Lo que se quema lentamente
A/N: Recuerden que esto tiene ranking M por una razón :)
La mente es algo impresionante, increíble y única, cada persona tiene su propio razonamiento pero hay mentes espectaculares que pocas personas las llevan al máximo para obtener lo más increíble que alguien haya podido soñar o imaginar que existiría. En este caso, Asami Sato, la Presidenta de Industrias Futuro que a sus diecinueve años de edad habia salvado a su compañia de la bancarrota total, era la joven promesa del mañana. Aunque sus errores al querer enviar armamento a la Tribu del Agua Sur para poder beneficiar a su compañia había ido más allá que su moral era algo que no le agradaba recordar. Todo lo habia hecho para ayudar a la Avatar con su familia y tribu, sin embargo, estos aspectos iban siendo olvidados poco a poco.
Asami tenía la carga de un apellido en su espalda pues cuando su padre decidió ceder ante la ira cometió errores que hizo que su alguna vez prestigioso apellido se convirtiera en algo Tabú para mencionar, esta muchacha cargaría con los errores de su padre por el resto de su vida y sus hijos también tendrían que reconstruir algo que ella estaba segura no lo podría hacer en sus días de vida.
Los sentimientos de esta chica eran algo totalmente fuera de mundo, casi algo totalmente perfecto pero no lo era a la final, ella era amable, comprensiva y su generosidad sobrepasaba límites. Simplemente era como era pero como ella tenia una gran mente a veces sus sentimientos no se encontraban en el lugar correcto pues ella era incapaz de no perdonar. Cuando sus relaciones fallaban ella perdonaba completamente al resto pero se culpaba a sí misma pues creía que pudo haber hecho mucho más. Era duro consigo misma pues la vida nunca ha sido blanda con ella.
Sus ojos eran llenos de ternura, preocupación siempre y desde cualquier ángulo que los vieses, sin embargo, en estos últimos días sus ojos eran de un color sin vida, calculadores y fríos.
Cada mañana despertaba con un sentimiento de vacío cada vez más profundo, lo que creía saber y conocer de su vida y de sus sentimientos cambiaban de un día a otro. Sus recuerdos siempre cambiaban, no entendía que sucedía, hasta que un día finalmente su mente cedió ante poder tan extraño que la hizo olvidar de todo, más no de un recuerdo que tendría en mente por mucho tiempo, su papá estaba en la cárcel por culpa de la Avatar.
Todo amor que ella había proclamado hace mucho a la Avatar que había roto su corazón había sido reemplazado por pura neblina hasta casi hacer parecer como si nunca hubiera existido. Asami comenzó a sollozar una mañana cuando la realidad impacto su ser. Ella estaba totalmente sola y aunque no era una mujer de odiar a alguien algo simplemente explotó dentro de ella cuando la realidad según ella era la chica de tez morena le había robado suficiente, a su novio, su padre, su apellido y su vida.
Sin embargo, además de esto, otra razón mucha más profunda hizo que la empresaria tuviera tanto odio dentro de ella de repente. Algo que no sería descubierto pronto pues ni siquiera la comprensión había de esto.
Asami solo buscaba una forma de hacer sufrir a Korra pues no iba a tomar algo más que le pareciese importante, ella era Asami Sato y haría sufrir a la Avatar.
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Korra caminaba de un lado al otro en su habitación en la Isla del Templo del Aire, parecía que últimamente hacia mucho esto, su conciencia la carcomía y no podía dormir en paz cuando las imágenes de su apasionado encuentro con Asami era parte de sus sueños para luego despertar cuando observaba sus ojos sin vida y en shock cuando Korra retiró su memoria de sucesos anteriores para desfallecer en sus brazos. Korra aún no podía olvidarlo, como habían hecho el amor con tanta pasión para que luego esa memoria fuese desgarrada de la de Asami sin permiso y seguramente sin deseo, Korra le habia quitado el privilegio de ese recuerdo a Asami por su propio bien. Al menos le ahorraba las pesadillas y el mal sabor de boca de tener el constante recuerdo de sus manos sobre su delicada pie y el aroma de su cabello y... Korra gruño con frustración ante esto.
En medio de la noche en Ciudad República, Korra finalmente se habia dejado caer de espaldas sobre su cama, mordió su labio inferior al recordar que habia privado a Asami el derecho de recordar e imaginarse las escenas con las que Korra casi no podía sacarselas de la cabeza. Korra pensaba en las cálidas manos de Asami sobre su abdomen, como Korra habia escupido fuego con su boca cuando Asami hacia maravillas en su centro de placer.
La mano de Korra habia empezado a descender por su cuerpo al recordar esa tarde, su mano se deslizo para encontrar su centro ya húmedo, gimió suavemente al imaginar que sus manos callosas y fuertes eran suaves y delicadas como las de Asami. Imaginaba las marcas que Asami realizó en su cuello mientras Korra apenas podía mantener sus ojos abiertos, los cerró ante la debilidad del momento mientras un dedo se precipitó dentro de su centro.
-A-Asami- Gimió Korra al imaginar su blanco cuerpo contra la pared de la pared de ese gimnasio, no era lo más romántico para su primera vez pero Asami lograba hacer todo perfecto, los dedos de Asami se movían con maestría ese día, no los movimientos torpes que hacia Korra al tratar de saciar sus deseos carnales. El cuerpo de Asami y sus labios eran lo que llevaba a Korra al límite siempre, sus dedos estaban mojados y resplandecientes por sus propios jugos que ella desearía fueran de Asami.
Korra empezó a gemir de manera más fuerte mientras su orgasmo se aproximaba de manera rápida y segura, sus paredes se cerraban alrededor de sus dedos así prediciendo su llegada. Estaba tan cerca hasta que tuvo que tomar una almohada y cubrir su rostro con esta mientras Korra gritaba el nombre de Asami contra este objeto, Korra respiraba fuertemente antes de separar sus dedos de su centro, la conciencia volvió a ella después de minutos. Korra solo se quedo observando el techo de manera pérdida.
Asami no podría masturbarse como ella lo había hecho pues eso era caer bajo pero por Agni, los espíritus la atormentaban con semejante recuerdo, ella se quemaba por dentro lentamente cada vez que Asami estuviera en sus pensamientos, era un calor placentero pero hirviente.
Y Korra lo amaba.
A/N: Quiero agradecer nuevamente por los reviews, 25 reviews por dos capítulos wow, son increibles chicos! Y como ven traté de hacer el capítulo más largo pero para mi lo más importante la calidad entonces yo prefiero rwner un capítulo pequeño de buena calidad que uno grande sin trama pero me esforce chicos! Como siempre, disculpen cualquier falta ortográfica pero estoy en el celular nuevamente :)
