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Helga sentía los asquerosos labios de Arnie, pero de pronto sintió un gran dolor en su labio y sintió el sabor metálico, inmediatamente comenzó a empujarlo más fuerte para alejarlo hasta que logro separar sus rostro de él, Arnie le había mordido fuertemente el labio inferior provocando que sangrara.

-Helga, te amo –Susurro acurrucándose en el pecho de la joven, quien intento alejarlo –No me alejes amor mío, ven vamos a descansar –Dijo arrastrándola al sillón, Helga comenzó a dejar salir lágrimas de sus ojos -¡Ustedes no se muevan!

-Helga –Susurro Phoebe tratando de levantarse pero estaba amordazada por lo que lo único que pudo hacer fue darle un poco de consuelo a la joven que estaba realmente asustada.

-Arnie…por favor –Decía la rubia pensando lo peor pero el joven solo le sonrió mas tranquilamente.

-Siéntate, solo déjame recargarme en tu regazo, sabes amor, me he sentido muy solo –Dijo mientras empujaba a la rubia para que se sentara, después se acostó en su regazo acariciando las piernas de la rubia, quien simplemente trataba de mantener la calma, pues siempre le había comentado la doctora Bliss los últimos días que hay diferentes tipos de locuras u obsesiones, que en ocasiones provoca que la gente llegue a tal grado de matar o mantener encerrada a la persona que dicen amar, como fue su caso con Stinky pero Arnie le causaba un miedo diferente por sus cambios de humor como ahora.

-Mis padres no me quieren, Helga, tú si me quieres ¿verdad amor? –La volteo a ver y la rubia no supo que responder, algo que obviamente a Arnie no le gusto para nada, la tomo bruscamente de los brazos provocando el susto de la joven – ¿Di que me amas?

-Yo…

-¡Dímelo! –Comenzó a besarla nuevamente, ella lo empujaba hasta que le dio un gran golpe en el estómago con su rodilla. -¡Helga!

La rubia comenzó a correr hacia donde estaba uno de los cofres y tomo lo primero que encontró, era una pequeña secadora rosa, que ella había perdido hace meses o al menos eso pensó –Basta…Arnie –Susurro sin aliento

-Bien, me divertiré con alguien más –Dijo mirando a Stinky y las jóvenes que estaban del otro lado

-¡Ni se te ocurra!

-¡Tu no hables así amor! –Se fue acercando a la joven quien sin pensarlo dos veces aventó la secadora pero fallo -¡Ahora si amor, me obligaste! –Dijo golpeándola provocando que la joven cayera y se golpeara en el sofá, perdiendo el conocimiento.

-¡Helga!

Arnie la amarro dejándola en el sofá, para después irse hacia los demás jóvenes. –Bien juguemos primero contigo Stinky… -Sonrió maliciosamente –Ven Park

-¿Park? –Phoebe vio al joven ingresar a la habitación y de inmediato ir hacia donde estaba Stinky, el comenzó a torturarlo de una manera muy diferente a lo que Arnie hacía.

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-¡No hay tiempo que perder, señor Pataki!

-¡¿crees que te voy a creer después de todo lo que has hecho?!

-¡Solo le pido que mande a la policía que usted contrato para buscar a Helga, entiéndalo si no les indico donde está, puede ser demasiado tarde!

Se habían encontrado con Bob Pataki camino a la dirección que Lila le había dado a Arnold, por lo que el decidió que era mejor avisarle y decirle hacia donde iban para que la policía fuera con ellos, pero Pataki era más terco que una mula.

-¡No sé si creerte, muchacho!

-No le haría daño nunca a Helga, solo deseo que este bien –Dijo el joven tratando de mantener su paciencia hacia el padre de su amada, pero realmente le estaba costando, los segundos pasaban, segundos que no sabía si Helga estaba bien o no –Por favor, tiene que confiar, se dónde está.

-Papi… -Murmuro Olga desde atrás de su padre.

-Bien… ¡Hey ustedes inútiles vamos con el chico él sabe dónde está ya mi hija, el hace mejor su trabajo inútiles, más les vale que hagan mejor su trabajo una vez allá o si no me encargare de que nunca vuelvan a trabajar! –Dijo histérico el gran Bob.

Arnold sonrió y comenzó a dirigirse al frente para indicarles a los policías donde se encontraba Helga, rogando al cielo que no fuera tarde.

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Helga despertó cuando escucho un grito desgarrador proveniente cerca de ella, encontró a su amiga Phoebe a un lado de ella, ella no estaba llorando, es más estaba inconsciente como ella lo estuvo, pero entonces ¿Qué…? Vio con horror a Park, aprovechándose literalmente de Stinky quien sollozaba y gritaba doloridamente con cada movimiento del joven, cerró los ojos asqueada, para después darse cuenta de que la joven que estaba con ellas no se encontraba a la vista.

-¿Phoebe? –Trato de que su amiga despertarla pero antes de lograrlo…

-Ya despertaste amor –Arnie venia prácticamente desnudo, solo con una toalla cubriéndole de la cadera para abajo –Me duche ya que quede un tanto sucio después de disfrutar a la joven, que por cierto se quedó en la ducha ¿quieres ir a darte una tú?

-¡No!

-Tienes razón mejor después –Se recostó a un lado de la rubia quien se movía desesperadamente pero sin lograr nada, comenzó a acariciarle su cabello, aspirando cada uno de sus hermosos cabellos dorados –Eres tan hermosa, lamento si fui rudo amor, pero tú me obligaste –Dijo limpiando la sangre de su frente con su lengua, lo que le causo más repulsión a la joven

-Déjame –Dijo apretando los dientes fuertemente –No me toques

-Mejor cálmate Helga, si no quieres que te de otro golpe como hace rato –Dijo siguiendo con su trabajo, la sangre de su amada le sabia realmente exquisita –Tu sangre es realmente deliciosa amor

-¡Estás loco!

-Tal vez un poco…pero por ti, amo cada partícula de tu ser y también ahora amo tu sangre…mmm –Dijo mientras seguía saboreando en sus labios la sangre de la rubia, quien comenzó a rogar al cielo que alguien llegara.

Se movió para alejarse de él, pero la tomo de los hombros haciendo que la rubia quedara bajo el, quien se quitó la toalla –Tranquila no te hare daño, no te lastimare amor.

-Por favor, Arnie…no te he hecho nada

-Si elegir a mi primo en vez de a mí, es lo peor que pudiste haber hecho –Dijo sonriendo –Pero no te apures, te mostrare lo que es ser mujer y lo que es un hombre de verdad, mi primo quedara corto al lado mío y lograre que te olvides de él.

-No puedes…obligar…

La beso más dulcemente, pero tomándola fuerte de los hombros pues ella seguía luchando para que pudiera liberarse de toda esa pesadilla, Arnie le causaba más miedo que Stinky y los demás, pues observaba que sus cambios de humor eran tan repentinos, veía como un momento él estaba bien y sus ojos reflejaban algo y después estaban completamente vacíos y él estaba ido y realmente asustaba mas eso.

-Por favor… -Helga comenzó a sollozar realmente estaba asustada y además estaba totalmente amarrada sin poder moverse.

-Cálmate amor, no, no llores –Comenzó a limpiar sus lágrimas de la rubia y llevárselas a la boca –Deliciosas hermosa, hermosas como tú –Le beso el cuello suavemente, mientras la joven se movía inquieta y desesperada debajo de él, comenzó a acariciarle las piernas y el estómago –Si…Aaaah serás mía amor, ¿no estas feliz?

-Déjame…por favor –Comenzó a empujarlo con mayor fuerza.

-No

Comenzó a quitarle el suéter y a besarle fuertemente el hombro, por lo que la joven ya no pudo más y comenzó a gritarle insultos al rubio y a pedir ayuda, lo cual ocasiono la molestia de Arnie. -¡Cállate! –Soltó una abofeteada a la rubia provocando que ella quedara en schok por un momento -¡Serás mía te lo dije y lo cumpliré!

-¡Déjala! –Phoebe que acaba de despertar gritaba desesperada viendo a Helga -¡Arnie estás loco! ¡Déjala en paz!

-¡Ya basta Arnie, no te amo, déjame! –Comenzó a moverse pero…

-¡Ya cállense las dos! –Tomo una pistola de la mesita que estaba enfrente de ellas, la rubia no supo en que momento la había dejado tal vez fue porque estaba más asustada que nunca, apunto a Phoebe -¡Guarda silencio cerebrito o veremos qué tan grande está realmente!

La sangre de la oriental se congelo y sintió un gran frio recorrer por su espalda, también Helga sintió un escalofrió al ver que Arnie realmente estaba hablando enserio, haciendo a un lado su maldito asco y orgullo, debía salvar a su amiga no iba a dejar que le hicieran algo por su culpa –Arnie…tranqui…

-¡Tú también cállate! ¡Con que no me amas ¿no?! ¡Bien entonces no serás mía ni de nadie! –Le apunto en la frente con la pistola provocando que su corazón de la rubia se detuviera en seco

-Arnie…no…yo…digo…te amo –Dijo nerviosamente rogando a los cielos que no disparara, estaba aterrada.

-¿Enserio? –El joven parecía bajarle un poco a su histeria y furia –Dilo de nuevo amor mío

-Te…te amo –La pistola descendió un poco hasta el brazo de la joven

-Entonces te hare mía hermosa –Volvió a besarla y a tocarla más salvajemente, la rubia solo cerro los ojos pidiendo que ese tormento terminara pronto.

Phoebe solo sollozaba sin mirar, estaba en la peor situación de su vida y lo peor no podía ayudar a su amiga, sus manos y pies estaban fuertemente amarrados, ya ni siquiera los sentía.

-No…no… -Murmuraba la rubia llorando mientras el rubio quitaba la prenda de abajo, sintió la asquerosidad más terrible que sentiría en toda su vida, deseaba que esto fuera una pesadilla un error pero parecía que no había escapatoria.

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-Es aquí –Dijo el rubio rogando entrar ya, no sabía porque pero su corazón le había saltado hace un momento, estaba realmente desesperado, necesitaba encontrar a Helga, saber que estaba bien y que su primo pagaría al igual que los demás sus errores.

-¡Que están esperando inútiles, háganlo ya! –Grito Pataki mientras intentaba ingresar a la bodega abandonada cerca del centro de la ciudad de Hillwood, donde Lila había indicado que estaban, era un terreno abandonado realmente, pero ella dijo que en el sótano o bodega habían tenido reuniones y que el rubio después se la paso ahí dentro encerrado antes de que se llevaran a Stinky a la cárcel, Arnie y el pelearon por lo que habían descubierto en ese lugar.

Entraron rápidamente, todo estaba oscuro, Arnold ingreso con la policía al igual que el señor Pataki quien al igual que el venia desesperado, Gerald también iba detrás de ellos, esperando encontrar a su hermosa Phoebe.

Al ingresar, Arnold vio algo que lo aterrorizo a Stinky muerto, al parecer había muerto desangrado pues había un charco de sangre alrededor suyo y un terrible olor nauseabundo como a carne echada a perder la policía tomo se fue acercando y entonces vio al final del cuarto a Helga sollozando y a Arnie su primo apuntándola con una pistola y no era lo peor, ambos desnudos de la cadera para abajo, pero cubiertos con la toalla de Arnie.

-¡Helga! –La rubia al ver a su amado Angel de cabellos dorados, sollozo aún más fuerte -¡Arnie déjala!

Gerald vio a Phoebe inmediatamente quiso ir por ella pero la policía los detuvo a los tres, pues Arnie estaba amenazándolos con Helga.

-¡Si se acercan la mato! –Dijo desquiciadamente -¡serás mía, enfrente de Arnold, ¿Qué se siente eso, Helga?! –Dijo tocándole un pecho mirando a su primo sonriéndole burlonamente –Trajiste refuerzos pero yo también –Lanzo un pequeño chiflido y unos hombres aparecieron por la puerta del baño donde se alcanzó a ver una pequeña joven en el suelo.

Los hombres comenzaron a enfrentarse a los policías y a los jóvenes, pero Arnold trato de acercarse hacia donde estaba su primo con Helga, quien sollozaba y trataba de alejarse de Arnie pero era imposible amarrada.

-Te amo Helga –Comenzó a saborear uno de sus senos mientras acariciaba la intimidad de la rubia quien sollozaba aún más fuerte.

-¡Déjame maldito idiota, cobarde!

-Hace un momento parecías disfrutarlo, Helga

-¡Ni en tus sueños, loco!

El solo sonrió –Bien pues, espero que esto se te quede bien grabado mi querida Helga, porque yo seré el primero y el único hombre en tu vida –Susurro mientras la sujetaba fuerte –Si te mueves te lastimare y no queremos eso amor.

-¡No!

Arnold golpeo a su primo en la espalda provocando que este cayera al suelo, Helga quien había cerrado los ojos ante el ruido, abrió lentamente los ojos una vez que Arnold trataba de desamarrarla y cubrirla aunque no pudo evitar sonrojarse al ver a su prometida.

-Arnold –Susurro mientras lo abrazaba y lloraba

-Tranquila, amor, hay que desamarrar a Phoebe –La rubia asintió y termino de desamarrarse pero…

-¡Que nadie se mueva! –Dijo apuntando a su primo, quien en automático cubrió a Helga con su cuerpo, Gerald ya estaba con Phoebe, también cubrió a la joven, tratando de que se alejara.

-Bien Helga si yo no te tengo, nadie te tendrá, ven amor, moriremos juntos y al fin estaremos juntos para siempre como deseamos

-Arnie estás mal, ¡No te amo!

Arnie molesto comenzó a apuntar hacia su primo –Todo es tu culpa, solo me has estorbado todo este tiempo, me las pagaras, deberías estar muerto, ¿por qué tú tienes todo y yo no?

-Arnie por favor tranquilo, no creo que…

-¡Cállate!

Los demás habían logrado detener a los cómplices de Arnie y comenzaron a sacarlos pero faltaba el líder que estaba fuera de sí apuntándolos, Arnold empujaba a Helga para que fuera hacia su padre pero la rubia no se movió.

-Morirás.

Fue en segundos, Arnie mi primo me apunto directo a mi pecho pero me imagino que estaba tan nervioso que se tropezó un poco y entonces el disparo salió más hacia la izquierda pero no me di cuenta que Helga ya estaba pasando rápidamente para cubrirme del disparo, solo vi como la hermosa mujer que amaba, caía lentamente, rápidamente la sujete para evitar que cayera, los policías también dispararon hacia mi primo quien soltó la pistola por el disparo.

-¡Helga! –La sujetaba, había sangre en mi mano, asustado la veía, ella trataba de enfocarme -¡Helga!

-¡Llamen a una ambulancia, rápido inútiles! ¡Mi niña!

-¡¿Helga?!

La rubia me miro con esos hermosos ojos azules tan intensos, tan llenos de vida y amor para mí, que ahora estaba desapareciendo -¿Arnold?

-¿Porque? ¡¿Porque demonios lo hiciste?!

La joven me sonrió dulcemente, pese a todo aún conservaba su sonrisa dulce pero irónica a la vez como si fuera más que obvio –Simple…Arnold…porque yo…yo te amo…daría mi vida…por ti y una vida…sin ti…simplemente no es vida –Dijo con dificultad –Te amo…siempre fue así desde…que éramos niños y…nunca permitiría que te…pasara algo…aunque tuviera…que dar mi vida…yo…te amo más que…a nada…en el mundo

-Helga…

-No lo olvides…te amo

-Resiste por favor, no me dejes

La rubia me miro con lágrimas en los ojos –Perdón…por no decirte…antes…

Negué con la cabeza –Fui un total idiota y ciego, siempre estuviste frente a mí y fui un imbécil, Helga te amo por favor no…por favor se fuerte pronto vendrán la ambulancia

Helga cerro los ojos sin decirme nada con sus últimas fuerzas que tenía en aquel momento me acerco hacia ella y entendía que deseaba un beso, un dulce y lleno de amor beso fue el que le regale, pero…

-¿Helga? –La rubia no se movía -¡Helga!


Hola queridos lectores

que les parece? jejeje bueno espero que les guste y no me odien jejeje pero por hoy aqui quedara este capitulo muajajaja 'que pasara con helga?

bien ando un poco a prisas pero les agradecere personalmente a cada uno en el siguiente cap asi que dejen sus reviews hermosos zopencos o se la veran con betsy jejejeje no se crean ;D

muchas gracias por sus hermosos reviews MacaG26, Yakumin y Vannesa G. Palos, en el siguiente capitulo les respondere personalmente a cada una y vanne no me odies jejeej ;D prometo que ya despues sera amor jejejej bueno eso creo jajaja aaaah no la gran betsy noooo...(nos vemos)

saludos y lindo viernes e fin de semana ;D