Holaa!, muchas gracias por esos favoritos, las lecturas y todo n_n, no pude subir por eso de las fiestas de año nuevo y el recalentado, los kilos de más y esa cosas x'D pero aquí la continuación de mi historia c:

Sakura se removía en la tierra. Habían pasado, si no estaba equivocada, 90 minutos desde que entró en labor de parto. En una contracción cerró fuertemente los ojos mientras aruñaba la tierra, sabía que al día siguiente se arrepentiría al ver su uñas maltratadas, llenas de tierra y hasta rotas. Cerró los ojos y al abrirlos vio la sombra de algo oscuro volando en el cielo; eso era imposible ya que ella había espantado a todos los pájaros al menos a mil kilómetros a la redonda.

…...

─¡Sasuke-sama! ─ Escuchó gritar a uno de los ninjas. A Sasuke no le fue difícil encontrarla, era obvio que no iban a llegar muy lejos tan rápido con ese carruaje. Sakura ni siquiera se molestó en abrir los ojos, el saludo de Sasuke 'Hmp' llegó a sus oídos, sabía que era él, y ahora, aparte del dolor que sentía, también estaba aliviada y emocionada. Ver a Sasuke ahí no le daba más que seguridad de saber que en cualquier momento estarían él, ella y su hija por fin en casa.

─Sakura, ¿estás bien? ─ Se arrodilló para tomarla en brazos.

─Cariño…─ No quiso hablar más, si estuviera con al menos un poco más de cordura (que la perdió unos cuantos minutos antes por el dolor) le hubiera contestado un poco más sarcástico como 'No sé, mi vida, ¿cómo te sentirías tú si te estuvieran separando las caderas?'. Y si tuviera esa cordura y estabilidad en su cuerpo, se hubiera reído de su propio comentario.

Era lo que más le gustaba a Sakura, los beneficios de ser esposa del único ninja que podía igualar los poderes del sexto, poder hacer pequeñas bromas sobre él en su cara y que él ni rechiste. No se burlaba de él tan sínicamente, claro… pero él no la veía feo, no la ofendía, ni siquiera la ignoraba; cuando ella se burlaba de él, el sólo la veía, volteaba a otro lado y le obsequiaba un 'hmp', pero diferente a los demás, como si ese monosílabo en especial fuese una risa ahogada que el orgullo del azabache no lo dejaba expresar, sin embargo, ahí estaba manifestándose con un 'hmp'. En pocas palabras, Sakura estaba feliz.

─Señor Uchiha, ¿la llevará así a la aldea?, es un camino muy peligroso incluso para usted como ninja, ¡cualquier movimiento brusco y podría incluso perder al bebé!

─Lo sé. ─ Sasuke, que ya la llevaba en brazos empezó a caminar alejado de los ninjas.

─Pero y… ¿la misión? ─ Cuestionó uno de los ninjas a la mujer que estaba auxiliando a Sakura.

─Eso no importa ya─ Dijo sonriendo.

….

─Sasu…ke─ Susurró la pelirosa que empezaba a sentir el chakra del Uchiha en su cuerpo.

─Te llevaré a la prisión del Norte. Karin te ayudará. ─ Muy serio Sasuke avanzaba paso a paso, escuchaba los gemidos de Sakura y se desesperaba un poco más, quería apresurar el paso pero 'un movimiento brusco y podría incluso perder el bebé'. No desconfiaba de su esposa, aquella ninja fuerte que no quería verlos a la espalda nunca más a él y a Naruto, pero como él mismo había dicho, no soportaría volver a perder a alguien querido.

Llegó a la puerta de la prisión, era una fuerte montaña que había sido profanada en sus adentros, con sus entrañas convertidas en celdas especiales y rodeadas de fuerte y puro chakra. Sasuke entró ahí con Sakura retorciéndose en sus brazos, no le fue difícil encontrar la presencia de Karin más al fondo, así como a ella tampoco le fue difícil saber que alguien había entrado a la prisión, pero qué sorpresa se llevó la peliroja al ver quién era ese alguien y a quién traía.

Sakura estaba nerviosa, ella sólo veía sin mover la cabeza, a un lado estaba el pecho de Sasuke y de frente las paredes rocosas, a su otro lado era todo borroso. Karin… ¿estaba segura de que era buena idea que Karin, la mujer que persiguió a su esposo por años, fuese la que trajera a su hija a este mundo?

Cuando menos lo esperó ya se encontraba acostada en una especie de mesa, pero bastante cómoda. Estaba a la altura del pecho de Karin, y ella con las piernas separadas con una especie de balde bajo ella recibiendo lo que salía de su intimidad. Había toallas y sábanas por todas partes y Karin frente a ella.

No sabía Sakura por qué, pero Karin se veía decidida, con el rostro sonrojado, con las manos sobre sus rodillas y viendo directamente su intimidad. No lo entendía Sakura en ese momento, pero sentía que algo las unía en esa habitación.

Sasuke estaba fuera, sólo escuchaba el rugir de la fiera pelirosa. Él también estaba en duda… ¿qué sentía?, ¿nervios?, ¿felicidad?

Pero la duda de ambos se disolvió con el llanto de una criatura diminuta que llevaba Karin en brazos. Sakura fue la primera en verla, era tan pequeña e indefensa… tan linda, con una piel suave y delicada que no pudo resistir el impulso de pensar 'No dejaré que nada te pase…'

Entonces Sakura supo que ese momento las unía a ella y a Karin. No podía sentir celos de ella nunca más, porque ellas nunca fueron enemigas en sí, y mucho menos ahora, que eran cómplices, mucho menos ahora que ese momento tan grande las unía, el nacimiento de la hija de Uchiha Sasuke y Haruno Sakura.

Y Sasuke, que pudo ver a la niña una vez que Karin la terminó de limpiar, ya sabía lo que sentía… Sasuke era feliz. Pero él no lo diría, el no lloraría o gritaría a todo el mundo '¡Soy papá!, ¡soy papá!'. No, Sasuke le dedicaría la mirada más profunda que haya dado en su vida… él la observaría detenidamente como si ella fuese la mejor obra de arte, acariciaría su rostro y la dejaría descansar, a ella y a su esposa.