ya rompí el compromiso, puedes hacer lo que gustes….yo no me enojare

-¿Lo rompiste? –Arnold la miro sorprendido -¿Por qué? Mis papas no me han dicho nada

-Eso es porque Bob no quiere –Soltó al joven tratando de alejarse, esta vez Arnold la dejo –Pero para mí está roto…por lo que no tienes….no tienes ninguna…obligación conmigo –Le dio la espalda para ocultar sus lágrimas, bajando la mirada y dejando que sus cabellos rubios cubrieran una parte de su rostro

-¿Por qué lo hiciste?

-Porque no quiero tu lastima…y mucho menos…obligarte

-No lo haces –Se acercó a ella para verla

-Vete Arnold, ya no quiero hablar, ve con Lila o con alguna otra chica

-Quiero estar contigo, Helga

Helga lo miro sorprendida -¿Por qué?

-Porque… -Arnold se sonrojo fuertemente pero estaba decidido a vivir estas emociones que sentía por la rubia –Me gustas

Helga no podía creerlo –No deseo que tú me des tú las…

-No es eso tonta –Arnold le sonrió dulcemente –Geraldine me gustas mucho –Volvió a besarla

Helga le correspondió alegremente el beso, pues tal parecía que las cosas ahora estaban mejorando para bien de ambos, Arnold quería estar con ella y eso es lo que más había deseado durante gran parte de su vida, estar con el…

.

.

.

Al día siguiente Helga se paró un poco tarde, pues ese día era el baile pero decidió que era mejor apurarse si es que deseaba estar lista para su amado cabeza de balón.

Vio que tenía un mensaje y lo abrió de inmediato.

"Hola princesa, espero que hayas dormido bien, por favor no olvides que te quiero, sabes algo ya te extraño, deseo escuchar tu melodiosa voz amada mía y quiero que no olvides que deseo estar contigo y no debes tener ninguna duda ni miedo, mi querida Geraldine, recuerda que pasare por ti a las 5 mi amor, besos"

Helga se sonrojo levemente al leer el mensaje, pues nunca había tenido un novio y menos uno que le enviara mensajes tan cursis, pero sonrió complacida porque Arnold la trataba tan dulce y además él la quería, eso la hizo ir de buen humor con su madre quien la ayudaría.

-¡Miriam!

-Helga, ya despertaste cariño, te trajeron esto –Le entrego un ramo de rosas

-¿de Arnold? –Dijo emocionada y tomo rápidamente la tarjeta y en efecto eran de su novio.

"Buenos días mi princesa, espero no te molesten mis detalles, pero me gusta ver esa hermosa sonrisa en el rostro, que estoy seguro tienes en estos momentos amada Geraldine, te quiero

Arnold Shortman"

-¿Son de él?

-Si

-Helga sé que quieres a Arnold, pero si sigue en pie tu petición de romper el compromiso, ya Bob está dispuesto a hacerlo…

-¡¿Qué?! ¡No, no quiero romperlo!

-¡Así se habla cariño, sabía que no me defraudarías!

-Lo sabía, aunque estoy segura que esa decisión fue por algo bueno que paso ¿cierto?

-Mama, ya apurémonos ¿sí?

-Está bien

.

.

.

A las 5 en punto Arnold estaba en casa de Helga esperando a que su prometida bajara, al verla bajar se le paro el corazón, lucia realmente hermosa era como un Angel, llevaba un hermoso vestido blanco con rosa y traía el pelo recogido, pero dejándolo caer del lado derecho, llevaba un pequeño flequillo de lado, unos hermosos aretes rosas, una hermosa rosa en el cabello, que eran de las que el mismo le envió, llevaba maquillaje que se le veía levemente pero le hacía resaltar su hermosa mirada.

-¡Bien Alfred espero que te portes bien con mi hija!

-Claro que si Sr. Pataki –Murmuro aun anonado

-No lleguen tarde

-No Sra. Pataki

-Arnold

-¿Si?

-Recuerda que puedes decirme Miriam –Comento mientras sonriendo levemente –Y recuerden que si son prometidos pero deben comportarse

-¡Mama por dios, mejor envíanos a la santa inquisición, solo por mirarnos! –Exclamo Helga molesta –Vamos Arnold

-Si –Le tomo de la mano para llevarla hasta al auto

-Creo que se llevan bien ¿verdad?

-Creo que si Bob, pero aun así me preocupa nuestra hija

-Ya sé, pero debemos darle tiempo y una oportunidad ¿no lo crees?

-Tal vez tienes razón

.

.

.

Al llegar a la preparatoria fueron directo al gimnasio y entraron tomados de las manos, todo mundo se sorprendió, sobre todo Will y Lila, quienes no podían creerlo, aunque al primero se le partía el corazón, pensó que era lo mejor para la felicidad de Helga, pero la segunda estaba que echaba chispas.

El salón estaba adornado de cupidos, corazones y todo era color rosa y rojo, también había ositos con corazones, o pareja de animales tomados de la mano, así como imágenes humanas en la misma posición, había besos de colores, etc.

"Esto es muy cursi" pensó divertida la rubia "Pero estoy con mi amado al fin…. ¡Oh Arnold!"

Comenzó todo tranquilamente el baile, hasta que de pronto Helga quien se encontraba con Phoebs dio media vuelta y entonces la vio.

-¡¿Qué hace ella aquí?!

-¿Quién? –Phoebe volteó a ver de quien se trataba y… -¡Oh cielos!

-¡Helga! –Se acercó una muchacha rápidamente a la rubia, era de cabello castaño claro y sus ojos eran grises y grandes, tenía la tez blanca como la de ella y era alta igual, tenía el cabello recogido en un chongo y un vestido algo atrevido y pegado al perfecto cuerpo que tenía, de color negro.

Todos los chicos la miraban preguntándose porque no habían visto antes a tal chica para llevarla a ella y no llegar solos o con sus últimas opciones.

-¡¿Qué demonios haces aquí, Mary?!

La chica solo la miro sonriente mientras todos las observaban, Arnold quien había ido por bebidas para él y su novia, al llegar se dio cuenta de la molestia de la rubia y de quien estaba enfrente de él.

-¿Mary?

-¡Arnold!

Hola queridos lectores

primero que nada gracias por su paciencia y por leer mi fic, jejeje y aqui les dejo un nuevo capitulo que espero les guste estuve pensando mucho y creo que asi quedo bien jejeej :D

espero que les guste como a mi, en el proximo capitulo habra mas emociones e intrigas jejejej :D

muchas gracias por sus hermosos reviews ;D

saludos