Helga se encontraba resplandeciente de felicidad, su felicidad era inmensa tanto que sus padres la sentían y también sonreían desde que la joven había regresado el día anterior a la casa.
-Buenos días –Dijo sonriente entrando al comedor
-Buenos días cariño, te prepare unos ricos hotcakes.
-Gracias mama
-Buen día Helga
Su padre le sonrió dulcemente, pues ver a su pequeña hija feliz, lo hacía feliz, pese a que tratara de ocultarlo muchas veces.
-Hola papa
-¿quieres ayuda para arreglarte en la tarde, hija?
-No mama, me arreglare en casa de Phoebs
-De acuerdo
-No llegues tarde jovencita
-No papa, me traerá Arnold
-Bien
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-¿Enserio, viejo?
-Si –Arnold tenia mirada de enamorado como nunca antes lo había visto Gerald, lo cual era divertido pero a la vez le preocupaba
-Me alegro por ti, hermano
-Gracias Gerald
-Entonces pasaremos por ellas a la casa de Phoebe ¿cierto?
-Sí, pero por lo mientras quiero que me acompañes
-¿A dónde?
-Por un regalo para Helga
-Hermano esta bien que haya aceptado ser tu novia, pero ¿porque el regalo?
-Porque la amo
-Arnold de verdad esto comienza asustarme, deja que me lo tome con calma ¿sí?
-Pero…
-Fue fácil asimilar que se gustan, que se quieren pero aun no sé cómo reaccionare cuando se pongan ambos tan amorosos y empalagosos, creo que no lo asimilo aun
Arnold le miro divertido –Yo tuve que asimilar todo rápido cuando estuviste por fin con Phoebe ¿no?
Gerald se sonrojo un poco –Vamos por el regalo –Dijo rápidamente para cambiar de tema
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-Vaya "K" de verdad ¿harás eso?
Katy le miraba indignada
-Si hermosas
-Pero deberías quedarte –Intervino Mary
Lila también estaba molesta pero no intervenía en la plática
-No puedo, yo no debo arriesgarme a estar por aquí, podrían descubrirme
-Eres un cobarde –Will estaba arrepentido de estar donde estaba pero pensaba que era demasiado tarde para acobardarse o tal vez era el miedo de lo que esas personas pudieran hacerle, pues ya se lo habían demostrado hace un momento con cierto chico, que se suponía era el más rudo
-Si no te gusta Will, ya sabes cómo puedes quedar, como ese niño rosado
Will guardo silencio
-Pero "K" entiéndenos tú…
-Katy, por favor tú eres la sorpresa de la noche, creí que te gustaba tener la atención de todos ¿No?
-Sí pero…
-Solo apéguense al plan
-Pero el que ha planeado esto durante meses eres tú, no nosotras
-Lila querida por favor hagan lo que les digo, si puedo venir vendré y punto, pero obviamente no para verlas a ustedes
-Bien –Susurro aun molesta Mary, mientras las otras chicas asentían
-Bien, díganle a Arnie que…
-Aquí estoy
-Vaya pensé que no llegarías
-Lo siento, me entretuve con una conversación de mi primo
-¿Qué dijo?
-Ya son novios
-Eso ya nos lo había dicho Katy
-¡Oh! –Arnie bajo un tanto decepcionado la mirada –También dijo que le compraría algo
-¿No sabes qué?
-No
-Bueno no importa, ya saben que hacer ¿Verdad? –Los chicos asintieron –Bien, nos vemos luego –Dijo entregándole una bolsita a Lila –Adiós
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-Hola Hell
-Hola Phoebs
-Estoy tan feliz, solo estaremos los de cuarto grado o al menos eso dijo Rhonda
-Qué alegría estar con el montón de perdedores, estoy brincando de gusto –Dijo sarcásticamente la joven
-Helga
-No me mires así Phoebe la verdad es que solo desearía estar con Arnold –Dijo sonriendo –Siento que esto es un sueño y tengo miedo de despertar
-No es un sueño, Hell, anda vamos a apurarnos ¿Trajiste los vestidos?
-Sí señor, traje los ridículos vestidos que escogiste para mí –Dijo aburridamente, pues la moda no era su fuerte aun
-Bien, vamos
Helga rodo los ojos pero siguió a su amiga, que estaba más que emocionada de que por fin los cuatro salieran juntos.
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-Nadine ¡Eso no va ahí! Por dios que no sabes que eso se ve espantoso
-Lo lamento Rhonda
-Olvídalo querida, no ayudes a la decoración, mejor ve con Sheena para ver los bocadillos…mientras tanto yo veré las bebidas
Nadine se fue ofendida de la sala, dejando sola a Rhonda, cuando…
-Señorita –Le llamo el mayordomo
-Si Mike
-Es del hospital
-¿Hospital?
-Sí, bueno en realidad es su novio –Susurro para que nadie escuchara
"¡Dios mío!" pensó desesperada pensando lo peor, rápidamente tomo el teléfono -¡Curly! ¿Estás bien? –Dijo desesperada por saber su salud -¡¿Qué?!
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Ya eran las 5 de la tarde cuando Arnold y Gerald estaban llegando a la casa de la oriental, en el auto del rubio, quien estaba un tanto nervioso pero feliz de pasar una noche con su amada, esta vez como debía de ser.
Ambos bajaron para tocar el timbre, la primera en salir fue la oriental que se veía muy hermosa, tenía un vestido de color azul, sencillo y el cabello suelto con una hermosa diadema que lo sujetaba de color blanco, maquillada ligeramente y sin lentes, dejando así ver sus hermosos ojos que tanto le gustaban a Gerald. –Estás hermosa
-Gracias –Dijo sonrojada
En ese momento apareció Helga y Arnold perdió la noción de donde estaba, ella traía un vestido color rosa sencillo, que le llegaba a las rodillas, dejando al descubierto las perfectas y bien formadas pantorrillas que la joven tenía gracias al ejercicio y al beisbol, el vestido se almadeaba perfectamente a su cuerpo haciendo que esta luciera más, el cabello lo tenía suelto, dejando que le cubriera ligeramente un ojo como…Cecil, maquillaje también ligeramente y un hermoso moño pequeño en su cabello.
-Hermosa –Susurro Arnold al acercarse –Te amo
Helga sonrió divertida y sonrojada a la vez antes de darle un dulce beso en sus labios, pues lo había extrañado mucho.
-Tengo un regalo para ti
Le dio una cajita de color azul, la rubia miraba emocionada y nerviosa la cajita pensando en si estaba soñando realmente….
"¡Dios mío! Díganme que no es un sueño... ¡No puedo creerlo! Es lo que pienso que es!"
Arnold sonreía dulcemente, tenía un hermoso brillo en esos ojos verdes esmeralda, no se quería perder ni un detalle de su novia, él estaba dispuesto a seguir las cosas como estaban planeadas no solo porque así lo habían predispuesto no…él lo deseaba más que nada en el mundo, sin importar si el universo eterno se interponía.
-¡Arnold! –Helga abrió sorprendida sus ojos mientras estos se llenaban de lágrimas de felicidad, sin aun poder creer lo que veía frente a ella en sus manos, Arnold se acercó sonriente, viéndola con intensidad.
K miraba la escena desde lejos mientras sonreía amargadamente "No te saldrás con la tuya Arnold, hagas lo que hagas ahorita en unas horas en la fiesta todo se ira al drenaje…como debe ser" pensó feliz ante este hecho.
